Un niño se acerca a un policía y le dice:
—Policía, policía, ¡allá hay una pelea desde hace media hora!
El policía responde:
—Si la pelea lleva ya media hora, ¿por qué no viniste antes a avisarme?”
—Porque mi papá estaba ganando.
Un niño se acerca a un policía y le dice:
—Policía, policía, ¡allá hay una pelea desde hace media hora!
El policía responde:
—Si la pelea lleva ya media hora, ¿por qué no viniste antes a avisarme?”
—Porque mi papá estaba ganando.
20-10-14
Carlos M. Padrón
En los artículos José Mourinho me ha dado la razón y El Real Madrid, Mourinho, los jugadores portugueses, y la prensa española dije que los problemas de Mourinho en el Madrid —así como los que su hijo tenía en el colegio— venían de que eran portugueses.
Eso de que Mourinho era arrogante, jactancioso y demás eran pretextos para ocultar el verdadero motivo de la inquina que se le tenía, pues a él se le escogió para hacer ganar al Madrid, no para ganar un concurso de popularidad.
Y, ¡por fin!, en el artículo que copio abajo, su autor —que de fútbol, de la Liga BBVA, de España y demás, sabe mucho más que yo— pone el dedo en la llaga al denunciar textualmente «un ambiente hostil que al final degeneró en xenofobia pura y dura hacia todo lo que viniera desde Portugal».
No andaba yo muy descaminado en el origen de esa xenofobia, como tampoco en lamentar la ida de Mourinho, quien —simpático o no, arrogante o no— ya tiene a su equipo, el Chelsea, liderando la tabla de posiciones de la Premier League.
Otro asunto que va resultando cierto es que el Barcelona no tiene a Messi, sino que Messi tiene al Barcelona. Otra prueba de esto es lo que, al final, dice el artículo que sigue y que, en opinión de su autor, merece el calificativo de messidictadura.
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20 de Octubre de 2014
Juan Manuel Rodríguez![]()
Cristianodependencia y messidictadura
Cuando llegó Mourinho al Real Madrid todo el mundo daba por hecho que el Barcelona ganaría de calle las siguientes diez Ligas, ocho Copas y cinco Champions. Y si Mou tuvo tantos problemas en España fue, entre otras cosas, porque el portugués osó discutir uno de los recientes mandamientos instaurados por el periodismo deportivo español: «El Barça ha sido, es y será el mejor equipo de todos los tiempos».
Una cosa llevó a la otra y, al final, los rivales se apartaban de los jugadores azulgrana, ni se atrevían siquiera a mirarles, y la superioridad acabó siendo también moral y hasta estética.
Cuántas idioteces hemos tenido que escuchar a lo largo de estos últimos años, ¿a que sí?… Los Messi, Xavi, Iniesta y compañía retozaban sobre el césped con absoluta libertad como si en vez de competir estuvieran disfrutando de un soleado domingo de picnic en la campiña. Mourinho —que lo que quiere es ganar y que, como ha declarado recientemente, no cree en los modelos— demostró que a aquel Barcelona se le podía derrotar jugando de otro modo: aquello fue su perdición.
Cristiano Ronaldo llegó un año antes que Mourinho y, a la situación general de la rivalidad existente entre Real Madrid y Barcelona, sumó la suya particular. Como el club azulgrana, Messi también había sido, era y sería en el futuro el mejor jugador de la historia. Y si Messi era mejor que Di Stéfano, Pelé y Maradona, ¿cómo podía pensar Cristiano, siquiera ni por un minuto, que él podía darle la vuelta a la situación?
Pero, como Mou, Cristiano, a quien insultaron personalmente y trataron de hacer la vida imposible oponiendo su prepotente figura a la angelical del humilde Leo, ha demostrado que ahora mismo es mejor futbolista que Messi, más decisivo para su equipo. Cristiano no se dejó intimidar por un ambiente hostil que al final degeneró en xenofobia pura y dura hacia todo lo que viniera desde Portugal.
Claro que existe la Cristianodependencia, pero , y a las pruebas de lo sucedido en el último partido del Barça en Liga me remito, a la dependencia de Leo añaden en el club catalán la Messidictadura. Luis Enrique ha quedado definitivamente retratado después de lo sucedido en el partido contra el Éibar.
El asturiano se atreve con Piqué, pone en su sitio a Xavi y le da una patada en el trasero a Deulofeu… pero cuando se trata de sustituir a Messi tan sólo unos minutos se convierte en el Botones Sacarino. Eso fue el sábado Luis Enrique, el botones de Messi, su empleado, el ayuda de cámara, un mero comparsa.
Cuando Leo se canse de él le enseñará el camino de salida como hizo con Guardiola, Martino, Ibrahimovic o Villa. Es cuestión de tiempo y también de resultados pero, al final, Sacarino se irá y Messi seguirá aquí. Pero de esta dictadura no hablarán en TV3.
20/10/2014
M. Arrizabalaga
¿Quién no ha usado de niño esta expresión cuando alguien reclamaba algo que anteriormente había regalado, sin saber que con este conjuro infantil invocaba a la «patrona de lo imposible»?
Por este apelativo se conoce a Santa Rita de Casia, una piadosa italiana que se ganó pronto el cariño popular por haber pasado por las penas y vicisitudes de una mujer de su tiempo.
Margarita Lotti, como en realidad se llamaba la santa, nació en la pequeña localidad italiana de Rocca Porena en 1381. Hija única, pronto quiso ingresar en un convento, pero sus padres la obligaron a casarse, con apenas 12 años, con Paolo di Ferdinando di Mancino, un hombre cruel y violento que constantemente la maltrataba y humillaba, según algunas crónicas.
Durante 18 años soportó Rita este terrible matrimonio, rogando a Dios que convirtiera a su esposo, hasta que éste fue asesinado un día de vuelta a su casa.
Un año después, la epidemia de peste se llevó a sus dos hijos, Feltrinelli y Paolo Maria, por los que también rezaba, pues habían salido al padre. Cuentan que sus oraciones dieron fruto y que, poco antes de morir Paolo, los tres habían cambiado a mejor.
Viuda y sin hijos, intentó repetidamente entrar en un convento, «pero las comunidades de monjas le respondían que ellas solamente recibían a muchachas solteras», según señala la agencia católica Aciprensa. Al final fue admitida en el convento agustino de Cascia, donde fue «ejemplo para todos en términos de sus mortificaciones, y es muy reconocida por la eficiencia de sus plegarias», señala la Enciclopedia Católica.
Cuentan que a los 61 años, en 1428, recibió el estigma de una espina de madera que se le clavó en la frente, y así es como aparece representada esta santa a la que se le relaciona con las abejas y con las rosas por su famoso milagro.
Al parecer, a una prima suya que le visitó, Rita le pidió una rosa del jardín del convento y, en pleno invierno, ésta la encontró, mostrando cómo nada es imposible de conseguir si algo se pide con fe. De ahí que desde entonces se la considere patrona de lo imposible.
A Santa Rita, que fue canonizada en 1900, debió invocar una doncella poco agraciada para encontrar un novio que la quisiera. Según reza la leyenda que recoge Gregorio Doval en «Del hecho al dicho», «la santa viuda se apiadó de ella y le concedió pronto el deseo».
El novio, sin embargo, se echó atrás rompiendo el compromiso con la doncella, que increpó a la santa: «¡Santa Rita, Santa Rita, lo que se da no se quita!».
«La doncella no consiguió este nuevo favor, y hubo de quedarse soltera, sin otro remedio que quedar para vestir santos —con la sola excepción, cabe suponer, de Santa Rita— que por entonces era, desgraciada y tradicionalmente, la única actividad reservada a las solteronas», fabula Doval.
Otros opinan que el famoso dicho sería en realidad una degeneración del de «Santa Rita, siempre da y nunca quita».
Santa Rita nunca fue sepultada, y aún hoy su cuerpo incorrupto permanece en la Basílica dedicada a ella en el monasterio de las agustinas de Cascia. Su fiesta es el 22 de mayo.
—Oye, ¿qué sabes de aquellos del colegio que eran siameses?
—Pues mira, se han ido a vivir a Inglaterra una temporada.
—¿A Inglaterra? ¿Y por qué a Inglaterra?
—Es que el de la derecha quería aprender a conducir.
17/10/2014
M. Arrizabalaga
El dicho se refiere a un ladino capitán de barco vasco que enrolaba marineros rumbo a América y nunca llegó a viajar.
A alguien que abandona en el último segundo un proyecto, tras recabar el apoyo de otros, se le tacha irónicamente de ser como el Capitán Araña, «que embarcaba a la gente y se quedaba en tierra», según reza un dicho que se remonta hasta el siglo XVIII.
En el último tercio de aquel siglo las insurrecciones de las colonias en América requerían continuamente de refuerzos que viajaran desde España para combatir al otro lado del Atlántico.
José María Sbarbi contaba en «Florilegio o Ramillete alfabético de refranes y modismos» que «según testimonio de personas fidedignas» en esa época «existía en una de las ciudades de nuestro litoral un capitán de buque llamado Arana, (nombre que el vulgo hubo de transformar luego festivamente en Araña), del cual se cuenta que, después de reclutar individuos con el precitado objeto, nunca más volvió á emprender viaje alguno allende los mares».
Por ello el célebre sacerdote y paremiólogo gaditano define el dicho: «Dícese por los que exhortan a otros a hacer aquello mismo de que ellos huyen».
Para José María Iribarren («El porqué de los dichos») «a vista del apellido Arana cabría suponer que este célebre capitán era vasco», pero este coleccionista de anécdotas populares sospecha que el ladino marino fuera de origen portugués y se apellidaba «Aranha (con h), cuya pronunciación es Araña».
Con este sentido, Benito Pérez Galdós llama Capitán Araña al coronel Rada en los «Episodios Nacionales» o utiliza la expresión Fernán Caballero en «La familia de Alvareda» (1834): «Ello es que yo soy como el patrón Araña, que embarcaba la gente y se quedaba en tierra»
Araña, Concha y Cortés
En el «Refranero del Mar» el dicho se amplía al de «Ellos eran tres: Araña, Concha y Cortés» que José Gella Iturriaga identifica como «tres marinos gaditanos que debieron de ser famosos por su afán de trabajar poco, o de «morearse», término este usual en Marina para expresar la habilidad de eludir las faenas a bordo».
Para Iribarren, el Araña de los dichos de Cádiz estaría relacionado con el capitán Araña antes descrito ya que en el periódico político-satírico «Gil Blas» de finales del s.XIX, se publicó una parodia del poeta Manuel del Palacio contra el entonces regente Narváez, inspirada en la «Canción del Pirata» de Espronceda, que decía: «Bajel pirata que llaman, por su bravura el regente, y que ha embarcado más gente, que Araña, Concha y Cortés».
Capitán Araña se llama también al militar que no cumple con sus compromisos, en especial el de iniciar un levantamiento, según recoge José Luis García Remiro en «¿Qué queremos decir cuando decimos…?». El «araña» se aplicaría a los cobardes e interesados «que van, como las arañas, tras la «mosca» (dinero)».
Recuerda en este sentido la Letrillas burlescas de Quevedo: «Mosca muerta, muerta parecía / tu codicia cuando hablabas / y eras araña que andabas / tras la pobre mosca mía».
2014-10-17
La nueva edición del Diccionario de la RAE ha vuelto a traer polémica. Entran «botellón» y «chupi», entre otras.
La 23ª edición del Diccionario de la lengua española, que se publica esta semana en todos los países hispanohablantes, incluye palabras como burka, ciclogénesis, coach, hiyab, homoparental, quad, y wifi, y voces coloquiales como amigovio, birra, botellón, gorrilla y chupi.
Desde que se publicó en 2001 la anterior edición del Diccionario, la obra se ha actualizado periódicamente en internet con miles de nuevas entradas. Pero la edición en papel, publicada por Espasa, contiene centenares de novedades que aún no están disponibles en la versión electrónica.
Entre esas novedades hay numerosas voces americanas, que se han incrementado de manera significativa en la 23ª edición; amigovio(fusión de amigo y novio) es una de ellas. Y se han admitido, además, palabras americanas como basurita, bíper, cajonear, conflictuar, enrulado, lonchera, motoneta, nocaut y papichulo.
Del mundo islámico han saltado al Diccionario burka y hiyab. La primera se define como «vestidura femenina propia de Afganistán y otros países islámicos, que oculta el cuerpo y la cabeza por completo, dejando una pequeña abertura de malla a la altura de los ojos». Y la segunda es el «pañuelo usado por las mujeres musulmanas para cubrirse la cabeza».
Antipersona, aplicado a esas minas que matan o mutilan a quienes las pisan, llega al Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), al igual que sucede con ciclogénesis (formación de un ciclón).
Si en 2012 el matrimonio homosexual se incorporó al DRAE, ahora lo hace la voz homoparental, que se aplica a una familia «formada por dos personas del mismo sexo y los hijos».
También, se han adaptado las definiciones de marido («hombre casado, con relación a su cónyuge») y de yerno («cónyuge masculino de la hija o del hijo de una persona»), entre otras.
Los extranjerismos figuran en cursiva cuando no se han adaptado al español. Ése es el caso de «backstage», el «espacio situado detrás de un escenario o de una pasarela donde se preparan quienes intervienen en un desfile de moda, o de «coach» (persona que asesora a otra para impulsar su desarrollo profesional y personal) y, en el lenguaje deportivo, equivale a entrenador.
Del inglés proceden asimismo «establishment» (grupo de personas que ejerce el poder); el «hacker»; «quad» (vehículo todoterreno de cuatro ruedas similar a una motocicleta), y «spa», el establecimiento con mecanismos de relajación.
También aparecen «chaise longue», en alusión al «asiento mullido, alargado y normalmente sin brazos, que permite estirar las piernas», e «impasse», definido como «callejón sin salida» y «compás de espera». Del italiano procede «birra», la forma coloquial de referirse a la cerveza, que entra también este año.
Entre las voces coloquiales, destaca el «botellón» y «chupi». También entran los «gorrillas», el «mileurismo» y voces relacionadas con las nuevas tecnologías como tuit, tuitear, tuitero y tuiteo.
También aparecen intranet y nube, en alusión al espacio de almacenamiento en la Red.
Aparecen, además, los «plomizos» para calificar a los pesados y molestos, el «cague» y los «cagaprisas», como «personas impacientes, que siempre tienen prisas».
Un tipo decide alquilar su casa y pone un aviso en un diario. El primero que acude le dice, con típico acento moishe:
—YO INTERESADO EN CASA QUE USTED ALQUILA.
El propietario, nazi hitleriano, le dice:
—No, señor. ¿Sabe?, he descubierto que tiene varias tejas rotas, así que se moja. Hasta que no las arregle no la alquilo.
El interesado responde:
—NO IMPORTA, SEÑOR, YO TENGO HERMANO TECHISTA. EL ARREGLA RÁPIDO. SIGO INTERESADO EN CASA.
—No, señor, ¿ve esos niños que juegan? Molestan tremendamente a la hora de la siesta y a la mañana temprano. Mejor no la alquile.
—NO IMPORTA, SEÑOR, OTRO HERMANO JUGUETERO, REGALO JUGUETES Y ME HAGO AMIGO DE PIBES. SIGO INTERESADO EN CASA.
El propietario se cansa y le dice:
—¿Sabe, señor? ¡Yo no le quiero alquilar la casa a un judío!
—¿YO JUDÍO, SEÑOR?… ¡NOOO! YO CATÓLICO.
—¿Ah, sí? ¿es católico? A ver, ¿cuántos dioses hay?
—DIOS, UNO SOLO, PERO EN REALIDAD TRES: PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO.
—¿Y cómo se llama el hijo de Dios?
—HIJO DE DIOS, JESUCRISTO.
—¡Ah!, y ¿dónde nació Jesucristo?
—JESUCRISTO NACIÓ EN BELÉN.
—¡Ah!, seguramente en un palacio importante siendo el hijo de Dios.
—NO, POBRECITO, NACIÓ PESEBRE,… CON VAQUITA…, BURITO… MUY POBRE…
—¡Ah!, y ¿por qué nació en un pesebre?
—¡¡¡PORQUE CRISTIANOS DE MIERDA NO QUERÍAN ALQUILAR CASA A JUDÍOS!!!
16/10/2014
M. Arrizabalaga
Soldados franceses compusieron esta famosa canción creyendo que el duque de Malborough había muerto en la batalla de Malplaquet.
Nada sospechó el general Marlborough antes de fallecer en 1722 de un ataque de apoplejía en Windsor, que su nombre, tan célebre en la guerra y en la política de su tiempo, pasaría a la historia en una canción burlesca y deformado en España como Mambrú.
John Churchill, duque de Malborough, había cosechado numerosos triunfos peleando contra los franceses en la Guerra de Sucesión española (1701-14), en la que Inglaterra intervino para contener las ambiciones de Luis XIV. Una de sus victorias más recordadas la logró en la batalla de Malplaquet.
Aquel 11 de septiembre de 1709, cinco generales del ejército de Malborough cayeron muertos en el campo, y este último corrió tales peligros que entre los franceses circuló como verdadera la noticia de que había muerto.
«En esta creencia, y hallándose los franceses en su vivac de la noche misma de la batalla, a uno de ellos (no se sabe quién) se le ocurrió componer y cantar con sus compañeros la canción: «Malbrough s’en va-t-en guerre; Mironton, mironton, mirontaine; Malbrough s’en va-t-en guerre; Ne sait quand reviendra»», relató el compositor Francisco Asenjo Barbieri en la revista «El Averiguador» en 1871.
Esta especie de oración fúnebre burlesca, con la que los derrotados y hambrientos soldados franceses se burlaban de quien tanto daño les había infringido, constaba según Barbieri de 22 coplas que durante algún tiempo corrieron entre soldados y campesinos franceses.
«Ya estaba casi de todo punto olvidada, cuando en 1781, habiendo la reina María Antonieta dado a luz al Delfín, se tomó para nodriza de éste una aldeana llamada Poitrine», prosigue el compositor que cuenta en su escrito titulado «Mambrú», cómo la tal Poitrine acostumbraba a cantar la canción de Marlborough al bebé y hasta los Reyes comenzaron a repetirla con frecuencia y a partir de ahí todo el palacio de Versalles.
Según narra Barbieri, «el sonsonete se extendió con rapidez por toda Francia, y aún por Inglaterra misma: todo el mundo lo cantaba, y Marlborough se hizo tan de moda que dio su nombre a telas, a peinados, a carruajes, a guisados, etc», en un furor que duró muchos años, hasta la Revolución Francesa.
El eco de la popular canción llegó a España con la influencia francesa de la casa de Borbón y «se cantó por todas partes, aunque algo corrompida y españolizada, dando al héroe el nombre deMambrú, más en armonía con nuestra lengua», aseguraba el compositor en 1871. La canción de Mambrú sería popularizada sobre todo por las niñas, que la entonaban en sus juegos de rayuela.
Ésta es la versión más aceptada por los expertos en refranes, dichos y frases hechas. Así lo recogía también «La Ilustración Española y Americana» de 1885 o la revista «Alrededor del mundo» de 1929 que sobre su posible autor indica cómo «se dice que fue un bufón, alegre compañero de los rudos caballeros de Ourdenade, que los hacía representar sus improvisaciones batiendo el parche de su tambor».
El cruzado Mambron y el obispo de Lodeve
Sin embargo, en «El Mundo Ilustrado» de 1879 se cuenta que «según cierta tradición recogida y comentada por M. de Chateaubriand, resulta que el Mambrú es de origen árabe; que este origen se remonta a la Edad Media; que probablemente fue importada esta canción a España y Francia por los soldados de don Jaime I de Aragón y de Luis IX; que debe considerarse como una leyenda cuyo protagonista debió ser cierto oscuro cruzado llamado Mambron».
A partir de ahí conecta la historia con la nodriza Poitrine y afirma que «únicamente por un inexplicable lapsus pudo sustituirse al nombre del oscuro cruzado el del general Marlborough, que tanta celebridad adquirió en la batalla de Malplaquet».
Manuel Martín Sánchez recoge en «Seres míticos y personajes fantásticos españoles» otra versión que sitúa el origen de Mambrú en «una canción de origen cátaro para ridiculizar al obispo de Lodeve», que fue conde de Montbrún.
Martín Sánchez, que cita a Burguete Herrero, señala cómo los campesinos cátaros habrían inventado la canción como protesta contra el obispo usurpador que les arrebató sus tierras después de la batalla de Muret en la que murió Juan II de Aragón, «cambiándose con el tiempo la palabra Montbrún por Mambrú».
Todos coinciden, sin embargo, en el papel que Madame Poitrine desempeñó para popularizar esta canción de la que existen numerosas versiones en distintos idiomas.
16/10/2014
Luis Alemany
Mil voces, sin uso documentado desde el año 1500, desaparecerán del nuevo DRAE.
Pero, sin ir tan lejos, el español está lleno de palabras que se nos mueren poco a poco.
Días grandes para los lexicógrafos: entre hoy mañana se extienden los actos de bautismo y presentación de la nueva edición del ‘Diccionario de la Real Academia Española’ y todos llevamos ya no sé cuántos días locos con que si ‘tuit’, que si ‘bótox’, ‘cameo’, ‘dron’, ‘pilates’ o ‘precuela’.
Los nostálgicos, en cambio, prefieren pensar en la cifra redonda de mil voces que saldrán del ‘Diccionario’ por abandono, desuso y olvido. Palabras incluidas en la categoría de «desusadas», según la Real Academia; es decir, aquellas «cuya última documentación no es posterior a 1500».
«Son palabras que no nos dicen nada ni a nosotros», explican en la RAE. Sin embargo, en la ‘web’ se pueden encontrar reservas de palabras, llenas de ejemplos polvorientos y conmovedores. Tomamos 10 al azar. Una vez, todo esto fue idioma, y el registro de Google Books lo demuestra.
Cosas de caballeros: Jayán
(Del fr. ant. jayani). 1. m. y f. Persona de gran estatura, robusta y de muchas fuerzas. 2. m. y f. El Salv. y Nic. Persona vulgar y grosera en sus dichos o hechos. 3. m. germ. Rufián respetado por todos los demás.
Google Books da noticia de ochos usos de la palabra «jayán», en un libro tan noble como el ‘Amadis de Gaula’ (1508), de Garci Rodríguez de Montalvo. Y, después, en un puñado de libros de «muy nobles et valerosos caballeros» y en el ‘Quijote apócrifo’ de Avellaneda (siete veces lo usó).
Los libros de caballerías necesitaban villanos, y ahí estaba la palabra ‘jayán’, con su origen francés, para identificarlos. ¿Sus últimos usos? Pocos, pero nobles: Francisco Ayala, y Mario Vargas Llosa la emplearon, además de un ensayo sobre cultura sefardí de 1993.
Sales en la Biblia: Escaramujo
(De or. inc.). 1. m. Especie de rosal silvestre, con hojas algo agudas y sin vello, de tallo liso, con dos aguijones alternos, flores encarnadas y por fruto una baya aovada, carnosa, coronada de cortaduras, y de color rojo cuando está madura, que se usa en medicina. 2. m. Fruto de este arbusto. 3. m. percebe ( crustáceo).
«Una vez que la flor ha sido fertilizada, deja caer sus pétalos, y el fruto (el escaramujo de la rosa) se hincha y se vuelve de un hermoso tono naranja, rosa o escarlata…».
La frase es prometedora, pero remite a un manual, una ‘Guía práctica para hacer jabón’, de Susana Cavitch, que nunca llegó a las mesas de las secciones de Cultura.
Jordi Serra i Fabra la empleó en su ‘Trilogía de las tierras’ (2011) con un fin misterioso («La palabra «escaramujo» no pertenece a nuestro léxico; sin embargo, el ordenador central de Ganímede se la aplicó a esa cosa extraña. Y en el informe aparece destacado. Ello significa que, aunque hoy no se utilice o no exista, en otro tiempo sí se utilizó»).
Y atentos, porque la traducción de la Santa Biblia de Reina Valera la emplea: «Y el escaramujo respondió a los árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, y aseguraos debajo de mi sombra; y si no, fuego salga del escaramujo que devore los cedros del Líbano» (‘Jueces 9:15’).
El mero mero peje
(Del lat. piscis). 1. m. pez ( vertebrado acuático). 2. m. Hombre astuto, sagaz e industrioso.~ ángel. 1. m. angelote ( pez selacio). ~ araña. 1. m. Pez teleósteo marino del suborden de los Acantopterigios, que llega a tener unos 25 cm de largo, con cuerpo comprimido y liso, de color amarillento oscuro por el lomo, más claro y con manchas negras en los costados y plateado por el vientre, cabeza casi cónica, boca oblicua, ojos muy juntos y dos aletas dorsales, una que corre a todo lo largo del cuerpo, y la otra, sita en el arranque de la cabeza, pequeña y de espinas muy fuertes, sobre todo la primera, que es movible y hueca y sirve al animal para atacar y defenderse, lanzando por ella un líquido venenoso que segrega una glándula situada en su base. Vive en el Mediterráneo, medio enterrado en la arena, y su carne es comestible. ~ diablo. 1. m. escorpina.
‘Peje’ es el apodo de Andrés Manuel López Obrador, el líder de la izquierda mexicana, de modo que su uso aparece en muchas crónicas políticas más o menos recientes.
Al otro lado de la tabla, aparece nada menos que el ‘Quijote’, el bueno, no el apócrifo, que la emplea cuatro veces: «Esta fábula del peje Nicolao trae su origen de lo que escribe Joviano Pantano y Alejandro de Alejandre en sus Dias geniales».
‘Zoz molezto’: Ufa
1. interj. Arg. y Ur. U. para expresar fastidio, fatiga o desagrado.
¿Ufa es una interjección? Como aúpa, como epa. Ufa sonaba, hasta ahora, a la productora del III Reich, por eso, Google Books da noticia en seguida de las memorias de Leni Riefenstahl, entre otros libros de historia del cine.
Pero también hay cuentos infantiles que llevan la palabra Ufa como título, incluso. Y Roberto Arlt la empleaba en ‘Los lanzallamas’ con uso cómico: «Ufa que zoz molezto… Claro que eztá en el itinerario de hoy. Claro… Ufa».
Seguramente, los lectores rioplatenses que lean estas líneas dirán que «ufa» no tiene mayor misterio.
Mala con ganas: Protervia
(Del lat. proterva). 1. f. Perversidad, obstinación en la maldad.
Bonita palabra que nadie escribe en un libro desde 2012 (‘Refugiados: Crónica de un palestino’ de Marcos Aguinis). Después, la voz aparece en una legión de libros de tema religioso, y en no pocos ensayos sobre la historia de Perú.