[*Opino}– Insultos. ‘Cabrón’ tuvo su origen en la conquista de las Islas Canarias

29-01-15

Carlos M. Padrón

En el artículo que copio abajo, y que trata sobre la conquista de las Islas Canarias, añadí correcciones y términos, y reemplacé algunos de éstos porque, hasta donde sé, los originales o no son correctos o no son precisos.

Todo lo que añadí o cambié lo puse entre corchetes, o sea […].

En su obra «Así murió Tanausú», el pasense Martín Pérez Taño —conocido en nuestro pueblo de El Paso como Miguel Ángel Pérez Taño, mencionado AQUÍ por mí a título de agradecimiento, y muerto en Las Palmas el pasado año (q.e.p.d)— desarrolla la tesis de que, si Tanausú salió de La Caldera y bajó hasta la Fuente del Pino en supuesta aceptación de la invitación a dialogar, lo hizo a sabiendas de que lo apresarían, pero salió porque estaba convencido de que si el asedio a su reino continuaba, su pueblo moriría de hambre.

Creo que tiene mucho sentido, pues dentro de La Caldera no iban a conseguir por siempre la comida que necesitaban.

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29/01/2015

César Cervera

Insultos. El pirata Cabrón y la épica conquista castellana de las Islas Canarias

En la invasión de Gran Canaria [Las Palmas], un ejército castellano se impuso a una fuerza de miles de guanches.

La superioridad de la caballería fue determinante, frente a una enconada resistencia que dejó sin dientes al mismísimo hombre que da nombre al insulto.

Hubo un tiempo en el que las Islas Canarias —llamadas así por los romanos al hallar grandes mastines en sus tierras, algo que la arqueología no ha podido demostrar—, eran un lugar casi mitológico poblado por los guanches: nativos, supuestamente de gran envergadura, cabellos rubios, ojos claros (similares a las tribus del Rif africano) y avanzadas técnicas de astronomía.

Un paraíso cuya importancia geográfica —redescubierta con la apertura de las grandes rutas marítimas— lo convirtió en objeto de deseo de españoles, italianos, franceses y portugueses.

Durante casi 100 años, Castilla acometió una hercúlea campaña militar para someter a su fiera población local, campaña que llegó a su conclusión en 1496. Hasta entonces, ni siquiera las acciones militares del mítico pirata Pedro Fernández Cabrón, quien regresó a su Cádiz natal con la boca torcida a causa de una pedrada de un guanche, pudo amansar la resistencia local.

La larga duración de la conquista de las Canarias se explica por la dificultad de reducir a una población especialmente belicosa, y por las distintas realidades de cada isla. Lo que allí pudieran encontrarse los europeos de finales de la Edad Media era un misterio, puesto que, durante mil años, entre los siglos IV y XIV, las islas desaparecieron de la Historia.

Así, los primeros que renovaron el interés por unas tierras mencionadas por griegos y romanos fueron los navegantes mallorquines, portugueses y genoveses que empezaron a visitarlas con cierta frecuencia a partir del siglo XIV. No en vano, en 1402 comenzaron los intentos por establecer colonias permanentes.

El barón normando Jean de Bethencourt desembarcó en Lanzarote con 53 hombres en busca de orchilla2, un colorante natural para teñir tejidos (con las mismas propiedades de la cochinilla americana). Aunque sus esfuerzos corrían por iniciativa particular, la falta de recursos obligó al normando a entregar sus conquistas al Rey de Castilla.

Con el dominio de Lanzarote, Fuerteventura, El Hierro y la Gomera, los Reyes Católicos se plantearon en 1478 tomar posesión de las islas más grandes y peligrosas: Las Palmas, La Palma y Tenerife. Comenzó entonces la fase más épica y sangrienta de la conquista de las Islas Afortunadas.

Tras varias intentonas que fracasaron por la escasez de tropas, los Reyes designaron al capitán aragonés Juan Rejón para encabezar una expedición de 650 soldados castellanos con el objetivo de anexionar la isla de Las Palmas —un territorio poblado por casi 40.000 habitantes— ya fuera de forma pacífica o militar.

Poco después de desembarcar en la isla, 2.000 guerreros cayeron sobre Rejón en lo que parecía una masacre sin remedio. No obstante, los guanches —término genérico para designar a los aborígenes de todo el archipiélago [cada isla tenía su propio gentilicio. Los aborígenes de La Palma eran awaritas]— cometieron el error de presentar un ataque campal, en vez de aprovechar su conocimiento de la geografía para hostigar a los castellanos.

La caballería europea mató durante su carga a 300 nativos, que usaban como armamento piedras y lanzas de madera. La exitosa aventura de Rejón se completó meses después con el hundimiento de una flota portuguesa que trataba de establecer una colonia.

Fernández Cabrón da nombre al insulto

El carácter rudo y despótico de Rejón provocó una lucha interna que terminó en la expulsión del capitán aragonés con rumbo a España. Sin embargo, los Reyes Católicos tomaron parte por Rejón y le enviaron de vuelta a la isla junto a 400 soldados y el pirata Pedro Fernández Cabrón.

Este oscuro personaje gaditano —cuyo nombre, según varias fuentes, empezó a utilizarse como término despectivo a raíz de sus maldades— fue destinado a abrir un nuevo frente al sur de Las Palmas. Cabrón, al frente de 300 hombres, se internó hasta la caldera de Tirajana, donde sufrieron una emboscada a base de pedradas. Los guanches mataron así a más de 200 castellanos y dejaron con la boca torcida al pirata y esclavista gaditano, que perdió la mayor parte de los dientes.

Tras un nuevo complot contra Rejón, que acabó con la ejecución de uno de los cabecillas, los Reyes Católicos se convencieron de enviar a un capitán que no fuera cuestionado con tanta frecuencia, y el 18 de agosto de 1480 alcanzó la isla Pedro de Vera con un nuevo refuerzo de 170 hombres.

Sus primeras acciones, sin embargo, acabaron en sonadas derrotas contra los nativos que, desde la escabechina que sufrió Cabrón y sus hombres, habían tomado la medida a los españoles.

Dispuesto a acabar con el espíritu guerrero de los guanches, Vera atacó a su líder, el fiero Doramás3 [Doramas], en la zona de Arucas. En inferioridad numérica —los castellanos, como haría décadas después Hernán Cortés en la batalla de Otumba contra los aztecas— sabían que sus posibilidades de vencer pasaban por abatir al líder guanche al principio del combate.

Las crónicas citan que un jinete llamado Juan de Flores le atacó con su lanza desde el caballo, pero Doramas desmontó al castellano con su espada de madera quemada, y le abrió la cabeza. A continuación, el guanche desarmó también a un ballestero llamado Pedro López y se dirigió hacia el capitán Vera.

Uno de los hombres de confianza de éste, Diego de Hoces, consiguió alcanzarle un tajo a Doramas, quien se revolvió y le partió la pierna al español. Finalmente, fue el propio Vera quien acometió una lanzada mortal en el pecho del líder nativo.

La muerte de Doramas abrió las puertas al avance castellano. Con el colapso de la resistencia guanche en 1483, una horda de 600 guerreros y 1.000 mujeres se internó en la isla en un desesperado éxodo. La dureza del terreno hizo que este grupo no tardara en dispersarse en busca de alimentos, dejando vía libre al dominio español.

La Palma y Tenerife: una guerra escarpada

El siguiente objetivo marcado por los Reyes Católicos fue la isla de La Palma, y el capitán elegido para esta empresa Alonso Fernández de Lugo, quien había remplazado a Pedro de Vera tras los episodios de crueldad protagonizados por éste durante una sublevación en La Gomera.

No en vano, la isla vecina presentaba, en principio, menos obstáculos: su población sólo era de 2.000 personas y estaba fragmentada en 12 reinos. Así, salvo uno de estos reinos [Aceró] —el situado en la Caldera de Taburiente—, todos fueron derrotados o se rindieron al poco tiempo de desembarcar Fernández de Lugo en 1492.

El último rey resistió con sólo 100 hombres las acometidas castellanas, ayudado por lo escarpado del terreno. De hecho, el capitán español sólo pudo vencer al nativo usando una treta. Lugo invitó al rey local a parlamentar, y, cuando [Tanausú] salió de su posición elevada, lo prendió por sorpresa. Como era habitual entre estos jefes tribales, el preso se suicidó por inanición cuando viajaba a la península Ibérica.

Fuente

NotasCMP

  1. Lo entre corchetes [… ] lo he puesto yo.
  2. ¿Orchilla? En Canarias se le llama cochinilla. Pero parece que no, pues, según comentario de un lector, la orchilla, nativa de Canarias, fue reemplazada por la cochinilla. O sea, que se trata de dos productos, ambos colorantes, pero diferentes.
  3. ¿Doramás? En Canarias se le ha llamado siempre Doramas.

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[*Opino}– La RAE y sus normas del uso de mayúsculasy minúsculas

28-01-15

Carlos M. Padrón

¿No quedamos en que los nombres propios van con mayúscula inicial?

Pues, si es así, entiendo que Iglesia lleve mayúscula inicial cuando es el nombre de una institución, pero Iglesia Católica, ¿no es también el nombre propio de una institución específica y, por tanto, aunque de dos palabras, deberían ambas llevar inicial mayúscula?

Salvando las distancias, es algo como Pedro Pérez; se escribe así, y no Pedro pérez.

Esto son ganas de confundir a los lectores.

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27/01/2015

‘Iglesia anglicana’, con ‘i’ mayúscula y ‘a’ minúscula

La palabra Iglesia se escribe con mayúscula cuando hace referencia a la institución eclesiástica, pero los adjetivos que puedan acompañar a este sustantivo se escriben en minúscula: Iglesia anglicana, Iglesia católica o Iglesia ortodoxa.

En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «La Iglesia Anglicana consagra a la primera obispa de su historia»,
  • «Libby Lane, primera obispa de la iglesia anglicana en Inglaterra» o
  • «La Iglesia Ortodoxa de Rusia intenta censurar un libro que visibiliza a las familias homoparentales».

De acuerdo con la Ortografía de la Lengua Española, los sustantivos que, junto con sus usos como nombres comunes, cuentan con acepciones en las que designan entidades, organismos o instituciones, se escriben con mayúscula inicial. De este modo, iglesia se escribe con minúscula cuando el referente es el edificio en el que se congregan los fieles, pero se opta por Iglesia, con mayúscula, si se alude a la institución.

Esta misma obra aclara que la mayúscula afecta tanto al singular como al plural, pero no se aplica a los especificadores que puedan acompañar al sustantivo: las Iglesias católica y ortodoxa.

Así pues, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir

  • «La Iglesia anglicana consagra a la primera obispa de su historia»,
  • «Libby Lane, primera obispa de la Iglesia anglicana en Inglaterra» y
  • «La Iglesia ortodoxa de Rusia intenta censurar un libro que visibiliza a las familias homoparentales».

Fuente

[*Opino}– Los hijos y la pareja

27-01-15
Carlos M. Padrón

Lo que dice el artículo titulado «Relaciones sexuales después de ser padre» (para ver el artículo, clicar en el titular), no me extraña nada, pues como, entre otras casa, dije AQUÍ, para la pura relación de pareja, los hijos son un estorbo.

Pero lo que entendemos como relación de pareja poco interesa a la madre Naturaleza, cuyo único interés es la perpetuación de la especie, y de ahí la actitud de lo que llamo «madre bioanimal«.

[*Opino}– Una buena mala noticica: la chikungunya ya afectó a una celebridad

23-01-15

Carlos M. Padrón

Según el artículo que copio abajo, a la actriz Lindsay Lohan le ha dado chikungunya.

Con víctimas así es que habrá más posibilidades de que las farmacéuticas estudien esta enfermedad. Tal vez ayudaría que le diera a varios de sus directivos.

Lo que cuenta el artículo en cuestión deja bastante que desear.

Eso de que «La mayoría de los pacientes se recuperan completamente» es algo que no he visto en las muchas víctimas —creo más apropiado usar este término— que hasta ahora he conocido, así que lo de esa total recuperación se trata de otra píldora más como las soltadas en el artículo que comenté AQUÍ.

Como ya dije en él, a mí me atacó el 08-11-2014 y aún tengo molestias en las articulaciones y, sobre todo, a veces, cuando le da la gana, aparece de nuevo el bendito dolor en el antebrazo derecho, un dolor que me impide llevar el abrazo hacia atrás, hacia la espalda.

Mi mujer recayó el 19-11-2014, y los más de los días tiene todavía dolores en todas las coyunturas, y los pies tan inflamados que hay zapatos que no puede calzarse.

En el artículo copiado abajo, esta frase es lapidaria: «Los especialistas han decidido remitir a la actriz a un especialista». Aparte la ridícula redundancia, ¿un especialista en qué? ¿en aliviar los síntomas? Ni siquiera en esto ha mostrado la Medicina tener un remedio que funcione bien… y que no sea peor que la enfermedad, como esteroides o cortisona que, además, cuando alivian no lo hacen de forma permanente, pero sus efectos secundarios sí podrían ser permanentes.

Todo lo que se oye entre las víctimas suena a remedio de curandero: batidos de jengibre más apio España, albahaca y naranja; agua de coco; agua de concha de piña; té de hojas de mango…, y, en fin, todo aquello de lo que se haya dicho, aunque tal vez no demostrado, que tiene poder desinflamatorio. Sin embargo, parece que nada de eso funciona de manera eficaz.

Por esto, lo de que la chikungunya es «una enfermedad sin tratamiento» es una de las pocas afirmaciones correctas que hay en el artículo.

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22/01/2015

Chikungunya, la fiebre que persigue a Lindsay Lohan

Se la conoce como la ‘artritis vírica’ y, aunque es conocida por los expertos en enfermedades tropicales, ahora ha saltado a las páginas de los tabloides. Y es que la actriz Lindsay Lohan (28 años) sufre chikungunya desde hace unas semanas, una enfermedad sin tratamiento que, al parecer, contrajo durante unas vacaciones en Bora Bora.

«Chikungunya» es una voz del idioma Kimakonde —una lengua que se habla en el sureste de Tanzania— que significa «doblarse»*, en alusión al aspecto encorvado de los pacientes debido a los dolores articulares. La mayoría de los pacientes se recuperan completamente, pero en algunos casos los dolores articulares pueden durar varios meses, o incluso años.

Precisamente, han sido estos insoportables dolores articulares, y la fiebre elevada, los que han obligado a la actriz a ingresar en el hospital King Edward VII’s esta semana. Según TMZ, la actriz ya ha recibido el alta.

Según una fuente citada por esta web, los médicos decidieron darle el alta este miércoles porque la fiebre había remitido. Los especialistas han decidido remitir a la actriz a un especialista. Como no tiene tratamiento curativo, el tratamiento de esta enfermedad (que se transmite por la picadura de mosquitos infectados) se centra en el alivio de los síntomas.

Al parecer, la madre de la actriz ha viajado a Londres para estar con ella.

Lohan comenzó a encontrarse mal a finales del mes pasado. Al parecer, no podía ni caminar cuando llegó a Londres, procedente de la Polinesia Francesa. «Difícilmente podía caminar, tenía tanto dolor», aseguró una fuente al New York Daily News.

«Estaba mejorando, pero con todo el viaje (antes de llegar a Londres había pasado por Los Ángeles), el virus actuó de nuevo. Fue como una recaída», aseguró una fuente cercana a la actriz.

Fuente

(*) NotaCMP.- He leído que significa «el que se arrastra», lo cual tiene más sentido que sólo «doblarse». Y lo digo por experiencia propia.

[*Opino}– WhatsApp desde mi computadora. ¡Por fin me alejo algo del detestable y exasperante teclado miniatura!

22-01-15

Carlos M. Padrón

Según el artículo que copio abajo, ya uno puede manejar WhatsApp para enviar/recibir mensajes desde/en la computadora, adjuntos incluidos.

Como esto me pareció muy bonito para ser cierto, quise probarlo siguiendo las pautas que da el artículo, ¡y funcionó! Sí, señor: en mi computadora apareció una pantalla igual a la del WhatsApp de mi celular Android, y la misma lista de contactos.

Cuando desde la computadora envié un mensaje a uno de mis contactos, escribiéndolo a dos manos, ese mensaje apareció también en el WhatsApp del celular, e igual cuando el contacto lo respondió: sonó el ringtone correcto, y el mensaje de respuesta apareció en la computadora y en el celular. Si envío desde mi celular, aparece también en la computadora.

Para mí, que lo más que uso de mi celular es WhatsApp y que detesto las miniaturas, en especial ese tecladito que parece hecho para manos de bebé y para ser usado con sólo uno o dos dedos, esta innovación es, sencillamente, una maravilla. Algo que, de verdad, hay que agradecer por útil y bien parido.

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22 ENE 2015

WhatsApp extiende a la web su servicio de mensajería

Usar sólo el celular para contestar a los mensajes de WhatsApp tiene los días contados.

El servicio de mensajería ha anunciado que lanza una web —web.whatsapp.com— a través de la cual los usuarios podrán mandarse mensajes desde cualquier computador, según recoge theverge.com.

De momento estará disponible para BlackBerry, Android y celulares Windows, y sólo puede usarse a través del navegador Chrome. Además, WhatsApp ha de estar actualizado con la última versión.

Su lanzamiento coincide con el bloqueo durante 24 horas de la aplicación no oficial WhatsApp Plus por parte del servicio de mensajería.

«El uso principal se seguirá haciendo en el teléfono, pero hay gente que pasa tiempo frente del computador, en casa o en el trabajo, y esto ayudará a compatibilizar el uso de los dos», ha explicado un portavoz de la empresa.

El teléfono celular seguirá siendo el aparato principal al que se conecte el programa, ya que todos los mensajes seguirán estando en el dispositivo, pero de lo que se trata es de que se dé más flexibilidad al usuario.

«Esperamos que los clientes lo encuentren útil», ha asegurado WhatsApp en su blog, donde dan instrucciones de cómo hacerse con la versión web del servicio de mensajería.

De momento, no hay fecha para la versión de los dispositivos iOS, según un portavoz, aunque la idea inicial es desarrollarlo también para esa plataforma.

Fuente

[*Opino}– Un método para determinar la importancia de las películas

20-01-15

Carlos M. Padrón

O yo entendí mal, o el método que para tal fin describe el artículo que copio abajo es del tipo ‘forense’.

Lo es porque, para llegar a saber qué película pasará a la Historia hay que esperar que, en el curso del tiempo, se hagan a ella muchas referencias, lo cual, de ser así, de poco sirve, pues lo interesante sería que, apenas estrenada una película, pudiera saberse si pasará o no como grande a los anales de la historia de la cine.

Por otra parte, entre los factores que el tal método toma en cuenta para determinar la importancia de una película está el de las menciones que a ella se hagan en el Red o en otras películas –o series de TV, asumo–, y, según he notado, más del 90% de tales menciones provienen de USA, país en el que, según parece, el recordar qué actores aparecen en una película, o ciertas frases dichas en ella, es un exponente de buena cultura.

Y no, para mí, eso es memoria de cinéfilo, algo que poco o nada tiene que ver con cultura.

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19 ENE 2015

Miguel Ángel Criado

Un método científico permite saber qué películas pasarán a la Historia

Ahora que se acercan las ceremonias de los Oscar y los Goya, un estudio muestra cómo este tipo de premios no siempre reconocen a las películas más importantes.

Tampoco, el saber de los mejores críticos, las encuestas a los cinéfilos o los ingresos en taquilla son la mejor manera de determinar la relevancia de un filme.

Una investigación concluye que la red de referencias entre las propias películas en forma de citaciones, los homenajes o las parodias es el método más objetivo y científico para saber qué película merecerá ser recordada.

Un equipo de matemáticos y biólogos expertos en sistemas complejos cree haber encontrado la fórmula para saber qué películas habría que salvar si el mundo se acabara.

Y las claves están en los propios filmes. Usando algoritmos como el PageRank, originalmente desarrollado por Google, estos investigadores han demostrado que la red entretejida entre los distintos títulos en forma de referencias entre unos y otros supera a cualquier otra forma de medir la importancia de una película.

¿Cómo valorar que una película es realmente grande? ¿Cuáles aguantarán el paso del tiempo?

Como en otros ámbitos de la creación humana, existen sistemas de reconocimiento en forma de premios como los Oscar de la Academia de Hollywood. También están las opiniones de los críticos o las votaciones de los aficionados. Hay, además, datos cuantitativos, como el rendimiento económico de un título. Pero ninguna de estas métricas ofrece un sistema automatizado, objetivo y científico de valorar un filme.

En 1988, el Gobierno de Estados Unidos encargó a la Biblioteca del Congreso la creación del Registro Nacional de Películas (NFR, por sus siglas en inglés). En sus archivos sólo tienen sitio los filmes que, por distintas razones (estética, impacto social, valor histórico o influencia en la industria, entre otras), han modelado la cultura useña.

Para ser candidata, una cinta debe tener, al menos, 10 años, y el proceso de revisión puede durar varios. A fecha de hoy, de las decenas de miles de títulos salidos de Hollywood desde comienzos del siglo pasado, sólo 625 películas se han merecido estar en el NFR.

A falta de un valor absoluto, los investigadores usaron su sistema de referencias entre películas para ver si este método automático y objetivo predecía mejor que otras métricas si un filme está en el listado del NFR o no. La idea la tomaron prestada del sistema de citaciones científicas. Cuando un investigador publica un estudio, está obligado a citar los trabajos de anteriores científicos en los que se apoya el suyo.

En el caso del cine, los directores no suelen poner en los títulos de crédito que una escena o diálogo determinado se inspira en otra película. La investigación da una lista de las películas más citadas y entre las 10 primeras están «El mago de Oz», «La guerra de las galaxias», «Psicosis», «Casablanca», «Lo que el viento se llevó», «Ciudadano Kane» y «El Padrino».

«Este sistema automático aprovecha el hecho de que los directores se influyen unos a otros», dice el codirector del Instituto Northwestern de Sistemas Complejos de la universidad del mismo nombre (Estados Unidos), el portugués Luis Amaral.

«Probablemente, Quentin Tarantino haya visto todas las películas de serie B que se han filmado. Esta inmersión posiblemente se revele en su propio trabajo, ya sea en la forma de un homenaje directo o influyendo en el aire de la película o en el estilo de contar la historia», añade.

Lo que han hecho los investigadores ha sido plasmar en una gráfica las citas o referencias de más de 15.400 títulos para crear una red de más de 42.000 conexiones entre filmes. En algunos casos, como la escena de «Cuando Harry encontró a Sally» (1989) en la que los protagonistas están viendo «Casablanca», la referencia es obvia. En otras, la cosa se complica.

Por fortuna, los autores del estudio, recién publicado en PNAS, contaron con la ayuda de la Internet Movie Data Base (IMDb), la auténtica biblia del cine en la Red. Para cada película, la web tiene un apartado denominado connections en el que aparece un listado de las referencias a otros títulos que incluye.

Allí se puede descubrir, por ejemplo, que la mítica secuencia en la que E.T. y su amigo Elliot pasan por delante de la Luna a bordo de su bicicleta voladora es, en realidad, un homenaje de Spielberg a la secuencia final de «El ladrón de Bagdad» (1924).

Una vez obtenida la red de conexiones, los científicos compararon su valor predictivo con otras métricas. Descartaron los ingresos en taquilla por su incapacidad para determinar la relevancia de una película. Es el caso de «Sopa de ganso» (1933), considerada la mejor película de los hermanos Marx, pero que fue un fracaso económico para la Paramount. Y, al revés, la mayor parte de los taquillazos se olvidan al poco tiempo.

«El número de filmes que reciben las nominaciones al Oscar a Mejor Película es muy pequeño, y el número de películas que lo ganan es más pequeño todavía», razona el coautor del estudio, Max Wasserman para descartar también a los premios como métrica. «Además, los Oscar se ven influidos por la popularidad, la promoción y hasta la política», añade.

Quedan entonces los críticos y el público. Los investigadores incluyeron en su análisis las valoraciones hechas por Roger Ebert, el mayor crítico estadounidense de la Historia. Durante 40 años, incluso tras perder la capacidad de hablar, y hasta de comer, por un cáncer, Ebert realizó centenares de críticas de películas hasta poco antes de su muerte, en 2013.

Otra métrica que usaron fue la de Metacritic, un sistema que agrega las críticas de varios expertos sobre cada película. En cuanto a los cinéfilos, incluyeron en su trabajo las votaciones totales y puntuaciones medias hechas por los usuarios de IMDb.

El poso del tiempo

El método basado en las citaciones y el PageRank de las películas superó en capacidad predictiva a Ebert y a las votaciones populares, y fue, de media, al menos tan bueno como las puntuaciones de Metacritic.

«Las opiniones de la gente son, por supuesto, muy importantes, y la valoración media del usuario es en realidad bastante predictiva. Sin embargo, los humanos son parciales, y las puntuaciones de las películas presentan sesgos en contra de, por ejemplo, los filmes de terror», sostiene Amaral.

El estudio mostró, además, un efecto aparentemente contradictorio pero que, en opinión de los autores, es la clave para determinar la grandeza de una película.

El número de referencias entre filmes presenta una curva relacionada con el tiempo. La mayoría de las películas tienen conexiones con títulos coetáneos. Para los autores, esto se debería a que comparten el mismo momento histórico cultural. De hecho, la mayor parte de las citas se hacen a películas estrenadas en el año anterior. A medida que el lapso entre el estreno de un filme y otro aumenta, el número de citas disminuye.

Sin embargo, con algunas películas, el descenso se detiene, y las referencias vuelven a repuntar pasados los 25 años y más allá. En el caso de «Cuando Harry…» y «Casablanca», el lapso es de 47 años. Son precisamente las películas que reciben una explosión de citas con el paso del tiempo las que tienen mayor probabilidad de estar en el NFR. «Otras son tan evidentemente clásicos que con 10 años les basta», acota el investigador portugués.

Para Amaral, este sistema automatizado podría servir también para medir la verdadera relevancia de otros ámbitos de la creación, como la literatura, las series de televisión, la pintura o los cómics. Pero su objetivo último es aplicarlo a la propia investigación científica: «Cada año, se publican en el mundo más de un millón de estudios científicos. Al igual que con las películas, va a ser difícil distinguir un buen artículo científico de la media. Nuestro próximo objetivo es desarrollar una buena forma de medir las citaciones científicas para saber qué se cuece en la literatura científica».

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[*Opino}– ¿Bidet no, pero carnet sí?

20-01-15

Carlos M. Padrón

después de leer el artículo que copio abajo, me gustaría saber cuántos españoles pronunciarán bien la palabra carnet y, más aún, cuántos lo harían con el plural, carnets.

Ya se ha visto lo que pasa con Madrid —a pesar de que la ‘d’ final es común en el español—, y lo que ha pasado con bidet y hasta con internet, que se ha quedado en interné.

La pereza fonética se impone, no los defectos congénitos que, según argumentan algunos, tiene el aparato fonador de los españoles.

Si de carné puede resultar el verbo carnetizar, ¿de cliché resultaría clichetizar, y de rapé rapetizar?

Por favor: no haría daño alguno un poco más de consistencia y de respeto al lector y a los hispanohablantes en general.

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20/01/2015

Carnet, carnetizar y carnetización, formas válidas

Tanto la forma de origen francés carnet como la hispanización carné son válidas en español. También lo son los derivados carnetizar y carnetización.

La recomendación tradicional era emplear la adaptación carné; sin embargo, la vigesimotercera edición del Diccionario Académico ha incorporado carnet como voz española, por lo que su uso es también adecuado sin necesidad de escribirla en cursiva o entre comillas.

Su plural es carnets.

Asimismo, son admisibles el verbo carnetizar (‘dotar de carné de identificación a alguien’) y el sustantivo carnetización (‘acción y efecto de carnetizar’), que se utilizan en algunos países como Bolivia, Colombia, Venezuela y Perú.

Por tanto, son correctas frases como

  • «Detenidos en un día cuatro hombres en Palma por conducir sin carnet»,
  • «Una medida clave fue carnetizar a todos los integrantes» y
  • «En septiembre concluyó un proceso de carnetización de tres meses».

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[*Opino}– La vida y el Big Bang: ¿el huevo y la gallina?

19-01-15

Carlos M. Padrón

Sinceramente, aunque lo que dice el artículo que copio abajo es algo muy profundo para mí, me parece —y me atrevo a decirlo— que, si entendí bien, es, cuando menos, el colmo del egocentrismo o narcisismo.

¿Cómo es posible pensar que el Universo existe para nosotros, que vivimos en el planeta Tierra, una minúscula mota de polvo en la Vía Láctea —que es sólo una entre los millones de galaxias que existen—, y poner luego en duda que pueda haber vida en otros planetas o cuerpos cósmicos?

¿Tiene sentido que exista para y por nosotros solos un Universo del cual tal vez habremos logrado descubrir menos del 10%?

¿Cómo compagina Hawking su negación de Dios con su tesis de la impresionante precisión —una parte en cien mil millones de millones— del Big Bang?

Dicen que todo partió de ahí, del Big Bang, que fue la explosión de algo que no se sabe de dónde vino —de la nada, arguyen, como si ésta fuera algo—, pero una explosión que ocurrió de forma tan precisa que desencadenó una serie de acontecimientos cuyo objetivo —dicen— fue la creación de vida, a fin de que ésta diera sentido a la existencia del Universo.

No sé por qué recordé lo del huevo y la gallina.

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19/01/2015

José Manuel Nieves

¿Es el Universo tal y como es porque nosotros vivimos en él?

El profesor alemán Ulf-G Meissner, catedrático de Física Teórica en el Instituto Helmholtz de la Universidad de Bonn, aporta en un artículo recién publicado en Science Bulletin una serie de hallazgos que apoyan el Principio Antrópico, es decir, la idea de que el Universo es como es porque en él hay seres capaces de preguntarse por qué es así.

Durante el último medio siglo, los físicos teóricos han ido descubriendo que muchas de las constantes y reglas fundamentales de la Física parecen estar finamente «sintonizadas» para permitir que la vida surja en el Universo.

Por ejemplo, las constantes que contiene el Modelo Estándar de la Física de Partículas permitieron, por un margen muy estrecho, que se formaran núcleos de hidrógeno tras el Big Bang, y después átomos de carbono y oxígeno que, juntos, se fusionaron en los núcleos de la primera generación de estrellas masivas que, a su vez, estallaron como supernovas; explosiones que prepararon finalmente la escena para que surgieran sistemas solares y planetas capaces de sustentar vida basada en el carbono y altamente dependiente del agua y el oxígeno.

La cuestión es que todos estos hallazgos parecen apoyar el famoso Principio Antrópico formulado en 1973 por el físico Brandom Carter y, según el cual, el mero hecho de que nosotros estemos aquí supone que el Universo, necesariamente, tiene que ser como es, porque si fuera diferente en algo no existiríamos.

En su célebre «Historia del Tiempo», el físico británico Stephen Hawking también se refiere al Principio Antrópico: «Vemos el Universo tal y como es porque nosotros existimos». Es decir, que si el Universo no fuese como es, o no hubiese evolucionado exactamente de la forma en que lo hizo, ninguno de nosotros existiría, por lo que preguntarse el por qué de nuestra existencia es algo que, para Hawking, no tiene sentido alguno.

Los experimentos de Meissner

En su estudio, titulado «Consideraciones antrópicas en Física Nuclear», Meissner analiza el Principio Antrópico a la luz de la Astrofísica y de la Física de Partículas: «De hecho, es posible llevar a cabo experimentos científicos concretos que apoyen esta declaración bastante abstracta (el Principio Antrópico), como, por ejemplo, con los procesos específicos que hicieron posible la generación de elementos».

Para Meissner, esto puede conseguirse «con la ayuda de computadoras de alto rendimiento, que nos permitan simular universos en los que los parámetros fundamentales que subyacen a la Física Nuclear toman valores diferentes de los que vemos en la Naturaleza».

Cuando Brandom Carter formuló su Principio Antrópico, afirmó que el Universo (y por lo tanto sus parámetros fundamentales) deberán ser tales que permitan, en algún momento, que en él surjan observadores. Y esto es así porque, efectivamente, en el Universo ya existen observadores (nosotros) que se preguntan por su origen y evolución.

La expansión tras el Big Bang

Hawking, por su parte, esbozaba en su «Breve Historia del Tiempo» una serie de fenómenos astrofísicos que parecen apoyar el Principio Antrópico, y se preguntaba: «¿Por qué tuvo que empezar el Universo con una tasa de expansión tan cercana al punto crítico que separa los modelos en que ese Universo colapsa de los que le permiten expandirse para siempre y que, todavía hoy, más de 10.000 millones de años más tarde, aún sigue expandiéndose casi a esa velocidad crítica?».

Para Hawking, «si la tasa de expansión un segundo tras el Big Bang hubiera sido menor, incluso en una parte en cien mil millones de millones, el Universo se habría vuelto a colapsar mucho antes de haber alcanzado su tamaño actual».

En palabras de Meissner, «El Universo en que vivimos se caracteriza por ciertos parámetros que tienen unos valores específicos que parecen estar perfectamente sintonizados para que la vida, y la Tierra, sean posibles. Por ejemplo, la edad del Universo tiene que ser lo suficientemente larga como para permitir la formación de galaxias, estrellas y planetas, y también estrellas de segunda y tercera generación (como el Sol) que incorporen el carbono y el oxígeno liberado al espacio por las primeras estrellas que estallaron».

Para Meissner, «incluso en la escala microscópica, ciertos parámetros fundamentales del Modelo Estándar, como la masa de los quarks o la fina estructura de las constantes electromagnéticas, deben tener valores que permitan la formación de neutrones, protones y núcleos atómicos». Condiciones, por supuesto, esenciales para que el Universo sea tal y como lo vemos en la actualidad.

De esta forma, mientras que la nucleosíntesis del Big Bang dio origen a los núcleos de hidrógeno y a las partículas alfa (núcleos de helio 4), otros elementos generalmente considerados esenciales para la vida, como el carbono y el oxígeno, sólo se formaron más tarde, en el interior de estrellas muy masivas que ardieron muy intensamente y que murieron pronto, muchas en forma de supernovas que, al estallar, propagaron estos elementos y los dejaron a disposición de las siguientes generaciones de sistemas estelares.

En una serie de experimentos basados en complejas simulaciones informáticas, Meissner y sus colegas alteraron los valores de la masa de los quarks que vemos en la Naturaleza para determinar qué grado de variación se necesita para impedir la formación de carbono y oxígeno en el interior de la primera generación de estrellas.

Y sus resultados indican que habría bastado con una variación de un 2 ó un 3% en la masa de esos quarks para que ninguno de esos dos elementos esenciales para nosotros hubiera existido jamás.

Incluso antes, durante el propio Big Bang, cuando se crearon los núcleos de los dos primeros elementos de la tabla periódica (hidrógeno y helio), una leve variación en la masa de los quarks habría impedido su formación, lo que habría significado que esa primera generación de estrellas jamás habría llegado a formarse.

«La nucleosíntesis del Big Bang —afirma Meissner— establece unos límites muy apretados, y un ajuste tan extremo apoya la visión antrópica de nuestro Universo. Por supuesto, podemos pensar en la existencia de múltiples universos, un multiverso en el que los distintos parámetros fundamentales toman valores diferentes y llevan a la creación de universos muy distintos unos de otros».

También Stephen Hawking dijo en una ocasión que incluso las más ligeras alteraciones de las constantes de la Física fundamental en este hipotético multiverso «llevaría a universos que, aunque podrían ser muy hermosos, no contendrían a nadie capaz de maravillarse ante tanta belleza».

Una declaración, por cierto, con la que Meissner está muy de acuerdo: «En ese sentido, nuestro Universo goza de un estatus preferente, y ésa es la base del Principio Antrópico».

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[*Opino}– Del instinto y la razón

15-01-15

Carlos M. Padrón

En el artículo que copio abajo se hacen afirmaciones que corroboran lo que he dicho en estos posts:

Tales afirmaciones son éstas:

  1. «Ellas (las mujeres) prefieren garantizar la salud y el bienestar de sus crías, …. por lo que un compañero comprometido resulta de gran ayuda».
  2. «Las «aventurillas» son especialmente costosas para las mujeres porque implican la falta de un compañero estable para cuidar a los hijos».
  3. «La lealtad femenina demuestra al varón que efectivamente es el padre, haciéndole así más propenso a mantener y cuidar a la descendencia».

En realidad, lo que entiendo que dicen es que, a través del instinto maternal, el más poderoso de todos, las mujeres, salvo honrosas excepciones, son títeres de la Naturaleza a la que sólo le interesa la perpetuación de la especie.

De ahí que para esas mujeres lo que cuenta, lo más importante en sus vidas por encima de cualquier razón, por poderosa que ésta sea, es el cuidado de sus crías, y, una vez que las tienen, el hombre que con ella comparta su vida pasa a un plano más bajo (ya bajó desde que ella supo ue estaba embarzada) y se convierte para ella en un accesorio necesario para el cuidado de las crías que, en algunos casos, siguen siendo primera prioridad de dedicación de las madres aún cuando ya hayan dejado de ser «crías» —o sea, han pasado a ser adultos— desde hace años.

La pregunta que procede es si puede confiarse en un ser humano que obedece a un instinto (animal, como todos ellos) y no a la razón (algo propio del Homo Sapiens).

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14/01/2015

Judith de Jorge

Los hombres quieren compromiso cuando escasean las mujeres

El estereotipo sexual moderno dice que las mujeres quieren una relación estable, y los hombres un montón de compañeras sexuales.

Esta creencia se debe al naturalista británico Charles Darwin, quien señaló la tendencia de los machos a la promiscuidad para garantizar una descendencia con su carga genética, mientras que las hembras son más exigentes en la elección de sus parejas. Ellas prefieren garantizar la salud y el bienestar de sus crías, en cuya gestación y cuidados deben invertir una gran cantidad de energía, por lo que un compañero comprometido resulta de gran ayuda.

Sin embargo, los estereotipos pueden ser mucho más complejos de lo que parece, especialmente entre los seres humanos. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Utah (EE.UU.) entre los indígenas Makushi en Guyana demuestra que los hombres son mucho más propensos a comprometerse cuando las mujeres escasean.

«El compromiso con una relación está influenciado por la disponibilidad de compañeros. Así que podemos pensar en el número de hombres y mujeres en una población como un mercado potencial de apareamiento donde los principios de la oferta y la demanda se siguen imponiendo», dice el antropólogo Ryan Schacht, autor principal del estudio, publicado en la revista Royal Society Open Science.

Los hombres están interesados en cortas aventuras amorosas cuando hay más mujeres disponibles, pero cuando éstas son difíciles de encontrar, se convierten en valiosos recursos, así que tratarán de atraer y mantener a una única pareja. Perderla es un riesgo demasiado grande.

Guyana tiene 800.000 habitantes, incluyendo unas 13.000 personas Makushi que viven en las sabanas cerca de la frontera suroeste con Brasil. El sexo prematrimonial es aceptado, y es una forma para encontrar pareja. Los hombres suelen casarse y ser monógamos. Las familias extendidas viven en el mismo pueblo de 160 a 750 personas, y los futuros esposos y esposas, por lo general, provienen de dentro de la aldea.

La migración ha provocado que el número de hombres y mujeres difiera en las aldeas estudiadas. Ellas tienden a trasladarse a las ciudades más grandes para trabajar en los comercios, mientras que los hombres gravitan en torno a la minería, la ganadería, la agricultura y la explotación forestal.

Un test sensible

Durante 2010-2011, los investigadores entrevistaron a 300 hombres y mujeres Makushi de 18 a 45 años en ocho comunidades rurales con la proporción de sexos entre 90 y 140 hombres por cada 100 mujeres.

Utilizaron un conocido test llamado Inventario de Orientación Sociosexual para saber qué individuos eran más propensos a tener relaciones sexuales sin compromiso y cuáles estaban menos dispuestos.

Las preguntas son sensibles, por lo que los investigadores pasaron 16 meses construyendo una buena relación con los vecinos; Schacht entrevistó sólo a los hombres y su esposa, Jacque, interrogó sólo a las mujeres.

Los entrevistados respondieron utilizando un sistema de codificación para mantener sus respuestas anónimas. Las preguntas incluían el número de parejas sexuales que se han tenido durante el último año y las que se esperan durante los próximos cinco años, el número de relaciones de una sola noche, si el sexo sin amor es aceptable, y si se necesita apego emocional para disfrutar del mismo.

Varones comprometidos

Los investigadores descubrieron que «en general, los hombres Makushi muestran una mayor disposición que las mujeres a participar en relaciones sexuales sin compromiso, como predice el estereotipo», dice Schacht. Sin embargo, también encontraron que son más propensos a querer relaciones comprometidas cuando hay menos mujeres disponibles, sin importar la edad.

Por el contrario, las mujeres parecen indiferentes a los cambios en la proporción de sexos, y prefieren el compromiso sin importar cuántos hombres están disponibles.

Según los investigadores, esto puede deberse a que las «aventurillas» son especialmente costosas para las mujeres porque implican la falta de un compañero estable para cuidar a los hijos. Además, perseguir nuevos amoríos supone un descuido en el cuidado de los pequeños.

Schacht cita otras posibles razones para que las mujeres prefieran la estabilidad amorosa.

Una, observada en las aves, es que la lealtad femenina demuestra al varón que efectivamente es el padre, haciéndole más propenso a mantener y cuidar a la descendencia. Otra es cultural, ya que los desagradables cotilleos sobre las mujeres con múltiples parejas pueden ser un factor a favor de la monogamia obligada.

El investigador también dice que los resultados contradicen la idea de que en los lugares donde hay más hombres hay más violencia porque las mujeres son escasas y ellos se pelean por ellas, y hay más enfermedades de transmisión sexual debido a las relaciones frecuentes a corto plazo.

«Nuestros datos sugieren lo contrario: cuando hay más hombres, están más interesados en establecerse en una relación de compromiso a largo plazo, tratan de mantener a su pareja y no pelean con otros machos, cosa que a las mujeres no les gusta», señala.

Más difícil en la ciudad

Los antropólogos reconocen que sus resultados entre los Makushi no pueden generalizarse a las sociedades industrializadas occidentales tan complejas, pero sí pueden darnos algunas pistas del comportamiento humano.

«Para las mujeres en entornos urbanos (donde los hombres están rodeados de muchas parejas potenciales) puede ser difícil dar con uno dispuesto a sentar la cabeza —dice Schacht—, mientras que a las de lugares rurales (donde el número es menor) les puede resultar más fácil».

Schacht recuerda que los estereotipos no cubren la diversidad existente entre los animales y las personas. Cita a especies de aves cuyas hembras buscan compañeros y mantienen harenes, mientras ellos se sientan en los nidos sobre los huevos.

En los seres humanos existen las relaciones entre miembros del mismo sexo, hombres con múltiples amantes, mujeres con múltiples amantes, y culturas donde los hombres son los que se arreglan y usan maquillaje. Las normas establecidas están para romperlas.

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