[*ElPaso}– “Dándole vueltas al viento” / Poemas de Antonio Pino Pérez: En agraz

EN AGRAZ

No estaba ni completa ni acabada,
apenas si empezaba a florecer.
Todavía más niña que mujer
y estaba, sin embargo, terminada.

Juega con otras niñas alocada
sin recatarse de su amanecer…
Se asoma a los abismos del placer
con luces de inocencia en la mirada

Siente en si misma un hondo despertar,
un ansia indefinida de llorar
que la torna confusa y pensativa…

Sueña sueños de luz… unos amores
y estrena una sonrisa de rubores
para soñar mejor huyendo esquiva.

***

NotaCMP.- En agraz = Adverbio con significado de “Antes de sazón y tiempo”.

[*ElPaso}– «Soldado de aquella guerra». Su autor y yo (1/2)

Carlos M. Padrón

Adolfo Taño Perera —más conocido como Álvaro Taño, o Taño a secas— y yo somos parientes, lo cual descubrí en 1995 cuando comencé la larga tarea de armar el árbol genealógico de mi apellido Padrón. Nuestro antepasado común, Francisco Padrón Vergara, nacido en la última década del sigo XVIII y punto de origen de ese árbol (pues no pude llegar más atrás), es chozno de Taño y tatarabuelo mío.

Al igual que yo, Taño nació en El Paso, y por años y hasta su jubilación, ocurrida sobre el año 2000, desempeñó en nuestro pueblo, creo que desde 1961, el cargo de administrador de Correos.

También al igual que yo, era de Letras, pero él gustaba de la Política, y yo no; y yo gustaba de la Psicología, y él no. Y en esto seguimos iguales, pues aunque él sabe qué tendencia política le gusta, y en ella ha militado, yo sólo sé la que no me gusta, que es precisamente la que le gusta a él.

Nuestra relación comenzó cuando yo tenía 16 años y él 20, lo cual le agradezco porque su amistad fue una deferencia para conmigo ya que a esas edades cuentan mucho 4 años, y el que tiene 20 considera generalmente como vergonzante reunirse y amigar con un “niño” de 16.

Recuerdo que me fascinaba escuchar el relato de sus aventuras con féminas de nuestro pueblo o de otros pueblos de la isla, pues él, al igual que mi amigo Juancho, el de Bailando con Máscaras, le resultaba atractivo a las muchachas, y vivía casi obsesionado con el misterio del amor y la eventual capacidad que él tuviera para darlo y recibirlo, pues todo lo relacionado con el sexo, todo lo de género erótico, era importante para él, y con fruición y detalle me relataba y comentaba episodios de “Trópico de Cáncer”, de Henry Miller, o de las andanzas del Marqués de Bradomín, personaje de las novelas de ese género escritas por Ramón del Valle-Inclán.

Desde que dejé Canarias a mediados de 1961, cada vez que he vuelto a El Paso he pasado a saludar a Taño —primero en el edifico de Correos y luego, ya retirado él, en su apartamento de Los Llanos—, y desde hace mucho me contó, y repitió en posteriores encuentros, que estaba escribiendo una novela, lo cual no me extrañó habida cuenta de su vocación por las Letras.

Y cuando este pasado junio volví a El Paso, supe que ya la novela de Taño había sido publicada bajo el título de “Soldado de aquella guerra”, Una para mí muy grata noticia porque significaba que Álvaro Taño había realizado si no su sueño sí una de sus más caras aspiraciones.

Cuando, como de costumbre, lo visité, esta vez en compañía de Chepina, nos regaló un ejemplar y nos lo dedicó,

En las páginas finales de “Soldado de aquella guerra” aparece, además de la foto de Taño, un muy resumido perfil biográfico suyo:

Según en parte puede verse en la contraportada del libro,

la acción de la novela, basada en un hecho real, transcurre en Moca, un pequeño pueblo de República Dominicana al que, después de pasar por otros países de Hispanoamérica, llegó un muchacho vecino de El Paso a quien Taño llama Flores.

Me propuse que en el vuelo de regreso a Venezuela leería “Soldado de aquella guerra”, y a poco de despegar el avión desde el aeropuerto de Los Rodeos (La Laguna de Tenerife) comencé la lectura.

Cuando en la trama de la novela apareció una tal Dra. Tolosa, médico, y Taño no sólo la describe como inteligente, atractiva y sensual, sino que cuenta que Flores, el protagonista de la novela, apenas vio a la Tolosa, y como en una suerte de flechazo, se había sentido atraído por ella, por su cuerpo, su voz, su cadencia al caminar, etc., me dije que esos dos llegarían a algo que permitiría que Taño se explayara dando a los lectores algo de las andanzas del Marqués de Bradomín, encarnado en Flores, y narradas al estilo de “Trópico de Cáncer”. Así que interrumpí la lectura de la novela para disfrutar de ese seguro episodio en ambiente más apropiado que el de un avión en vuelo.

Pocos días después, y ya en mi casa, en Caracas, la retomé, y pronto la ilusión mantenida por esos pocos días se tornó en ira, pues encontré que la Dra. Tolosa se las arregló para convencer a Flores de que debía ir a Ciudad Trujillo; para que en ese viaje fueran los dos solos y en el auto de Flores; para que, una vez allí, tuvieran que pernoctar; para que fuera Flores quien escogiera en el hotel la habitación o habitaciones donde pernoctarían,… y él escogió una doble, no dos sencillas.

Al llegar aquí me dije: “La mesa está servida ¡Ahora viene la expresión del Taño erótico!”. Y seguí leyendo entusiasmado.

La pareja salió a pasear y, de regreso al hotel, al traspasar la puerta de la habitación, la Tolosa le dijo a Flores: “Yo en estas ocasiones me vuelvo del todo una mujer primitiva”.

Ante tal por demás sugerente declaración, me dispuse a disfrutar de los para mí inminentes e inevitables efluvios verbales que acerca de lo erótico caracterizaron a mi amigo Taño de finales de los 50, preguntándome cómo se las arreglaría para que encajaran en el comedimiento que la novela requería.

Iluso yo, pues con esa frase de la Tolosa terminó todo lo relativo al relato de pasión que palpé y aseguré que vendría tras ese encuentro, Taño lo liquidó con esa frase de la “mujer primitiva” puesta al final de un párrafo que ni siquiera termina con puntos suspensivos —como para invitar al lector a que le añada lo que quiera—, ni con un punto final y cambio de página, ni con punto final y capítulo nuevo. No, ¡el párrafo termina con un vulgar punto y aparte! Y el nuevo párrafo, pegado al anterior, comienza con un decepcionante “Amanece un día espléndido,…” que me dejó boquiabierto.

¡Qué frustración! Preguntándome iracundo qué diablos le ha pasado al Taño de nuestros tiempos, lancé la novela por los aires mientras dedicaba a su autor unas palabras no aptas para reproducirlas aquí.

Después de un mes, ya más tranquilo, decidí que, por consideración al amigo, tenía yo que terminar de leer su novela, y así lo hice.

Apenas días después de la castrante no-narración del encuentro en el hotel, la Tolosa se fue de Moca —el pueblo donde habitaba Flores y donde ella había abierto su consultorio—, y su corto paso por la novela me hace pensar que el personaje de la Dra. Tolosa, aparte de para poner un toque de erotismo en el relato, fue creado sólo para que ella, con su autorizada opinión médica, expresara la teoría del propio Taño acerca de la extraña actitud de Flores con respecto a sus padres.

El que la frustración por la falta del elemento erótico que era de esperar me hubiera hecho recordar cómo era el Taño de finales de los 50, trajo a mi memoria muchas anécdotas vividas con él, y también un poema que, para hacerle una broma por la depresión en que se sumió cuando hubo de quedarse solo en Santa Cruz de Tenerife en diciembre de 1960, le compuse ese mismo mes.

Pero eso será tema del próximo capítulo.

[*ElPaso}– La leyenda del “Alma de Tacande” / José Pérez Vidal (3/4): Historia del “Alma de Tacande”

José Pérez Vidal

El recuerdo del hecho se conserva, muy extendido, en la tradición de la isla. Lo recoge también el romance que publico a continuación y que no debe de ser anterior a la segunda mitad del siglo XVIII. A continuación del mismo, figuran siempre, en las copias manuscritas en que se han conservado, los “Cantares que cantaba el Alma de Tacande” y una nota sobre la autenticidad del texto. Trascribo fielmente una copia que debo a mis buenos amigos don César Pereira y don Pedro Hernández y Hernández.

Historia del “Alma de Tacande”

Del Atlante en una roca
que tiene por nombre Palma,
tal vez la más pintoresca
entre todas sus hermanas,
cuyo armonioso conjunto
se conoce por Canarias,
sucedió un treinta de enero,
allá en la remota etapa
de mil seiscientos veintiocho,
un hecho que al orbe pasma.

Tiene esta isla un lugar,
puesto del sur a sus faldas,
que denominan Tacande,
en donde el hecho pasara,
que, por sumamente raro
y cierto según lo parlan
y afirman sus habitantes,
merece con mucha calma
ponerlo en papel o en bronce
o de plata pura en planchas.

Parece ser que en la fecha
que arriba está mencionada
en ese lugar, Tacande,
llegó por acaso un alma,
mandada por el Eterno
para que en él descargara
sus culpas y sus pecados,
alegrías y borrascas
que acá en nuestra humana vida
dentro su pecho encerrara.

Y llegó el alma a Tacande
y a Tacande llegó el alma,
y eligió por aposento
la agreste y honrada casa
de Andrés Martín de Alcalá,
y en ella estuvo callada
diz que ochenta y siete días;
mas, al fin de esta jornada,
habló con Andrés Martín
y le dijo estas palabras:

Hermano Andrés, marcha al punto,
muy ligero y sin tardanza,
y ve al pueblo de Los Llanos,
penetra en la iglesia santa,
donde encontrarás dos hombres
que en oraciones sagradas
pasan constante su vida
dándole a Dios alabanzas.
Y al padre fray Juan Montiel
dile que venga a esta casa
para con él descargar
todas mis culpas pasadas;
dile que venga sin miedo,
que yo soy alma cristiana.

Con el habrá un don Rodrigo,
y si en éste hay gran instancia
de venir con Juan Montiel,
dile con buenas palabras
que a él no lo necesito,
que no quiero su compaña,
que a Montiel es a quien quiero,
que él es mi paño de lágrimas”.

Esto oyendo Andrés Martín,
y al mirar no viendo nada,
de temor quedó espantado,
más inmóvil que una estatua,
pues la gente de aquel pago,
sin ciencia aún, ignoraban
que muerto después de muerto
y después de viva su alma,
camina por el vacío
sin ser de nadie mirada,
y se mete en cualquier parte,
y a cualquier viviente le habla,
y al arbitrio de su espíritu,
gira, corre, sube y baja.

Mas al cabo marchó Andrés,
más ligero que las aspas
de un molino entrado en viento,
al pueblo que lo mandara.

Llegó y le dijo a Montiel
que en su casa estaba un alma,
y lo más que ya está dicho,
a lo cual él contestara:

Señor Andrés, yo no voy
con tal objeto a su casa,
porque me acobarda el miedo
y es serio hablar con un alma
”.

A esto repuso Rodrigo,
que era el párroco que estaba
sirviendo aquella parroquia:
Caro Montiel, ponte en marcha;
échate al cuello reliquias
y una estola sin tardanza.
Complace al punto a Martín
y ve a que descargue esa alma,
que es misión del sacerdote
por todos medios salvarla
”.

Obedeció fray Montiel
de Rodrigo las palabras;
se puso encima la estola,
reliquias en su garganta,
y montándose a caballo
emprendieron la jornada.

Llegaron fray Juan Montiel
y Andrés Martín, ya era cerca
de las dos, al aposento
que éste tenía por vivienda,
y de pronto dijo el alma:

Bienvenidos. Buena sea
la hora en que habéis llegado
para descargar mis penas;
pero antes es necesario
que coma su reverencia
”.

Fray Juan Montiel quedó atónito
al escuchar la parlera
voz del alma que le hablaba,
y sin contemplar su esencia.

Mas fray Juan Montiel no quiso
aceptarle la merienda
por más que el alma mandara
con cariñosa insistencia.

Y eso que, al mandar un alma
tiembla de miedo la tierra,
porque un alma cuando manda
todo lo creado tiembla.

Hizo el alma muchas cruces,
no de acción, sí en la madera,
cuyas cruces hoy existen
y hay hombres que las conservan;
sobre todo en una caja
dejó tres el alma impresas,
y esta caja existe hoy día
intacta en plena evidencia.

Transcurrido un breve plazo,
dijo el alma con voz llena:
Padre fray Juan, ya la hora
en que descargue se acerca;
eche usted algunos asperges
y salmos con reverencia,
para que ahuyenten al malo
porque mi angustia es inmensa
”.

A lo que le dijo el alma,
fray Juan Montiel le contesta:
Alma, el espíritu malo
de nuestro lado se ausenta,
y ya me podréis decir
quién sois y las culpas vuestras
”.

Repuso el alma: “Yo soy
Ana González, y en prueba,
que se presente aquí Juana,
que quiero hablarle de cerca
para pedirle perdón
de un exceso de mi lengua.
Y a ese niño salvador,
que habéis en vuestra presencia,
dale mil besos y abrazos
porque sus lágrimas vierta
en recuerdo de su madre,
que soy yo la verdadera.
¡Hijo de mi corazón,
mis entrañas te recuerdan!
”.

Dijo el alma, llegó Juana,
y estando ésta presente
el alma le grita: “¡Juana,
querida hermana!, ¿recuerdas
cuando estando en camino
junto a la cancela vieja
del hermano Rodrigo Pérez,
te encontré, y mi mala lengua
te dijo que embarazada
estabas?… ¿No me contestas?

Sí, Juana, yo te lo dije,
y era tal tu angustia acerba
al escuchar mis palabras
de rabia y enojo llena,
eran tus ojos torrentes,
y yo acusándote, necia.
Y se lo dije a Rodrigo,
y fue su cólera inmensa.
Pero todo fue mentira.
Perdóname, hermana buena,
que Dios me manda a tu lado
para que alivie mis penas,
y después al Purgatorio,
que es el lugar que me espera.
Perdóname, hermana mía,
de mis palabras tu afrenta,
que al que perdona al culpable
el Altísimo lo premia”.

Entonces le dijo Juana:
Cuñada, si estás en pena,
ya puedes marchar tranquila;
te perdono, y encomienda
mi alma también al Altísimo
cuando estés en su presencia
”.

Díjole entonces el alma:
Gracias, cuñada querida,
ya me marcho a lo infinito,
pero con suma alegría
después de oír tu perdón,
que es quien me trajo a la vida.

Adiós, padre Juan Montiel,
que éste es el último día
en que he de hablar con vosotros,
pues mi senda así está escrita“.

A esto dijo fray Montiel:
Antes de que te marches, hija,
deja una prueba de que eres
fuerza de otro orbe no vista,
y que haces cuanto tú quieres,
y en tu esencia se imagina
”.

Luego que fray Montiel
estas frases profería,
se siente un ruido espantoso,
una puerta se desquicia
de un puñetazo, y el techo
de la casa se derriba,
cayendo en el aposento
una piedra tan grandísima,
así poco más o menos
de un cuarterón, no era chica,
porque era un alma de fuerza,
sobre todo decidida
a darles una lección
de poder y fuerza intrínseca.

Después de esto, fuese el alma
por el espacio tranquila,
dejando a la gente atónita
y, sobre todo, creída;
tanto, que hoy en nuestro siglo
como una verdad se afirma;
y que esto pasó es muy cierto,
y en el hecho no hay malicia.

***

Falta narrar otra cosa
que en la historia es lo más serio.

Dice a su final la historia
que al llegar al aposento
de Andrés Martín la tal alma,
tomó a su casa por juego.

Que todos los que allí estaban
como a bruja la temieron,
por ser grandes las diabluras
que escucharon sin sosiego.

Se sentía un tamborcito,
después, tocando panderos,
como cien mujeres bailaban
y tocaban castañuelas,
y cantando a voz en cuello,
no dejaban esas brujas
que se conciliase el sueño

Lloraba también un niño
de diez días poco menos,
y una bruja lo arrullaba
y otra cantaba unos versos
que eran: “San José y la Virgen
arrullarán al chicuelo”.

Castiga a las personas
que había en aquel aposento
con bofetadas y palos
que nunca sufriera el cuerpo.

Y otra vez de pajarillo
se entraba con raudo vuelo,
y se posaba sumisa
en un oculto agujero
que en la pared de la casa
años y siglos hicieron.

Ésta es la historia del alma,
que es historia, que no es cuento,
y el que crea lo contrario
verá cómo el Ser Supremo
por ateo y descreído
lo ha de mandar al Infierno.

[*ElPaso}– ‘Dándole vueltas al viento’ / Poemas de Antonio Pino Pérez: La Fuente del Pino

Antes de que los españoles conquistaran las Canarias, cuyos aborígenes se llamaban guanches, en la Caldera de Taburiente —ese enrome cráter, del que tanto he hablado en este blog, que está dentro del término municipal de El Paso, en la isla de La Palma (Canarias)—, se asentaba el cantón Aceró del cual era mencey (rey) el guanche Tanausú, cuya esposa se llamaba Acerina.

Después de un año de permanente lucha, el conquistador español Alonso Fernández de Lugo, que no había conseguido someter a Tanausú, lo citó a una reunión en la Fuente del Pino para celebrar allí un supuesto pacto de caballeros.

Tanausú dejó confiado el seguro refugio que le brindaban los escarpados riscos de la Caldera de Taburiente y bajó hasta la Fuente del Pino, donde fue víctima de una emboscada en la que los españoles lo hicieron prisionero.

Los Reyes Católicos, ante lo mucho que les estaba costando conseguir la rendición de Tanausú, habían pedido que, cuando lo apresaran, lo llevaran ante su presencia.

En cumplimiento de esa real petición fue encadenado y subido a un barco que partió rumbo a España, pero cuando el perfil de su Benahoare —nombre que los guanches daban a la isla llamada hoy La Palma— se perdió en el horizonte, Tanausú se negó a comer, y murió en alta mar.

El soneto que sigue recuerda el dolor de Acerina por la pérdida de Tanausú, víctima de la cobarde maniobra que permitió someter a los guanches de toda la isla y marcó el inicio de la extinción de esa raza en Benahoare.

Se dice que esto llevó a Acerina a pedir el “Vacaguaré” (= quiero morir), y, según la costumbre, fue complacida por sus familiares que acondicionaron la cueva que a tal efecto ella escogió —se construía dentro de ella una especie de cama sobre la que, a guisa de colchón, ponían pinillo (aguja de pino seca), y al lado, en el piso, un gánigo (cántaro) de leche fresca y frutas— y una vez instalada Acerina en ese lecho, cerraron con piedras la entrada de la cueva.

La escogencia de este tipo de muerte era bastante común entre los guanches de Benahoare.

Carlos M. Padrón

***

LA FUENTE DEL PINO

Ya no bullen canciones de alegría
las cristalinas aguas de la fuente,
espejo de Acerina, que fluía
para copiar las rosas de su frente.

Hoy llora entre lamentos de agonía
una furtiva lágrima doliente,
para lavar aquella cobardía
con la raza inmolada por valiente.

El dolor que diluye su corriente
para contarnos el pesar que siente,
brota en la roca por la herida abierta.

Y en un clamor sus aguas angustiadas
rezan a Dios, al verse liberadas,
una plegaria por la raza muerta.

1946

[*ElPaso}– La leyenda del “Alma de Tacande” / José Pérez Vidal (2/4): El lugar de los hechos

José Pérez Vidal

El lugar de los hechos

Tacande de Abajo y Tacande de Arriba son quizá los barrios más antiguos del término. En el segundo, sitúa la tradición unánimemente el desarrollo de los hechos relativos a la aparición del alma, que, por el lugar de su presentación, se ha venido conociendo con el nombre de Alma de Tacande.

Pero, si existe unanimidad respecto al barrio en que ocurrió el extraordinario caso, no se da la misma coincidencia sobre el sitio del barrio en que los hechos acaecieron. Según unos, tuvieron lugar en una de las fincas llamadas Hacienda de Tacande, y, según otros, los menos, en la propiedad conocida con el nombre de Los Cabezotes.

En este predio sólo se conservan, como vestigios de haber servido de morada, un trozo de pared, correspondiente a una casa antiquísima, y en sus alrededores algunos árboles frutales. Es una prueba más de la facilidad con que el pueblo localiza, en las ruinas y edificios abandonados, las más alucinantes historias. En una de las haciendas, la Hacienda de Arriba, existe, en cambio, una casa conservada en bastante buen estado, casa donde la mayor parte de los ancianos de hoy sitúan los hechos.

Casa en la que se presentó el Alma de Tacande. Parte del naciente donde aparecen los almendros junto al aljibe y el naranjo. (Foto Llamas)

Esta casa se encuentra cerca de la montaña de la Asperilla, por donde sube el camino que va a Enrique. Enfrente se eleva la montaña de Miguel Sosa. En la época en que los hechos ocurrieron, los bosques de El Paso llegaban hasta esa casa.

Tiene ésta unos veintidós metros de largo, en dirección Este-oeste, y unos seis metros de anchura, en sentido norte-sur. Es baja, de unos dos metros de altura hasta los tirantes, y está cubierta de madera de tea y de teja del país. Se halla un poco enterrada, por lo cual hay que bajar dos escalones para entrar por su puerta principal. No tiene hueco alguno por el naciente y el norte. Por el poniente tiene una puerta baja, y por el sur la puerta principal, y, a los lados de ésta, dos postigos pequeños. Está orientada de acuerdo con las normas que, en general, se han tenido presentes en la construcción de las casas rústicas de la isla.

En la pared del naciente puede verse grabada una pequeña cruz conmemorativa de los hechos.

Cruz conmemorativa en la fachada del naciente. (Foto Llamas)

Hasta hace poco existía también la huella de una mano en la cal de la pared. El origen de la cruz y de la mano es muy posterior a los sucesos.

Junto a la casa, por el lado del norte, se conserva un ruinoso aljibe.

Fachada norte y aljibe. (Foto Llamas)

de seis metros por ocho de boca y tres de profundidad. De su cubierta o soallado (1) de tea, sólo quedan las traves (2).

Junto al aljibe crecen cuatro frondosos almendros; y entre el aljibe y la casa, un viejo naranjo y retoños o “redrojos” de ciruelos y nogales.

Por más que se han buscado, no se han podido encontrar ya restos del olivo que hasta hace poco existía. Respecto a este punto, refiere la tradición que el Alma de Tacande, para demostrar su fuerza, arrojó una gran piedra entre la casa y el aljibe, y que en aquel lugar nació un olivo, árbol de la paz, hasta entonces desconocido en el término.

La casa no sirve ya de vivienda. Dividida interiormente en dos partes, en una pernocta alguna vez, en las noches crudas de invierno, algún pastor con su rebaño de cabras; la otra está destinada a establo y pajar.

Fachada sur de la casa. Con la mano apoyada en la puerta, Antonio Pino Pérez, y a su lado Sandalio Páez Perera, vecino del Camino Viejo. (Foto Llamas)

La misteriosa casa dista del camino principal, que sube al pinar y montaña de Enrique o Henríquez, unos doscientos o trescientos metros, distancia aproximada que era costumbre dejar entre las casas y los caminos para evitar que desde éstos fueran vigilados sus moradores.

Al otro lado del camino existe una casa en ruinas, y, junto a ella, otra más reciente, en la que no hace mucho ocurrieron aterradoras escenas de locura y brujería.

No es raro que toda esta parte se halle tan penetrada de recuerdos de maleficios y apariciones. Distantes de las demás casas de El Paso las que aquí se encuentran —adentradas ya en el monte, que en otro tiempo estaba densamente poblado— han ofrecido las condiciones más favorables para servir de escenario a los huéspedes de las tinieblas… y a las imaginaciones del pueblo.

El caso más extraordinario de cuantos en este lugar han sucedido es, como queda indicado, el de la aparición de un alma en pena a una sencilla familia cuyos miembros habían vivido, desde hace siglos, en la casa que se ha descrito.

***

(1) Del portugués ‘Soalhado’ (= tablado, entarimado).
(2) Del portugués ‘Trave’ (= viga).

[*Opino}– Exaltación de la barbarie y la crueldad

 Carlos M. Padrón

Como habrán deducido, se trata de una corrida de toros en la que, como siempre, el toro fue masacrado, pero al menos esta vez le dio al “valiente” torero, ése que aspira a alcanzar la perfección en el arte de la crueldad, dos cogidas (cornadas).

Lástima que no le hubiera dado también, ante los “civilizados, humanitarios y conmiserativos” espectadores, dos cogidas en el sentido en que se usa ese verbo en muchos países de habla hispana. Aunque, habida cuenta de que la vestimenta de esos irracionales masacradores —como también la de los “bailaores” de flamenco— luce cualquier cosa menos viril, bien podría ocurrir que eso resultara un premio mejor recibido que la oreja del pobre toro.

¿Tiene algo de constructivo publicar fotos como ésta?
¿Es agradable a la vista? ¿Educativa para los niños? ¿Exponente de alguna virtud que valga la pena imitar?
¿Es racional o civilizado aclamar a alguien que por fama o por dinero arriesga su vida, y que, además, lo hace dando un sangriento espectáculo de extrema crueldad contra un animal que tiene todas las de perder?
¿Hasta cuándo se va a permitir esta salvajada?

Publicado en El País (España) el 09/09/07

Titulo…..: No quiere morir, sólo ser perfecto
Subtítulo: José Tomás se entrega a una doble misión: buscar la excelencia y devolver la grandeza a la fiesta.

Pie de foto: Tras ser cogido dos veces, Tomás cortó una oreja – EFE

[*Opino}– «El 67% de la población mundial quiere la retirada militar de Iraq»

 Carlos M. Padrón

Para empezar —y dejando de lado los errores contra la consistencia y el idioma—, las personas, no importa cuántas, que hayan sido entrevistadas en 22 países no representan a la población mundial.

Pero, aunque así fuera, ¿qué nivel de cultura tienen esas personas? Si no pagan impuestos y si no llegaron por lo menos a educación secundaria, no vale la pena tomar en cuenta su opinión.

Y atendiendo a cómo se ha multiplicado la chusma en el mundo, seguro estoy de que cerca del 70% de los entrevistados no reúnen esos requisitos.

De no existir esa multiplicación —de la que ha sido responsable la aplicación de una democracia mal entendida que decidió conceder derecho de voto a quienes carecían hasta de capacidad para discernir—, no tendríamos hoy los más graves de los problemas sociales que tenemos, como terrorismo y populismo.

La chusma —con su chabacanería, su vulgaridad, su mal gusto, su desaforado deseo de acabar con lo instituido que no sea de su agrado (que es casi todo), etc.— se ve por todos lados y en casi todas las manifestaciones sociales. Y como resulta evidente que cada día hay menos gobiernos con voluntad o capacidad para detener el crecimiento de la chusma, o los desastres que ésta causa —como deterioro en los sistemas educativos y judiciales, aumento de la corrupción, eufemismos y complicidad de los medios para evitar llamar criminales y terroristas a quienes es claro que lo son, etc.—, cabe pensar que sólo una guerra pueda lograr al menos detener esta situación, pues en el seno y conformación de los gobiernos también la cuota de chusma va en aumento.

Publicado en La Vanguardia (España), el 07/09/07:

Título: “EL 67% DE LA POBLACIÓN MUNDIAL QUIERE LA RETIRADA MILITAR DE IRAQ”

Subtítulo: En torno a un 39% de personas encuestadas por la BBC en 22 países quiere que las tropas salgan ya, mientras que un 28 por ciento es partidario de una retirada gradual.

[*Opino}– España es el país con mayor sentimiento antiuseño de toda la UE

 Carlos M. Padrón

Sería interesante averiguar el por qué de este sentimiento.

¿Tendrá algo que ver el hecho de que España no intervino en la Segunda Guerra Mundial, o que fue dueña de buena parte de los territorios que hoy son de EEUU, o que una vez fue imperialista, como dicen algunos que son hoy los EEUU,… aunque su “imperialismo” poca similitud tiene con el que una vez ejercieron España o Inglaterra?

Esa aversión de los españoles a todo lo que sea de EEUU la he percibido personalmente, al igual que en buena parte de su trasfondo he percibido envidia, e ira por no saber hablar inglés.

Y no deja de resultarme curioso, por llamarlo de algún modo, que, a pesar de todo, la prensa española hable muchas veces, como es el caso de este titular, de “americano” para referirse a lo que en realidad es “estadounidense”, como luego se lo califica en el cuerpo del artículo. ¿Por qué no expresar esa aversión negándose a referirse a EEUU como Norteamérica, y a los ciudadanos de ese país como norteamericanos, basándose en el hecho cierto de que en América del Norte hay otras naciones, y en que americanos son todos los del continente que lleva ese nombre?

No siento aversión hacia los EEUU ni hacia los estadounidenses, pero me niego a usar la palabra América o Norteamérica para referirme a Estados Unidos, y la palabra norteamericano para referirme a lo que es estadounidense. Por eso hago los cambios pertinentes cuando en los artículos que en este blog publico aparece ese para mí incorrecto uso de América, Norteamérica o norteamericano/a.

Alguien propuso llamar “usanos” a los norteamericanos, y creo que sería una buena idea ya que el término no crea dudas.

***

07.09.07

España es el país con un sentimiento antinorteamericano más acentuado de toda la UE, según se desprende del informe Transatlantic Trends 2007.

Aunque sólo el 36% de los europeos considera «deseable» el liderazgo de EEUU en asuntos internacionales, el porcentaje se reduce en el caso español al 18%, mientras que el 79% de los encuestados españoles expresan que es «poco o nada deseable» el protagonismo de Washington en la escena mundial, muy por encima de la medida europea (58%).

Este sentimiento antiestadounidense es sólo superado por Turquía, donde gobiernan los islamistas y cuyo Ejecutivo patrocina con España la Alianza de Civilizaciones en el seno de Naciones Unidas.

Únicamente, en Holanda, Reino Unido y Rumania es superior el porcentaje de ciudadanos que apoyan el liderazgo de EE UU al de los que lo consideran perjudicial. El mayor descenso se da en Alemania donde la cifra de apoyo a Washington ha caído del 68% al 38% y eso a pesar de los esfuerzos de Angela Merkel por encauzar las relaciones transatlánticas.

or lo que respecta al grado de simpatía hacia EE UU, de nuevo los españoles muestran un sentimiento gélido, 39 grados. Los italianos se muestran bastante más cálidos en el termómetro de simpatía (56 grados) así como británicos (55) y franceses (51). El estudio anual, presentado ayer en Madrid por la Fundación BBVA en colaboración con varias fundaciones internacionales, analiza la opinión de los ciudadanos de 12 países europeos (incluida Turquía) y de los estadounidenses en materia internacional y valora el estado de las relaciones transatlánticas.

LR