[Hum}– Fifty years wedding anniversary

A couple was celebrating 50 years together.  Their three kids, all very successful, agreed to a Sunday dinner in their honor.
—Happy Anniversary Mom and Dad. —gushed son number one. —Sorry I’m running late.  I had an emergency at the hospital with a patient. You know how it is, and I didn’t have time to get you a gift.

—Not to worry —said the father—. The important thing is that we’re all together today.

Son number two arrived and announced,

—You and Mom look great, Dad. I just flew in from Los Angeles between depositions and didn’t have time to shop for you.

—It’s nothing, — said the father—. We’re glad you were able to come.

Just then the daughter arrived. 

—Hello and happy anniversary! I’m sorry, but my boss is sending me out of town and I was really busy packing so I didn’t have time to get you anything.
After they had finished dessert, the father said, 

—There’s something your mother and I have wanted to tell you for a long time.  You see, we were very poor. Despite this, we were able to send each of you to college.  Throughout the years your mother and I knew that we loved each other very much, but we just never found the time to get married.
The three children gasped and all said,

—You mean we’re bastards!?

—Yep, — said the father —. And cheap ones too.

Courtesy of Bob Meehan

[*Opino}– Sacrificio y trabajo arduo son las claves de un sistema educativo exitoso

Carlos M. Padrón

Lo descrito en el artículo que copio abajo me hizo recordar lo ocurrido con Tara, una muchacha que fue compañera de clase de mi hija cuando vivíamos en Chappaqua (New York)

Algunos años después fuimos de vacaciones a Vermont e invitamos a Tara a venir con nosotros. Durante el viaje por carretera, yo, que iba manejando, noté que mi hija Alicia y Tara estaban enfrascadas en una media discusión, y de pronto Tara me tocó el hombro y me dijo:

—Sr. Padrón, ¿es verdad que en Venezuela hay que estudiar Matemáticas aunque uno no quiera?

—Sí, Tara, es verdad —fue mi respuesta—. La educación básica no es electiva, y tienes que estudiar lo que te guste y lo que no.

La inmediata respuesta de Tara, marcada por la ira y el asombro, fue ésta:

—¡¿Qué clase de dictadura es ésa?!

Entonces entendí por qué en USA iba la Educación como iba, y ahora me ha servido para entender por qué va como va.

El mismo artículo me ha hecho recordar también los varios posts aquí publicados en los que se menciona el rechazo que en España hay a la búsqueda de la excelencia, al sacrificio y al trabajo, aunque no sea arduo.

¿Varias reválidas? ¿Tres idiomas? ¿Presión familiar y escolar tan fuerte que los niños apenas saben desenvolverse socialmente? ¡Qué horror! ¿Y entonces, cómo van a alcanzar la popularidad, eso que tanto se ansía en USA?

Ante esto sospecho que los estudiantes de y en Singapur no andan buscando la frívola meta de ser el más popular de su clase, o de jugar bien a algún deporte para que les den una beca y poder convertirse en «estudiantes profesionales».

¿Por qué criticar las clases privadas? Si con ellas se logra que quienes las reciben puedan alcanzar las metas fijadas por el sistema, bienvenidas sean.

Supongo, además, que en Singapur la competencia entre alumnos será intensa.

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08/12/2013

Carmen Calvo

La clave del éxito educativo de Singapur en Pisa: Todo se juega en la escuela primaria

Es en la escuela primaria, al empezar la educación obligatoria, que es pública, cuando los niños se juegan su futuro académico y profesional.

Mérito, esfuerzo, bilingüismo, presión familiar y segregación en función de los resultados académicos son las claves que explican los excelentes resultados obtenidos por Singapur en el informe PISA 2012 (Programme for International Student Assessment).

Durante seis cursos lectivos, desde los 6 hasta los 12 años, los alumnos aprenden inglés, idioma oficial del país, además de su lengua materna (tamil, mandarín o malayo), matemáticas, ciencias, humanidades y artes.

Al finalizar este periodo, los niños se enfrentan al «Primary School Leaving Examination», una especie de reválida que evaluará sus conocimientos de lenguas, matemáticas y ciencias.

A pesar de que casi el 98% de los niños superan el examen, los estudiantes necesitan conseguir una nota alta que les permitirá elegir el centro donde cursarán sus estudios de educación secundaria.

Las 160 escuelas figuran clasificadas en un ranking, siendo la Raffles Institution, para niñas o para niños, una de las más prestigiosas, ya que de ella salen los principales líderes del país.

La nota en el examen sirve también para dividir a los niños en tres grupos: avanzado, normal y técnico. Los grupos son permeables, por lo que los estudiantes pueden pasar de un nivel a otro según su progreso académico.

Los alumnos continúan con las asignaturas de primaria a las que se añade una tercera lengua, a elegir entre japonés, coreano, francés, alemán o español, idioma optativo a partir del próximo curso escolar.

Después de los estudios secundarios, que duran entre cuatro o cinco años según el nivel, los alumnos pasan una nueva reválida para continuar estudios preuniversitarios o de formación profesional.

«La educación en Singapur consigue la excelencia a costa del estudiante», declara a ABC José Daniel García, profesor e investigador pedagógico residente en el país. «La presión familiar y escolar es tan fuerte que los niños apenas saben desenvolverse socialmente», asegura.

Profesores con sueldo de ingeniero

Sólo los mejores estudiantes pueden acceder al Instituto Nacional de Educación donde se forma al profesorado, una profesión prestigiosa con un salario similar al de un ingeniero, unos 35.000 euros anuales, que se complementa con bonificaciones y beneficios en función del ranking que consiga la escuela, de los resultados de los alumnos y de la antigüedad.

Los cursos empiezan en enero, se dividen en dos semestres, con diez semanas de vacaciones, y las horas lectivas diarias son cinco para primaria y seis para secundaria.

Sin embargo, la mayoría de las familias recurren a las clases privadas para que los niños consigan los niveles de exigencia requeridos. Esto ha provocado un intenso debate en la opinión pública, ya que las familias con mayor poder adquisitivo pueden pagar más y mejores profesores privados para sus hijos, lo que altera el principio de igualdad de oportunidades de la escuela pública.

Singapur destina un 20% de su presupuesto anual a educación, unos 7.000 millones de euros en 2013, aproximadamente un 3% de su PIB.

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[*Otros}– Descubren un nuevo género de escarabajo Canario

09/12/2013

Los gorgojos (Curculionidae) son una de las familias de mayor riqueza del planeta.

Se considera que agrupa actualmente a más de 70.000 especies. Para hacerse una idea, el número de mamíferos conocidos no es mayor de 5.500, un número doce veces menor que el de estos coleópteros.

Moreiba, nuevo género de Laparocerini (Coleoptera, Curculionidae) en las islas Canarias

 

Un científico del Museo Nacional de Ciencias Naturales describe en la revista ‘ZooKeys’ un nuevo género de gorgojos de las islas Canarias, que ha denominado Moreiba.

«El hallazgo de este nuevo género se ha basado en una especie originalmente descrita por el científico Herbert Franz en la isla de El Hierro, que estaba mal catalogada en la taxonomía. Ha sido preciso recolocarla y crear un género nuevo para ella mediante un estudio más profundo de sus características», explica a Sinc Miguel A. Alonso Zarazaga, del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

El género más cercano a este es Laparocerus, muy común en las Canarias, del que se distingue por el rostro más ancho que largo, el pronoto (una parte del tórax) granuloso, y un tamaño más pequeño.

Este grupo evolutivo es de los más exitosos del planeta. Se ha adaptado a numerosos hábitats y a comer casi cualquier tipo de planta. «Tienen gran importancia agronómica y forestal porque muchos de ellos son plagas de nuestros cultivos y bosques», añade el científico.

Conservar las colecciones de los museos

Otra de las áreas de estudio de Alonso es la descripción de especies que se guardan en los museos a la espera de ser catalogadas. En este sentido, este mismo año describía otro nuevo género de coleóptero del Museo de Zoología de la Universidad de Uppsala (Suecia).

«En la misma revista publiqué un artículo que ponía de relieve la importancia de conservar en buenas condiciones las colecciones de los museos. En este estudio describí un género nuevo de Sudáfrica sobre un ejemplar recogido por Carl Peter Thunberg, discípulo de Linneo (el padre de la taxonomía moderna), a finales del siglo XVIII», señala Alonso.

Se trata de Thunbergapion de la tribu Aplemonini y se distingue de los géneros cercanos por tener un rostro más largo y fino, y la presencia de escamas anchas en los élitros (las alas anteriores).

Esas colecciones antiguas permiten a los científicos evaluar la fauna que había en su época (en este caso, hace tres siglos), y los cambios que han experimentado las especies en una zona determinada del planeta.

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[*Opino}– La Naturaleza y el rechazo a lo distinto

09-12-13

Carlos M. Padrón

Después de leer el artículo que copio abajo (El apartheid de los simios), vuelvo a preguntarme por enésima vez por qué ese empeño en querer hacer igual lo que la Naturaleza —por no decir Dios— hizo diferente. ¿Será porque es «políticamente correcto»? Y ya se sabe lo que esa expresión significa.

Ser diferente no implica necesariamente ser mejor o peor, sino que existe una diferencia que, por simple lógica, no se debe, ni se puede, ignorar, porque desde el momento en que se note pero se ignore, se cae en la hipocresía, en un atentado moral.

  • Blanco, negro, oriental, indio, esquimal, mongol,…
  • Hombre, mujer, homosexual,…
  • Inglés, gringo, español, godo, gitano, sudaca, cubano……
  • ..·

… todos son diferentes.

Si a esto añadimos el respeto que en otros aspectos se tiene por los gustos personales, no se entiende la casi imposición de que en humanos hay que ignorar las diferencias y proceder como si de verdad no existieran. La percepción y consiguiente reacción a las diferencias es algo intrínseco a la naturaleza humana, y, por tanto, es tan inútil querer extirparlo, como inútil sería querer extirpar un instinto primario. En cuanto a razas, a veces el racismo entre negros es peor que el que pueda existir entre blancos y negros.

Si alguien no me gusta, sea por el motivo que fuere, no me gusta, y no hay vuelta atrás. De ningún modo es aceptable que por ese motivo quiera yo que se le maltrate, como tampoco lo es que se quiera que yo lo acepte como si me gustara.

¿Acaso no se acepta que «para gustos, colores», y se cacarea el respeto por la libertad de expresión y elección?

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07-12-13

Maria O’Connor

El apartheid de los simios

El jueves murió Nelson Mandela, símbolo de la caída de uno de los crímenes contra la Humanidad más abominables cometidos por la especie humana: el apartheid (‘separación’, en afrikáans).

Este sistema de segregación tuvo confinados en guetos a millones de sudafricanos por el simple hecho de pertenecer a una raza diferente; una distinción que algunos científicos dudan que exista.

El cruel sistema comenzó en 1950, y obligaba a las personas a identificarse nada más nacer en uno de las siguientes grupos raciales: blanco, bantú (negro africano), de color u otros. Mandela, primero desde el Congreso Nacional Africano y después desde la cárcel, luchó con energía y serenidad por acabar con el odio a lo diferente, tanto de los boers como de los africanos.

Sin llegar a los extremos patológicos del apartheid, el miedo a lo distinto es un rasgo universal entre los primates. La primatóloga Jane Goodall, averiguó en las selvas de Gombe (Tanzania) que por lo general los chimpancés temen lo diferente.

En 1966, una epidemia de polio afectó a varios individuos de la selva de Gombe. A consecuencia de la enfermedad, a tres miembros se les paralizó alguna de sus extremidades, impidiéndoles andar correctamente.

La extraña manera de moverse de los enfermos aterrorizó al grupo, el cual respondió primero con miedo y después con agresividad. Desafortunadamente, los humanos también poseemos estas tendencias. Casos como el apartheid, la exterminación de los judíos o el conflicto palestino-israelí lo evidencian.

La violencia dentro de los grupos o países se controla por varios medios, como por ejemplo el uso de normas y castigos. Pero fuera de ellos, cuando tratamos con desconocidos o personas de otros países, las cosas cambian.

En este tipo de sucesos, como sucede en las guerras, se produce lo que se denomina deshumanización del enemigo. Consiste en mirar a los rivales como si fueran de otra especie, lo que anula la posibilidad de empatía hacia las víctimas.

Entre los chimpancés, las peleas en el seno de la comunidad rara vez llegan a provocar heridas; pero en las que están involucradas grupos vecinos sí son graves y pueden acabar en muerte.

Acciones similares basadas en una doble moral también son empleadas por los países, como el caso de Estados Unidos creando las prisiones de Guantánamo y Abu-Graib, o Sudáfrica durante los más de 40 años que estuvieron vigentes las leyes del apartheid.

Prácticas que un Estado jamás se atrevería a emplear en territorio nacional o con sus súbditos, son usadas sin remordimiento en territorios lejanos con extranjeros. La agresividad es bastante común en la Naturaleza cuando se trata de interaccionar con grupos vecinos. Los chimpancés cooperan y son altruistas con sus compañeros, pero desconfían de extraños, o desean eliminar a rivales que habitan en los territorios limítrofes.

Debo aclarar que este tipo de conclusiones a las que llega la Ciencia no persiguen exculpar a los protagonistas de estos crímenes. El interés radica en su utilidad a la hora de diseñar políticas y programas educativos. Desde la negación de su existencia sólo escondemos debajo de la alfombra una verdad ancestral que puede convertirse en una bomba de relojería de un día para otro sin previo aviso.

Unos instintos tribales que todos poseemos y que Mandela supo gestionar a la perfección desde la presidencia. Jean Monnet, uno de los fundadores de la Unión Europea, también recurrió a la estrategia de recuperar el instinto tribal de los europeos para centrar sus sentimientos de «nosotros frente a ellos» en los no europeos, en lugar de en las tradicionales rivalidades continentales.

Pero, una vez más, los bonobos nos demuestran cuál es la mejor estrategia en estos casos. Esta especie, tan cercana genéticamente a nosotros como lo están los chimpancés, cuando se acerca un extranjero, en vez de reaccionar con agresividad lo invitan a comer. Así acaban de un plumazo con las malas intenciones: un estilo y legado similares que Mandela ha dejado a la Humanidad. Al igual que los bonobos, Mandela nos demostró que es posible otra manera de relacionarnos con el odio.

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[LE}– ‘Esperar algo’ no es lo mismo que ‘esperar a algo’

09/12/2013

La construcción esperar algo se emplea para indicar que se tiene la esperanza de que ese algo suceda, mientras que la expresión esperar a algo se utiliza para señalar que se da tiempo a que eso ocurra.

El Diccionario Panhispánico de Dudas señala que cuando significa ‘tener esperanza [en que algo suceda] o creer que sucederá’, esperar es transitivo, y va seguido de un infinitivo o de una oración introducida por que

  • «El presidente espera que se imponga el sentido común para solucionar el conflicto» o «Los comerciantes esperan hacer su agosto en diciembre».

Por el contrario, si significa ‘dar tiempo a que algo suceda antes de hacer otra cosa’, es intransitivo y, en ese caso, el infinitivo o la oración introducida por que van precedidos de la preposición a

  • «Los mercados esperarán a conocer la decisión del BCE antes de actuar».

Por tanto, si se dice

  • «Cincuenta familias esperan a que sus calles vuelvan a la normalidad urbanística»,

queremos decir que esas familias están dando tiempo a que las calles vuelvan a la normalidad.

Pero, si se dice

  • «Cincuenta familias esperan que sus calles vuelvan a la normalidad urbanística»,

estamos dando a entender que estas familias tienen esperanza de que las calles volverán a la normalidad.

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[LE}– ‘Colíder’, término adecuado

05/12/2013

El término colíder es adecuado para referirse a una persona que ejerce, junto con otra, un liderazgo político o de otro tipo, así como al jugador o equipo que empata a puntos con otro en lo más alto de la clasificación.

En los medios informativos es habitual encontrar frases como

  • «El diputado asturiano por IU y colíder federal de Izquierda Abierta (IzAb), Gaspar Llamazares, participó ayer en el acto de presentación»,
  • «El Atlético sentencia a un buen Elche y se coloca colíder» o
  • «Uno de los colíderes, Xavier Guzmán, opina que esta situación cambiante en la clasificación es buena para el golf», todas ellas válidas.

El Diccionario Panhispánico de Dudas define líder como ‘persona que dirige u orienta a un grupo, que reconoce su autoridad’ y ‘persona, equipo o empresa situados a la cabeza en una clasificación’.

Aunque en principio líder no hay más que uno y, por ejemplo, en deportes como el fútbol, el golaveraje o el número de tarjetas permiten desempatar, estos criterios están principalmente concebidos para determinar quién es el ganador al final del torneo, no tanto para deshacer un empate a puntos durante el transcurso en sí de la competición.

Así pues, partiendo de la acepción de líder mencionada, es posible crear por derivación colíder, pues el prefijo ‘co-‘ puede combinarse con sustantivos para expresar que el concepto inicial es compartido por otros individuos, tal como indica la Nueva Gramática de la Lengua Española, y como ya ocurre en coautor, codirector o copartícipe.

Del mismo modo, se consideran válidos los derivados coliderar, coliderato y coliderazgo.

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