[LE}— Alternativas a «guilty pleasure» en español

La expresión inglesa guilty pleasure puede traducirse al español como dulce pecado o placer culpable.

Uso no recomendable

• Su «guilty pleasure» no es el chocolate, sino las galletas.

• Los guilty pleasures son un invento de quienes no quieren reconocer que no todos sus gustos son selectos o refinados.

• La actriz nos cuenta sus guilty pleasures de diciembre.

Uso recomendable

• Su dulce pecado no es el chocolate, sino las galletas.

• Los placeres culpables son un invento de quienes no quieren reconocer que no todos sus gustos son selectos o refinados.

• La actriz nos cuenta sus placeres inconfesables de diciembre.

Según el diccionario de Oxford, guilty pleasure es ‘algo, como una película, un programa de televisión o una pieza musical, que se disfruta a pesar de considerar que, en general, no se le tiene en alta estima’.

En español, ha sido frecuente el uso figurado de pecado para las cosas que se apartan de lo que se considera justo o correcto, sentido que se ajusta al que tiene la expresión inglesa al combinarlo con dulce, que añade la faceta placentera.

Por otra parte, aunque placer culpable es traducción literal del inglés, no es una expresión mal formada en español, pues la segunda acepción de culpable es ‘que implica culpa’. Este sentimiento puede llevar a esconder este gusto, lo que legitima expresiones figuradas como placer oculto o placer inconfesable, que también tienen uso y que se pueden considerar válidas.

Fuente

[Col}— Diciembre 2020, el domingo de un siglo

A quienquiera que sea el autor de esta para mí excelente reflexión, le hago llegar mi felicitación

~~~

DICIEMBRE 2020

Diciembre es el domingo del año, pero este diciembre parece el domingo de un siglo.

Fue un año largo, pero se nos pasó rápido; fue terrible, pero aprendimos y nos hicimos fuertes; fue de aislamiento, pero estuvimos más cerca que nunca. Tuvimos miedo, angustia, bronca, dolor, incertidumbre. Estuvimos perplejos, incrédulos, asustados, enojados. Lloramos, aplaudimos, gritamos, nos ayudamos.

Enterramos a nuestros muertos sin velorio. Los despedimos en silencio. Crecimos. Aprendimos epidemiología, tecnología y virología. Supimos de anticuerpos, curvas y PCR, y también de Meet, Team, Instagram Live, y Zoom. Nunca nos pasó tanto en tan poco tiempo, y aquí estamos. Somos sobrevivientes de un tiempo que nos estalló en la cara.

Es diciembre y tenemos derecho a emocionarnos, a llorar, a abrazarnos en silencio por tantos abrazos que no nos dimos, a besarnos con el alma, a acariciarnos con las miradas.

Y, ¿sabes?, vamos a celebrar más que nunca, porque ahora sabemos lo que el tiempo vale, lo que significa abrir los ojos cada mañana. Llegamos al final y sólo es el principio, porque nos hemos despertado y por eso no fue un año perdido; si sabemos verlo, habremos ganado más que nunca.

Así que este diciembre tenemos que pensar en algo más importante que los turrones y los arbolitos. Corramos a decirles del amor a los que queremos, salgamos a pedir perdón a los que herimos, miremos alrededor para ayudar a los que se quedaron en el camino. Y no perdamos tiempo, seamos mejores, porque el nuevo mundo nos necesita unidos para seguir avanzando y para amar la vida más que nunca.

GRACIAS, la palabra más linda del año.

Cortesía de Eva Matute.

[LE}— «en evidencia» o «de relieve», no «de evidencia»

La locución en evidencia, no de evidencia, es la indicada para expresar que alguien o algo está o se pone tanto en ridículo como en situación de ser apreciado claramente.

Uso inadecuado

• La visita de Erdogan a Alemania pone de evidencia las profundas diferencias persistentes.

• La empleabilidad de los graduados se considera excelente, lo que pone de evidencia un buen trabajo de soporte a la inserción laboral de los estudiantes.

• Esta pandemia ha puesto de evidencia grandes fallos de la atención sociosanitaria.

Uso adecuado

• La visita de Erdogan a Alemania pone de manifiesto las profundas diferencias persistentes.

• La empleabilidad de los graduados se considera excelente, lo que pone de relieve un buen trabajo de soporte a la inserción laboral de los estudiantes.

• Esta pandemia ha puesto en evidencia grandes fallos de la atención sociosanitaria.

Como recoge el Diccionario del estudiante de la Real Academia Española, la locución en evidencia, que suele emplearse con los verbos poner, dejar o quedar, significa ‘en ridículo o en situación desairada’ y ‘en conocimiento de todos o en situación de ser apreciado con toda claridad’.

Sin embargo, con este último sentido es frecuente encontrarla con la preposición inadecuada de, lo que quizá se deba al cruce con las locuciones poner de relieve o poner de manifiesto algo que, como indica el Diccionario, quieren decir ‘subrayarlo, destacarlo’ y ‘mostrarlo, revelarlo’, respectivamente.

Fuente

[LE}— La voz «vacuna» no es sinónima de «inmunización»

Los términos vacuna e inmunización no son sinónimos, sino que por medio de la administración de una vacuna es posible conseguir la inmunización.

Uso inadecuado

• Las inmunizaciones o vacunas son esenciales, protegen contra enfermedades como el sarampión, paperas, rubéola.

• Las inmunizaciones son una manera más fácil y menos riesgosa de hacerse inmune.

• Es importante recalcar que las inmunizaciones, que hasta hace poco tiempo eran «solamente para los niños», empiezan a convertirse en una excelente forma de protección para todas las edades.

Uso adecuado

• Las vacunas son esenciales, protegen contra enfermedades como el sarampión, paperas, rubéola.

• Las vacunas son una manera más fácil y menos riesgosa de hacerse inmune.

• Es importante recalcar que las vacunas, que hasta hace poco tiempo eran «solamente para los niños», empiezan a convertirse en una excelente forma de protección para todas las edades.

Según el Diccionario de términos médicos, de la Real Academia Nacional de Medicina de España, vacuna es la ‘suspensión de microorganismos vivos atenuados o inactivados o sus fracciones, que son administrados al individuo sano susceptible con el objeto de inducir inmunidad activa protectora contra la enfermedad infecciosa correspondiente’, mientras que la inmunización es la ‘acción o efecto de inmunizar o de inmunizarse’.

Por ello, como corroboran fuentes consultadas de esta misma academia, la inmunización puede conseguirse, y no siempre, mediante la administración de una vacuna. Es decir, el objetivo es la inmunización, y el medio, o uno de ellos, es la vacunación. No resulta preciso decir que «España contará con unos 80 millones de inmunizaciones», ya que, aunque se administre esta cifra de vacunas, su efectividad no es del 100 %, así que el número de inmunizaciones que se conseguirá será menor.

Por otro lado, el término inmunización se usa a veces también como sinónimo de vacunación, a pesar de que el primero es más amplio que el segundo, por lo que resulta recomendable no confundirlos en ámbitos médicos.

Sí resulta adecuada esta equivalencia en algunos contextos, como en la denominación de los programas nacionales de vacunación/inmunización de algunos países, ya que en estos casos se está haciendo referencia a un programa responsable de la vacunación mediante estrategias de inmunización.

Fuente

[Hum}— Mudo pero creativo

En una fiesta muy concurrida, llegó el momento de los regalos, y como había más invitados que regalos, se decidió hacer una rifa.

Entre los asistentes había un mudo que, al oir que el moderador anunció que el número ganador había sido el 2440, miró su boleto y comenzó a gemir «Hum, hum, hum» mientras trataba de abrirse paso entre los asistentes para llegar a la tarima y reclamar su premio, pero nadie reparaba en el pobre mudo.

«El 2440, ¡a la una!», gritó el moderador.

Y el mudo, desesperado, siguió apartando gente con sus brazos y gimiendo «Hum hum, hum» para hacer saber que él tenía el número premiado, pero aún estaba muy lejos del moderador.

«El 2440, ¡a las dos!», gritó de nuevo el moderador.

Y el mudo, viendo que no llegaría a tiempo a la tarima para reclamar su premio, en un acto desesperado se bajó el cierre de la bragueta de su pantalón, sacó su pene y se lo mostró a una encopetada señora que estaba a su lado.

Escandalizada, la señora comenzó a gritar:

«¡¡EL MUDO SE LO SACÓ!! ¡¡EL MUDO SE LO SACÓ!!».

[LE}— Usos adecuados de la palabra «electo»

El adjetivo electo se aplica a la persona que ha sido elegida para un cargo del que aún no ha tomado posesión.

Así, por ejemplo, se habla de Joe Biden como presidente electo de EE. UU. porque, tras ser el candidato más votado en las elecciones presidenciales, todavía no ha jurado su cargo. Cuando lo jure el 20 de enero perderá la condición de electo para pasar a ser simplemente presidente de EE. UU.

Sin embargo, en los regímenes no presidenciales, como el español, sólo se puede hablar en sentido estricto de presidente electo cuando éste ya ha sido elegido por el Parlamento y todavía no haya jurado su cargo, ya que entre tanto no es sino un simple parlamentario. En estos casos, por consiguiente, resulta preferible hablar de futuro o virtual presidente.

Lo mismo sucede en los sistemas en los que el alcalde o el presidente de una región no son elegidos de forma directa por los ciudadanos, sino por los concejales o diputados autonómicos, de los que es preferible hablar como futuro presidente autonómico, virtual alcalde u otras fórmulas similares.

Por otra parte, y a pesar de que el Diccionario panhispánico de dudas recomienda el uso del participio regular de elegir (elegido), la nueva gramática académica deja constancia del empleo en grandes áreas de América del participio irregular electo en la formación de la pasiva: «Todavía no ha sido electo el nuevo presidente». No se trata, por tanto, de un uso inapropiado.

Sin embargo, para la voz activa se prefieren las formas regulares: «Todavía no han elegido al nuevo alcalde», frente a las irregulares como «Todavía no han electo al nuevo alcalde».

Fuente