[LE}– ‘Frigano’, adaptación de ‘freegan’

05/11/2014

Frigano es una adaptación válida del anglicismo freegan, que hace referencia a la persona perteneciente al movimiento que defiende un modo de vida anticonsumista basado en una participación mínima en la economía convencional y en el menor consumo posible de recursos.

En los medios de comunicación, es frecuente encontrar frases como

  • «Los freegans dicen adiós al consumo»,
  • «Los freegans hacen boicot a la sociedad de consumo» o
  • «El freeganismo, un nuevo estilo de vida que engancha en Nueva York».

La palabra freegan deriva de la combinación de free, con el sentido de ‘libre y gratis’, y vegan, nombre con el que se conoce en inglés a los vegetarianos estrictos y que se adapta al español como vegano. 

Frigano se considera una adaptación válida en español para referirse a la persona que lo practica, mientras que friganismo o movimiento frigano se proponen como alternativas adecuadas para referirse a ese modo de vida.

Por lo tanto, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir

  • «Los friganos dicen adiós al consumo»,
  • «Los friganos hacen boicot a la sociedad de consumo» y
  • «El friganismo, un nuevo estilo de vida que engancha cada vez más en Nueva York».

Aun así, si se opta por los anglicismos sin adaptar, se recuerda que lo adecuado es resaltarlos en cursiva o, si no se dispone de ese tipo de letra, entrecomillarlos.

Fuente

[Hum}– Diálogo matrimonial

La mujer le dice a su marido:

—¿Por qué tienes siempre una foto mía en al maletín que llevas al trabajo?

—Es que cuando tengo un problema, no importa cuán difícil sea, miro tu foto y el problema desaparece.

—¿¡Ves cuán poderosa y milagrosa soy!?

—Así es, pues cuando te veo en la foto me digo «¿Qué problema podría ser mayor que éste?».

[*IBM}— Noviembre 01, 2014: Sexto reencuentro en Caracas de exIBMistas de IBM de Venezuela. (Reedición 1)

03-11-14

Carlos M. Padrón

El sábado 01 de noviembre de 2014 tuvo lugar en Caracas el sexto reencuentro de exIBMistas.

Esta vez no nos reuninos en un lugar público sino que, gracias a la buena y amable iniciativa de Antonieta Corvino, el reencuentro lo hicmos en su casa, ubicada en la urbanización El Marqués.

Parte de esa buena iniciativa fue el requisito de que cada varón asistente llevara licor, y cada dama algo de «picar»…. para ayudar a bajar el licor, pues sabido de todos es que los «tragos desagradables» necesitan de ayuda. 🙂

El resultado de tan buena idea fue una gran cantidad de comida y bebida de la que no pudimos dar cuenta en su totalidad.

Como ahora todos tenemos smartphones, las fotos tomadas con esos aparaticos fueron muchas —yo las tomé con cámara digital, porque las miniaturas, como los smartphones, cámara incluida, no se me dan bien— y, junto con la explicación de quiénes aparecen en cada foto, van todas, identificadas por autor, en los links que siguen.

Si me llegaran más, las incluiré y reeditaré este post.

Edición original:

Reedición 1:

Para refrescar memorias, aquí va el link para cuatro (4) de los anteriores reencuentros. Falta el del tercero porque tuvo lugar cuando estábamos de viaje y, por tanto, no asistimos.

[LE}– Palabras precisas: suripanta, farfolla, pelafustán

2014-11-04

Amando de Miguel 

José Luis García Valdecantos alude a la magnífica expresión «se jodió la marrana» para indicar disgusto o contrariedad cuando se echa a perder un asunto.

Don José Luis precisa que no se trata de una frase obscena y graciosa, ya que la marrana es aquí el eje de la noria. Se trata de una rotura que debía de ocasionar graves trastornos a los campesinos de antes. Hoy nadie sabe qué sea eso de la marrana, ni siquiera la noria movida por un paciente borrico.

Hablando de obscenidades graciosas, don José Luis propone revitalizar dos viejas palabras:

Sicalipsis (= referido a lo pornográfico, erótico o picante, principalmente de un espectáculo), y

Suripanta (= corista, putilla, normalmente relacionada con un espectáculo erótico).

Son dos voces que se inventaron hace más de un siglo, precisamente para referirse a la nueva realidad de entonces: los espectáculos eróticos para caballeros. Hoy son tan comunes que ya no necesitan términos un tanto secretos o pícaros. Me remito a mi libro «El sexo de nuestros abuelos» para una exposición del carácter sicalíptico de las suripantas.

Don José Luis opina que deberíamos sacar más partido de la palabra farfolla. Es la hoja que cubre la mazorca de maíz y, por extensión, algo inútil, insustancial.

Un pariente es farfulla (= algo confuso, engorroso). Está claro el sentido onomatopéyico del sonido repetido <f>.

Otro término reivindicado por don José Luis es pelafustán. Se dice también pelagatos, referido de forma despectiva a una persona insignificante, anodina, mediocre. Me parece que son descripciones útiles.

Ángel Fajardo me envía una lista larguísima de palabras olvidadas, que habría que poner otra vez en circulación. Antes de proceder a esa labor redentora, tendríamos que explorar por qué se han ido arrinconando. Veamos algunas:

— Alacena: armario de la cocina o comedor para guardar alimentos y utensilios de cocina. Ha sido sustituida por el frigo y los varios muebles y cajones que existen en las cocinas actuales. Ya no hay lugar para la fresquera, un armario con respiradero exterior para conservar frescos los alimentos.

— Lumbre: fuego de la cocina o la chimenea. En su día se asoció a la función de cocinar o calentar la comida, hoy superada por otros procedimientos. También es el dispositivo para encender un cigarrillo, una pipa o un puro, más allá de las cerillas.

Por cierto, las cerillas ya no son de papel encerado. El fuego de la chimenea proporciona un sentimiento de intimidad, pero su uso ha decaído mucho. El presidente de los Estados Unidos se deja fotografiar junto a sus nobles invitados delante de la chimenea de la Casa Blanca, pero ya ni se enciende, supongo que por estúpidas razones de seguridad.

Almorzada 1: medida de capacidad, la que cabe aproximadamente en el hueco de las dos manos juntas. Se trata de una medida tan poco precisa que ha perdido vigencia. Pasa lo mismo con 

— Jeme (= distancia entre el pulgar y el índice con la mano extendida). Nadie se acuerda ya de la pulgada (una duodécima parte del pie, unos 2,5 cm.). Equivale a la distancia que abarca la primera falange del dedo pulgar.

Por cierto, se llamaba así porque servía para matar pulgas. Hoy ha descubierto una nueva función: marcar el teclado de los teléfonos celulares.

(1) NotaCMP.- En El Paso decíamos almozada.

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[Hum}– Amigo mal pensado

Tres amigos charlan muy animados, cuando que uno de ellos dice:

—Voy a hacerles una confesión: no saben lo feliz que ando, ¡estoy teniendo sexo espectacular con un orangután!

—¿Macho o hembra?”—, pregunta uno de los sorprendidos amigos.

—¡¡Por supuesto que hembra!!! ¿Qué crees, que soy un degenerado?

[Hum}– Buenas y malas noticias

Un hombre entra en un hospital para ser operado de las piernas. Cuando despierta, tras la intervención, el cirujano le comenta:

—Tenemos dos noticias para usted: una buena y otra mala. ¿Cuál quiere primero?

—Dígame primero la mala.

—La operación se complicóm y tuvimos que cortarle las dos piernas.

—¿Y cuál es la buena noticia?

—El señor de la cama de al lado le ha comprado los zapatos.