[*ElPaso}– Don Salvador Miralles Pérez. In Memoriam – Homenaje póstumo en El Paso / Wifredo Ramos

Wifredo Ramos
Cronista Oficial de El Paso

Está reciente el fallecimiento de D. Salvador Miralles Pérez un hombre que fue párroco en El Paso, pueblo en el que durante 16 años desarrolló una destacada actividad, al igual que en Güímar donde realizó una también extraordinaria labor durante 29 años de constante trabajo. Las personas que le conocimos estimamos justo que en su despedida hacia la eternidad se le dedique algún reconocimiento.

Recordamos la esquela aparecida en el Diario de Avisos, el pasado 2 de enero, en la que el obispo y el clero diocesano comunican la muerte de D. Salvador Miralles y agradecen la participación en la misa exequial, a celebrarse en la parroquia del Sagrado Corazón (Santa Cruz de Tenerife), y a continuación al traslado de sus restos mortales al Cementerio de Güímar.

Foto cortesía de Susana y Fernando Miralles.

En una bella semblanza de D. Salvador Miralles Pérez —“Don Salvador”—, el obispo D. Bernardo Álvarez Afonso comentó una amplia relación de sus actividades, hasta sus aficiones como “radioaficionado” y su buen humor. Fue un acto emotivo, con numeroso acompañamiento de sacerdotes y público, entre el que se encontraban varios pasenses.

En El Paso, la Parroquia le ofreció una misa celebrada por el actual párroco, D. Domingo Guerra.

El día 18 de enero se ofició una misa dedicada por el Ayuntamiento como homenaje póstumo, en reconocimiento a la extraordinaria labor y servicio en bien del pueblo llevada a cabo por Don Salvador.

Salvador Miralles Pérez nació en Valle de Guerra el 11 de noviembre de 1921. Ingresó en el Seminario Diocesano (La Laguna, Tenerife) en 1934. El 2 de junio de 1946 recibió el presbiterado por el obispo Fray Albino González y Menéndez Reigada.

Cantó su Primera Misa en la iglesia parroquial de Valle de Guerra.

Al irse a la diócesis de Córdoba el obispo antes citado, quedó D. Domingo Pérez Cáceres como Vicario Capitular al frente de nuestra diócesis, y el 20 de junio de 1946 nombró a Don Salvador cura ecónomo de San Antonio Abad (Fuencaliente) y cura encargado de San Nicolás de Bari (Las Manchas).

El 19 de diciembre de 1947 recibió el nombramiento de cura ecónomo de Nuestra Señora de Bonanza, en El Paso. “Al hacerme cargo de esta Iglesia noté pobreza ornamental y nos decidimos a construir el Altar Mayor, bendecido el 31 de mayo de 1949, con mi agradecimiento a la feligresía, cuyas aportaciones recibíamos a través de la asociación Obreras del Templo; y a la Junta Parroquial, compuesta por D. Pedro Capote Lorenzo, D. José G. Martín Pérez, D. Tomás Capote Lorenzo, D. Justo Triana Remedios, D. Antonio Pino Pérez y D. Miguel Jurado Serrano”.

Al celebrar la terminación del Altar Mayor el párroco anunció que la obra debía continuar con la construcción de los siguientes altares. El próximo sería el del Corazón de Jesús, y luego el de Mª Auxiliadora (1951), siendo la dirección y talla de estos altares, como la de los siguientes, realizada por D. Francisco Arnau, Maestro de Taller de Carpintería Artística de la Escuela de Artes y Oficios de Santa Cruz de La Palma, quien dirigió a dos carpinteros y a un joven aprendiz [1]. En 1952 se colocó el púlpito; en el mes de julio se bendijeron la imagen y el altar de la Virgen del Carmen; en septiembre se colocaron las 14 estaciones del Vía Crucis, y posteriormente se fueron recibiendo distintos ornamentos litúrgicos para el culto. En 1953 se bendijeron la imagen y el altar de Cristo Crucificado, y el altar de Jesús Nazareno.

En agosto de 1953 concluyó la restauración de la iglesia de Nuestra Señora de El Pino, en cuya fachada se colocó un balcón de madera de tea.

El año 1954 se sustituyeron las antiguas arañas de cristal, colgantes del techo, por otras de bronce plateado, y se retiraron de la iglesia los reclinatorios y las sillas que fueron sustituidos por bancos recién construidos con madera de ukola.

En los primeros días de mayo de 1954 (Año Santo Mariano), llegó al puerto de Santa Cruz de La Palma la imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima, traída de Portugal y acompañada por el Padre Generoso de Barcenilla, que recorrió durante dos meses y medio todos los pueblos de la Isla. El itinerario insular culminó en Santa Cruz de La Palma con un acto de clausura presidido por el obispo D. Domingo Pérez Cáceres, ante un inmenso gentío.

A continuación, la imagen fue trasladada a El Paso donde peregrinó por los barrios con gran asistencia de feligreses y fervor popular. Finalizó con un acto ante la antigua iglesia —conocida como la Iglesia Vieja— de Ntra. Sra. de Bonanza, donde el Padre Generoso entregó la imagen a la Parroquia de El Paso, en la que permanece desde entonces.

En septiembre se terminó, con ayuda del Estado, la construcción del nuevo colegio, de dos plantas, para una fundación religiosa que operó en esta Parroquia.

El mes de octubre se enviaron cartas a algunos pasenses residentes en Venezuela para crear una Comisión con la intención de recaudar fondos entre los hijos de El Paso con el fin de levantar la torre de la iglesia parroquial. Tan pronto llegaron las aportaciones económicas, en mayo de 1955 se dio comienzo a la obra de la torre, que llegó a construirse sólo hasta la mitad de su altura. A mediados del año se llevó a cabo la colocación de losetas en las amplias azoteas de las tres naves.

El 6 de agosto de 1956 se adquirió el solar para la futura Casa Parroquial, con una huerta.


Verano de 1956 [2]. De izquierda a derecha.
De pie: Evaristo Pérez, Juan Enrique Brito Pérez, Raúl Zamora, Carlos Padrón, Don Salvador Miralles, Luis Capote Pozuelo, Juan Antonio Jurado Pérez, Mario Rigoberto Rodríguez Cáceres, José Antonio Martín.

En cuclillas: Juan Roberto Cabrera, Cosme Damián Díaz, Juan Antonio Pino Capote, José Manuel Capote, Antonio Capote Pozuelo.

Por julio de 1958 llegó a El Paso D. Gerino Casal, acompañado de unos cursillistas de cristiandad. Se organizaron en esta parroquia unos cursillos, que comenzaron en octubre, con asistencia de hombres y mujeres que vinieron del Valle de Aridane, de Santa Cruz de La Palma y de varios pueblos de la Isla.

A finales de agosto “llegó a El Paso, acompañado de su esposa, el hijo de esta ciudad y rico hacendado en Venezuela, Don Antonio Duque Herrera, quien acogió con agrado la idea de la terminación de la torre parroquial, según el proyecto del arquitecto tinerfeño D. Tomás Machado y Méndez de Lugo. La torre se finalizó en el mes de marzo de 1960. Su altura alcanza 35 metros y tiene un reloj de cuatro esferas”.

Recibió Don Salvador el nombramiento de profesor extraordinario de las Religiosas Dominicas de Los Llanos, que desempeñó desde 1948 hasta 1960, fecha de la marcha de las religiosas.

A lo largo de la década de los 50 se celebraron en el Teatro Monterrey, de El Paso, las Semanas de la Madre. Participaron doctores, profesores y maestros, con un ambiente cívico-cultural muy satisfactorio.

Ganó las oposiciones en el Concurso General de Parroquias y tomó posesión de la Parroquia de El Paso el 6 de julio de 1960.

El día 31 de marzo de 1961 se terminó la construcción del último altar dedicado a la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela, cuya imagen fue donada por el cónsul venezolano en Santa Cruz de Tenerife, D. Efraín Paredes Pacheco. La obra fue realizada por el escultor, hijo de El Paso, Wifredo Ramos [1], alumno entonces de la Escuela de Bellas Artes de la capital tinerfeña, y aprendiz de D. Francisco Arnau desde el comienzo de la construcción de los altares. a esta imagen de la Virgen de Coromoto se la considera como un símbolo dado el elevado número de pasenses emigrantes que fueron bien acogidos en la hospitalaria tierra venezolana: un recuerdo para los que retornaron,… de los que “se han quedado allá para siempre.

La erupción del volcán de San Juan, en 1949, dio paso a la adopción por el Jefe del Estado de los cinco pueblos afectados, entre ellos El Paso. Esto significaba que la construcción de edificios de interés público era concedida y financiada.

El proyecto de la Casa Parroquial fue aprobado en Consejo de Ministros del 20 de abril de 1952. La tramitación tuvo dificultades, disgustos y cartas que escribir. Por fin, en diciembre de 1963, recibió Don Salvador una carta de la Compañía Entrecanales y Távora, en la que se indicaba que le había sido adjudicada la obra de la Casa Parroquial.

Por esta época, como el oculista Sr. Vázquez de Parga, de Santa Cruz de La Palma, debía marcharse definitivamente a Madrid, le aconsejó a Don Salvador que hablara con el Sr. Obispo, D. Luis Franco Cascón, para que lo trasladara a Tenerife donde mejor pudiera ser atendida su acentuada falta de visión. Es acogido su ruego, siendo nombrado cura párroco de Santo Domingo de Guzmán, de Güímar (Tenerife), con fecha 23 de diciembre de 1963.

Al encargarse de la Parroquia de El Paso, D. Cristóbal Rafael Pérez Vega habló con el obispo, y éste le envió a hablar con Don Salvador, siendo D. Cristóbal quien realizó las gestiones pertinentes con la citada Compañía, concluyendo las obras de la Casa Parroquial.

Don Salvador es “invitado por D. Cristóbal a bendecir la nueva Casa Parroquial pasense que tanto le había costado; gesto de su compañero que él destaca por su exquisita sensibilidad y caballerosidad”.

Trasladado a Güímar, durante los años 1964-65 Don Salvador emprendió la restauración de la iglesia parroquial de Santo Domingo de Guzmán, y continuó una destacada labor de entrega y servicio.

“A mediados de septiembre de 1992, hice entrega de esta parroquia de Santo Domingo de Guzmán al nuevo cura párroco, D. Domingo Guerra Pérez, y me retiro, habiendo entregado a la Diócesis los 46 años de mi ministerio sacerdotal, 3 casas parroquiales, 3 iglesias completamente restauradas y dos iglesias construidas de nueva planta”.

De 1996 se cita el homenaje dedicado por el Ayuntamiento de El Paso con motivo de las bodas de oro sacerdotales de Don Salvador, y en julio de ese año se tituló con su nombre una calle del pueblo.

En su época de retiro en Santa Cruz de Tenerife, varias veces lo encontramos, ya invidente, por la calle de El Pilar, de camino a colaborar con la Iglesia de San Francisco. Le servía de lazarillo su hermana Susana, quién solícita le acompañó muchos años hasta la última etapa, en la Casa de Acogida Madre del Redentor, en El Sauzal.

Así terminó una dilatada vida de entrega y constante trabajo, que culminó con el nombramiento de Párroco Emérito de la parroquia de Santo Domingo de Guzmán (Güímar).

***

NotasCMP.

[1]: Un joven aprendiz llamado Wifredo Ramos,… o sea, el autor de este artículo y hoy Cronista Oficial de El Paso.

[2]: La foto es de mi colección. Fue tomada frente a la puerta trasera de la Iglesia Nueva un domingo del verano de 1956. Todos los que estamos con Don Salvador somos muchachos de El Paso, casi de la misma edad (tal vez 1 ó 2 años de diferencia en algunos casos), menos Raúl Zamora, mayor que cualquiera de los otros, que es de un pueblo de La Gomera, otra isla de Canarias.

4 comentarios sobre “[*ElPaso}– Don Salvador Miralles Pérez. In Memoriam – Homenaje póstumo en El Paso / Wifredo Ramos

  1. Gracias, Luis Javier, por tu comentario ti. Aunque un poco mayor que yo, conocí bien a tu padre.

  2. Pues muchas gracias, Luis Javier. Con esos apellidos bien podrías ser también de el Paso.

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