[LE}> La expresión «banco malo», en minúsculas y sin resalte

El término banco malo, que se utiliza para referirse a una entidad financiera que adquiere los activos tóxicos de otros bancos, se escribe en minúsculas y no necesita comillas ni cursiva.

Uso incorrecto

  • Así está ahora la situación del «banco malo».
  • Lo que espera Almería del Banco Malo: 493 viviendas más.
  • Las autoridades chinas autorizaron al gestor estatal de activos Huarong, el mayor «banco malo» del país, a emitir bonos.

Uso correcto

  • Así está ahora la situación del banco malo.
  • Lo que espera Almería del banco malo: 493 viviendas más.
  • Las autoridades chinas autorizaron al gestor estatal de activos Huarong, el mayor banco malo del país, a emitir bonos.

El concepto ‘banco malo’ se utiliza para designar a un fondo destinado a comprar activos problemáticos de la banca. No se trata del nombre propio de una institución (que, en el caso de España, es la Sareb), sino de un término informal que se usa para referirse a este tipo de entidades. Así pues, como nombre común, lo adecuado es escribirlo en minúsculas.

Igualmente, no es necesario destacarlo con comillas ni cursiva, ya que se trata de un concepto asentado en el sector económico.

Fuente

[LE}> «Cocina fantasma», mejor que «dark kitchen»

La expresión inglesa dark kitchen, que alude a cocinas que sólo sirven a domicilio, puede reemplazarse por cocina fantasma.

NotaCMP.- Creo que cocina virtual sería mejor opción.

Uso no recomendado

  • Las dark kitchen desesperan a los vecinos.
  • Un 10 % de los pedidos a domicilio ya procede de dark kitchens.
  • Las nuevas tecnologías impulsan a las dark kitchens.

Uso recomendado

  • Las cocinas fantasma desesperan a los vecinos.
  • Un 10 % de los pedidos a domicilio ya procede de cocinas fantasma.
  • Las nuevas tecnologías impulsan a las cocinas fantasma.

Este modelo de negocio recibe diferentes nombres en inglés, como dark kitchen, cloud kitchen, shadow kitchen o ghost kitchen, entre otros, y en español se ha optado mayoritariamente por una traducción basada en la última de esas formas, en la que fantasma se emplea figuradamente, porque no funcionan como restaurantes reales, con servicio de mesa.

Su plural puede ser ‘cocinas fantasma’ o ‘cocinas fantasmas’. Tal como se explica en la Nueva gramática de la lengua española, el término fantasma se puede interpretar como un sustantivo en aposición invariable (cocinas fantasma) o como un adjetivo que admite el plural (cocinas fantasmas).

Finalmente, se recuerda que, si se opta por la forma inglesa, lo adecuado es escribirla en cursiva o, si no es posible emplear este tipo de letra, entre comillas.

Fuente

[LE}> «Tigré», mejor que «Trigray»

Tigré, no Tigray, es el nombre recomendado en español de la región situada al norte de Etiopía.

Uso no recomendado

  • Grupos rebeldes de Tigray forman alianza para derrocar al Gobierno de Etiopía.
  • La guerra entre los rebeldes de Tigray y el Ejecutivo central estalló el 4 de noviembre de 2020.
  • Muchos reporteros han desistido de pedir visados para cubrir el conflicto que incendia la región etíope de Tigray.

Uso recomendado

  • Grupos rebeldes de Tigré forman alianza para derrocar al Gobierno de Etiopía.
  • La guerra entre los rebeldes de Tigré y el Ejecutivo central estalló el 4 de noviembre de 2020.
  • Muchos reporteros han desistido de pedir visados para cubrir el conflicto que incendia la región etíope de Tigré.

La forma asentada para denominar a esta región de Etiopía es Tigré, tal como se refleja en el Diccionario de gentilicios y topónimos de Daniel Santano, así como en diversas obras de referencia, como la Gran enciclopedia Larousse o Salvat universal.

Por otro lado, el citado diccionario de Santano recoge que son válidos los gentilicios ‘tigranio’ y ‘tigriano’, aunque también se usa con frecuencia ‘tigrino’. En cambio, la forma ‘tigreyano’ está basada en el topónimo inglés de la región, por lo que no se recomienda.

Fuente

[LE}> «Outdoor», alternativas en español

El anglicismo outdoor se puede sustituir en español por alternativas como ‘al aire libre’, ‘descubierto’ o ‘(de) exterior’, entre otras, pendiendo del contexto.

Uso no recomendado

  • Se trata de una piscina outdoor con chorros de hidromasaje.
  • La compañía, dedicada a la producción de prendas outdoor, se apoyará en esta tienda para mejorar sus resultados.
  • El otoño también es el momento más adecuado para practicar deportes outdoor como la escalada o el senderismo de media montaña.

Uso recomendado

  • Se trata de una piscina descubierta [o exterior] con chorros de hidromasaje.
  • La compañía, dedicada a la producción de prendas para actividades al aire libre, se apoyará en esta tienda para mejorar sus resultados.
  • El otoño también es el momento más adecuado para practicar deportes al aire libre como la escalada o el senderismo de media montaña.

La voz inglesa outdoor, tal como explica el diccionario Collins, se emplea para lo que tiene lugar al aire libre o está pensado para ello. Esta idea general puede expresarse con el giro de ‘exterior’.

No obstante, en función del ámbito y del contexto, es posible utilizar alternativas más precisas. Así, los deportes o actividades que se practican en contacto con la naturaleza son al aire libre; las prendas o la moda que se llevan en estas actividades pueden ser de abrigo, de invierno o para actividades/deportes al aire libre; los muebles destinados a estar a la intemperie son de terraza o de jardín, y las piscinas son descubiertas o de verano, por ejemplo.

Se recuerda que, si se utiliza el anglicismo, lo adecuado es hacerlo en cursiva o entrecomillado cuando no se dispone de este tipo de letra.

Fuente

[LE}> Del español en Venezuela: la locha

(Ignoro el nombre del autor)

Entre mis reminiscencias especiales se encuentra una moneda ya inexistente, la locha, muy asociada con mis días escolares porque una locha era lo que mi papá me daba diariamente para la merienda.

Desde que tengo memoria, recuerdo que en 1972 las monedas eran de cuproníquel como,

  • la puya, con valor de 5 céntimos y
  • la locha, con valor de 12 ½ céntimos, o de plata como,
  • el medio, con valor de 25 céntimos;
  • el real, con valor de 50 céntimos,
  • el bolívar, con valor de 100 céntimos. También había
  • la peseta con valor de 2 bolívares y
  • el fuerte o cachete, de 5 bolívares.

Siempre me dio curiosidad el valor tan singular de la locha (12½ céntimos) y como mi papá sabía mucho de casi todo lo que le preguntara de niño, me explicaba con mucha naturalidad que era la mitad de un medio (Bs 0,25) y que el medio se llamaba así porque era medio real, de manera que una locha era un cuarto de real y por eso le decían también cuartillo.

Mi pregunta siguiente quería encontrar respuesta a por qué la referencia era el real y no el bolívar completo, y él pacientemente me relataba que se trataba de una costumbre que venía desde tiempos de la Colonia; pero, para tratar de rescatar la predominancia del bolívar, me explicaba que la locha se llamaba así porque, como valía un octavo de bolívar y, como anteriormente a un octavo le decían ochavo —todavía el diccionario de la RAE incluye esa palabra—, a la moneda la llamaban “la ochava” y como al decirlo sonaba “lochava”, para abreviar ese nombre pasaron a llamarla simplemente Locha.

Como dije antes, a la locha también se le llamaba cuartillo, pero solamente cuando se juntaba con un real; por ejemplo, era muy común oír decir “real y cuartillo , es decir 62½ céntimos de bolívar. Incidentalmente, recuerdo que en un programa, donde participé como parte del equipo del colegio, una de las preguntas que pesó para que le ganáramos a nuestros contrincantes fue “¿Cuántos céntimos son real y medio y cuartillo?, a lo que respondimos de inmediato: “87½ céntimos”.

A pesar de su valor tan pequeño, la locha tenía mucha aplicación, y de allí han derivado expresiones que aún se usan. He aquí algunos ejemplos:

  • “Pan de a Locha”, ya que durante mucho tiempo así se le decía a una pieza de pan, de tamaño equivalente a media canilla, también llamado “pan francés”.
  • “Me cayó la locha”, expresión que hoy se usa para decir me cayó o llegó el sueldo, o por fin caí en cuenta de golpe. Para entender su uso original hay que saber que en las fuentes de soda o bares había unos aparatos llamados rocolas que tenían un discos de vinilo de 45½ revoluciones, con las canciones de moda (una por cada lado del disco). Para oír la que uno quería había que meter una locha y, como a veces no caía bien por la ranura, cuando lo hacía y empezaba a sonar la canción seleccionada se solía exclamar “¡Me cayó la Locha!”
  • “La pregunta de las 64 mil Lochas”. A principios de la década de los años 60 hubo en televisión un programa de preguntas donde a cada concursante se le formulaban hasta 5 preguntas, la primera de las cuales se premiaba con 4 mil lochas (500 bolívares). Si decías la respuesta correcta a las preguntas sucesivas, el premio era 8 mil, 16 mil, 32 mil, hasta la pregunta final, muchísimo más difícil, que se premiaba con 8 mil bolívares, es decir 64 mil lochas . Hoy se usa esta expresión para calificar una pregunta con respuesta muy difícil de obtener.
  • “En la lucha por la locha para comprar la leche”*. Así se decía, en la década de los 1970, en el anuncio por parte de los productores informando que el litro de leche pasaría de costar real y medio a costar real y medio y cuartillo. En aquellos tiempos los precios eran tan bajos y la locha tan útil.

Muy interesante el tema y me agrado esa lectura, por eso la comparto el tema porque es parte de nuestra historia y sería bueno que lo conozcan las generaciones de venezolanos que ahora crecen en otro país.

Cortesía de Leonardo Masina

(*) NotaCMP.- Otra versión muy popular es “En la lucha por la locha pa’ la leche ‘e los muchachos”

[LE}> «Token» (en redonda) o «toquen», adaptaciones del anglicismo «token»

Las grafías token (sin cursiva ni comillas) o ‘toquen’ son adecuadas en español como adaptaciones del extranjerismo token.

Uso no recomendado

  • Este «token» se asignará cuando el usuario se vuelva a identificar con el nombre de usuario y la contraseña de su cuenta de Google.
  • Los tres principales tipos son el token de pago, el de uso y el financiero.
  • Los tokens son activos digitales que se pueden usar dentro del ecosistema de un proyecto determinado.

Uso recomendado

  • Este toquen se asignará cuando el usuario se vuelva a identificar con el nombre de usuario y la contraseña de su cuenta de Google.
  • Los tres principales tipos son el token de pago, el de uso y el financiero.
  • Los tókenes son activos digitales que se pueden usar dentro del ecosistema de un proyecto determinado.

Este anglicismo da nombre, entre otras cosas, a una unidad de valor que, en el campo de la cadena de bloques, sirve para lo que establezca la persona u organización que lo ha diseñado o desarrollado. También se refiere a cualquier cadena alfanumérica que representa un registro en la base de datos de la tecnología de la cadena de bloques.

Se puede adaptar al español escribiéndolo en redonda, bien con la misma grafía del inglés, token, que mantiene la ‘k’ original, bien con la grafía adaptada ‘toquen’, con ‘qu’, como indica la RAE en su cuenta de Twitter.

Sus plurales respectivos son ‘tókenes’ y ‘tóquenes’, con tilde en la o por ser palabras esdrújulas.

Asimismo, en otros contextos, es posible utilizar alternativas como clave, ficha, vale, señal, segmento, prueba, registro, marca o muestra, entre otras, pero la falta de especificidad de estos términos genéricos favorece el uso de las adaptaciones propuestas.

Fuente

[LE}> Por un idioma sin "idiomo"

De autor desconocido

Se ha extendido una manía
entre parlantes ladinos
de acuñarle el femenino
a quien nunca lo tendría.

Si no tiene «dío» el día,
y el trigo no tiene «triga»,
ni existen las «gobernantas»,
tampoco las «estudiantas»,
ni «hormigo» entre las hormigas.

Aunque lo intenten comprar
con millones y «millonas»
un trono no tiene «trona»
ni «jaguara» has de llamar
a la hembra del jaguar.

Y aunque el loro tenga lora,
y tenga una flor la flora
mi lógica no se aplaca:
no tienen «vacos» las vacas
ni los toros tienen «toras».

Aunque las libras existan
con los libros no emparejan,
y tampoco se cotejan
suelos, que de suelas distan.

Por mucho o «mucha» que insistan
mi mano no tiene «mana»,
no tiene «rano» la rana
y foco no va con foca,
ni utilizando por boca
al masculino de Ana.

Cortesía de José María Brito Pérez

[LE}> La Academia española trabaja: el diccionario superará los mil millones de consultas este año

La Academia española trabaja: el diccionario superará los mil millones de consultas este año

Trescientos años después, la Real Academia Española no sólo conserva su prestigio intelectual y su calidad en el estudio científico del idioma, sino que ha sabido incorporarse al mundo digital con indiscutida eficacia