[Canarias}> Sorpresa en un yacimiento aborigen en Lanzarote

28-07-2025

Saúl García

Sorpresa en un yacimiento aborigen en Lanzarote

En los primeros días de la campaña arqueológica de este año ha aparecido el que podría ser el aljibe, cisterna o depósito de agua más antiguo de la isla encontrado hasta la fecha

Cuarenta años después de su primera excavación, el yacimiento de El Bebedero, en Lanzarote, sigue deparando sorpresas. En los primeros días de la campaña de este año ha aparecido el que podría ser el aljibe, cisterna o depósito de agua más antiguo de la isla encontrado hasta la fecha.

Los restos del aljibe, de forma circular y de cerca de un metro y medio de diámetro, han aparecido en la zona sur del asentamiento aborigen, entre los estratos III y V, datado a partir del siglo I antes de Cristo. El Bebedero, junto con Buenavista, ambos en Lanzarote, estarían entre los yacimientos más antiguos de Canarias.

La pared norte del aljibe tiene forma semicircular y se va cerrando, “lo que permite pensar que tendría una cubierta abovedada”, explica a EFE Pablo Atoche, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y uno de los responsables de la investigación en el yacimiento, junto a la arqueóloga Ángeles Ramírez.

Ambos trabajan cada verano sobre el terreno con el apoyo económico del Ayuntamiento de Teguise a través de una subvención concedida a la Fundación Canaria Universitaria de Las Palmas. En el yacimiento también investigan Pedro Méndez y Elena Hernández, historiadores y arqueólogos.

También se puede ver una losa de piedra, que haría de alcogida, en un lateral “con los bloques de piedra trabados con barro para intentar tapar las grietas”, señala Ramírez.

  • El suelo es de tierra endurecida, sin losas. Señala Atoche que es la primera vez que se identifica un aljibe asociado a un poblado indígena.
  • En el interior se han encontrado una gran cantidad de restos de caracoles terrestres, lo que denota que era un espacio con mucha humedad.
  • Los habitáculos del asentamiento se sitúan a mayor altura. Ha aparecido además una estela trapezoidal de basalto con un grabado de altorrelieve.

El geógrafo Antonio Bueno, que está escaneando el asentamiento, señala que la estructura del depósito y su orientación al sur, que garantiza el mayor número de horas de sombra, hacen pensar que se trataba de agua para consumo humano, para no beber del mismo lugar que los animales.

El Bebedero es un asentamiento aborigen que acogería a varias familias, con habitáculos para dormir y para cocinar, que se asemejan a lo que se ha llamado las casas hondas.

El equipo de arqueólogos trabajando en el yacimiento, situado en el pueblo de Tiagua, en el municipio de Teguise. Efe

Sería un asentamiento original, buscado por su ubicación: en una zona protegida, con vegetación y agua, además de una gran visibilidad sobre El Río, el brazo de mar que separa Lanzarote y La Graciosa.

El asentamiento también fue el escenario de diversos intercambios entre los aborígenes y la población romana o romanizada que navegaba por esa zona entre los siglos I antes de Cristo y el siglo IV.

Los restos hallados y las dataciones confirman, según los investigadores, esa relación durante al menos cinco siglos. Los marinos necesitaban agua, comida, como cereales o carne y pieles y podían aportar vino, aceite o salazones, que transportaban en ánforas cuyos restos han aparecido en el yacimiento.

Respecto a las pieles, Atoche considera que hay una estancia que podría servir para trabajar la piel o para almacenarla, por el hallazgo en ella de distintos útiles de piedra pulimentada empleados para cortarla y para curtirla.

El catedrático de Prehistoria, Pablo Atoche (d), y la investigadora Ángeles Ramírez (i) en el yacimiento, situado en el pueblo de Tiagua, en el municipio de Teguise. Efe

La piel de cabra era importante tanto para abrigarse como para fabricar herramientas e, incluso, armas. A lo largo de estos 40 años se han encontrado numerosos objetos romanos, como útiles de metal de hierro, cobre o bronce, elementos vítreos como cuentas de collar y ánforas, que permiten una datación más exacta ya que cada tipo de esos objetos responde a una época determinada.

Hay, asimismo, restos de cerámica aborigen modelada a mano con huellas de carbón y de todo tipo de animales: de la almeja canaria (ya desparecida), lapas, vértebras de pescado, moluscos terrestres, algunas aves, perros, y sobre todo cabras, ovejas y cerdos.

El equipo de arqueólogos trabajando en el yacimiento. Efe

“Las dataciones de los elementos romanos coinciden con las fechas de carbono 14” dice Atoche. “No se trata de una fecha ni de dos, contamos con una serie de 40 dataciones diferentes”, añade.

Las fechas de las ánforas coinciden con las dataciones obtenidas de muestras de distinta naturaleza, como huesos, sedimentos, coprolitos o carbones y se han realizado en tres laboratorios distintos “proporcionando todas fechas muy similares, coherentes entre sí y situadas entre el siglo I antes de la Era y el siglo IV”, asegura.

Fuente

[Canarias}> Canarismos / Julio Albertos

30-07-2025

Hacia los peninsulares
que vienen a las Canarias,
traigo traducciones varias
pa’ que no hagan malabares.

Porque en todos los bazares
en donde comprar se pueda
te aceptarán la moneda,
pero usando sus palabras
más simpatía te labras
y entrarás como la seda.

~~~

Al maíz, lo llaman millo,
la manta es una cobija,
el inodoro, vasija
y la escoba es el cepillo.

Se cierra con el fechillo,
el globo es la sopladera,
un sol fuerte, solajera,
el autobús es la guagua,
tristeza viene a ser magua,
y el pleito, fogalera.

Rápido es enfolinado,
barbacoa es asadero,
un armario es un ropero,
elegante es lo emperchado.

Lo torcido está cambado,
trago largo es tanganazo,
un gran golpe es un gajazo,
pero una copa es golpito,
ser pequeño, menudito
y colleja, cogotazo.

Atragantarse, añurgarse,
al que destaca, un puntal
prado de algas, sebadal,
atascarse, entaliscarse.

Moverse dice arrecharse,
molida enuncia majada,
tontería, machangada,
porque un tonto es un machango.
pero la maña es el jango,
sin control, desarretada.

Un bastón es un garrote,
a lo mucho llaman fleje,
niño travieso es hereje
y también es iscariote.

El bravucón es rufote,
a la chancla dicen chola,
un vientre gordo, bandola,
hacer aire es abanar,
columpiarse es el remar,
si algo rueda, más bien tola.

~~~

No quiero ser exhaustivo,
porque hay muchos canarismos,
mejor por ustedes mismos
planten su propio cultivo.

Así tendrán un motivo
para a Canarias volver
si se pueden aprender
los términos coloquiales
y voces tradicionales
como ropa del traer.

Cortesía de Oswaldo Izquierdo

 

[Canarias}> Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare V: Tigalate

15/07/2025

Felipe Jorge Pais Pais*

Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare V: Tigalate

El topónimo Tigalate, que ha pervivido hasta la actualidad, hace referencia a uno de los barrios más grandes y populosos de Villa de Mazo

7.- El cantón de Tigalate

«“El quinto señorío, Tigalate y Mazo hasta Tedote … Y de esta tierra eran señores Juguiro y Garehagua, hermanos, y a éste le llamaron de este nombre, porque al tiempo que nacía, dicen que cercaron a su madre muchos perros; y porque haguayan quiere decir en su lengua ”perro“, por eso le pusieron el nombre, el cual era mal acondicionado y muy belicoso(J. Abreu Galindo, 1977: 267)».

El topónimo Tigalate, que ha pervivido hasta la actualidad, hace referencia a uno de los barrios más grandes y populosos de Villa de Mazo. Según Ignacio Reyes García, se podría traducir como “…corral de cría…” (2011: 416). Muy cerca de allí, hacia el este y a una cota algo más baja, también se conserva el caserío de Tiguerorte-Tigorte-Tiguerote-Tiguirorte, con el significado de “…aprisco, cercado (circular)”, (I. Reyes García, 2011: 417), siendo una variante de tagoror.

Ambos nombres están muy vinculados al aprovechamiento pastoril de estos parajes, el cual se mantuvo tras la conquista de Benahoare. También podría hacer referencia a las numerosas cabañas que están desperdigadas por todo el territorio, siendo la forma de hábitat más característica de este cantón, si bien también aprovecharon las cavidades naturales que se abren en las márgenes de barrancos, barranqueras, acantilados costeros y laderas de volcanes.

Respecto a su relación con el topónimo tagoror (recinto circular para celebrar reuniones) es interesante destacar que en este primitivo bando se conserva una enorme construcción, de planta oval, situado en la zona de la desembocadura de Barranco Hondo (Porís de Tigalate. Villa de Mazo), junto aun poblado de cabañas y cuevas sepultados, en parte por las lavas de la erupción del Volcán Tigalate-Martín en 1646, que muy bien pudo tener esa funcionalidad.

Posible tagoror en la desembocadura de Barranco Hondo (Porís de Tigalate. Villa de Mazo) (Foto: Jorge Pais Pais).

El cantón de Tedote sufrió la devastación de distintas erupciones volcánicas. Sin duda, una de las más virulentas y perfectamente datada es la de la Montaña de Los Valentines en Monte Pueblo, que se produjo en torno al año 300 después de Cristo. Sus coladas lávicas, de gran anchura y espesor, sepultaron, con toda probabilidad, un buen número de asentamientos benahoaritas de cabañas, si bien en medio de las manchas y manchones (kipukas), aún es posible rastrear la presencia indígena como, por ejemplo, en las inmediaciones de la Pista de Los Callejones. Y, de hecho, como veremos más adelante, no tuvieron inconveniente en ocupar los tubos volcánicos que se formaron en los nuevos malpaíses una vez que las rocas se enfriaron.

Montaña de Los Valentines desde Los Callejones (Foto: Jorge Pais Pais)

Las lavas de la Montaña de Los Valentines rodearon completamente el conjunto arqueológico del Roque de Los Guerras, un gigantesco pitón de granzón compactado en torno al cual vivía una gran cantidad de aborígenes en cuevas y cabañas de las que sólo se salvaron las del frente oriental.

En esta zona se llevaron a cabo, en 1984, unas catas estratigráficas (É. Martín Rodríguez, 1988: 97-101). Entre el 6 y el 29 de octubre de 1995 se realizaron otros tres sondeos, entre los que destaca un paquete sedimentológico, de unos dos metros de espesor, que quedó aprisionado por un enorme bloque desprendido de la parte superior del risco durante los “temblores” de la erupción de Los Valentines (F. J. Pais Pais, 1997: 78-82).

Evidentemente, la población benahoarita que vivía en estos parajes y realizaba rituales mágico-religiosos en torno a los conjuntos de canalillos-cazoletas y petroglifos dispersos por distintas zonas del roque, se vio obligada a abandonar la zona ante la marcha imparable de la lava que rodeó y sepultó buena parte del afloramiento rocoso. A pesar de todo, regresaron al lugar una vez que pasó el peligro y se establecieron de forma permanente durante más de 1.000 años, hasta que las huestes de Alonso Fernández de Lugo conquistaron Benahoare en 1493.

Roque de Los Guerra rodeado por las coladas de Los Valentines (Foto Jorge Pais Pais)

Al oeste del Roque de Los Guerra, en medio de las coladas de la Montaña de Los Valentines, existe un gran tubo volcánico, conocido como Cueva de Lázaro, que es un claro ejemplo, al igual que el Roque de Los Guerras, de que la población indígena aprendió a vivir con el peligro constante que suponían las erupciones volcánicas.

Esta cavidad, que se creó en medio de las coladas del volcán, en el año 300, fue ocupada como vivienda permanente durante cientos de años, a pesar de las dificultades para caminar sobre ella y la imposibilidad de hacer un uso agrícola o ganadero de estos parajes. Pero constituía un excelente refugio contra las inclemencias del tiempo. (F. J. Pais Pais, 1997: 70-73).

Parte superior de la Cueva de Lázaro en medio de las lavas de la Montaña de Los Valentines (Foto Jorge Pais Pais)

La población benahoarita de Tigalate vio como otra erupción volcánica, aunque desconocemos fecha y lugar, afectó a una de las necrópolis más interesantes de la antigua Benahoare: La Cucaracha (Montaña de Las Tabaibas) cuya primera excavación, en septiembre de 1963, fue llevada a cabo por Miriam Cabrera Medina, Ramón Rodríguez Martín, Antonio Soler, etc.

Entre los materiales rescatados sobresalen unos bloques de lava con restos humanos incrustados (F. J. Pais Pais, 2001:19), cuyo origen ha suscitado numerosas hipótesis. Las primeras teorías apuntaban a que se formaron durante una erupción volcánica que afectó al yacimiento funerario.

Las investigaciones de un grupo de vulcanólogos plantearon que se trataba de unos huesos humanos que fueron cubiertos por las lavas de La Malforada-Nambroque, en la dorsal de Cumbre Vieja, que tuvo lugar en torno al año 1090, y desde ahí se trasladaron a La Cucaracha (J. C. Carracedo, F. J. Pérez Torrado, H. Guiiou y F. Calvé, 2001: 18).

Finalmente, las nuevas excavaciones, realizadas a partir de 2014 por Nuria Álvarez Rodríguez y Jorge Pais Pais, parecen apuntar a que los bloques de lava con restos humanos se produjeron en la zona donde se encontraron. Esta hipótesis parece corroborarse tras la erupción del Volcán Tajogaite, en 2021, y lo sucedido en el Cementerio de Los Llanos de Aridane, junto a la Montaña de Cogote, que nos han aportado una serie de indicios para desentrañar este misterio.

Bloque de lava con restos humanos en la necrópolis de La Cucaracha (Montaña de Las Tabaibas) (Foto: Jorge Pais Pais)

El cantón de Tigalate, al igual que sucedió en Aridane y Tihuya, sufrió las razias de los señores feudales de El Hierro que venían a Benahoare a buscar sebo, cueros, ganados y, sobre todo, esclavos. En una de esas incursiones arribaron «“…en el término y señorío de Juguiro y Garehagua, que fue en Tigalate. Donde, puesto que hallaron gente, les huyeron; y los cristianos que fueron en su alcance prendieron un palmero y una palmera, hermana del capitán Garehagua. La cual, como se vió presa, volvióse contra el cristiano herreño, que se decía Jacomar, y púsolo en tanto aprieto, que le convino favorecerse de las armas; y así le dio de puñaladas y la mató.

Pero no se difirió mucho la venganza; que, de allí a algunos días, los palmeros hicieron treguas con los herreños y, debajo de estas paces, venían los cristianos a La Palma, a contratar; entre los cuales vino Jacomar, el que había muerto a la hermana de Garehagua, y, no sabiendo quién era la que había muerto, se dio por amigo de este Garehagua, y en conversación le contó el suceso que le había acontecido con la palmera. Garehagua pregúntole por las señas de la palmera; y, entendiendo por ellas ser su hermana, le dijo que, pues su ventura lo había traído allí, era para que su hermana no quedase sin venganza; y así, volvió una asta, que tenía puesto por hierro un cuerno de cabra, y dióle por la barriga y matólo, sin poder ser socorrido; por lo cual se vinieron a romper las treguas hechas (J. Abre Galindo, 1976: 278-279)».

La conquista de Benahoare fue un episodio traumático y duro para la población indígena, a pesar de la capitulación pacífica que algunos intentan promover. Y no lo decimos nosotros, sino que aparece claramente reflejado en las fuentes etnohistóricas, en las que se habla de muertes y esclavitud cuya magnitud, sin duda, fue mucho mayor de la que se indica en los documentos escritos.

La primera escaramuza sangrienta entre conquistadores y aborígenes tuvo lugar en el cantón de Tigalate:

«“…hasta que llegó a Tigalate y Mazo, territorio y término del capitán Jaguiro y Garehagua, donde halló la gente toda alterada y puesta en arma; porque, como no tenían hechas amistades…”

“Viendo Alonso de Lugo que no aprovechaban halagos ni promesas, hizo apercebir toda su gente, para dar sobre ellos. Como los enemigos vieron el rostro que los cristianos hacían, temiendo el encuentro, fuéronse retrayendo hacia Tinibucar (Risco de La Concepción. Cantón de Tedote); pero los cristianos fueron en su seguimiento y alcance, donde mataron algunos palmeros que se ponían en defensa, y cautivaron muchos…”» (J. Abreu Galindo, 1977: 282-283)».

La leyenda dice que la Cueva de Belmaco era el lugar donde vivían los capitanes del cantón de Tigalate, los hermanos Juguiro y Garehagua. Por tanto, cabe suponer, que este enfrentamiento tendría lugar en esta zona.

Cueva de Belmaco (Foto: Jorge Pais Pais)

En el cantón de Tigalate se localiza el yacimiento arqueológico más antiguo de la arqueología de Canarias, siendo dado a conocer en 1752 por Domingo Van de Walle de Cervellón. Sus grabados rupestres de tipo geométrico ejecutados con la técnica del picado estuvieron, durante mucho tiempo, en el centro de la polémica sobre el origen y procedencia de la población indígena, así como el posible significado de estas enigmáticas inscripciones pétreas.

Por tanto, no debe sorprendernos que sea uno de los yacimientos más estudiados con numerosas campañas de excavación que han demostrado que esta cavidad fue utilizada como lugar de habitación, como enterramiento y como encerradero de ganado menor. En 1999 se convirtió en Parque Arqueológico (F. J. Pais Pais, 2017) y será uno de los yacimientos estrellas en todo el proceso para que los petroglifos benahoaritas puedan ser declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Grabados rupestres en la Cueva de Belmaco (Foto: Jorge Pais Pais).

En las fuentes etnohistóricas no aparece ni la más mínima referencia sobre sus límites territoriales con los cantones vecinos. La frontera sur, con el cantón de Ahenguareme, podría situarse, aproximadamente, en la misma zona de Montes de Luna donde confluyen los actuales municipios de Fuencaliente y Villa de Mazo.

Es probable que la erupción volcánica de Tigalate-Martín, en 1646, cuyas lavas discurren por estos parajes, sepultase alguna barranquera que permitiera establecer esa separación. Mucho más impreciso sería el límite septentrional con el cantón de Tedote, que podríamos establecerlo siguiendo el criterio de los municipios de Villa de Mazo y Breña Baja que viene marcado por el trazado de antiguos caminos, de posible tradición prehispánica que parten desde la Montaña de La Breña, Camino de Las Mesitas, Camino del gato Negro y Camino de la Higuera Negra hasta llegar a la Caleta del Palo. Otra posibilidad es situarlo algo más al norte, siguiendo el trazado del Barranco de Amargavinos que desemboca en Los Canajos.

Bibliografía general

  • -ABREU GALINDO, J.: Historia de la conquista de las siete islas de Canaria, (Santa Cruz de Tenerife), 1977.
  • -ÁLVAREZ RODRÍGUEZ, Nuria y PAIS PAIS, Felipe Jorge: Los yacimientos funerarios benahoaritas en las antiguas demarcaciones territoriales de La Palma, Actas de las IV Jornadas Prebendado Pacheco de Investigación Histórica, (Tegueste), 2011, Págs. 17-42, ISBN 978-84-938791-0-5 (Publicación digital).
  • -CARRACEDO, J. C.; PÉREZ TORRADO, F. J.; GUIIOU, H. y F. CALVÉ: Identificación de la erupción volcánica asociada con la necrópolis prehistórica de La Cucaracha, Revista El Municipio (Villa de Mazo), Nº 5, (Tenerife), abril 2001, Pág. 18.
  • -MARTÍN RODRÍGUEZ, E.: Excavación de urgencia en El Roque (Mazo. La Palma), Investigaciones Arqueológicas en Canarias I, (Santa Cruz de Tenerife), 1988, Págs. 97-101.
  • -PAIS PAIS, F. J.: El bando prehispánico de Tigalate-Mazo, (Tenerife), 1997.
  • -PAIS PAIS, F. J.: La necrópolis de La Cucaracha, Revista El Municipio (Villa de Mazo), Nº 5, (Tenerife), abril 2001, Pág. 19.
  • -PAIS PAIS, F. J.: Belmaco, (La Orotava), 2017.
  • -REYES GARCÍA, Ignacio: Diccionario ínsuloamaziq, (Islas Canarias), 2011.

*Felipe Jorge Pais Pais es doctor en Arqueología

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[Canarias}> El ‘árbol de sangre de dragón’, símbolo milenario que une a Canarias con una isla remota del Índico

08/07/2025

 El ‘árbol de sangre de dragón’, símbolo milenario que une a Canarias con una isla remota del Índico

Las antiguas curanderas canarias utilizaban la savia de color rojo en sus curas, rezos y ungüento

El ‘árbol de sangre de dragón’, símbolo milenario que une a Canarias con una isla remota del Índico.

El perfil de divulgación Cultura Inquieta ha compartido recientemente una publicación en la que describe al árbol de sangre de dragón como “uno de los árboles más singulares y fascinantes del mundo”. En ella se detalla su origen, propiedades y usos tradicionales, así como su presencia tanto en la isla de Socotra como en las Islas Canarias.

El texto compartido en redes destaca que este árbol crece de forma natural en Socotra, un archipiélago del océano Índico que pertenece a Yemen y que se desprendió del continente africano hace aproximadamente 10 millones de años.

 La especie que se encuentra en esta región es la Dracaena cinnabari, cuya savia de color rojo le da el nombre común de “árbol de sangre de dragón”. Puede vivir una media de 600 años y se encuentra en los restos del antiguo bosque prehistórico Dragonsblood, sobre montañas de granito y mesetas de piedra caliza. La especie está considerada en peligro de extinción.

En el caso del archipiélago canario, la especie que se encuentra es la Dracaena draco, conocida popularmente como drago. Cultura Inquieta indica que “las antiguas curanderas canarias utilizaban la savia color rojo en sus curas, rezos y ungüentos”, y añade que esta resina se ha empleado tradicionalmente como medicina para “la disentería, diarrea, los cortes en la piel, las úlceras y la fiebre”, además de utilizarse como colorante y para elaborar incienso.

También recoge que esta sustancia se cosecha una vez al año, lo que explica su valor. A partir del siglo XVIII comenzó a utilizarse como barniz para violines y actualmente sigue presente en distintos sectores como pigmento rojo para madera, adhesivo, ingrediente en pintalabios y pasta de dientes.

La publicación está acompañada por una imagen del fotógrafo naturalista Daniel Kordan, en la que se muestra un ejemplar de esta especie en su entorno natural.

En los comentarios, algunos usuarios relataron experiencias personales relacionadas con esta especie. Una usuaria canaria afirmó: “Me extrañó muchísimo ver uno gigante en Sídney, en el jardín botánico muy cerca de la casa de la ópera”, y explicó que, al comprobar la cartela, confirmaba que era un drago que, pese a haberse inclinado tras caer, seguía creciendo. También aseguró haber visto más ejemplares de dragos en otros lugares de Australia.

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[Canarias}> Leyenda de la Virgen de los Remedios / María Victoria Hernández

03-07-2025

María Victoria Hernández*

Leyenda de la Virgen de los Remedios

Virgen de Los Remedios, La Patrona. Archivo: DOMINGO CABRERA

La imagen, datada en el segundo tercio del siglo XVI, es una talla de Flandes traída por los primeros colonos, portadores del arte de sus tierras de origen

Sobre la advocación de la Virgen de los Remedios, Los Llanos de Aridane, existe una bella leyenda recogida por el que fuera cronista oficial de la ciudad, Pedro Hernández y Hernández (1910-2001).

Se cuenta que el Adelantado Alonso Fernández de Lugo, después de la derrota que sufrió en el lugar de Adamancasis (El Paso), se retiró al lugar de Los Llanos de Aridane.

Allí, en el campamento de invierno, estudió con sus capitanes el definitivo asalto al jefe aborigen Tanausú; en su desesperación, exclamó: «—¡No encuentro fácil el remedio para acabar con la dureza y poderío del príncipe de Aceró!». Una joven mujer que escuchaba dijo con voz clara y dulce: «—La Señora del Cielo tiene remedio para todo».

Castellanos y aborígenes cristiani­zados no olvidaron la oración de aquella mujer y, terminada la conquista, erigieron una pequeña ermita dedicada a Nuestra Señora de los Remedios, hoy parroquia Matriz del Valle de Aridane. El 2 de julio se celebra la festividad.

La imagen de la Virgen de Los Remedios, datada en el segundo tercio del siglo XVI, es una talla de Flandes traída por los primeros colonos, portadores del arte de sus tierras de origen.

Talla de Flandes, siglo XVI, de Nuestra Señora de Los Remedios. Archivo: DOMINGO CABRERA

La Virgen porta sobre el brazo derecho, cubierto con el manto, al Niño Jesús desnudo y con ojos azules iguales a los de su madre; éste acaricia el mentón de su madre y muestra su rostro al pueblo y ella, a su vez, le ofrece una pera, símbolo de la Encarna­ción.

La imagen emana majestuosidad, elegancia, ternura, sereno mirar. La profesora Constanza Negrín Delgado (1956-2011) apunta que bien pudo ser el acaudalado benefactor del templo, el flamenco Jacques Groenemberg —nacido en la ciudad alemana de Colonia—, quien trajese a Los Llanos de Aridane esta imagen de “connotaciones renanas y rasgos estilísticos de innegables origen brabanzón —y más concretamente, bruselenses y antuerpienses— advertidas en la talla de Nuestra Señora de los Remedios”.

La Virgen de los Remedios es nombrada en toda la isla como La Patrona. No hay que especificar su advocación, los palmeros así la han reconocido y la han llamado desde hace siglo.

Pedro Hernández, poeta y cronista oficial. Foto: Archivo MVH

 *María Victoria Hernández es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arcángel (2009)

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[Canarias}> Estas cinco expresiones canarias deberían estar en tu vocabulario si vives en la Península

08-07-2025

Jorge Siverio

Estas cinco expresiones canarias deberían estar en tu vocabulario si vives en la Península

Desde 1999, la riqueza del habla canaria está registrada en la Academia Canaria de la Lengua

Cuando se piensa en Canarias, es habitual imaginar paisajes increíbles, aguas cristalinas y un clima que parece vivir en primavera todo el año, aunque ya la realidad es bien distinta. Sin embargo, estas islas en medio del Atlántico son mucho más que un destino turístico. Su gente, tradiciones y cultura conforman un espacio propio en el que incluso el lenguaje adquiere matices diferentes.

Aquí recogemos cinco de estas curiosidades del lenguaje canario que, si visitas el Archipiélago —o incluso si no lo haces—, te serán útiles y seguramente te arrancarán una sonrisa.

Agüita

Es una interjección que denota asombro, sorpresa o incluso admiración, dependiendo del contexto y del tono. Por ejemplo: “¡Agüita lo que cobró ese restaurante por un café!”. Es tan expresiva porque evoca emociones de forma gráfica y sonora, como ese escalofrío cuando te cae agua fría.

Choso

Es una forma coloquial de referirse a una casa o vivienda, sin importar su tamaño o estilo. Por ejemplo: “Vamos a mi choso a jugar». Nos encanta porque es directa, cercana y tiene un aire desenfadado, mucho más divertida que decir simplemente «casa».

Tolete

Aunque su significado literal es más bien anatómico (órgano reproductor masculino), en el uso cotidiano se convierte en un insulto leve, casi cariñoso, para llamar a alguien torpe o ingenuo. Por ejemplo: “¡No seas tolete y presta atención!”. Lo curioso es que puede ser ofensivo en otros lugares, pero en Canarias tiene un tono mucho más familiar y desenfadado, como parte del humor isleño.

Tenderete

Es mucho más que una fiesta. Se trata de una celebración improvisada, generalmente entre amigos o familia, con abundante comida, bebida y, a menudo, música. Por ejemplo: “Vaya tenderete el del viernes». Enamora porque en Canarias saben que la buena mesa y la buena compañía merecen su propio término.

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[Canarias}> La impresionante resurrección de La Palma bajo el mar: así están, cuatro años después, las fajanas creadas por el volcán

07-07-2025

 Laura Bautista

La impresionante resurrección de La Palma bajo el mar: así están, cuatro años después, las fajanas creadas por el volcán

Las imágenes submarinas de ‘I Love The World’ muestran cómo la fauna va conquistando este nuevo hábitat, en medio de impresionantes formaciones geológicas

La vida se abre paso. Casi cuatro años después de la destrucción del volcán de Cumbre Vieja, La Palma renace bajo el mar, con una explosión de vida en la costa de las dos nuevas fajanas o deltas lávicos de Tajogaite, la tierra más joven de España.

En un planeta cuya edad alcanza la friolera de 4.500 millones de años, el paisaje y el ecosistema submarinos creados por la erupción del Tajogaite tienen menos de cuatro años de edad. La productora audiovisual I Love The World ha realizado inmersiones en un viaje al fondo del mar encargado por la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN) en el marco del proyecto Delta, con el fin de estudiar la evolución de este nuevo ecosistema, tanto terrestre como subacuático, surgido donde antes solo había mar y que constituye, además, un laboratorio natural para documentar cómo renace la vida desde cero.

«Estamos realizando todo tipo de estudios sobre este medio marino: la biodiversidad, la estructura geológica, las emisiones de gases… porque se trata de un patrimonio natural que representa un nuevo valor para la isla, del que además puede beneficiarse la economía de La Palma», afirma el director de PLOCAN, José Joaquín Hernández, entrevistado por ElValledeAridane.com, la web editada por la asociación Tierra Bonita gracias al libro ‘Las otras historias del volcán’.

Fotos cedidas por ‘I LOVE THE WORLD’

Para este doctor en Ciencias Químicas, que desde 2019 está al frente de PLOCAN, «el volcán ha sido una desgracia» por todos los daños materiales que ha causado, «aunque no será la primera ni la última vez en un archipiélago volcánico«.

Hernández considera que «debemos adaptarnos» con el objetivo de «generar actividad económica sostenible mediante un turismo científico, basado en la observación de los nuevos ecosistemas, que puede contribuir a crear empleo en La Palma». Para hacerlo posible, ha dicho, «es necesario llevar a cabo un seguimiento de esta joya natural que son las nuevas fajanas, donde la crispada naturaleza de las rocas volcánicas se ven sometidas a la fuerza del oleaje y a su propio proceso de asentamiento».

Los ojos del volcán

La productora ‘I Love The World’, que se convirtió durante los meses de erupción y en la etapa postvolcán en los ojos de la sociedad palmera en las zonas de exclusión, han ido más allá para bajar de los cielos para adentrarse en las profundidades. Las imágenes submarinas muestran cómo la fauna va conquistando este nuevo hábitat, en medio de impresionantes formaciones geológicas.

Alfonso Escalero, ya conocido en La Palma por su ayuda altruista a los afectados del volcán, ha estado al frente de esta expedición, junto a Alejandro Gil Roldán, y han contado con un equipo del que formaron parte especialistas en distintas ramas de la imagen y la exploración.

Entre ellos destacan el fotógrafo submarino Francis Pérez, ganador del World Press Photo y colaborador habitual de National Geographic, o el videógrafo submarino Juan Raya, reconocido por su talento para capturar la belleza de los océanos, entre otros.

El equipo cuenta también con expertos en imagen aérea, operadores de drones, técnicos en exploración marina profunda mediante ROVs capaces de descender hasta los 200 metros de profundidad, y narradores visuales. Han tomado 1.500 fotografías, tanto aéreas como submarinas, utilizando drones adaptados a cada uno de estos medios.

«Para nosotros, que hemos documentado esta catástrofe desde el principio y hemos estado al lado de los afectados, ver cómo se recupera la vida en estos fondos marinos es un subidón de adrenalina, y de algún modo es una metáfora de lo que nos gustaría que pasara con la población damnificada: que más pronto que tarde pudiera recuperar sus proyectos de vida en esta isla maravillosa que ha sufrido tanto con esta catástrofe», afirma Escalero.

Este material audiovisual será divulgado en un reportaje, en su mayor parte con imágenes submarinas, que contará con locución en español e inglés.

Sobre la situación actual de estos nuevos fondos marinos, el director de PLOCAN detalla que se han encontrado zonas donde la vida se ha recuperado más rápidamente de lo que se pensaba, con muchas especies ya habitando ese entorno.

También se han detectado otra áreas aún sin vegetación, «lo que nos da idea de que ahí las condiciones no son aún apropiadas para la vida», debido a emisiones de CO₂ que acidifican el agua. Sin embargo esos lugares, añade, son también «pequeños laboratorios, pequeñas ventanas en el tiempo, para estudiar lo que pasará en 50 o 100 años en el planeta por el incremento del CO₂ en el medio marino de todo el mundo«.

Por ejemplo, en ese ambiente corrosivo no se desarrollan las conchas de los organismos marinos, que son de carbonato cálcico, aunque otras especies sí se adaptarán mejor». En tierra, concretamente en Tazacorte, PLOCAN está comenzando a construir un laboratorio de 200 metros cuadrados que permitirá a los científicos llevar a cabo sus investigaciones.

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[Canarias}> Canarias tiene razón: la explicación que deja claro por qué decir ‘papa’ es la forma correcta

02-07-2025

Canarias tiene razón: la explicación que deja claro por qué decir “papa” es la forma correcta

Un vídeo ha reabierto el debate sobre cómo se debe llamar realmente al tubérculo más consumido en el mundo

Papas arrugadas y mojo verde o rojo. Plato típicamente canario

Un vídeo divulgativo de Turismo de Sanlúcar de Barrameda, publicado en TikTok y con más de 1,2 millones de visualizaciones y 56.000 ‘me gusta‘, ha reabierto el debate sobre cómo se debe llamar realmente al tubérculo más consumido en el mundo: ¿papa o patata?

En la publicación se explica que, tras el descubrimiento de América, Sanlúcar de Barrameda —puerto clave en las rutas transatlánticas— fue uno de los primeros lugares donde llegaron productos del nuevo continente. El primer tubérculo en introducirse fue la batata, que se adaptó rápidamente al clima de la zona. Años más tarde llegaría la papa, inicialmente una variedad morada, similar en apariencia a la batata.

El error, según se explica, surge cuando la papa comenzó a confundirse con la batata ya conocida. Como consecuencia, en gran parte de la península se popularizó el término patata, una deformación que mezcla ambos nombres: “papa” (de origen quechua) y “batata” (del taíno).

Este fenómeno lingüístico está documentado por diversas fuentes etimológicas. La Real Academia Española reconoce que el vocablo “patata” resulta de una fusión de ambas palabras, y que “papa” es el nombre original del tubérculo andino.

Durante el siglo XVI, se usaban indistintamente ambos términos, pero a partir del siglo XVII, “patata” se impuso en muchas regiones peninsulares, mientras “papa” se mantuvo en zonas más conectadas con América, como Canarias y Andalucía Occidental.

En Canarias, el uso de “papa” sigue vigente y nunca se ha perdido. Este hecho coincide con lo que ocurre en la mayor parte de Hispanoamérica, donde el término “papa” es el único empleado. Países como Perú, Colombia, Argentina o México utilizan exclusivamente esta denominación, alineándose con el origen indígena del nombre.

A diferencia de la Península, donde se generalizó el término deformado, en Canarias se ha conservado el nombre original, lo que convierte al archipiélago en uno de los pocos territorios europeos donde se mantiene viva la raíz histórica y cultural de este alimento.

Al principio, el término «papa» se mantiene, pero, una vez que se va extendiendo por España y Europa, se va deformando la palabra ya que se confunde con el otro tubérculo y se mezcla el nombre de «papa» y «batata» resultando en «patata».

Este legado lingüístico y cultural nos recuerda el enorme intercambio de saberes, alimentos y costumbres que se produjo a raíz del encuentro entre continentes.

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[Canarias}> Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare IV: Ahenguareme

25-06-2025

Felipe Jorge Pais Pais

Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare IV: Ahenguareme

El cantón de Ahenguareme

“El cuarto señorío era desde El Charco hasta el término de Tigalate, y a toda esta tierra llamaban antiguamente Ahenguareme; y de esta parte eran señores Echentire y Auquahe, dos hermanos; y éste llamaron de este nombre por ser muy moreno, y Azuquahe quiere decir “moreno” o “negro” en su lengua (J. Abreu Galindo, 1977: 267).

El topónimo Ahenguareme puede referirse a dos plantas canarias: ruda (Ruta ramosissima) y el incienso (Artemisia thuscula) (I. Reyes, 2011: 57).

Los arbustos de incienso son muy abundantes por las medianías del actual municipio de Fuencaliente. Es una planta medicinal, por lo que era muy apreciada, en la época histórica, por sus cualidades estomacales, ayudando a expulsar los gusanos intestinales y aumenta la secreción de orina. Se utilizaban sus hojas y flores en infusiones y en sahumerios (F. J. Pais Pais, 1996: 178). Este uso curativo, con toda probabilidad, también sería conocido por la población aborigen.

El cantón de Ahenguareme se extendía por una de las zonas más áridas y secas de la antigua Benahoare, ocupando todo su extremo meridional y extendiéndose a ambas vertientes (oriental y occidental) de Cumbre Vieja. A pesar de todo, contaba con magníficos pastizales herbáceos y arbustivos, ideales para el mantenimiento de rebaños de cabras y ovejas, que ocupan desde la orilla del mar a la crestería, que alcanza los 1.656 metros en la Montaña de La Manteca.

Por ello, no debe extrañarnos que, tras la conquista, este territorio fuese explotado como una dehesa comunal a la que tenía acceso, mediante el pago de los correspondientes cánones, la comunidad pastoril de La Palma.

Este aprovechamiento y riqueza se desprende de esta cita textual, tras la erupción del Volcán Martín-Tigalate en 1646: “…deshizo las tierras de Foncaliente y otras circunvecina, y se destruyó y quemó todo el pinar y monte de Foncaliente, y se ha perdido y perdió mucha cantidad de ganado que se apazentaba en aquellas partes, y se impidió el uso de pastos de la mayor parte del ganado desta Isla que, por su término, de todos los vecinos se usaba de echar allí en el invierno…” (M. Santiago, 1960: 321). Es muy posible que, en diferentes momentos de la etapa prehispánica, estos parajes tuviesen un uso ganadero que fue esencial a partir de su incorporación a la Corona de Castilla.

Las prospecciones superficiales que realizamos en 1995 para la elaboración de la Carta Arqueológica de Fuencaliente nos permitieron constatar un poblamiento aborigen bastante intensivo entre la orilla del mar y los 800 metros de altitud, aproximadamente.

La escasa presencia de cavidades naturales obligó a la población indígena a establecerse en poblados de cabañas que, a juzgar por la riqueza en restos arqueológicos superficiales (fragmentos de cerámica, piezas líticas, fragmentos de fauna doméstica y conchas marinas) fue especialmente destacable en Las Indias, Los Quemados y Las Caletas.

No obstante, también habitaron en pequeñas covachas, amplios cejos y tubos volcánicos, entre los que sobresale la Cueva de Los Palmeros, dispersos por las coladas lávicas que recorren toda su orografía. También destacan algunos yacimientos funerarios y de carácter mágico-religioso entre los que sobresale la estación de grabados rupestres del Roque Teneguía, así como conjuntos de canalillos-cazoletas.

Grabados rupestres del Roque Teneguía (Foto: Jorge Pais Pais)

Resulta interesante destacar la atención que le dedican las fuentes etnohistóricas a dos puntos de agua muy importantes situados, precisamente, en la zona más árida de la Isla, como son Tagagrito-Fuente Santa y Uquén-El Tión.“La parte más estéril de agua que esta isla de La Palma tiene, es la que care a la banda del Sur; porque, si no es alguna fuente de muy poca agua, no hay otra; y aun de ésa no se puede aprovechar todas veces, porque una fuente que nace a la orilla del mar no se pueden aprovechar de ella, si no es de baja mar, porque, cuando crece, la cubre; y sale tan caliente que, puesta una lapa del mar en el nacimiento de la agua, se despide de la concha. Y salir tan caliente lo causa el minero de azufre por donde pasa el agua: Los naturales antiguos llamaban este término en su lenguaje Tagragito, que es “agua caliente…” (J. Abreu Galindo, 1977: 264). Según Ignacio Reyes, este topónimo tiene el significado de “pequeña corriente de agua muy caliente” (2011: 366).

Según J. Abreu Galindo, “Hay en esta banda, en un término que llaman Uquen, una fuente en una concavidad debajo de tierra, a la cual se entra por un agujero que está en medio de un llano de losas de piedra viva, tan estrecho que es necesario que entren a gatas, la cara hacia la entrada, por no perder de vista la entrada y su claridad; y de esta suerte entran un trecho, y en el fin se hace una gran sala. Y por entre aquellas losas cae distilaba el agua, en goteras, tan buena que es contento beber de ellas. Los antiguos la llamaron Tebexcorade, que quiere decir “agua buena”. Y no es de maravillar tanto el edificio que allí que allí obra la naturaleza, cuanto el distilar el agua en tierra tan seca y de losas de tan poca humedad y corpulencia; porque están delgada la techumbre de esta cueva, hecha de aquellas losas, que, si encima tocan con cualquiera cosa, atruena toda la concavidad de abajo, que al parecer se figura delgada aquellas losas como tablas, y con cualquiera golpe parece que la horadan y rompen” (1977: 264). Por su parte, Tebexcorade se puede interpretar como “…todo estanque…” (I. Reyes, 2011: 393). Este nombre se conserva en una zona y una galería situada en el Barranco del Riachuelo (El Paso), conocida como Tabercorade. La actual Fuente del Tión podría ser, perfectamente, la de Uquen.

Fuente de Uquen-El Tión en la actualidad (Foto: Jorge Pais Pais)

Según Carmen Díaz Alayón “La zona de Uquén, aproximadamente de treinta hectáreas y entre los 800 y 950 metros de altitud, está situada en el noroeste del municipio de Fuencaliente y distante cinco kilómetros del núcleo de Los Canarios. El área está deshabitada y es objeto de aprovechamiento para pastos y cultivo de viñedos de modo preferente· (1987: 162).

En registros documentales del siglo XVIII se recoge una Cruz de Uquén, Riscos de Uquén y también las variantes Oguén/Oquén y Doguén/Doquén. Tiene el significado de “…encierro, cerramiento…” (I. Reyes, 2011: 435).

También existe el topónimo Uquenes: “De La Costa hasta la cumbre…ya aquí no tienes nada más que mirar, desde La Costa, que allá abajo a donde iba uno, eso habían higueras a montones hermosas. Y después todo eso por ahí pa’rriba, esas Indias, esos fondos esto todo eran higueras. Subes pa’rriba pa contra aquí arriba, llegas a esos Uquenes …”.

La zona de Uquenes estaba llena de “higueras blancas por ahí…y por aquel barranco pa’rriba estaba lleno de higueras y eso se ha secado todo. Pero, ya digo, la gente sembraba higueras…es que daba…¡pero si era la mantención casi de una casa familia muchacho! tu sabes lo que te da a ti que tu llegaras y tuvieras tu dentro de la casa 2 ó 3 ó 4 cajas de higos pasados…”. También se daban muy bien las tuneras: “… después también por aquí arriba esos Uquenes aquello, esas tuneras que están así aquello, muchos no quieren meterle eso, cochinilla, porque después el tuno, salía el tuno y salían muchos manchados con tinta y aquello.

Estos datos, de un enorme valor antropológico y toponímico los legó D. Rafael Díaz García, quien falleció a los 90 años, a su nieto Aythami González Díaz, a quien agradecemos profundamente que nos haya permitido dar a conocer esta preciosa y valiosa información.

El cantón de Ahenguareme, al igual que hemos visto para Aridane, Tihuya y Guehebey, ha sufrido, en la época histórica, una serie de erupciones volcánicas que han sepultado una parte importante de su territorio. La más antigua, Volcán de Tigalate-Martín (1646), aunque reventó en Villa de Mazo, afectó, principalmente al territorio fuencalentero. Es muy probable que sus lavas sepultasen una barranquera que marcaría el límite con el cantón vecino de Tigalate, que veremos en el próximo capítulo, aproximadamente por la misma línea que divide los municipios actuales de Fuencaliente y Villa de Mazo).

Posteriormente, en 1677, reventó el Volcán de Fuencaliente-San Antonio conocido, sobre todo, por el sepultamiento de la Fuente Santa. Este cataclismo provocó daños en una de las estaciones de grabados rupestres más interesantes y grandes de la antigua Benahoare, cual es el Roque Teneguía, que cuenta con 83 paneles de motivos geométricos ejecutados con la técnica del picado.

Fueron descubiertos en 1960 por el geólogo Telésforo Bravo. Buena parte de los paneles habían sido cubiertos por la arena y el granzón lanzados por esta erupción. En 1970 se procedió a la recuperación y desentierro de los petroglifos situados en la base de este impresionante pitón fonolítico. Los trabajos fueron dirigidos por Luis Diego Cuscoy.

El Roque Teneguía y sus grabados estuvieron a punto de ser volados con dinamita para dejar paso al canal de agua Barlovento-Fuencaliente. Finalmente, la presión popular consiguió que se salvasen merced a la perforación de un túnel en la base del roque.

Apenas un año después, en 1971, tuvo lugar, muy cerca del yacimiento rupestre, la erupción del Volcán Teneguía a la que, nuevamente, sobrevivieron las inscripciones prehispánicas aunque, igualmente, se vieron afectadas, aunque en menor medida que en 1677, por la “lluvia” de escorias volcánicas.

Bibliografía general

      -ABREU GALINDO, J.: Historia de la conquista de las siete islas de Canaria, (Santa Cruz de Tenerife), 1977.

-ÁLVAREZ RODRÍGUEZ, Nuria, y PAIS PAIS, Felipe Jorge: Los yacimientos funerarios benahoaritas en las antiguas demarcaciones territoriales de La Palma, Actas de las IV Jornadas Prebendado Pacheco de Investigación Histórica, (Tegueste), 2011, Págs. 17-42, ISBN 978-84-938791-0-5 (Publicación digital).

-DÍAZ ALAYÓN, C.: Materiales toponímicos de La Palma, (Santa Cruz de Tenerife) 1987.

-LUIS DIEGO CUSCOY, L.: El Roque de Teneguía y sus petroglifos, Noticiario Arqueológico Hispánico, II, (Madrid), 1973, Págs. 59-143.

-FRUTUOSO, Gáspar: Las Islas Canarias (de “saudadec da terra”), Fontes Rerum Canariarum, (La Laguna), 1964.

-PAIS PAIS, F. J., y TEJERA GASPAR, A.: La religión de los benahoaritas, (Santa Cruz de Tenerife), 2020.

-REYES GARCÍA, Ignacio: Diccionario ínsuloamaziq, (Islas Canarias), 2011.

-SANTIAGO, M.: Los volcanes de La Palma. Datos histórico descriptivos, El Museo Canario, Nº 75-76, (Las palmas de Gran canaria), Págs. 281-346.

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