[LE}— «Lo han vacunado», pero también «le han vacunado»

Vacunar es un verbo transitivo, la persona que recibe la vacuna es el complemento directo, por lo que lo adecuado es emplear los pronombres lo y la, aunque usar el pronombre le, cuando el referente es masculino singular, no se considera incorrecto.

Uso correcto

• La vacunaron porque convive con su madre, que es considerada gran dependiente a sus 99 años.

• El misionero recordó el día en el que le vacunaron por el cólera.

• Lo vacunaron donde siempre. 

La persona que recibe la vacuna es el complemento directo del verbo vacunar, por lo que los pronombres gramaticalmente indicados son lo y la: lo vacunaron (a él) y la han vacunado (a ella). Emplear en estas construcciones le, que en principio corresponde al complemento indirecto, es un caso de leísmo.

Sin embargo, este tipo de leísmo de persona en masculino singular está tan extendido, incluso en la norma culta, que la Real Academia Española no lo censura, por lo que optar por le vacunaron (a él) no se considera incorrecto. Cuando el referente es plural o femenino, lo adecuado sigue siendo decir los vacunaron (a ellos) y la vacunaron (a ella), y no les vacunaron ni le vacunaron (a ella), respectivamente.

Así pues, en los ejemplos anteriores, ‘la vacunaron porque convive con su madre’, y ‘lo vacunaron donde siempre’ son plenamente válidos y ‘le vacunaron a él por el cólera’ también, ya que esta última opción, en masculino singular, es un leísmo admitido.

Sin embargo, en una frase como ‘Llaman a las personas que se pueden presentar en el hospital y les vacunan’ debe emplearse las (llaman a las personas y las vacunan).

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[Hum}— De ingenieros. Jugando golf

Un cura, un médico y un ingeniero estaban una mañana jugando al golf. Quiso la suerte que delante de ellos estuviera jugando otro grupo de golfistas bastante lento, por lo que todo el rato tenían que estar esperando. 

    «¿Qué pasa con estos tipos?», se queja el ingeniero . «¡Debemos llevar esperando 15 minutos!» 

    «¡No sé, pero nunca he visto tanta ineptitud!», interviene el médico. 

    «Hey, aquí llega el jardinero», informa el cura, «vamos a preguntarle» 

    «Hola, George. Oye, ¿qué pasa con ese grupo que va delante de nosotros? ¿Son un poquillo lentos, no?»

    «Oh, sí, es que es un grupo de bomberos ciegos» contesta el jardinero. «Perdieron la vista por salvar de las llamas la sede de nuestro club el año pasado, y en compensación los dejamos jugar siempre gratis»

El grupo se quedó callado un momento. 

    «¡Qué triste», dijo el cura. «Rezaré una plegaria especial por ellos esta noche» 

    «Buena idea», añade el médico. «Pues yo voy a contactar con un colega mío que es oftalmólogo para ver si se puede hacer algo por ellos» 

    «¿Y por qué no juegan de noche?», dice el ingeniero.

[Canarias}— Fundación de San Fernando de Bexar, Texas (USA)

Placa alusiva colocada en esa ciudad a la memoria de las 16 familias canarias que la fundaron.

Sn Antonio, TX

Cortesía de Mónica Ramos

LOS ISLEÑOS CANARIOS

Primeros colonizadores civiles de San Antonio, un grupo de pioneros de las Islas Canarias que crearon el primer gobierno civil en Texas, y en 1731 fundaron la villa de San Fernando de Bexar.

Después de un viaje de más de un año por mar y tierra, estos viajeros llegaron a El Presidio (Fuerte) el 9 de marzo de 1731. 

Eran en total 56 personas que por orden del rey Felipe V habían emigrado a Texas desde las españolas Islas Canarias, cerca de África.

El 2 de julio comenzaron el trazado de una villa, para lo cual escogieron para la iglesia un lugar al oeste de la Plaza de Las Yslas (acualmente la plaza principal), y otro al este para la Casa Real (edificio del gobierno).

El 19 de julio, el capitán del Presido, Juan Antonio de Almazán, leyó ante los isleños el decreto del virrey que los nombraba hijodalgos, o personas de la nobleza.

Los cabeza de las 16 familias que se establecieron en San Antonio fueron Juan Leal Goraz, Juan Curbelo, Juan Leal, Antonio Santos, José Padrón, Manuel de Nis, Vicente Álvarez Travieso, Salvador Rodríguez, José Leal, Juan Delgado, José Cabrera, Juan Rodríguez Granadillo, Francisco de Arocha, Antonio Rodríguez Lorenzo Martín de Armas, Felipe Pérez, y José Antonio Pérez.

Artículos relacionados donde se explica, entre otras cosas, de qué islas canarias procedían estas familias.

[LE}— «Casa pasiva», expresión válida

Casa pasiva, traducción del término alemán Passivhaus, es una denominación válida para aludir a un tipo de vivienda sostenible, cuya construcción está basada en un estándar de eficiencia energética.

Ejemplos:

• El futuro pasa por las casas pasivas.

• Todo lo que debes saber sobre el boom de las casas pasivas.

¿Qué es una Passivhaus y cuánto cuesta?

Con esta expresión se hace referencia a un tipo específico de vivienda sostenible, cuyo diseño y construcción está basado en un estándar de eficiencia que reduce al máximo su demanda energética y aprovecha los recursos de la arquitectura bioclimática.

El adjetivo pasivo se emplea en este caso con un sentido técnico para aludir a la escasa demanda de energía exterior de estas edificaciones y a su capacidad de prácticamente funcionar solas. De igual forma se usa, por ejemplo, al hablar de algunos paneles solares, que se llaman pasivos porque, sin más dispositivos, captan y acumulan el calor de la energía solar.

Aunque la denominación en alemán Passivhaus se utiliza en muchas ocasiones como un nombre propio bajo el que se comercializan y certifican una clase concreta de viviendas, se emplea también a veces en sentido genérico para nombrar a todo este tipo de viviendas. En este último uso genérico se considera preferible usar la traducción en español casa o vivienda pasiva.

Por todo ello, los dos primeros ejemplos son válidos y, en el tercero, Passivhaus estaría bien utilizado para aludir a ese tipo específico, mientras que habría sido preferible optar por la traducción si simplemente se quería hacer una mención genérica a estas casas.

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[Hum}— Muy importante para un hombre

Sí, para un hombre es muy importante,

1. Conseguirse una mujer que cocine bien y limpie bien.

2. Conseguirse una mujer que le ayude a producir dinero y a ahorrarlo.

3. Conseguirse una mujer a la que le guste tener sexo y disfrutarlo con él.

4. Que estas tres mujeres nunca se conozcan

[LE}— Ébola, claves para una buena redacción

Con motivo del nuevo brote del virus del Ébola, se ofrecen las siguientes claves para una buena redacción de las noticias relacionadas:

1. La palabra ébola, en minúsculas para aludir a la enfermedad. La palabra ébola se escribe con inicial minúscula cuando se emplea de manera informal para hacer referencia a la enfermedad causada por el virus del mismo nombre, tal y como indica la ortografía académica.

2. El virus del Ébola, con mayúscula inicial. Lo adecuado es escribir el nombre del virus con artículo determinado en masculino y mayúscula inicial (virus del Ébola) por tratarse del nombre propio del río en el que se aisló por primera vez. A veces, por influencia del inglés, aparece sin la preposición (virus Ébola), uso que se desaconseja en español.

3. Antiébola, junto y sin guion. Antiébola, junto y sin guion, es la forma apropiada para referirse a los tratamientos, vacunas o protocolos empleados contra este virus, ya sea para evitar su propagación o para tratar la enfermedad.

4. Viral y vírico, adjetivos equivalentes. Viral y vírico pueden utilizarse indistintamente, ya que se consideran sinónimos. En caso de aludir al tratamiento que se utiliza para combatir el virus, tanto antiviral como antivírico, ambas escritas sin guion, son las formas adecuadas que recoge el Diccionario de la lengua española.

5. EPI. EPI, en mayúsculas, es la sigla que hace referencia a los equipos de protección individual que están utilizando los sanitarios que tratan a los pacientes infectados.

6. Esclusa no es lo mismo que exclusa. Esclusa, y no exclusa, es el término apropiado para denominar la zona que existe entre la habitación del enfermo infectado y la zona no restringida, y en la que los sanitarios se ponen y se quitan los equipos de protección individual.

7. Suero hiperinmune, junto y sin guion. Suero hiperinmune, junto y sin guion, es una construcción válida para referirse al tratamiento experimental que se está empleando para combatir la enfermedad infecciosa y que contiene anticuerpos obtenidos de personas cuyo organismo ha creado una respuesta inmunitaria. Este suero se obtiene del plasma de la sangre de un paciente que ha superado la enfermedad, por lo que es frecuente encontrar ejemplos en los que se hace referencia a él simplemente como plasma.

8. Diagnosticar una enfermedad a alguien o a alguien de una enfermedad. Diagnosticar una enfermedad a una persona es la expresión tradicionalmente recomendada, pero la variante ser (alguien) diagnosticado de una enfermedad está muy extendida y también se considera adecuada.

9. Mortalidad y mortandad. El término mortalidad hace referencia a la tasa de muertes en un tiempo dado, mientras que mortandad es una gran cantidad de muertes causadas por una epidemia o cualquier otro desastre. Aunque la expresión tasa de mortalidad es válida, se recuerda que puede hablarse simplemente de mortalidad, ya que su significado lleva implícito que se trata de una tasa.

10. Epidemia y pandemia no son sinónimos. Epidemia y pandemia no pueden utilizarse como sinónimos; se considera que una epidemia se propaga por un país durante algún tiempo, mientras que una pandemia se extiende a otros países, tal como señala el diccionario académico.

11. Cursar. El verbo cursar, en el ámbito de la Medicina, se refiere a la enfermedad o a sus síntomas, no al enfermo.

12. El alta médica, pero la alta fiebre. Como indica el Diccionario panhispánico de dudas, cuando alta funciona como sustantivo y le precede inmediatamente el artículo, éste adopta la forma el («el alta médica»), mientras que, si se emplea como adjetivo, lo apropiado es anteponer la forma la («la alta fiebre»).

13. Dar de alta y dar el alta. Dar de alta y dar el alta son expresiones que se construyen con diferentes pronombres: lo(s) y la(s) en el primer caso («La/lo dio de alta») y le(s) en el segundo («Le dio el alta»).

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