[*Opino}– Escritura correcta de ‘alzhéimer’,…. y de ‘Tchaikovsky’

20/09/2011

Carlos M. Padrón

En el artículo que sigue, firmado por la Fundéu, se dice —y con toda razón, en mi opinión— que debe respetarse la grafía del apellido de Alzheimer, y, tanto así, que ni siquiera le pusieron acento,.. pero tampoco dijeron cómo debe pronunciarse.

Pero dice la RAE —según denuncié aquí— que hay que escribir Chaikovski en vez Tchaikovsky. ¿Es que Alois Alzheimer merece más respeto que Pyotr Ilyich Tchaikovsky?

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Según el Diccionario Panhispánico de Dudas, en las expresiones enfermedad de Alzheimer o mal de Alzheimer debe respetarse la grafía del apellido del neurólogo alemán que investigó esta dolencia, y escribirlo con mayúscula inicial y sin acento.

Por el contrario, si se emplea este término aisladamente para referirse a dicha enfermedad, se convierte en un sustantivo común, por lo que ha de escribirse con minúscula inicial y con acento: alzhéimer, como en «Los médicos creen que los casos del alzhéimer se triplicarán en 50 años».

Día Mundial del Alzhéimer se escribe con iniciales mayúsculas (Día, Mundial y Alzhéimer), pues así es como la norma señala que debe hacerse con los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de festividades, ya sean civiles, militares o religiosas, y con acento, por referirse en este caso a la enfermedad.

Fuente: Fundéu

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Parte 2, II

– II – 

Nada creo, aunque oiga y vea,
del mundo degenerado.
Hizo que así piense y crea,
aquélla que me ha burlado.
¡Maldita, maldita sea!

Por una hermosa mujer
do hallara solo cariño,
virtud y eterno querer,
soñaba desde muy niño,
ángel que no pude ver.

En mi madre solamente,
amores mil encontraba;
pero en mi ser imperaba
la ley del Omnipotente,
y en otra mujer soñaba.

En mis ansias por el mundo
iba en pos de esa deidad,
viendo con dolor profundo,
hijas do la vanidad.
¡Y proseguía errabundo!

Un día en cierto balcón,
encontré la ninfa aquélla,
que me miró con pasión…
Entonces… creyendo en ella,
latir sentí el corazón.

De la altiva aristocracia
era la joven hermosa
a quien amé por desgracia;
por lo bella y por su gracia
parecíame una diosa.

Yo amaba a aquella mujer
y en mi constante delirio,
ya no sabía qué hacer:
si continuar mi martirio
u ofrecerla mi querer.

Un día tras otro día,
mirábala y me miraba,
mi pecho en amor ardía,
la duda me atormentaba,
y amándola padecía.

Con mi espíritu en torturas
y el cerebro en devaneos,
soñaba mil aventuras
que aumentaban mis deseos,
mis ansias tiernas y puras.

Y hablarla de la pureza
de mis primeros amores;
mas, pensaba en mi pobreza
y concebía temores
que me causaban tristeza.

Por fin, ante aquel balcón,
la declare mi pasión,
y, quien creí enamorada,
diome por contestación
¡sarcástica carcajada!

Aquel fatal desengaño,
por espejo lo he tomado,
de que todo es un engaño;
del mundo degenerado
de nada malo me extraño.

Nada creo, aunque oiga y vea
la verdad más inaudita.
Hizo que así piense y crea
aquella mujer maldita.
¡¡Maldita, maldita sea!!

[*Opino}– Nuevas Normas de la Real Academia Española (RAE)

El artículo que adjunto es (o era) un tanto paradójico, pues trata de explicar las nuevas normas de la RAE pero quien lo escribió no respeta algunas de las viejas, como la de poner comas donde van u omitirlas donde sí van. Ante esto, yo lo corregí, y de ahí lo «o era».

A fin de facilitar la relación entre la normas y mis comentarios, coloco éstos bajo aquéllas pero en color rojo.

Carlos M. Padrón

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La Real Academia Española (RAE) publicó recientemente sus nuevas obras sobre Gramática y Ortografía, en las cuales se plasman todos los cambios que habían circulado por diferentes medios, y podría decirse que eran, más que todo, una especie de rumores y especulaciones.

Cabe destacar que varios de los cambios anunciados han sido objeto de rechazo por buena parte de la población hispanohablante. Muchos alegan que aún no se han aprendido una norma, cuando ya la RAE decide cambiarla; y otros categóricamente opinan que harán caso omiso de estas reglas.

Sin embargo, la realidad es que, tanto la ortografía como la gramática, poseen una importancia esencial, y su correcto dominio está relacionado con la buena imagen social y profesional de quienes las dominan y, por el contrario, se censura de alguna forma a las personas que no poseen una correcta comunicación escrita.

Por consiguiente, si usted no quiere pertenecer al grupo de quienes cometen atentados contra el idioma, conozca y ponga en práctica las nuevas normas de la RAE.

Algunas de las más notables se detallan a continuación.

Definitivamente, las letras “ch” y “ll”, quedan fuera del alfabeto en español.

Serán dígrafos, tal como la “rr”. Este cambio consiste en reducir el alfabeto, debido a que estas letras son combinaciones de otras que ya están incluidas en el abecedario.

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La ‘y’ griega se llamará (ye), ‘v’ (uve), y ‘w’ (uve doble)

Debemos perder la costumbre de señalar a la ‘b’, como larga, grande o alta, tampoco como «b de “Bolívar” o, peor, como “b de burro”. Nunca más debemos decir ‘v’ corta, chiquita, pequeña o “v de Venezuela”, y menos “v de vaca”. Aunque en el caso de la ‘w’, la RAE sugiere “uve doble”, cuando nosotros la llamamos «doble v». El nombre uve se origina para distinguir oralmente la ‘b’ de la ‘v’, pues se pronuncian de la misma forma en nuestro idioma.

Al decir uve (v), nunca se confundirá con la ‘b’ (be), de allí la justificación para este cambio. En el caso de la ‘y’, es preferible el sonido ye y no “y griega”, por ser más sencillo de expresar y por ser totalmente diferente al de la vocal ‘i’, llamada comúnmente ‘i’ latina o ‘i’ de iglesia.

No es cierto que la ‘v‘ y la ‘b‘ se pronuncien igual; que lo hayan aceptado es otra cosa. La ‘v‘ es labiodental y la ‘b‘ es labial. Cuando viví en Madrid algunas personas me hicieron saber su extrañeza o admiración al notar que yo pronunciaba la ‘v‘.

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La conjunción disyuntiva ‘o’ se escribirá siempre sin acento

Aunque muchos insistan (todavía) en colocarle el acento (ó) en la escritura corriente, únicamente se utilizaba entre números, como «5 ó 6», para diferenciarla del número 506. Es decir, para evitar la confusión entre la letra ‘o’ y el cero (0). Este uso diacrítico ya no tiene excusa porque hoy en día, gracias a la utilización de los computadores, la conjunción ‘o’ se diferencia, visible y notoriamente, del 0, según el alegato de la RAE. Lo adecuado será «5 o 6».

Seguiré poniéndole acento a la ‘o‘ cuando vaya entre números, pues ese argumento de que en las computadoras la ‘o’ y el cero tienen grafías diferentes no me sirve porque ¿qué pasa cuando no se use computadora sino una simple máquina de escribir vieja, o cuando se escriba a mano?

Además, el ponerle acento le evita posibles dudas al lector.

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La supresión del acento ortográfico en el adverbio solo y los pronombres este, ese y aquel

Su uso no estará justificado ni siquiera en caso de ambigüedad. Ej. Voy solo al cine a ver películas de terror (“solamente”), o «Voy solo al cine a ver películas de terror» (solo, sin compañía). Por consiguiente, a partir de ahora podrá prescindirse del acento en estos casos, incluso en caso de doble interpretación, pues cabe colocar perfectamente sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo). Ej. «Voy únicamente (o solamente) al cine a ver películas de terror».

Tampoco estoy de acuerdo en no acentuar solo cuando es adverbio y equivale a solamente, ni en no acentuar este, ese y aquel, con sus formas femeninas y plural, cuando son pronombres.

Esta norma parece hecha para satisfacer el facilismo de los que no quieren estudiar gramática ni aprender la diferencia entre un adjetivo y un pronombre, aunque con ello se lleve confusión al lector.

Así que, aunque en el escrito que sigue no pusieron acento en el solo adverbio, yo se lo puse.

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Las palabras guion, hui, Sion, truhan o fie deben escribirse obligatoriamente sin acento; lo contrario será una falta de ortografía

¿Qué es más fácil, aprenderse esas excepciones con las palabras guion, hui, Sion, truhan y fie o seguir la regla que por años se ha seguido?

Yo seguiré la regla, o sea, seguiré el GUIÓN de siempre.

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Los términos genéricos que se anteponen a nombres propios se escribirán en minúscula

Como golfo de Venezuela, península de Araya, islas Galápagos, etc.

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No será correcto escribir piercing, catering, sexy, judo o manager

Si no se hace en cursiva o entre comillas, para remarcar su origen extranjero, como es la norma para este tipo de vocablos. Sólo puede escribirse sin cursiva la forma adaptada al idioma español de estas palabras: pirsin, cáterin, sexi, yudo y mánayer.

Otros ejemplos: smoking > esmoquin; camping > campin; bricolage > bricolaje, entre otros.

Lo de escribir pirsin, cáterin, sexi, yudo y mánayer tiene su lógica por cuanto los más de los españoles no pueden, o no quieren, pronunciar esa ‘g’ final, como tampoco una ‘k’ final.

En general, tienen problemas con las consonantes en final de palabra, excepto algunas como la ‘l’, la ‘n’, la ‘r’ y la ‘s’. Igual si están a mitad de palabra, como es el caso de Mapfre, que pronuncian ‘mafre’.

Dicen los expertos que eso se debe a que el aparato fonador de los españoles no está preparado para esas pronunciaciones, pero, salvo malformaciones, ese aparato es el mismo en todos los seres humanos.

Que no esté preparado es una cosa, y que no esté entrenado, o no se le quiera entrenar, es otra.

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Los prefijos ex, anti y pro ya no estarán separados de la palabra que los preceden

Ej. Provida, expresidente, anticonstitucional.

Tradicionalmente ex, anti y pro, debían escribirse separados de la palabra que los precedía, pero ahora irán unidos, como el caso de exesposa y provida.

Por tanto, no existen ex presidentes ni ex maridos, etc., porque han pasado a ser expresidentes y exmaridos. Únicamente las expresiones compuestas, como alto comisionado, capitán general, etc. podrán utilizar los prefijos ex y pro en forma separada. Ej. Ex alto comisionado, ex capitán general, pro derechos humanos, etc.

Sí me parece muy bien eso de que «Los prefijos ex, anti y pro ya no estarán separados de la palabra que los preceden».

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Igualmente varían las grafías de quórum por cuórum, Qatar será Catar, Iraq por Irak, y Tchaikovski pasará a escribirse Chaikovski

Lo de Tchaikovski es casi un insulto, pues se trata de un apellido y, por simple respeto a quien lo lleva, o llevó, seguiré escribiendo Tchaikovski, o Tchaikovsky.

¿O es que también cambiarán de Shakespeare a Shéspir? O, mejor Chéspir, pues los más de los castizos no saben —o dicen no saber— pronunciar ‘sh’.

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Ya no se escribirá Papa con letra inicial mayúscula

Para referirse a la máxima autoridad de la Iglesia Católica se escribirá papa, con minúscula.

Pueden escribirse en mayúscula sólo, aunque no obligada, cuando no van seguidos del nombre propio: “La recepción a Su Santidad será en el palacio arzobispal”. Sin embargo, es obligada la minúscula en este caso: “Esperamos la visita de su santidad Benedicto XVI”.

Seguiré escribiendo Papa para hacer diferencia con papa, el tubérculo también llamado patata. Al igual que seguiré escribiendo Banco (institución financiera) para diferenciarlo de banco (mueble), Canario (gentilicio) para diferenciarlo de canario (pájaro), etc.

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Igualmente, se evitará la mayúscula inicial en estos casos: don, doña, fray, santo, san, excelencia, señoría, sor, vuestra merced

Aunque se admite la mayúscula inicial en los tratamientos protocolarios de las más altas dignidades (su santidad, su majestad, su excelencia).

Por el contrario, los personajes de ficción irán siempre con mayúscula inicial (Aureliano Buendía, Harry Potter, Mafalda) y también aquéllos formados por nombres comunes: “Caperucita Roja”, “el Gato con Botas”, la “Cucarachita Martínez”.

Al menos en la forma en que aquí se expone, me parece difícil de entender, sobre todo en su segunda parte.

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Y, por si no lo sabía, el vocablo güisqui es la grafía correcta actual en español equivalente a la palabra inglesa whisky o whiskey, pero la RAE propone que se escriba wiski.

¿Propone wiski? ¡Este gran acto de generosidad merece un brindis con WHISKEY!

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Ahora, sólo nos resta aceptar y practicar estos cambios implementados por la máxima autoridad en el tema, o ¿será un poco complicado acostumbrarse?

Cortesía de Leonardo Masina

[*FP}– Orgullo de padre: Salió a la venta en UK otro libro ilustrado por mi hija Alicia

Carlos M. Padrón

Alicia hizo este pasado verano las ilustraciones del libro Ladies First Favourite – Christmas Book, que trata de canciones y cuentos de Navidad, y que salió a la venta en UK hace dos días.

También saldrá a la venta en otros países —de habla inglesa, supongo—, aunque aún no se sabe en qué fecha.

 

 

Por el tamaño, por  la buena calidad de la encuadernado y de la impresión, etc., éste es un libro poco común que, si bien se publica en UK, hay un site a través del cual se puede comprar en USA y no cobran el delivery, que es lo que resulta caro.

AQUÍ, la URL de ese site.

[*Opino}– La Tierra y la Luna, vistas como nunca

Si alguien me hubiera mostrado, sin darme explicación alguna, la imagen que acompaña al artículo que sigue, yo habría creído que se trataba de una hoja de papel blanco que, como esos cartelitos de letras blancas sobre fondo negro, fue pintada de negro por una impresora y, por una falla en la impresión, el negro no cubrió todo el papel, y a través de dos pequeñas áreas circulares de éste puede verse el color de fondo.

Pero cuanto entiendo que se trata de una foto en la que los dos puntos blancos son la Tierra y la Luna vistas desde el espacio a casi 10 millones de kilómetros de distancia, mi percepción sufre un vuelco sobrecogedor y tan profundo que no puedo describirlo.

Se me ocurre que el atinado calificativo de «minucia» puede usarse de formas o desde dos puntos de vista, a saber:

  1. Es cierto que estamos  perdidos en la inmensidad del cosmos, somos una basurita espacial, y más allá de la «minucia» no hay nada para nosotros. No sabemos qué hacemos aquí, y tal vez por eso nos matamos unos a otros y, poco a poco, vamos acabando con la «minucia», el minúsculo planeta en que vivimos; y,
  2. Precisamente por habitar en esta minucia y haber desarrollado como hemos desarrollado nuestras habilidades, debemos cobrar conciencia de que en el universo tiene que haber millones de otras «minucias», y no tan minucias, que están habitadas por formas de vida parecidas o no a la nuestra, y por ello —digan lo que digan Stephen Hawking y otros de su talla— es nuestro deber tender a buscarlas en un esfuerzo de superación, en un esfuerzo por saber cuál ha sido nuestro origen y cuál el de esas otras formas de vida.

El punto de vista 1 me parece derrotista. Es renunciar a nuestra condición de seres «inteligentes» y no mostrar interés alguno ni por nuestro origen ni por nuestro destino.

Tenemos que aceptar que nuestra forma de medir la inteligencia está adaptada a lo que entendemos por tal, pero que, así como damos por cierto que en nuestro mundo hay cuatro dimensiones, en el universo tiene que haber diferentes magnitudes de inteligencia, inferiores y superiores a la nuestra pero, sobre todo, algunas que ni siquiera son comparables a la nuestra,.. precisamente porque están en otra dimensión.

El mensaje de esta foto —la que, entre las muchas vistas en mi vida, es la que para mí tiene la mayor distancia entre presentación y significado—, es que debemos abrazar el punto 2 y la consiguiente aceptación, y proceder en consecuencia.

Carlos M. Padrón

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31/08/2011

En su camino hacia Júpiter, el planeta más grande del Sistema Solar, la nave Juno de la NASA ha tomado unas hermosas fotografías de la Tierra y la Luna.

El valor de la imagen no sólo reside en su perspectiva —rara vez tenemos la oportunidad de ver nuestro mundo desde ese punto de vista— sino también en la fragilidad que la bola azul transmite desde tan lejos, como un puntito luminoso perdido en el espacio.

La Tierra (izquierda) y la Luna (derecha) aparecen como dos frágiles «puntitos» en esta imagen tomada por Juno a 9.66 millones de kilómetros de distancia

 

«Éste es un memorable espectáculo que la gente puede ver muy rara vez. Este punto de vista de nuestro planeta muestra cómo la Tierra se ve desde el exterior, lo que expone una perspectiva especial de nuestro papel y lugar en el Universo. Es una visión humilde y bella de nosotros mismos», apunta Scott Bolton, principal responsable de la nave Juno en el Instituto de Investigación del Suroeste (SwRI), en San Antonio (Texas).

La imagen fue tomada por la cámara de la nave, llamada JunoCam, el pasado 26 de agosto, cuando la sonda se encontrada a unos 9,66 millones de kilómetros de distancia, como parte del trabajo del equipo de comprobación de la sonda, encargado de verificar que todos sus instrumentos funcionan correctamente.

Juno fue lanzada el pasado 5 de agosto desde Cabo Cañaveral.

En menos de un día, cubrió la distancia de la Tierra a la Luna, unos 402.000 kilómetros. Llegará a Júpiter dentro de cinco años, después de recorrer 2.800 millones de kilómetros.

Entonces, orbitará los polos del planeta 33 veces y usará sus ocho instrumentos científicos bajo la oscura nube que cubre el gigante de gas para aprender más sobre los orígenes, la estructura, la atmósfera y la magnetosfera del planeta. También buscará un potencial núcleo planetario sólido.

Júpiter es un planeta de gran interés científico, y un mundo espectacular. Es 1.300 veces más grande que la Tierra y gira 2,5 veces más rápido. Es azotado por vientos endemoniados, por huracanes que duplican el tamaño de nuestro planeta, y por rayos que caen cien veces más brillantes. Un auténtico infierno por descubrir.

Fuente: ABC

[*FP}– Del baúl de los recuerdos: La 1401

Al igual que lo de «Esto empezó con la 1620 instalada en la UCV«, los escritos que copio más abajo fueron intercambiados por e-mail comenzando el día 29 de agosto de 2003, o sea, hace hoy exactamente OCHO (8) años.

Mis excusas por la repetición.

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Carlos M. Padrón

La IBM 1401 fue la primera computadora que vi en mi vida. Estaba instalada en el Banco Francés e Italiano (BFI, con sede principal en la Avda. Urdaneta cruce con Avda. Fuerzas Armadas), que luego fue “Banco Latinoamericano de Venezuela, C.A. Sudameris”, y luego, cuando lo compró Pedro Tinoco, Banco Latino C.A.

Las malas lenguas dijeron entonces que se escogió ese nombre porque al incorporar a “Latino” las siglas de compañía anónima (C.A.) el resultado era LATINOCA, o sea, la hacienda de Tinoco.

Como se recordará, el Banco Latino quebró en 1994 durante la crisis financiera.

Esa 1401 era igual a la de la foto que sigue, excepto por que no tenía ni la muchacha ni el tambor de discos que en la foto aparece al fondo y a la derecha. Creo que tenía 8K de memoria.

Mi “encuentro” con la 1401 ocurrió en 1963, o sea, hace 40 años.

Siendo yo vendedor de Olivetti y especialista en las máquina llamadas Audi, me asignaron la cuenta BFI porque Olivetti había instalado con éxito en Europa una solución en base a la cinta de papel perforada de sus máquinas Audi, y esa solución, que corría en una 1401, podía adaptarse para Bancos.

Hice la oferta al BFI, y Claudio Santilli, que era el DP Mgr del BFI, me pidió que, para empezar, programara en un par de Audi la aplicación para cuentas corrientes y de ahorros que, en base a tarjetones y libretas, y máquinas NCR y Burrough’s de registro directo, tenía el Banco instalada desde hacía años.

Puse manos a la obra. Con una especie de comisión de gerentes del Banco, encabezada por su presidente, de apellido Belloni (su nombre lo pronunciaban Joaquín pero creo que se escribía Gioacchino), y coordinada por Santilli como interfaz primaria conmigo, acordé el diseño de los tarjetones que querían.

Olivetti imprimó un lote de tarjetones para las pruebas (las libretas de ahorro serían las mismas ya en uso), e instalé un par de Audi en la sede del BFI con las cuales di demostraciones a la tal comisión.

Realicé los ajustes que pidieron, y, cuando esa parte estuvo lista —así como la cantidad de Audi que comprarían, el precio, las condiciones, etc.—, vino el gran problema: cómo leer y pasar a una computadora 1401 la cinta de papel que las Audi perforarían como producto de su trabajo.

Yo sabía, por los manuales que me habían servido para entender y programar las máquinas Audi, que en Europa se usaba para eso la IBM-3903, que, como en IBM aprendí después, era un RPQ (Request Price Quotation) de no sé qué máquina.

Pero cuando el BFI le pidió a IBM de Venezuela la 3903, la respuesta fue que no existía, respuesta que podía entenderse por cuanto IBM, al ver en el BFI las Audi en demostración, se puso a buscar algo con qué competir para ganar el negocio e impedir que Olivetti entrara en ese Banco.

Ante esta respuesta, Olivetti puso en manos del BFI toda la documentación que acerca de la 3903 había yo conseguido desde Olivetti HQ, y el BFI se la entregó a IBM como prueba de que la 3903 sí existía.

Ante esto, IBM no tuvo otra opción que traer de Europa esa lectora de cinta de papel y conectarla a la 1401 del BFI.

Hacer que la 3903 leyera la cinta de papel de hueco cuadrado que producían las Audis fue otro cantar, en cuya poco melódica y desagradable “entonación” conocí a los primeros técnicos y analistas IBM que literalmente «parieron» por semanas hasta que la 3903 hizo a satisfacción su trabajo.

Para variar, no recuerdo sus nombres ni las caras de casi ninguno de los IBMistas que intervinieron en esto; sólo me viene a la memoria, y por razones “aromáticas”, la cara de Luis Somoza.

Así logré vender un montón de Audi que luego tuve que instalar, personalmente y ayudado por dos instaladores, en todas y cada una de las agencias importantes del BFI a nivel nacional.

Junto con mis instaladores y dos funcionarios —Rafael Masiello (q.e.p.d.) y Luis Guirado— que el BFI había destinado para eso a tiempo completo, me recorrí casi la total la geografía del país.

Pero fue el ver, en vivo y en directo, cómo actuaban, se fajaban y comportaban los técnicos y analistas de IBM, y cómo era su relación entre ellos y con el cliente, lo que me llevó a decidir que yo haría todo lo que fuera necesario para entrar en esa compañía.

A comienzos de 1967, y a petición mía, Claudio Santilli me hizo un contacto con IBM, fui al Edf. Mene Grande y presenté los exámenes.

A los pocos días me llamó la Sra. Rebeca Perli y me dijo que los había aprobado, pero que quedarían archivados a la espera de que IBM necesitara personal.

Casi dos años más tarde —y dos negocios más ganados por mí a IBM: IVSS y CANTV— supe que IBM estaba buscando personal, así que llamé a la Sra. Perli y recibí de ella dos malas noticias:

1) Lamentablemente, mi expediente, al igual que muchos otros documentos, se había perdido en el desastre causado por el terremoto de julio/1967, y que, por tanto, yo debía presentar de nuevo los exámenes.

2) Aunque no hubiera ocurrido la pérdida de mi expediente con los exámenes aprobados, no podían contratarme porque Olivetti había presentado ante IBM una queja formal por “robo” de personal, pues desde Olivetti y para IBM se habían ido, a la fecha, José (Pepe) Martínez Montalvo (q.e.p.d.), Carlos Pérez Requejo, y Miguel Cabrera. Mi única posibilidad era que yo dejara Olivetti y tocara de nuevo a las puertas de IBM por lo menos seis meses después.

Fiel a mi decisión, en marzo de 1969 —y poco tiempo después de haber regresado de Ivrea (Italia) donde están los HQ de Olivetti, de un viaje premio y de contribuir al diseño de la nueva familia de terminales bancarios que Olivetti quería lanzar al mercado— renuncié a Olivetti y me fui a trabajar con Santilli en PRODACA, un data center que, usando los equipos del BFI, había montado él en sociedad con Leonello Andreassi, también funcionario del BFI.

Allí esperaba pasar yo tranquilo los 6 meses reglamentarios, pero en junio de ese año murió mi padre, y su muerte me dejó tan destrozado (de hecho, es el golpe más duro que he recibido hasta la fecha) que quedé en la actitud que él, mi padre, habría descrito con la expresión, creo que cubana, de que todo «me daba lo mismo atrás que a las espaldas”.

Contra el suelo, vuelto ñoña y moviéndome por inercia en mi trabajo con PRODACA, en septiembre de 1969 me topé con Carlos Pérez Requejo en la esquina de Urapal, me dijo que IBM estaba buscando gente, que aprovechara y fuera de nuevo, y, sin saber cómo ni por qué (estoy convencido de que fue obra de mi padre), un par de días después me fui una mañana al Edf. Mene Grande, presenté otra vez los exámenes —con cero nervios, pues todo me daba lo mismo atrás que a las espaldas, o sea, que me importaba un pito— y poco días después me llamó a mi casa al Sra. Perli para que fuera a unas entrevistas.

A pesar de la oposición de algunos IBMistas de entonces, y después de ser entrevistado por Humberto Ribadeneira, Rainer Barany y José Avendaño, el día 1° de octubre de 1969 entré por fin en IBM de Venezuela.

En mis solicitudes —la de 1967 y la de 1969— yo había pedido la posición de analista de sistemas (SE), pero cuando ya mi Entry Level Training (ELT) estaba por terminar, José Avendaño me dijo que yo iba para Ventas, sí o sí, y en el área de Banca, pues después de haberle ganado a IBM tres negocios ejerciendo yo como vendedor de competencia no iban a darme otra posición que no fuera ésa. Y para Ventas fui como RV (Representante de Ventas).

Debuté como RV Trainee ayudando a Juan Llorens con las cuentas de su territorio, especialmente con Banco de Venezuela, que era la mayor.

Fuera y dentro de mi familia yo siempre había sido Carlos Padrón, y ese nombre no me había creado problema alguno. Pero a poco de estar en IBM descubrí que, tan sólo en el medio relacionado con la computación, había nada menos que seis Carlos Padrón.

Así que, para evitar confusiones, desenterré la inicial de mi segundo nombre, que es Miguel, y comencé a usar Carlos M. Padrón tanto en la correspondencia como en las tarjetas personales.

Fuera de ese medio siguen llamándome Carlos Padrón.

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Antonio Lalaguna

Ahora ya sé de quién fue el invento de la dichosa lectora de cinta de papel que había en el BFI. Gracias, coño, por los malos ratos pasados.

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Carlos M. Padrón

A lo dicho más arriba vino a refrescar mi memoria el mensaje que acaba de llegarme por e-mail con el “agradecimiento” de Antonio Lalaguna por los muchos “buenos ratos” que la 3903 le hizo pasar en el BFI.

Esta demostración de tan noble sentimiento llegó un poco tarde, pero llegó, aunque debo disculpar a Antonio ya que, según él mismo reconoce, fue por el Release 1 de este artículo por donde por fin supo de quién había sido el invento de la dichosa lectora de cinta de papel que había en el Latino [BFI].

Antonio: Felicitaciones, aunque tardías, por lo feliz que te hizo la 3903. ¡Qué malagradecido!

¡De nada, Antonio, de nada! 🙂

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Ramón López

Las primeras 1401s tenían una memoria de 1.4 Kb,  y había de 2 K. A Venezuela llegaron todas con 4 K o más. El límite era 16 K.

El especialista de  esta máquina era Hugo Smitter.

En octubre de 1962 hice una sugerencia modificando algunos circuitos de la 1620, pues cuando esta máquina multiplicaba tomaba 4 ciclos de 20 microsegundos por cada dígito, pero, con la modificación por mí propuesta, cuando encontraba ceros hacía que el shift  saltara al próximo dígito, ahorrando así mucho tiempo, pues, normalmente, en cualquier cantidad hay un buen porcentaje de ceros, y con esto se acortaba el tiempo de la multiplicación.

Mi idea no la pusieron en la 1620  sino en la 1620 II, que fue anunciada unos meses después.

Por esta sugerencia me dieron un premio, y a fin de año, otro, por haber sido ésa la mejor sugerencia del Área.

A  Pepe Martínez Montalvo le ayudé a entrar en IBM. Él estaba casado con una chica que era prima del esposo de mi prima Rosario, que vive en Asturias. Pepe (q.e.p.d) era una magnifica persona.

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Manuel Alberto Gutiérrez

Todo lo enviado se refiere a computadoras. Nadie menciona las maravillosas máquinas denominadas «Registro Unitario», o Tabulating Equipment. El verdadero multiproceso de las 024/026/056 y 059, 077 y 088, 557, 082/083 y 101, 513 y 514, 402/403/421 y 407, 602/604 y 607. Y con las tarjetas de 80, y sí, ¡de 81 columnas! 

Fue el nacimiento de lo que hoy tenemos, pero SIN virus ni gusanos ni problemas.

La verdad es que mi ingreso al procesamiento automatizado fue con UNIT RECORD en 1959 en el Ministerio de Hacienda, en Costa Rica, cuando me pasaron a trabajador en «Departamento IBM» como se llamaban antes  (gran mercadeo). 

Después de botar tarjetas porque tenían huecos de corte perfecto y creí que se las habían comido las polillas, pasé el examen de IBM y los cursos iniciales, y luego entendí lo de las «perforaciones» y me acostumbré a perforar.

Dicho esto, me doy cuenta de que he estado en «esto» desde 1959 (no sé qué mes), o sea, por cuarenta y cuatro años. Empecé a los 19.

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Parte 2-I

– I –

Soberbio por tu pobre inteligencia,
el misterio más grande lo escarneces
y niegas del Supremo la existencia;
pero has dicho que siempre te estremeces
a la punzante voz de la Conciencia,
que escuchas intranquilo muchas veces.
Pues eso que has sentido ¡ser pequeño!
es la voz del que niegas con empeño.