16-09-14
Procede de los obstáculos hechos con estacas afiladas que se colocaban para impedir el avance sobre las líneas enemigas. La infantería usaba estos obstáculos para frenar en seco a la caballería.
Capítulo que, como, su título indica, está dedicado al humor y a la lengua española.
16-09-14
Procede de los obstáculos hechos con estacas afiladas que se colocaban para impedir el avance sobre las líneas enemigas. La infantería usaba estos obstáculos para frenar en seco a la caballería.
—¿Me das una rebanadita de pastel? Pero así, súper chiquitita, porque estoy a dieta.
—¿Igual que las otras siete?
—Sí, por favor.
07/11/2014
Ante las dudas que se presentan en la escritura de números que tienen muchos dígitos, en particular los miles y los millones, se ofrece a continuación una serie de claves:
Las principales normas internacionales que regulan la escritura de números son el Sistema Internacional de Unidades (SI), de la Oficina Internacional de Pesas y Medidas, y el Sistema Internacional de Magnitudes (ISQ), de la ISO, que la Academia ha recogido en gran parte en su Ortografía.
—Ayer me dijeron que soy fea.
—No te preocupes, a mí me han dicho cosas peores
—¿Que te han dicho?
—Que también eres bastante puta.
2014-11-06
Amando de Miguel
La labor arqueológica de rescatar palabras olvidadas debe incluir también la recuperación de algunas frases hechas, troqueladas por el uso.
En ellas se advierte todavía mejor el influjo de la cultura que nos envuelve. Será útil averiguar su origen, significado y posibles aplicaciones actuales. Van sin ningún orden, salvo el magnífico del azar.
Tener manga ancha
No se entiende muy bien en un mundo secularizado como el nuestro, pero tiene su gracia y su utilidad. Alude a la especial tolerancia o incluso la permisividad que demostraban los dominicos (con un hábito de mangas anchas) en la confesión o la dirección espiritual.
Contrastaba con la estricta disciplina y exigencia de los austeros jesuitas. Se podría aplicar, por ejemplo, para la conducta de Hacienda respecto de los contribuyentes del montón.
Luna de miel
Se refiere al corto periodo idílico que sigue al matrimonio, idealmente un viaje exótico. Resulta fundamental para que la pareja se integre, aunque ahora haya convivido antes de la ceremonia.
La relamida expresión alude a la antigua tradición de los desposados de beber vino con miel, acaso como afrodisiaco. Aunque la interpretación más sencilla sea que tanto «luna» como «miel» expresan alegorías de algo romántico y dulce.
Echar su cuarto a espadas
Significa el deseo o la intención de participar en un debate, una discusión. Nada tiene que ver con las cartas de la baraja, con el palo de espadas. Es el recuerdo de una época en la que los maestros de esgrima se trasladaban de un lugar a otro para dar lecciones de su oficio o su arte. Para lo cual colocaban una bandeja en sitio visible.
Las personas que deseaban tomar lecciones de esgrima depositaban su «cuarto» (moneda) en la bandeja y así quedan inscritas en el curso. Las actuales redes sociales nos han acostumbrado a que cualquiera puede esgrimir sus opiniones sin pagar nada por aprender a dialogar. No estaría mal que volviéramos a la costumbre tradicional de depositar un simbólico «cuarto» para poder participar en los debates y discusiones mil.
Tener mucha correa
Significa la capacidad para soportar con paciencia bromas y chanzas. La «correa» era el signo de los hábitos de los agustinos, un recuerdo de la que ceñía la túnica de San Agustín. De ahí que la expresión original sea la de «tener más correa que San Agustín».
Recoge la tradición dialéctica del santo de Hipona y después de los frailes agustinos, armados de paciencia para soportar largos debates.
Dos amigas están en una cafetería, y una de ellas le dice a la otra:
—¿Sabes que tu novio fue antes mi novio?
—No, no lo sabía. Él me ha comentado que cometió algunas estupideces, pero nunca me dijo cuáles.
04/11/2014
Las expresiones dar de alta y dar el alta comparten significado en el contexto médico.
Pero se construyen con diferentes pronombres: lo(s) y la(s) en el primer caso: lo/la/los/las dieron de alta; y le(s) en el segundo: le/les dieron el alta.
En las informaciones que apuntan a que la auxiliar de enfermería que ha superado el ébola podría recibir mañana el alta médica, se pueden encontrar frases como
Tal y como indica el Diccionario Panhispánico de Dudas, cuando se utiliza la expresión dar de alta los pronombres átonos de tercera persona que le corresponden son lo(s) y la(s), ya que la persona que recibe el alta médica se expresa mediante un complemento directo. Por lo tanto, lo adecuado es lo/los dio de alta si se trata de un referente masculino, y la/las dio de alta si es femenino.
Aunque ésas son las formas recomendadas, se admite, dada su extensión entre hablantes cultos, el uso de le en lugar de lo cuando funciona como complemento directo y hace referencia a una persona de sexo masculino (le dio de alta), según indica también el Diccionario panhispánico de dudas.
Esa excepción sólo afecta al singular y no al plural, en el que se sigue considerando inadecuado el uso de les (lo indicado es los dieron de alta, no les dieron de alta).
Por el contrario, si se emplea la construcción dar el alta, el pronombre que le corresponde es le(s) tanto si el referente es masculino como si es femenino, pues la persona que obtiene el alta se considera complemento indirecto. Así, lo apropiado es le/les dio el alta.
Por tanto, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir
05/11/2014
Frigano es una adaptación válida del anglicismo freegan, que hace referencia a la persona perteneciente al movimiento que defiende un modo de vida anticonsumista basado en una participación mínima en la economía convencional y en el menor consumo posible de recursos.
En los medios de comunicación, es frecuente encontrar frases como
La palabra freegan deriva de la combinación de free, con el sentido de ‘libre y gratis’, y vegan, nombre con el que se conoce en inglés a los vegetarianos estrictos y que se adapta al español como vegano.
Frigano se considera una adaptación válida en español para referirse a la persona que lo practica, mientras que friganismo o movimiento frigano se proponen como alternativas adecuadas para referirse a ese modo de vida.
Por lo tanto, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir
Aun así, si se opta por los anglicismos sin adaptar, se recuerda que lo adecuado es resaltarlos en cursiva o, si no se dispone de ese tipo de letra, entrecomillarlos.
La mujer le dice a su marido:
—¿Por qué tienes siempre una foto mía en al maletín que llevas al trabajo?
—Es que cuando tengo un problema, no importa cuán difícil sea, miro tu foto y el problema desaparece.
—¿¡Ves cuán poderosa y milagrosa soy!?
—Así es, pues cuando te veo en la foto me digo «¿Qué problema podría ser mayor que éste?».