[Canarias}> Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare (VII): Tenagua

17-09-2025

Felipe Jorge Pais Pais

Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare (VII): Tenagua

Sus dominios no eran demasiado extensos, si bien se extendían por una gran variedad de paisajes en los que la población benahoarita podía desarrollar una vida relativamente cómoda en años normales, climatológicamente hablando

El cantón de Tenagua, que coincide con el actual municipio de Puntallana, apenas cuenta con datos en las fuentes etnohistóricas, puesto que se limitan a señalar que: “El séptimo señorío y término, Tenagua hasta el término de Adeyahamen, y era señor Atabara”. (J. Abreu Galindo, 1977, 268). Este topónimo tiene el significado de “…madurez, sazón” (I. Reyes García, 2011: 403). El antropónimo de su capitán, Atabara, se puede traducir por “…he aquí el que abre”. (I. Reyes García, 2011: 99).

Sus dominios no eran demasiado extensos, si bien se extendían por una gran variedad de paisajes en los que la población benahoarita podía desarrollar una vida relativamente cómoda en años normales, climatológicamente hablando. Se pueden distinguir, claramente, dos áreas bastante distintas: una mitad sur más seca, debido a que la Montaña de Samagallo actuaba de pantalla a la influencia directa del alisio, en la que el pinar ocupa espacios entre el monteverde y otra mucho más húmeda que se extendía hasta el cantón de Adeyahamen, en la que una frondosa laurisilva cubre las zonas medias-altas del territorio.

Panorámica del cantón de Tenagua desde Montaña Grande (La Galga) (Foto: Jorge Pais Pais)

No obstante, a pesar de su pequeña extensión, contaba con recursos naturales suficientes para posibilitar que los rebaños de otros cantones tuviesen acceso a sus abundantes y jugosos pastizales. Ello parece desprenderse de esta cita textual: “Los vasallos de la isla del Hierro … con codicia de la presa que en esta isla se hallaba de cueros y sebo, solían muchas veces pasar de la isla del Hierro a la de La Palma, a cautivar palmeros y robarles los ganados. Y entre otros saltos que dieron, fue uno en el término del capitán Atavara (Tenagua), donde al presente dicen la Puntallana; y cautivaron al capitán Chentire (Ahenguareme), que a la sazón había pasado con su ganado. Pero, después de preso, con solo un brazo que tenía, …, se desasió de ellos y se les huyó …” (J. Abreu Galindo, 1977: 278).

Es decir, que el capitán de Ahenguareme, actual municipio de Fuencaliente se trasladó con su ganado al noreste de Benahoare, atravesando los cantones de Tigalate (Villa de Mazo) y Tedote (Breña Baja, Breña Alta y Santa cruz de La Palma).

Desconocemos qué tipo de acuerdo posibilitó este aprovechamiento pastoril en una zona muy alejada de su residencia habitual, aunque con toda probabilidad, ocurriría durante la época estival cuando escaseaban los pastos, especialmente en las zonas más áridas del sur.

Esculturas de cabras en el Mirador de las Curvas de San Juanito (Tenagua). Foto: Jorge Pais Pais

En los dominios de este cantón se desarrolla una de las leyendas más bonitas de La Palma, si bien no podemos precisar si tuvo lugar en la etapa prehispánica o tras la conquista de Benahoare. Nos estamos refiriendo a la leyenda del Salto del Enamorado en la que un joven cabrero, enamorado sin corresponder por parte de una muchacha, acepta someterse a una prueba de amor suicida.

El desafío consistió en clavar el regatón de su lanza sobre la orilla del impresionante acantilado costero y dar tres vueltas sobre el vacío regresando al punto de apoyo. Al tercer intento se despeñó por los riscos que caen directamente al embravecido mar del norte, desapareciendo su cuerpo entre las olas y la espuma.

Todavía hoy se conservan los topónimos Topo del Salto del Enamorado, Riscos del Salto y Salto del Enamorado (La Galga). El topo y los riscos del Salto del Enamorado son impresionantes y permiten imaginarnos perfectamente la dificultad de la empresa y su triste final.

En este lugar, junto al que pasa el Camino Real de La Costa, es dónde, en nuestra opinión, debiera colocarse la estatua que nos encontramos en el Mirador de San Bartolo, donde está absolutamente descontextualizada y fuera de lugar. Los símbolos de nuestra identidad deben colocarse dónde realmente ocurrieron los hechos a que hacen referencia.

Topo del Salto del Enamorado (Acantilado de La Galga) (Foto: Jorge Pais Pais)

Puntallana es uno de los municipios palmeros que aún no cuenta con carta arqueológica, si bien una serie de hallazgos casuales nos indican que se trata de un lugar con una enorme y variada riqueza en vestigios prehispánicos de todo tipo desde la orilla del mar a los bordes de la Caldera de Taburiente: piletas marinas, cuevas de habitación, yacimientos funerarios, conjuntos de canalillos-cazoletas y estaciones de grabados rupestres (F. J. Pais Pais y F. Herrera García, 2004: 185-222).

Todos estos datos apuntan en el sentido de que fue intensamente explotado por la población benahoarita, ya que contaba con numerosos recursos naturales esenciales en su vida cotidiana: abundantes pastizales, gran riqueza en fuentes y manantiales permanentes, así como rezumes y goteos de agua estacionales, una costa rica en pescado y marisco, etc.

Grabados de Lomo Pablo III (Cumbre de Puntallana) (Foto: Jorge Pais Pais)

En este trabajo solo nos vamos a detener, sucintamente, en algunos de los conjuntos arqueológicos más interesantes que, hasta la fecha, se conocen en el cantón de Tenagua. Y, sin ningún género de dudas, uno de los hallazgos más importantes de la arqueología palmera tuvo lugar en una necrópolis del Barranco del Espigón en 1973 debido, sobre todo, al descubrimiento de varios cuerpos con restos de momificación o “mirlado”.

El yacimiento fue excavado por Dimas Martín Socas y Mauro Hernández Pérez y “… Se hallaron, además, en las proximidades de los restos humanos fragmentos cerámicos sin decorar, ”mocas“, patellas, punzones, un pequeño cuenco de madera y algunas ramas de palmera y de otros árboles, en ocasiones atadas con cuerdas vegetales” (M. Hernández Pérez, 1977: 45) que, en su gran mayoría, están en paradero desconocido.

Los restos humanos, que han sido estudiados por la paleoantropóloga Nuria Álvarez Rodríguez, nos indican que se depositaron los cuerpos de 13 personas, de las que sólo dos presentan un tratamiento funerario diferenciado, lo cual nos habla de un estatus social más elevado respecto a los demás. Estos materiales están expuestos en el Museo Arqueológico Benahoarita (Los Llanos de Aridane).

Restos humanos momificados del Barranco del Espigón (Puntallana) (Foto: Jorge Pais Pais)

En el cantón de Tenagua se encuentra una de las estaciones de grabados rupestres más enigmáticas de la antigua Benahoare. Se trata de los petroglifos del Barranco de Nogales, descubiertos en 1972 por Mauro Hernández Pérez, entre los que sobresalen varios grupos de grecas, de los que uno tiene “… más de dos metros …” (1977: 57). En este yacimiento destacan varias cuestiones: 1) Su ubicación en la parte alta de un escarpe a más de 5 metros por encima del cauce actual del barranco; 2) El soporte es una gran veta de granzón compactado; 3) Consta de un único panel con dos grupos bien diferenciados en los que sobresalen las grecas y los cruciformes (F. J. Pais Pais y F. Herrera García, 2004: 204-205) y 4) también aparecen una serie de inscripciones que podrían ser motivos alfabetiformes (F. J. Pais Pais, 2019: 79-81), aunque al tratarse de un soporte tan frágil están muy alterados por los procesos erosivos.

Grabados rupestres del Barranco de Nogales. (Foto: Jorge Pais Pais)

El cantón de Tenagua también alberga uno de los yacimientos arqueológicos benahoaritas que mayor cantidad y variedad de restos prehispánicos de todo tipo ha suministrado en una sola cavidad. Se trata de un lugar conocido por Cueva Chica, excavado pacientemente durante muchos años por Domingo Acosta Felipe, que fue utilizado, esencialmente, como cueva de habitación si bien, en algún momento, también se aprovechó para enterrar a varios de sus moradores.

Los materiales, depositados en el Museo Arqueológico benahoarita (Los Llanos de Aridane), consisten en una enorme cantidad de vasijas reconstruidas de todas las fases cerámicas características de la arqueología palmera; una industria lítica realmente extraordinaria con piezas de todas las formas y tamaños elaborada en basalto, obsidiana, gabros, etc; una industria ósea y malacológica con centenares de piezas utilizadas en multitud de tareas cotidianas o como adornos personales sin parangón con lo que ocurre en otros yacimientos benahoaritas; etc.

Industria ósea de Cueva Chica (Puntallana). (Foto: Domingo Acosta Felipe)

Finalmente, solo nos queda por hacer una breve referencia a los límites territoriales, que ya establecimos en el anterior capítulo con el cantón de Tedote. Ahora nos vamos a centrar en la demarcación en la parte septentrional, que lo separa del bando de Adeyahamen (San Andrés y Sauces).

En la actualidad, ese límite se establece en el Barranco de La Galga que, muy bien, podría ser la frontera durante la etapa prehispánica, aunque es probable, que estuviese algo más hacia el norte llegando hasta el Barranco de La Puente. Ambos cauces, de una gran profundidad, discurren paralelos durante la mayor parte de su recorrido, confluyendo en el tramo inferior, muy cerca de la desembocadura.

Confluencia de los barrancos de La Galga y La Puente. (Foto: Jorge Pais Pais)

Bibliografía general

-ABREU GALINDO, J.: Historia de la conquista de las siete islas de Canaria, (Santa Cruz de Tenerife), 1977.

-ÁLVAREZ RODRÍGUEZ, Nuria y PAIS PAIS, Felipe Jorge: Los yacimientos funerarios benahoaritas en las antiguas demarcaciones territoriales de La Palma, Actas de las IV Jornadas Prebendado Pacheco de Investigación Histórica, (Tegueste), 2011, Págs. 17-42, ISBN 978-84-938791-0-5 (Publicación digital).

-HERNÁNDEZ PÉREZ, M.: La Palma prehispánica, (Las Palmas de Gran Canaria) 1977.

-PAIS PAIS, F. J.: Los petroglifos benahoaritas: símbolos de vida y fertilidad, (Madrid), 2019.

-PAIS PAIS, F. J. y HERRERA GARCIA, F.: Las manifestaciones rupestres del municipio de Puntallana (La Palma): una aproximación a la prehistoria del Cantón de Tenagua, “Revista de Estudios Generales de la Isla de La Palma”, Número 0, (Madrid), 2004, Págs. 185-222.

-REYES GARCÍA, Ignacio: Diccionario ínsuloamaziq, (Islas Canarias), 2011.

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[Canarias}> ¿Qué podría hacer la Academia Canaria de la Lengua para evitar el uso de ‘vosotros’ en las islas?

15-09-2025

 ¿Qué podría hacer la Academia Canaria de la Lengua para evitar el uso de ‘vosotros’ en las islas?

En Canarias existen zonas donde el uso del pronombre vosotros es tradicional. Así ocurre en la isla de La Gomera, en la mitad norte, aproximadamente, de la isla de La Palma, y en algunos municipios de las medianías de Tenerife, sobre todo del sur de la isla, aunque en estos últimos se mantiene fundamentalmente entre hablantes de zonas rurales y de avanzada edad.

No obstante, es cierto que hay hablantes canarios que, influidos por la norma imperante en algunas zonas peninsulares, utilizan el pronombre vosotros en situaciones en las que sus padres o sus paisanos utilizarían, sin dudarlo, la forma ustedes.

Frente a esta realidad, que seguramente es síntoma de la inseguridad lingüística de algunos hablantes canarios, la Academia Canaria de la Lengua considera que la única acción posible debe ser la formación y la información.

Nuestra Fundación trabaja en distintos frentes (la escuela, los medios de comunicación, la publicación de investigaciones, etc.) para hacer llegar al conjunto de la sociedad canaria la idea fundamental de que nuestra variedad de español es tan válida y correcta como cualquier otra de las habladas en el mundo hispánico y que su uso es adecuado en cualquier circunstancia.

Hay que señalar, también, que algunos hablantes canarios, debido a una interpretación errónea, emplean vosotros como plural de usted, es decir, como pronombre de cortesía.

Palabras nuestras

tablonear

  1. v. Lz. y Fv. Retirar con una atabladera el jableque se ha acumulado delante de las casas o en las calles.
  2. v. Lz. y Fv.Realizar algún movimiento de tierra con una atabladera en las faenas agrícolas.
  3. Se pronuncia generalmente tabloniar.

 Información sobre la localización de voces y acepciones

  • Fv: Fuerteventura
  • GC: Gran Canaria
  • Go: La Gomera
  • Hi: El Hierro
  • LP: La Palma
  • Lz: Lanzarote
  • Occ: Islas occidentales (Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro)
  • Or: Islas orientales (Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria)
  • Tf: Tenerife

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[Canarias}> La Virgen del Socorro y el Gato Belial / María Victoria Hernández

28-08-2025

María Victoria Hernández*

 La Virgen del Socorro y el Gato Belial

Cuentan que, en las piedras vivas del lecho del barranco de El Socorro, Aguasensio, perduran las huellas esculpidas por el infernal fuego que iba soltando las patas del “Gato Belial”, el demonio

El gato Belial preparado para la representación, El Socorro, Breña Baja. Foto: MVH

Cuentan que, en las piedras vivas del lecho del barranco de El Socorro, Aguasensio, perduran las huellas esculpidas por el infernal fuego que iba soltando las patas del “Gato Belial”, el demonio.

Es el rastro o huella dejado por la veloz carrera del demonio al huir despavorido ante la presencia de la Virgen del Socorro armada, en su mano derecha, con un robusto mazo, palo, o “disciplina”.

María, también madre, salió en defensa de una pequeña niña o niño, ante las súplicas y encomiendas desesperadas de la madre del menor, al ver al maligno arrastrando a la pequeña entre bramidos infernales. El Mal fue vencido y derrotado por el Bien.

Los más viejos de este lugar y la historia de la isla canaria de La Palma recoge que en el lejano año de 1695 la furia del barranco se llevó haciendas y casas de tejados de paja, ganado, viñas de malvasía y sementeras.

Ante el furor de las aguas la pequeña ermita, que se encontraba en el margen izquierdo del cauce, sucumbió y el precioso lienzo de Nuestra Señora del Socorro, advocación mariana titular del templo, se perdió en el mar inmenso y embravecido. La jurisdicción eclesiástica se encontraba en la demarcación del templo de San Pedro Apóstol, Breña Alta.

Virgen del Socorro. Domenico di Zanobi. Ca. 1485. Capilla Velluti, iglesia del Santo Espíritu, Florencia.

La devoción a la milagrosa imagen hizo que los vecinos del lugar se apresuraran a reconstruir más hacia el sur, en el margen derecho, del barranco un nuevo templo almenado, ahora a mayor altura y protegido con solidos muros de piedra y cal que lo resguardara de las avenidas del cauce.

Esta segunda edificación con el tiempo pasó a encontrarse en el municipio de Breña Baja aunque su demarcación religiosa continúo perteneciendo a Breña Alta. Esa es la razón que el párroco de San Pedro regente la ermita y coincidan en la misa mayor de los festejos las dos alcaldías y corporaciones breñuscas.

Por esos años de principios del siglo XVIII tenía abierto taller artesano el reconocido imaginero Bernardo Manuel de Silva, de padre portugués y madre palmera, quien con exquisitas maderas de los frondosos montes próximos esculpió con buen pulso y cincel una Virgen, de rostro y mirada dulce, portando al Niño Jesús. Define la advocación mariana de Nuestra Señora del Socorro tres elementos: El mazo (palo) que porta en la mano derecha la Virgen y a los pies una niña y el demonio en forma de gato bigotudo.

La historia y leyenda popular relata que los orígenes de la Virgen del Socorro se encuentran en la Orden de San Agustín, en Palermo, a principios del siglo XIV. “La leyenda narra el suceso acontecido a una mujer palermitana, muy devota de la Virgen, pero conocida por su mal carácter y su ira incontrolada.

Un día, el más pequeño de sus hijos llevó a cabo una travesura propia de su edad, y la madre, al ser consciente del incidente e irritada por la ira, invocó al demonio pidiendo que se llevara al niño. Al momento, se manifestó el demonio con la intención de arrebatarle al pequeño, cogiéndole de un brazo bruscamente.

La madre, desesperada y arrepentida por las palabras pronunciadas suplicó por la vida de su hijo a través plegarias hacia la Virgen. Tras esto, surgió la Virgen pertrechada con una maza y golpeó al demonio hasta que éste soltó al niño, que pudo retornar a los brazos de su atormentada madre”.

Virgen del Socorro, Breña Baja. Foto: Ivan Rodríguez

Este relato y leyenda popular, tenido por un milagro de la Virgen, fue asumido por la iglesia y así se representa en su iconografía universal. Todos y cada uno de los templos del orbe católico que cuentan con una imagen o lienzo de Nuestra Señora del Socorro le caracteriza los tres elementos que ya dijimos: Mazo (palo), y a los pies: Niño y Demonio.

La leyenda del “socorro” o auxilio de la Virgen hacia los niños debió ser divulgada y conocida entre los vecinos y madres de la isla de La Palma. Sabemos que, sobre el altar y no hace muchos años, otras madres desesperadas y anónimas han dejado chupas de bebé. Debe corresponder a una ofrenda y gesto de gratitud a la Virgen del Socorro.

El próximo sábado, 30 de agosto sobre las 24.00 horas, la Asociación de Vecinos de El Socorro de Breña Baja, a modo de auto mariano representará plásticamente en la remozada plaza del barrio, Manuel Castañeda Pérez, la bella historia de la lucha entre el Bien y el Mal que marca y proclama la iconografía de la devoción ancestral a Nuestra Señora del Socorro.

El gato, demonio, a los pies de la Virgen.

Foto: MVH Mazo de plata de la Virgen del Socorro, Breña Baja. Foto: MVH

 *María Victoria Hernández, cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arcángel (2009)

[Canarias}> La gran piedra de la Virgen de las Angustias / María Victoria Hernández

15-08-2025

 María Victoria Hernández*

 La gran piedra de la Virgen de las Angustias

CRÓNICA — Se recuerda que varios días duró este ir y venir de la Virgen barranco arriba y barranco abajo, hasta que se comprobó que mano alguna humana era responsa­ble de este hecho

 La Virgen de las Angustias, en el Santuario de su mismo nombre, guarda después de cinco siglos de permanencia en Los Llanos de Aridane bellísimos relatos y leyendas que el pueblo aún recuerda.

Según cuenta la tradición fue la propia Virgen la que determinó el lugar exacto donde se debía construir su Santuario. Al parecer, una vez arribó, por El Puerto de Tazacorte, el bajel procedente de Flandes la Virgen fue llevada en procesión por el margen derecho del barranco y fue colocada sobre una gran piedra, a unos 400 metros más abajo de donde se encuentra hoy su templo.

Pasaba la noche y al amanecer la Virgen aparecía en el actual asenta­miento del templo. La volvían a llevar donde pensaban construir su casa y de nuevo la imagen regresaba inexplicadamente.

La gran piedra de la Virgen de las Angustias. ALMM

Se recuerda que varios días duró este ir y venir de la Virgen barranco arriba y barranco abajo, hasta que se comprobó que mano alguna humana era responsa­ble de este hecho.

Los vecinos interpretaron que era la propia imagen la que había elegido el lugar concreto, con visión directa hacia el mar océano, donde se debía construir su definitivo Santuario, y así se hizo.

Pocos años después este hermoso relato, tenido por milagroso, hizo brotar sincera fe y en el lugar donde los devotos quisieron erigir originalmente la ermita se convirtió en un lugar sagrado, pisado por la Virgen, y determinaron perpetuar en la memoria del pueblo erigiendo un humilde Calvario con tres cruces de tea sobre escalones de piedra.

Primitivo Calvario de Las Angustias. AMVH

Cada 15 de agosto, día de su festividad, las Virgen de las Angustias visita el reconstruido y nuevo Calvario en procesión y la tradición y la leyenda se renueva entre los miles de devotos.

Las lluvias y las abundantes crecidas del llamado “río” fueron dando tumbos y más tumbos a la “gran piedra de la Virgen” colocándola en medio del cauce. Aún hoy los mayores del lugar lo recuerdan. Hasta hace muy poco era visitada con devoción y se bebía agua limpia del barranco.

Calvario de Las Angustias en la actualidad. MVH

*María Victoria Hernández es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arcángel (2009)

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[Canarias}> Así era la antigua isla perdida de Canarias que ya no existe, pero que dejó un rastro geológico visible

17/08/2025

Roberto Ruiz Anderson

Así era la antigua isla perdida de Canarias que ya no existe, pero que dejó un rastro geológico visible

Durante milenios formó una sola unidad con varias islas actuales, pero el aumento del nivel del mar al final de la última glaciación acabó fragmentándola

La historia de Canarias es también la historia del tiempo, de la piedra y del agua. El archipiélago, que hoy conocemos dividido en ocho islas principales y varios islotes, no siempre tuvo su forma actual.

En el extremo oriental del mapa, entre Fuerteventura y Lanzarote, las teorías científicas respaldan la existencia deuna antigua isla unificada que surgió hace unos 40 millones de años y desapareció al final del Pleistoceno, cuando el mar subió y la naturaleza la dividió en varias. Antes de eso, era la isla más grande de Canarias.

Ese territorio desaparecido ha sido bautizado modernamente como Mahan, un nombre de resonancia aborigen que alude a la fuerza primigenia de la isla y al imaginario colectivo de los majoreros (es el nombre de un legendario gigante aborigen).

Aunque no se trata de una denominación científica, sí es útil para referirse a una realidad geológica demostrada: hasta hace algo más de 10.000 años, el nivel del mar era mucho más bajo, lo suficiente como para que Fuerteventura, Lanzarote, la isla de Lobos y el Archipiélago Chinijo fueran parte de una misma plataforma emergida.

Unidas por tierra firme y especies comunes

La hipótesis está respaldada por diversos estudios y evidencias. El canal entre Lanzarote y Fuerteventura, conocido comoLa Bocaina, tiene una profundidad variable que oscila entre los 30 y los 60 metros, mientras que el estrecho que separa Lobos de Corralejo apenas alcanza los 10 metros en su punto más profundo.

Esta poca distancia marina, junto a las similitudes de las formaciones volcánicas y los materiales basales de ambas islas, refuerzan la teoría de una conexión terrestre durante el Pleistoceno tardío.

Además, los científicos destacan que numerosas especies de flora y fauna endémicas coinciden en esas dos islas. Algunos ejemplos son la Crocidura canariensis (musaraña canaria), o plantas como Pulicaria canariensis y Sideritis pumila, entre otras, que confirman que en el pasado existía una continuidad ecológica.

La ruptura definitiva se produjo tras la última glaciación, cuando el deshielo global provocó una elevación del nivel del mar de más de 100 metros y sumergió las conexiones naturales que existían.

Aunque a menudo se presenta con cierto aire de leyenda, la antigua isla de Mahan no es ningún mito, sino algo que los expertos llevan años estudiando como una realidad geológica.

Se estima que la superficie emergida de Mahan pudo alcanzar los 5.000 kilómetros cuadrados, superando por tanto a cualquier otra isla actual del archipiélago. Esta cifra incluiría los terrenos hoy sumergidos que formaban el espacio entre las islas actuales, y da una idea de la magnitud del territorio perdido. Aunque hoy ya no esté en los mapas, su huella sigue presente en cada roca y cada especie compartida.

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[Canarias}> Una isla sin muros ni celdas que sirvió como cárcel durante los siglos más oscuros de España

13-08-2025

Jorge Siverio

Una isla sin muros ni celdas que sirvió como cárcel durante los siglos más oscuros de España

 Su geografía, su aislamiento y la precariedad de sus conexiones marítimas eran suficientes para garantizar que quienes llegaban allí como exiliados rara vez pudieran escapar

En la historia de España, hay cárceles que nunca tuvieron rejas. Lugares donde el aislamiento fue más eficaz que los muros de piedra, y el silencio actuó como grillete. Uno de ellos fue El Hierro, la más occidental de Canarias, utilizada durante más de 150 años como destino de destierro político. Aunque hoy se asocia con la tranquilidad del turismo rural y la belleza de sus paisajes, hubo un tiempo en que en esta ínsula fue escenario de represión, exilio forzoso y olvido.

Lejos de los focos históricos que han visibilizado el papel represivo de otras islas como Fuerteventura, El Hierro permaneció en la penumbra de la memoria colectiva. Sin embargo, desde finales del siglo XVIII hasta bien entrado el franquismo, esta pequeña isla, de apenas 270 km² y escasos medios de comunicación, sirvió como un eficiente mecanismo de castigo para regímenes que buscaban apartar a quienes incomodaban con sus ideas, su ciencia o su pensamiento libre.

Cárcel sin muros

 El Hierro no contaba con penitenciarías ni garitas. Su geografía, su aislamiento y la precariedad de sus conexiones marítimas eran suficientes para garantizar que quienes llegaban allí como exiliados rara vez pudieran escapar. No se necesitaban barrotes: la isla entera funcionaba como una prisión natural.

Durante el reinado de Fernando VII, y posteriormente bajo distintas formas de gobierno, desde monarquías autoritarias hasta la dictadura franquista, intelectuales, médicos, maestros y políticos fueron enviados al exilio insular. Muchos no habían cometido más delito que pensar de forma diferente

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[Canarias}> El Barranco de Los Gomeros arroja luz sobre la ocupación aborigen temprana de La Palma

13-08-2025

Luis G. Morera

El Barranco de Los Gomeros arroja luz sobre la ocupación aborigen temprana de La Palma

La octava edición del Campus de Arqueología de Tijarafe, desarrollada en el Barranco de Los Gomeros, continúa arrojando luz sobre el pasado indígena de La Palma, constatando la población temprana de la cara oeste de la isla y la presencia de actividad agrícola que desapareció con el paso de los años.

Incluida en el Proyecto Occidente, la excavación en el entorno del Barranco de Los Gomeros ha permitido documentar nuevas evidencias de ocupación benahoarita y usos posteriores del espacio durante la etapa colonial, a través de un enfoque científico, formativo y divulgativo.

El arqueólogo responsable del sondeo principal, Pedro Sosa, ha detallado que los trabajos se han centrado en un corte de 3,80 por 2 metros, donde se ha analizado la estratigrafía para comprender cómo se han sucedido las ocupaciones a lo largo del tiempo.

“Nos encontramos en una interfaz arqueológica muy interesante, con estructuras de combustión, muros antiguos y rellenos que nos hablan de distintas fases de ocupación, incluyendo un hogar con restos materiales asociados a la etapa indígena y otra capa vinculada a su uso posterior como corral”, señala.

La lectura del terreno ha permitido identificar materiales desde el presente, como la ceniza del volcán Tajogaite, hasta niveles que, según estimaciones preliminares, podrían remontarse a los siglos V o VI.

“Aún es pronto para establecer una cronología definitiva, pero los indicios apuntan a una ocupación muy antigua. Será a través de los análisis posteriores cuando podamos precisar las dataciones con rigor”, ha añadido el arqueólogo Sosa.

La arqueóloga y coordinadora del proyecto, Agnès Louart, ha destacado que el campus permite acercar la arqueología a personas no profesionales.

“Contamos con 11 participantes de distintas edades y orígenes que aprenden rápido y adquieren una conciencia muy valiosa sobre la protección del patrimonio, lo cual es una excelente forma de divulgar el conocimiento desde la práctica”, ha afirmado Louart.

El director del campus y del Proyecto Occidente, el arqueólogo Fran Camaño, contextualiza estos trabajos dentro de una iniciativa más amplia que comenzó en 2017 con la excavación de la cueva de Las Mejoras.

Camaño ha recordado que el proyecto nació “con un enfoque integrador de investigación científica, enseñanza y divulgación, ya que el campus, que se celebra desde 2018, no está dirigido exclusivamente a estudiantes de arqueología, sino a cualquier persona interesada en conocer nuestro pasado desde dentro”, explica.

“En 2017 iniciamos aquí los trabajos, y desde entonces hemos excavado varias cuevas con resultados extraordinarios”, ha confirmado.

Entre esos hallazgos, uno de los más relevantes es la confirmación de un poblamiento indígena temprano en la comarca noroeste de la isla, ya que “siempre se había pensado que la colonización aborigen comenzó en la banda oriental de La Palma y se extendió luego hacia el oeste”.

Sin embargo, las excavaciones del Campus de Arqueología demuestran que el noroeste también estaba poblado desde más temprano, en torno al siglo IV o V d.C., según ha explicado el doctor.

Otro de los descubrimientos más importantes del campus es la constatación de actividad agrícola indígena en la cueva del Lomo de Las Viñas, lo que convierte al yacimiento en el tercero de la isla, tras El Tendal y Belmaco, con evidencias de cultivo.

“Hemos documentado semillas de cebada y habas en una estructura de combustión excavada en 2021, datada entre los siglos V y VI, que demuestra que hubo agricultura en La Palma antes del primer milenio, algo excepcional, porque después no vuelve a aparecer en los registros arqueológicos hasta la llegada de los europeos”, ha apuntado Camaño.

Este fenómeno, el abandono del conocimiento agrícola por parte de los indígenas palmeros, lo califica como “una rareza en el mundo”, que refuerza el valor singular de los hallazgos realizados.

De cara al futuro, Camaño ha mostrado su intención de proseguir las excavaciones en el barranco, donde aún quedan muchos yacimientos por estudiar, señalando que “solo en este entorno hay 38 yacimientos arqueológicos, la mayoría cuevas de habitación o sepulcrales, y muchas están intactas”.

“Éste fue un espacio para la vida y para la muerte, por lo que apenas estamos empezando”, ha sentenciado.

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[Canarias}> Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare VI: Tedote

01-08-2025

Felipe Jorge Pais Pais

Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare VI: Tedote

Tedote, según Ignacio Reyes García, tiene el significado de “…cima de una montaña, de una colina”. (2011: 394). Es posible que este nombre haga referencia al impresionante cono volcánico de La Caldereta, en cuyo lado norte, junto al barrio de Calsinas, se conserva el topónimo Timibúcar

 Según las fuentes etnohistóricas “El sexto señorío era Tedote y Tenibucar, que es donde al presente está fundada la ciudad, hasta Tenagua; y de éste término y tierra eran señores tres hermanos llamados Tinisuaga y Agacensie, el otro Ventacayçe, Estos tres hermanos estando en las faldas de un barranco que era en este término de Tedote está, que al presente llaman el Barranco de Agacencio, holgándose con muchas mozas que pretendían casar con ellos, armóse arriba en la cumbre gran cerrazón de aguaceros y vino el barranco tan crecido, que se llevó todos aquellos palmeros y perecieron; y por muerte de Agacencio se llama el Barranco de Agacencio. Y de todos nos escapó sino sólo Ventacayçe, que, como el agua lo llevó, dió con él en un árbol, donde quedó colgado por un muslo que se le hincó un garrancho del árbol; y, pasada la furia del agua, los fueron a buscar y lo hallaron a Ventacayçe bien asido con las manos; y, aunque vivió, quedó cojo de aquella pierna, por donde quedó trabado del árbol.” (J. Abreu Galindo, 1977: 267-268).

Panorámica del cantón de Tedote desde la Montaña de Tenagua (Foto: Jorge Pais

Tedote, según Ignacio Reyes García, tiene el significado de “…cima de una montaña, de una colina.” (2011: 394). Es posible que este nombre haga referencia al impresionante cono volcánico de La Caldereta, en cuyo lado norte, junto al Barrio de Calsinas, se conserva el topónimo Timibúcar, que en las crónicas de la conquista de Benahoare aparece como Tenibúcar y que, según el mismo investigador, se puede traducir como “…una de los depósitos subterráneos.” (I. Reyes García: 2011: 405). Asimismo, podemos encontrarnos las expresiones Tinibúcar, Timinibúcar, etc.

En el capítulo anterior vimos cómo el primer enfrentamiento sangriento entre los conquistadores castellanos y la población benahoarita tuvo lugar en el cantón de Tigalate, donde vencieron los primeros y los sobrevivientes indígenas se desplazaron hacia el norte, refugiándose en Tinibúcar: “Viendo Alonso de Lugo que no aprovechaban halagos ni promesas, hizo apercebir toda su gente, para dar sobre ellos. Como los enemigos vieron el rostro que los cristianos hacían, temiendo el encuentro, fuéronse retrayendo hacia Tinibucar (La Caldereta. Cantón de Tedote); pero los cristianos fueron en su seguimiento y alcance, donde mataron algunos palmeros que se ponían en defensa, y cautivaron muchos…” (J. Abreu Galindo, 1977: 282).

Panorámica de La Caldereta y la actual zona conocida como Timibúcar en el lado derecho (Foto: Jorge Pais Pais)

La cita textual de J. Abreu Galindo sobre este bando prehispánico es sumamente interesante, ya que aporta una gran cantidad de datos, susceptibles de un análisis más profundo. Así nos habla de una riada provocada por grandes lluvias que se llevó por delante a un buen número de benahoaritas, entre ellos a los tres hermanos que eran los capitanes de este cantón: Tinisuaga, Agacensie y Ventacayçe.

Se trata de la primera y única referencia sobre este tipo de catástrofe natural acontecida durante la época prehispánica canaria. Estos acontecimientos tuvieron lugar en el Barranco de Agacensio-Aguacensio que, actualmente atraviesa San Pedro (Breña Alta), y al que dio nombre uno de los señores (Agacensie) de este bando prehispánico.

En la toponimia histórica se conservaron los nombres de Barranco de Aguasensio, Fuente de Aguasensio (hoy perdido) y hasta una zona (en torno los Viveros Las Breñas) que se sigue conociendo como Aguasensio. Sólo sobrevivió, de los tres hermanos, Bentacaize, que significa “…el que ha sido arrastrado.” (I. Reyes García, 2011: 125), tal y como muy bien apuntaron las fuentes etnohistóricas.

La peligrosidad de los barrancos de la comarca de Las Breñas se volvió a poner trágicamente de manifiesto el 16 de enero de 1957 durante un episodio de lluvias muy intensas, que ha pasado a denominarse “Riada del Llanito” (Breña Alta), puesto que los daños más graves se produjeron tras la crecida del Barranco de Aduares, a muy corta distancia, hacia el sur, del Barranco de Aguasensio.

La pérdida de vidas humanas se estima entre 22 y 34 personas, especialmente en este lugar, aunque también afectó duramente a la zona del Barranco de Amargavinos (Breña Baja) e, igualmente, Tirimaga y Montes de Luna (Villa de Mazo). La clara advertencia de las crónicas de la conquista no sirvió para que tomásemos conciencia ante este tipo de desastres naturales y, más preocupante aún, rápidamente nos olvidamos de sus nefastas consecuencias y, por ejemplo, el tramo medio del Barranco de Aguasensio se ha convertido en una carretera llena de viviendas a ambos lados.

Riada en el Barranco del Llanito el 16 de enero de 1957

El cantón de Tedote estuvo densamente poblado porque contaba con uno de los tres arroyos permanentes que existían en Benahoare a finales del siglo: Barranco de Las Angustias, Barranco del Agua-Los Tilos y Barranco del Río. Este último: “…viene a la ciudad de Santa Cruz y puerto principal, para servicio de los molinos y otras cosas necesaria a los vecinos…” (J. Abreu Galindo, 1977: 263).

Además, muy cerca de su desembocadura se encuentra una gigantesca cavidad natural, conocida como Cueva de Carías, con unas magníficas condiciones de habitabilidad en cuanto a dimensiones, luminosidad, exposición y protección contra las inclemencias del tiempo.

Por tanto, no debe extrañarnos, tal y como sostiene la leyenda, que fue la residencia de Bentacaize tras la riada que se llevó a sus hermanos Tinisuaga y Agacensie en el Barranco de Aguasensio (Breña Alta). Este lugar continuó teniendo una enorme importancia durante la etapa histórica de La Palma “Tras la conquista de la isla, esta oquedad natural sirvió de refugio a Lugo y sus seguidores y en ella tuvieron lugar las primeras reuniones del Cabildo palmero, hasta que se construyeron los oportunos edificios.” (C. Díaz Alayón, 1987: 87). Su intensiva reutilización durante cientos de años ha provocado la desaparición de su relleno arqueológico, tal y como se verificó en una serie de sondeos estratigráficos que se llevaron a cabo en septiembre-octubre de 2022.

Aguas arriba de la Cueva de Carías nos encontramos con otro lugar de especial relevancia para la población benahoarita y la nueva sociedad que se creó a finales del siglo XV. Nos referimos a la zona denominada Morro de Las Nieves, junto al cual apareció la imagen y se levantó el Real Santuario de Nuestra Señora de Las Nieves donde, según la leyenda, existía un cementerio aborigen.

Éste es un claro ejemplo de la continuidad en el uso, adaptado a las nuevas condiciones y creencias, entre lugares de una especial significación mágico-religiosa. En estos parajes abundaba uno de los recursos naturales esenciales (agua) para la supervivencia, tanto de la población benahoarita, como para la implantación de las nuevas actividades económicas que surgieron tras la conquista de la Isla (molinos).

La margen izquierda del Barranco del Río, también conocida como El Frontón, fue un gran poblado de cuevas naturales que contaba con yacimientos funerarios. A ello hemos de añadir la presencia de distintos grupos de canalillos y cazoletas, así como de grabados rupestres geométricos que constituyen un claro ejemplo de los rituales de fertilidad y fecundidad que se llevaban a cabo en estos parajes. (F. J. Pais Pais, 2010: 6).

En el cantón de Tedote existe una interesante zona en la que, nuevamente, el mundo aborigen y la época histórica parecen claramente interrelacionados. Nos referimos al conjunto arqueológico situado en las inmediaciones del Lomo Boyero (La Grama. Breña Alta), en el que destacan unos grabados rupestres cuya adscripción prehispánica, desde su hallazgo, ha provocado controversia. Sus petroglifos cruciformes se han interpretado, entre otras teorías, como que “…sirvieran para cristianizar antiguos lugares de brujería…” (M. Hernández Pérez, 1977: 53). En este sentido, hemos de reseñar que se sitúan sobre el mismo borde superior de la margen izquierda del Barranco del Cuervo, cuyas cavidades naturales solo fueron utilizadas por la población benahoarita como lugar de enterramiento de sus seres queridos.

Grabados cruciformes del Lomo Boyero (La Grama. Breña Alta) (Foto: Pedro Riverol)

En la orilla superior del antiguo acantilado de Los Cancajos (Breña Baja) sobresale una de las construcciones pétreas más bonitas, grandes e interesantes de la Isla de La Palma. Su construcción es histórica, sobre mediados del siglo XVI y, por tanto, no tiene nada que ver con el mundo benahoarita.

Fue levantada por los propietarios de los terrenos, una familia de comerciantes belgas, conocida como Van Damme que, popularmente, ha pasado a conocerse en la actualidad como Pirámide de Vandama. Su construcción obedece a la necesidad de despedregar el terreno volcánico y conseguir tierra fértil para poder cultivar. Por tanto, aunque no tiene interés arqueológico es de un enorme valor etnográfico dentro del que también podemos incluir sus gruesos muros de piedra seca que, en algunos casos, se convierten en estrechos y alargados “paredones” a medio hacer.

Pirámide de Bandama (Breña Baja) (Foto: Jorge Pais Pais)

Ya vimos en el capítulo anterior los posibles límites meridionales como el cantón de Tigalate. La línea de demarcación septentrional, con el bando de Tenagua, parece estar mucho más clara, ya que podría situarse en el Barranco Seco que, actualmente, marca la división entre los municipios de Santa Cruz de La Palma y Puntallana. La separación es muy clara y precisa entre la desembocadura y su cabecera en los bordes de la Caldera de Taburiente.

Bibliografía general

-ABREU GALINDO, J.: Historia de la conquista de las siete islas de Canaria, (Santa Cruz de Tenerife), 1977.

-ÁLVAREZ RODRÍGUEZ, Nuria y PAIS PAIS, Felipe Jorge: Los yacimientos funerarios benahoaritas en las antiguas demarcaciones territoriales de La Palma, Actas de las IV Jornadas Prebendado Pacheco de Investigación Histórica, (Tegueste), 2011, Págs. 17-42, ISBN 978-84-938791-0-5 (Publicación digital).

-DÍAZ ALAYÓN, C.: Materiales toponímicos de La Palma, (Santa Cruz de Tenerife) 1987.

-HERNÁNDEZ PÉREZ, M.: La Palma prehispánica, (Madrid), 1977.

-PAIS PAIS, Felipe Jorge: Huellas aborígenes en el entorno de la ermita de Las Nieves, Suplemento LXVII edición de las Fiestas Lustrales del Periódico DIARIO DE AVISOS, (Santa Cruz de Tenerife), domingo 8 de agosto de 2010, Pág. 6.

-REYES GARCÍA, Ignacio: Diccionario ínsuloamaziq, (Islas Canarias), 2011.

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