HOY ME LEVANTÉ. . .
…
.

Con ganas de:
Trabajar
Dejar de fumar
Comer menos
Hacer ejercicio
y
¡No volver a tomar!
…
.
Así que mejor me acuesto otro rato a ver si se me pasan estas pendejadas.
HOY ME LEVANTÉ. . .
…
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Con ganas de:
Trabajar
Dejar de fumar
Comer menos
Hacer ejercicio
y
¡No volver a tomar!
…
.
Así que mejor me acuesto otro rato a ver si se me pasan estas pendejadas.
Un perro un tanto viejo entró en el patio de una casa.
Por el collar que traía y por lo bien alimentado, Peter, el dueño de la casa, dedujo que tenía dueño, pero un dueño que no lo estaba cuidando bien.
Con toda tranquilidad, el perro se le acercó a Peter, que lo palmeó un par de veces en la cabeza, y el perro lo siguió al interior de la casa, se echó sobre una alfombra que había en una esquina y se quedó dormido.
Después de una hora, se acercó a la puerta y Peter lo dejó salir.
Al día siguiente el perro volvió, saludó a Peter en el patio de la casa, entró, se echó en el mismo lugar, y durmió por casi una hora, repitiendo lo del día anterior.
Y así siguió por varias semanas.
Intrigado, Peter escribió una nota y la colgó del collar del perro. La nota decía así:
«Al dueño de este lindo y cariñoso perro quisiera preguntarle si sabe que cada tarde su perro viene a mi casa a dormir una siesta».
Cuando al día siguiente llegó de nuevo el perro a dormir su siesta, traía colgada del collar una nota diferente a la puesta por Peter, una nota que decía:
«Este perro vive en una casa con 6 niños, 2 de menos de 3 años. El pobre animal está tratando de poder dormir. ¿Puedo ir con él mañana?».
MAESTRA: Jaimito, ¿por qué llegaste tan tarde?
JAIMITO: Porque la clase comenzó antes de que yo llegara.
MAESTRA: Jaimito, dime la verdad: ¿rezas antes de comer?
JAIMITO: No, maestra, no tengo por qué hacerlo. Mi mamá cocina bien.