[LE}— La voz «ráchet», alternativa a «ratchet»

09-08-2019

Ráchet, sin t en la primera sílaba y con ch, mejor que con x, es una adaptación válida en español del término inglés ratchet, que alude a un determinado estilo urbano a menudo relacionado con la música trap.

Uso no recomendable

• Sorprendió con su estética ratchet, destinada a un público juvenil.

• Muchas de estas chicas que siguen el estilo trap se autodenominan raxets.

• El estilo de las raxetas.

Uso recomendable

• Sorprendió con su estética ráchet, destinada a un público juvenil.

• Muchas de estas chicas que siguen el estilo trap se autodenominan ráchets.

• El estilo de las rachetas.

La voz inglesa ratchet, de registro informal, tuvo su origen durante los años noventa en el ámbito del hiphop y se popularizó a partir de canciones y grupos urbanos. Actualmente designa el estilo urbano y excéntrico de jóvenes relacionados con el trap, generalmente mujeres, que combinan prendas coloridas de grandes firmas con ropa barata, pendientes grandes, zapatillas ostentosas y una marcada actitud emponderante. Por extensión semántica, esta voz se emplea también para nombrar a las personas que siguen esta tendencia.

La adaptación adecuada al sistema gráfico del español es ráchet, sin t después de la a, con tilde y con ch. La forma raxet, que se ve con alguna frecuencia, es menos aconsejable, ya que el dígrafo ch representa mejor el sonido de la voz original.

En el uso, el femenino suele ser invariable cuando alude a la forma de vestir (accesorios/moda ráchet), aunque, para referirse a las mujeres relacionadas con ese movimiento, alternan la rachet y la racheta.

En todo caso, si se desea emplear el término inglés, lo apropiado es escribirlo con cursiva o entre comillas si no se dispone de ese tipo de letra, por tratarse de un extranjerismo no adaptado.

Fuente

[Hum}— Cómo llamar a la Policía

Yo tengo un sueño muy liviano, y una noche noté que había alguien andando sigilosamente por el jardín de mi casa. Me levanté silenciosamente y me quedé siguiendo los leves ruidos que venían de afuera, hasta que vi una silueta pasando por enfrente de la ventana del baño. Como mi casa es muy segura —con rejas en las ventanas y trancas internas en las puertas— no me preocupé demasiado, pero estaba claro que no iba a dejar al ladrón ahí, contemplándolo tranquilamente, así que llamé bajito a la Policía, informé de la situación y les di mi dirección.

Me preguntaron si el ladrón estaba armado o si ya estaba dentro de la casa. Contesté que no, y me dijeron que no había cerca ninguna patrulla que pudieran enviar a mi casa para darme ayuda ni ningún policía disponible en ese momento, pero que iban a explorar la posibilidad de mandar a alguien.

Un minuto después llamé nuevamente y dije con voz calma:

“Hola. Hace un rato llamé porque había alguien en mi jardín. No hay necesidad de que se apuren. Yo ya maté al ladrón con un tiro de una escopeta calibre 12 que tengo guardada para estas situaciones. ¡El tiro volvió ñoña al tipo!”

Pasados menos de tres minutos había en mi calle 5 patrullas de Policía, un helicóptero, una unidad de rescate, un equipo de TV, y una hinchada de los de derechos humanos que no se perderían esto por nada del mundo. Entre todos agarraron in fraganti al ladrón que no dejaba de mirar con cara de asombro, como si estuviera pensando que mi casa era la del jefe de la Policía.
En medio del tumulto, un comisario se aproximó y me dijo:

“Creí que había usted dicho que había matado al ladrón”

Yo contesté:

“Y yo creí que ustedes me habían dicho que no había nadie disponible….”

[LE}— En español, «vapear», mejor que «vaping»

07-08-2019

El verbo vapear es una alternativa asentada y adecuada en español, preferible al anglicismo vaping.

Uso no recomendable

• Vaping: hábito popular e ilegal.

• El vaping se ha expandido entre los jóvenes.

• El joven solía hacer publicaciones sobre el vaping y su negocio.

Uso recomendable

• Vapear: hábito popular e ilegal.

• El vapeo se ha expandido entre los jóvenes.

• El joven solía hacer publicaciones sobre el vapeo y su negocio.

Tal y como se muestra en el diccionario de Oxford, la traducción del término inglés empleado para referirse a la acción de usar un cigarrillo electrónico es vapear, cuyo sustantivo correspondiente es vapeo.

Por otro lado, también es adecuado usar la forma vaporear, recogida en el Diccionario de la Lengua Española, con el sentido de ‘exhalar vapores’, aunque goza de menos uso.

Finalmente, se recuerda que, si se utiliza el extranjerismo, lo adecuado es hacerlo en cursiva o, si no se dispone de este recurso, entre comillas.

Fuente

[*ElPaso}— El ‘Clan Castillo’.

07-10-2019

Carlos M. Padrón

Este apelativo postizo tuvo su origen, según me contó mi madre, en PEDRO MARTÍN CASTILLO, mi bisabuelo materno —no faltó quien supo cómo era y me comparó con él, como conté AQUÍ—, cuya descendencia, hasta sus bisnietos, ilustro en uno de los cuadros que siguen. Para ver mejor los cuadros, clicar sobre ellos.

EL ‘CLAN CASTILLO’
de El Paso

Cuatro generaciones (G)

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Mis bisabuelos maternos

Clan Castillo

He optado por rediseñar el cuadro, que ahora queda partido en dos. La primera mitad incluye a los tres primeros miembros de la tercera generación y a sus descendientes, y la segunda mitad incluye a los dos restantes miembros de la tercera generación y a sus descendientes.

En la primera columna de la izquierda de ambas partes se indica la generación (1ª G, 2ª G, 3ª G y 4ª G) a que corresponden los descendientes de mis bisabuelos.

También he añadido este otro cuadro de fechas de nacimiento, muerte y edad de los miembros de la segunda generación,

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Gracias a datos suministrados por algunos parientes Castillo y a los documentos encontrados en el registro civil de El Paso, he podido corregir algunos errores que aparecieron en la versión anterior, y esclarecer puntos que yo ignoraba.

  1. El origen del apelativo CASTILLO no está, como antes dije, en mi bisabuelo Pedro Martín CASTILLO, sino en la línea paterna de éste.
  2. Los padres de mi bisabuela, Martina Hernández Díaz, fueron Antonio Hernández Pino, y Josefa Díaz Sosa.
  3. El nombre completo de mi bisabuela era María Martina, pero siempre se le llamó Martina. A todos los de la segunda generación, que tienen dos nombres, se les llamó por sólo el primero, excepto a José Miguel Martín Hernández que era conocido por Pepe.
  4. Manuel Bibián Martín Hernández (el acento en Bibián lo puse yo) se casó dos veces. De la segunda mujer no tuvo descendencia.
  5. Pedro Hermenegildo es Pedro Martín Hernández y Castillo (Pedro Castillo) mi tío-abuelo, vecino y mentor.
  6. El Carlos resaltado en amarillo soy yo. De las personas que aparecen en el cuadro y están vivas aún, creo que soy, por lo dicho en la nota 5, quien más trato tuvo con Pedro Castillo.
  7. María de Las Nieves es mi abuela materna. Se casó con Miguel Pérez Duque por quien me pusieron Miguel de segundo nombre, y lo pusieron de primero a un hijo y a un nieto suyo. A todos los miembros de la segunda generación, la de mi madre Victoria, se les conocía en el pueblo por Los Castillo, excepto a Miguel, el hermano de mi madre, a quien le decían Miguel Duque, porque Miguel Castillo era ya su tío Miguel, así que alguien lo “bautizó” con el segundo apellido de su padre: Duque.
  8. Pedro (Periquín) y Antonio (Toto) son hijos de José Miguel y de Beneda
  9. Los nombres oficiales de los hijos de Antonio Guadalupe son: el de Lelo, Manuel; el de Nino, Pedro Marín; y el de Toto, Abraham.

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Ésta es, completa, la foto que, recortada, aparece al comienzo de este artículo. Comoquiera que mis bisabuelos, Pedro y Martina, se ven aquí bastante mayores, el niño que está con ellos podría ser José Miguel (Pepe), el hijo menor.

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Antonio Guadalupe Martín Hernández, hijo de Pedro y de Martina

Notas

  1. Revisando los documentos donde yo podía encontrar información para el cuadro de las 4 generaciones descubrí que al menos hasta finales del siglo XIX se consideraba que Tenerra era un pago de Paso de Abajo. Si había un Paso de Abajo era porque había un Paso de Arriba. Me pregunto dónde estaba entonces la división entre los dos. ¿En la Cruz Grande?
  2. El 12-05-1891, fecha en que fue registrado el nacimiento de José Miguel Martín Hernández, el juez municipal (suplente en ejercicio) de El Paso era mi abuelo paterno, Luis Padrón Felipe.
  3. En 1871 nació el primer hijo de mis bisabuelos a quien pusieron por nombre Antonio; el niño murió en 1872, a los 14 meses. En 1873 tuvieron otro hijo al que, en memoria del primero, llamaron Antonio Guadalupe.
  4. Como muestra el cuadro de fechas, mis bisabuelos no perdieron el tiempo en cuanto a asegurarse descendencia, pues en los tres años siguientes al nacimiento de Antonio Guadalupe (1874, 1875 y 1876) tuvieron un hijo cada año, y uno más, seguramente por un “despiste”, 15 años después.

Agradecimientos

Las fotos y algunos datos, como nombres o fechas, me han sido dados por Rafael González Martín (ver bajo Pedro Hermenegildo > Carmen), Antonio Dorta Martín (ver bajo Pedro Hermenegildo > Rosario), Javier Simón Martín (ver bajo Antonio Guadalupe > Ela) y a María Sonia Pérez Hernández, del registro civil de la ciudad de El Paso. Mi agradecimiento a todos ellos.

Y también mi agradecimiento anticipado a quien pueda notificarme errores u omisiones que haya en esta publicación.

[LE}— El término «quimera» amplía su significado

06-08-2019

El término quimera es adecuado para aludir, en biología, a un organismo con tejidos genéticamente diferentes.

En las informaciones sobre tecnología genética, así como sobre sus implicaciones éticas, pueden encontrarse frases como:

• El equipo ha logrado crear por primera vez quimeras de humano y mono en un laboratorio de China.

• Japón da nuevos pasos en la investigación con quimeras humano-animales.

Aunque quimera suele referirse a un ‘ser mitológico con cabeza de león, vientre de cabra y cola de dragón’, así como, por extensión, a ‘aquello que se cree posible sin serlo’, en biología, zoología y, más especialmente, botánica se emplea desde hace tiempo con el significado de ‘organismo simple que se ha desarrollado de individuos diferentes, o compuesto de tejidos de dos genotipos distintos’, tal como indica el Diccionario de Términos Biológicos de Sandra Holmes.

Aunque no esté recogido en los diccionarios generales por ser un término técnico, se puede usar sin problemas en estos contextos, por lo que los ejemplos anteriores son adecuados.

Un término relacionado, pero no propio de la lengua científica, es humanimal, que designa las quimeras de humano y otro animal, como en «Japón aprueba el plan de un equipo de científicos para crear los primeros “humanimales”». Se trata de un acrónimo de uso válido formado a partir de humano y animal, que, no obstante, conviene restringir a contextos más informales.

Fuente