[SE}> Y por eso la queremos / Soledad Morillo Belloso

11-05-2026

Soledad Morillo Belloso

Y por eso la queremos

¡Ay, la mamá venezolana!

Terremoto con mandil,

tormentica soberana.

Te regaña, te consuela,

te remienda la semana…

Y por eso la queremos,

¡aunque a veces nos desgrana!

 

Llega como brisa

que de pronto es ventarrón,

te recuerda lo que hiciste

con precisión de notación.

“Yo te lo dije”, te suelta

como un golpe de tambor,

suavecito, cariñosito,

pero igual te da calor.

 

Frita tajadas y empieza

su novela personal:

que cargó con medio mundo,

que tu vida es tropical.

Tú la miras en silencio,

porque ya sabes:

discutir con esa doña

es pelear con la mañana.

 

Y por eso la queremos,

¡ay, la mamá venezolana!

Te sacude, te acomoda,

te rescata y te engalana.

Te da sopa, te da arepa,

te perdona la desgana…

Y por eso la queremos,

¡aunque a veces nos desgrana!

 

Su reinado es la cocina,

territorio celestial:

te vigila, te examina,

te sentencia sin tribunal.

La sopita es recordarte

que respiras por su ley,

y el cafecito es la firma

de que no te ahogas hoy.

 

Habla en dialecto divino,

mezcla de amor y sermón:

“Haz lo que tú quieras”,

que es amenaza en canción.

“Yo no me he muerto”, te dice,

y tú entiendes la señal:

esa reina sigue activa

y su poder es total.

 

Y por eso la queremos,

¡ay, la mamá venezolana!

Es exageraíta,

pero dulce como caña.

Hace un drama del resfrío,

una fiesta de tu hazaña…

Y por eso la queremos,

¡aunque a veces nos regaña!

 

Ella sabe si mentiste,

si comiste, si lloraste,

si necesitas sopita

o silencio pa’ que baste.

Sabe cuándo estás perdido,

cuándo el mundo te da palo,

y aparece con un “mijo”,

que te endereza el costado.

 

Y por eso la queremos,

¡ay, la mamá venezolana!

Es institución sin decreto,

ministerio sin ventana.

Guarda el papel, cura el susto,

te levanta la semana…

Y por eso la queremos,

¡porque sin ella,

este país no se engalana!

Soledadmorillobelloso@gmail.com

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