[LE}– ‘Recibir un disparo’, no ‘ser disparado’

21/01/2015

La voz disparado puede referirse a un proyectil, un arma o una cámara, pero no debe aplicarse a quien ha recibido el impacto de un disparo.

Por influencia del verbo inglés to shoot, que permite este tipo de construcciones, se ha extendido en la prensa este uso inadecuado:

  • «Cinco personas fueron disparadas por culpa de una discusión en un partido de baloncesto» o
  • «La mujer disparada en Galapagar por su expareja sigue en estado muy grave».

Sin embargo, la Gramática Académica censura este uso, y aclara que sólo se pueden disparar armas o cámaras fotográficas, y al tiempo explica que este verbo también se puede aplicar a lo que sale disparado (es decir, balas, proyectiles, cohetes, flechas, etc.).

Por esta razón, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir

  • «Cinco personas reciben disparos por culpa de una discusión en un partido de baloncesto» y
  • «La mujer a la que disparó su expareja en Galapagar sigue en estado muy grave».

Finalmente, cuando se habla de una persona que recibe un empuje violento como consecuencia de, por ejemplo, una explosión o un choque, se prefiere el giro salir disparado, como en

  • «Una mujer falleció cuando salió disparada por la ventanilla de un vehículo de transporte público».

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[LE}– ‘Austericidio’ se refiere a matar la austeridad

16/01/2015

La palabra austericidio está bien formada, se refiere a ‘matar la austeridad’.

Por lo tanto, no es adecuado emplearla con el sentido de ‘matar por exceso de austeridad’.

Esta palabra aparece cada vez con mayor frecuencia en las noticias económicas para aludir, con connotaciones negativas, a los efectos de las medidas de austeridad, como en

  • «Cada vez son más las voces que animan a acabar con las políticas de austericidio» o
  • «Como consecuencia del austericidio, la deuda pública italiana se ha disparado».

El Diccionario de la Real Academia Española define el elemento compositivo -cidio como la ‘acción de matar’; pero, como se puede comprobar en las palabras que lo incluyen, se añade a aquello que se mata, de modo que infanticidio es dar muerte a niños, y tiranicidio es dársela a los tiranos.

El hecho de que por su formación tenga el sentido opuesto del que se pretende expresar hace aconsejable que se evite su uso y que en su lugar se empleen alternativas como, por ejemplo, austeridazo, austeridad suicida, austeridad homicida, austeridad letal u otras similares, en función del sentido preciso que se le quiera dar.

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[LE}– Origen de la palabra ‘gracias’

15/01/2015

A. S. Moya

«Sólo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud».

Ya avisaba en el siglo XVII el escritor y moralista francés, Jean de La Bruyère, sobre la existencia de algo mágico, común a cualquier ser humano con independencia de su raza, clase social o condición, que establece la barrera del agradecimiento.

Dar las gracias no cuesta dinero, tampoco hacen falta unos conocimientos previos, ni mucho menos es necesario pedir permiso para ello. Olvidando que la vida se construye mediante una cadena universal de favores, no hay persona, por desaprensiva que sea, que no haya correspondido una acción de la forma más inocente que hay.

Sin embargo, para comprender la complejidad de una cosa tan elemental, nos hemos propuesto bucear en el origen de su significado, en la procedencia de la palabra más mágica que posee el diccionario.

La vigésimo tercera edición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, presentada el pasado mes de octubre, otorga hasta dieciséis acepciones para el vocablo «gracia», dos más que su antecesora de 2001. Aunque al frente de este listado se sitúa su significado más universal y el que nos atañe en este caso, («cualidad o conjunto de cualidades que hacen agradable a la persona o cosa que las tiene»), también recoge otras definiciones tan dispares como 

· El conocido ‘derecho de gracia’: «perdón o indulto de pena que concede el poder competente»)

· La acción de resultar simpático a alguien: «capacidad de alguien o de algo para hacer reír», o

· El valor que atañe llevar a cabo una difícil empresa: «proeza, hazaña, mérito».

Ahondando en su origen, el término procede del latín («gratia») y la frase «dar las gracias» tiene su nacimiento en la expresión también latina «agere gratias», presente en varias ocasiones en una traducción oficial latina de la Biblia, universal para toda la Iglesia Católica: la llamada Vulgata. 

Antonio Dueñas, profesor titular de Lengua Española por la Universidad Complutense de Madrid, explica que entre las muchas acepciones de gracias está la de gratitud, «solía usarse en plural.Cicerón, por ejemplo, utiliza el mencionado ‘agere gratias’, o sea, ‘reconocer el agradecimiento’». Además resalta la versatilidad del vocablo, «desde el comienzo es un poco ‘comodín’ ya en el mundo latino. Está relacionada con ‘gratus’ y significa además ‘gracia’, ‘belleza’, ‘bondad’, ‘favor’, etc.».

María Romero, licenciada en Filología hispánica y especializada en la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera (ELE), desvela que su gran variedad de significado está relacionado con «su derivación latina y, a su vez, su proveniencia indoeuropea. En el DRAE se nos muestran dieciséis acepciones, pero todas hacen referencia más o menos a lo mismo: una alabanza a alguien en voz alta, un agradecimiento, un favor… Siempre algo relacionado con un don o una concesión o una habilidad en la ejecución de algo».

Dueñas señala la importancia de este tipo de palabras polisémicas para el correcto funcionamiento de un idioma, «en todas las lenguas son necesarias; de lo contrario, sería imposible la comunicación, ya que es mucho más difícil que un hablante medio-estándar pudiera llegar a conocer tantas palabras».

«Un acto fundamental»

Aunque dado su carácter universal pudiera parecer a simple vista que el término ha adquirido una gran extensión, Dueñas incide en que no es del todo cierto, «no está tan generalizado el uso del término; más bien, se ha perdido en parte, porque se pierde la compostura social y lingüística. Creo que debe mantenerse, pues los rituales comunicativos, para acercar posturas y establecer contactos, son fundamentales en todas las lenguas».

Mientras, Romero expone que «a pesar de que la evolución de las lenguas no se extingue, ya que el ser humano siente la necesidad de agradecer y alabar a otras personas y divinidades, cada país tiene su propia cultura, su pragmática… pero todos tienen en común el gesto de dar las gracias, que es un acto fundamental en todas las culturas, y que, en mayor o menor medida, se sigue utilizando».

Ya lo ven, con un simple «gracias» puede abrir cualquier puerta. Es justo reconocer la importancia de este noble ademán, bien sea para sacar una sonrisa, mostrar un gesto afable o simplemente considerar lo que otros hacen por ti.

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[LE}– Origen de dichos y expresiones: Irse a la porra

16-09-14

El sargento mayor de cada Tercio de Flandes, la unidad de élite de los ejércitos Habsburgo en el siglo XVI y XVII, dirigía los compases de sus hombres moviendo un gran garrote, una especie de antecedente de la batuta de orquesta que recibía el explícito nombre de porra.

Cuando una columna en marcha hacía un alto prolongado, el sargento mayor hincaba en el suelo el extremo inferior de su porra distintiva para simbolizar la parada.

Como los soldados arrestados debían permanecer sentados en torno a la porra que el sargento había clavado al principio, eso equivalía por tanto a «enviar a alguien a la porra» como sinónimo de arrestarle.

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[LE}– ‘Régimen’ y ‘regímenes’, no ‘régimenes’ ni ‘regimenes’

12/01/2015

La palabra régimen lleva tilde en la primera e por ser esdrújula, pero el acento cambia a la siguiente sílaba cuando forma el plural: regímenes.

Sin embargo, es frecuente encontrar frases en las que aparece el plural de régimen como sobresdrújula (régimenes) o sin tilde (regimenes):

  • «Frente a las dietas milagro, regimenes que usen el sentido común»,
  • «La caída de régimenes autocráticos que llevaban decenios gobernando con mano de hierro».

Según el Diccionario Panhispánico de Dudas, al formar el plural de régimen el acento cambia de lugar, y en este caso también la tilde, pues la voz resultante sigue siendo esdrújula: regímenes.

De este modo, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir

  • «Frente a las dietas milagro, regímenes que usen el sentido común» y
  • «La caída de regímenes autocráticos que llevaban decenios gobernando con mano de hierro».

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[LE}– Origen de dichos y expresiones: Ir de tiros largos

16-09-14

Cuando alguien va muy elegante se suele emplear esta expresión a modo de halago.

Los tiros eran las correas que sujetaban el sable a la cintura y en aquellas ocasiones en los que el soldado deseaba ostentar dejaba el sable más suelto, es decir de tiros largos.

A diferencia de en combate, donde se llevaba bien sujeto , en la vida civil se buscaba más comodidad.

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[LE}– ‘La alerta’, pero también ‘el alerta’

07/01/2015

El sustantivo alerta se emplea mayoritaria y preferentemente en femenino.

Pero también se considera válido su uso como masculino cuando se refiere a una llamada de atención o aviso (la/el alerta meteorológica/o).

En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «Alerta rojo: el ébola llegó a Estados Unidos»,
  • «Italia elevó ayer al nivel máximo el alerta por posibles ataques terroristas del Estado Islámico» o
  • «Nuevo alerta por fuertes lluvias para el sudeste de Santiago».

Conforme a la vigesimotercera edición del Diccionario, el sustantivo alerta tiene dos significados próximos, pero diferentes:

  1. Con el sentido de ‘situación de vigilancia o atención’ es un nombre de género femenino exclusivamente (la alerta),
  2. Con el sentido de ‘aviso o llamada para ejercer vigilancia’ admite los dos géneros: el alerta o la alerta.

Por tanto, aunque es más frecuente optar por

  • «Alerta roja: el ébola llegó a Estados Unidos»,
  • «Italia elevó ayer al nivel máximo la alerta por posibles ataques terroristas del Estado Islámico» y
  • «Nueva alerta por fuertes lluvias para el sudeste de Santiago»,

los ejemplos iniciales en masculino, habituales en países como Argentina, Uruguay o Venezuela, también se consideran adecuados si se interpreta alerta como ‘aviso’.

No sería apropiada, en cambio, una frase como

  • «Manila y las provincias colindantes de Bulacan, Rizal y Laguna se encuentran en alerta rojo»,

donde lo indicado habría sido escribir en alerta roja, pues sólo cabe interpretar el sustantivo con el significado de ‘situación de vigilancia’.

En caso de duda, si no se acierta a distinguir si alerta se está utilizando con el significado de ‘situación de vigilancia’ o el de ‘llamada de atención’, se aconseja optar por el género femenino, que siempre es adecuado.

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[LE}– ‘El maratón’ y ‘la maratón’, formas adecuadas

05/01/2015

La palabra maratón puede emplearse tanto en masculino (el maratón) como en femenino (la maratón).

Esto, según el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD).

En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «Un tribunal rechaza aplazar el juicio por el ataque del maratón de Boston» o
  • «Empieza el juicio por el atentado en la maratón de Boston en 2013»,

que son ambas válidas.

De acuerdo con la Academia, el sustantivo maratón, que alude a una ‘carrera pedestre de resistencia’ y, en general, a una ‘competición de resistencia o actividad larga e intensa’, comenzó a circular en el primer tercio del siglo XX con género masculino, aunque más tarde, por influencia del género de prueba o carrera, se extendió su uso en femenino, que también se considera apropiado.

El DPD desaconseja, en cambio, la grafía marathón.

Se recuerda asimismo que los términos maratoniano y maratonista son los adecuados para referirse a los participantes en esa prueba.  

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[LE}– ‘Catastrazo’, ‘decretazo’ o ‘ivazo’ no necesitan comillas

02/01/2014

Los sustantivos catastrazo, decretazo, ivazo, tasazo o recetazo, entre otros, no necesitan comillas.

La razón es que están formados de acuerdo con las indicaciones de la Nueva Gramática de la Lengua Española sobre el uso del sufijo –azo.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como

  • «Cuenta atrás para otro “catastrazo”»,
  • «Obama irá hasta el final con el ‘decretazo’ de la reforma migratoria»,
  • «El “IVAzo” del PP dejó a la música en vivo “en el fango” en 2013»,
  • «El ‘tasazo’ de Gallardón cumple dos años» o
  • «Los parados sin subsidio son el único sector de la población al que no perjudica el ‘recetazo’».

Conforme a la Academia, el sufijo -azo, originalmente empleado en nombres de golpe, como martillazo, codazo o escobazo, traslada este matiz a sustantivos que expresan «acciones o decisiones políticas o administrativas que poseen carácter público, generalmente actuaciones sonadas o sorpresivas de cierta trascendencia, unas veces autoritarias y otras reivindicativas».

Pese a no hallarse todos en los diccionarios, se trata de sustantivos respetuosos con las normas de derivación y se encuentran ampliamente extendidos, o, en los casos de más reciente creación, se entienden de inmediato con facilidad por analogía con los ya asentados, por lo que no necesitan, en cualquier caso, ningún tipo de resalte.

La propia Gramática recoge términos como catastrazo, decretazo, medicamentazo, salariazo o tarifazo.

Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir

  • «Cuenta atrás para otro catastrazo»,
  • «Obama irá hasta el final con el decretazo de la reforma migratoria»,
  • «El ivazo del PP dejó a la música en vivo “en el fango” en 2013»,
  • «El tasazo de Gallardón cumple dos años» o «Los parados sin subsidio son el único sector de la población al que no perjudica el recetazo».

En el caso de ivazo, cabe señalar que lo apropiado es escribir tal sustantivo en minúscula, pese a que la sigla IVA requiera la mayúscula, de igual manera que sucede con los derivados ugetista o priista a partir de UGT y PRI.

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