Linda foto del casco urbano de El Paso. Al fondo, arriba a la izquierda y a lo lejos se vislumbra el casco urbano de Los Llanos. En línea recta, es poca la distancia que separa a esos dos cascos; por carretera, son 6 kilómetros.
Categoría: El Paso. Hechos destacados
Hechos, imágenes o escritos —en prosa o poesía, y míos o de otros pasenses— acerca de El Paso, sus fiestas, su historia, sus gentes, sus costumbres…
[ElPaso}— Vídeo TVE-Canarias 1982 y “Tenderete” dedicado mayormente a El Paso
Vídeo TVE-Canarias 1982 y “Tenderete” dedicado mayormente a El Paso
Dura 1 hora y 52 minutos y tarda algo en bajar. Como cabe esperar, algunas de las personas que en él nombran o aparecen ya nos han dejado, pero creo que gustará a todo pasense mayor de 40 años, o a quienquiera que tenga interés en saber acerca de El Paso, mi pueblo natal.
* Incidente en una montaña de El Paso, y reconocimiento a quienes intervinieron en el rescate
14-12-2020
Carlos M. Padrón
Dos queridos amigos, Dr. José María Brito (cardiocirujano) y Dr. Armando Acosta (cardiólogo), ambos aficionados al montañismo, decidieron subir ayer domingo, 13/12, desde Los Llanos por una montaña que a cierta altura tiene una derivación que les permitiría llegar a El Paso.
Armando Acosta (izq.) y José María Brito
Buscando la tal derivación siguieron montaña arriba hasta que la falta de visibilidad causada por la caída de la luz del sol y la llegada de la niebla los dejó imposibilitados de continuar.
Haciendo uso de la telefonía móvil enviaron un SOS al 112 y, enterada también del incidente la Consejera del Cabildo, Dra. Nieves Rosa Arroyo, el caso fue notificado por ambos a Cruz Roja de Los Llanos en estos términos:
Fecha y hora: 16:40:55 13/12/2020
Referencia: 20/005741
Tipología: RESCATE, MONTAÑA
Ubicación: Camino Hermosilla. El Paso, Santa Cruz de Tenerife
Coordenadas: 28.661117594695, -17.895721299
Descripción: Dos varones de 86 y 72 años no encuentran el camino de vuelta. Tienen agua, comida, abrigo y silbato
Usando linternas y bien equipados para el caso, tres miembros de Cruz Roja —Besay Franchy Gil, Jonathan Pérez Sánchez, y Alejandro De Las Casas Lemes— tardaron aproximadamente una hora y media en dar con los dos montañistas, y luego, con cuidados signados por gran profesionalismo y eficacia, los ayudaron a bajar hasta el punto en que, en Los Llanos, habían dejado su coche y donde ya se encontraban a la espera dos efectivos de la Guardia Civil que ofrecieron a los montañistas la ayuda que éstos pudieran necesitar.
Como justo reconocimiento, José María hizo llegar a los rescatistas este mensaje:
«Buenos días. Tanto Armando Acosta como yo, José María Bito, que estamos muy bien, queremos repetirles las gracias no sólo por el hecho del rescate, sino por vuestra actitud de gran competencia profesional y calidad humana. Como os dije anoche, queremos dar publicidad con vuestros nombres. Gracias de nuevo».
Que fue contestado así:
«Se agradece el cumplido, pero para eso estamos. Tenemos nuestros trabajos en diferentes servicios de emergencias, y esto lo hacemos de forma voluntaria. Al final nos alegra poder ayudar a personas como ustedes. Ésa es nuestra motivación y vocación. Un saludo y ¡cuídense!».
***
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19/11/2020
Carlos M. Padrón
Cuando en los años 50 vivía yo aún en El Paso, conocí personalmente a Julio García Pino (q.e.p.d.) y a su esposa Luz María Cruz Toledo, y recuerdo bien el tremendo impacto que en la colonia canaria de Venezuela, en particular entre los miembros de origen palmero y más aún entre los pasenses, causó al caso del Fausto, pero en nada comparable al que, según me contó mi familia, causó en mi pueblo natal.
Para más detalles, además de leer el artículo que sigue —que publiqué en 2016 pero que, según comprobé hoy, había desaparecido de mi blog—, sugiero ver este VÍDEO de Cuarto Milenio.
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04/11/2016
César Cervera
«Ya es hora de retirarnos; el horizonte se oscurece, el aire es cada vez más frío y empieza a levantarse la niebla. Nunca como al anochecer conoce el hombre lo que vale su morada».
Frase pronunciada por Wagner, personaje del «Fausto» de Goethe.
Tan tétrica y desoladora resulta la obra de Goethe como la historia del barco canario, del mismo nombre del personaje, desaparecido en 1968.
El «Fausto» era un pesquero de casi 14 metros de eslora, uno de los más resistentes de los que buscaban su morada en La Palma (Canarias), capaz de navegar a siete nudos de velocidad. Durante las fiestas del Carmen de 1968, en pleno Franquismo, al pesquero se le asignó la tarea de transportar plantones de platanera a la isla de El Hierro (a poco más de 98 kilómetros de La Palma). Se trataba de un trabajo rutinario, sin sobresaltos posibles.
El 20 de julio tres de los tripulantes habituales del barco —los hermanos Ramón y Heriberto Concepción (47 y 42 años), y Miguel Acosta (43 años), primo de los dos anteriores—, partieron de Puerto de las Puntas (El Hierro) acompañados de Julio García Pino (27 años, y natural de El Paso), un mecánico que tenía una hija enferma y necesitaba llegar a La Palma cuanto antes. Cargaron agua y diez kilos de fruta, y se echaron a la mar en la madrugada de ese mismo día. Por desgracia, ninguno de ellos llegó jamás a puerto.
El 21 de julio a primera hora debería haber regresado «El Fausto» a su morada. No había niebla a la que culpar, ni vientos fríos que pudieran haber complicado la navegación. El pesquero se perdió en una mar en calma, frente a La Palma, una de las islas más altas y visibles del mundo (en relación a su superficie). Debido al retraso, las autoridades desplegaron al momento un dispositivo de búsqueda que incluía un avión del Ejército del Aire, concretamente un Heinkel del Servicio Aéreo de Rescate (SAR). Cuando el corazón de los familiares empezaba a estremecerse, la búsqueda dio pronto sus frutos.
El 25 de julio, un buque frigorífico de bandera inglesa, la «Duquesa», avisó de que había hallado al barco canario a unos cien kilómetros al oeste de Tazacorte (La Palma) y de que sus tripulantes estaban bien; ni siquiera informaron de avería alguna. La comunidad pesquera resopló aliviada, pues parecía posible que, simplemente, «El Fausto» se hubiera desviado de su ruta por algún problema mecánico hasta terminar a 176 kilómetros de La Palma. En una localización poco accesible, en un brazo de mar fuera de los mapas.
De la decepción a la sorpresa terrible
Lo inquietante del caso empieza aquí. Los tripulantes de «El Fausto» declinaron que el barco inglés les remolcara o les acompañara hasta La Palma. A pesar de llevar días desaparecidos, los cuatro marineros estaban bien y pidieron únicamente combustible y provisiones para volver por cuenta propia.
En pocas horas, el puerto de Tazacorte se llenó de familiares, amigos y vecinos para recibir al fin al barco perdido, cuya llegada calcularon los ingleses para las 17.00 horas de ese extraño 25 de julio, pero esta llegada nunca se produjo. Hubo quien permaneció en el puerto hasta la madrugada, sin que la embarcación apareciera en el horizonte palmero. Tampoco lograron dar con ella los barcos que salieron a su encuentro, uno de ellos con una potente estación de radio cedida por el Correo Plus Ultra de la Compañía Trasmediterránea.
Ramón, Eliberto y su primo Miguel
Al día siguiente se reanudó el rastreo, ya con cuatro aviones desplegados en las coordenadas en las que el barco inglés decía haberse encontrado con «El Fausto». Una operación, el mayor dispositivo aeronaval de la historia de Canarias, que fue languideciendo con el paso de las semanas y la pobreza de resultados. Era como si el pesquero se hubiera esfumado de la faz de la tierra.
El barco permaneció en el limbo del Atlántico hasta tres meses después; el 07 de agosto se le declaró oficialmente desaparecido. Y, cuando parecía que el agua se había tragado hasta sus huesos, el pesquero canario dio de nuevo señales de vida. Un buque italiano llamado «Anna di Maio» informó el 09 de octubre de que se había topado con un barco fantasma, abandonado en pleno océano, a la altura del Trópico de Cáncer, con una matrícula similar a «El Fausto».
En el interior del barco no había nadie con vida, únicamente un cadáver desnudo y en proceso de momificación situado en la sala de máquinas junto a un aparato de radio. Más tarde se habló de que el cuerpo era el de Julio García Pino. Los italianos acordaron remolcar el pesquero hasta Puerto Cabello, en Venezuela, pero solo dos días después la tripulación volvió a comunicarse con las autoridades para decirles que habían perdido de vista la embarcación.
El cabo que unía los dos barcos se había soltado (cortado, según algunas versiones) y resultó imposible dar con «El Fausto», o, al menos, eso dijeron los italianos, y tampoco en tierra pudieron aportar restos o pistas de lo que había ocurrido en el interior de «El Fausto». Sólo en una segunda conversación con las autoridades los italianos mencionaron la existencia de una libreta con las hojas arrancadas que habría pertenecido a García Pino, el marinero que se había embarcado en el último momento.
En la única hoja sin arrancar, la última, el mecánico canario daba instrucciones sobre cómo debía administrar su mujer las propiedades cuando él faltara, así como dos frases terriblemente inconclusas: «Nunca le digas a Julín (uno de sus hijos) lo que ha pasado». A lo que añadía, también dirigiéndose a su esposa Luz: «Tú sabes que Dios quiso para mí este destino».
¿Qué le ocurrió al Fausto?
En una entrevista con ABC en 2014, Luis Javier Velasco, autor de «El Fausto. Historia y misterio de una tragedia» (CSB Ediciones), huye de complejas teorías; a su juicio, el trágico desenlace pudo tener su origen, simplemente, en una serie de desafortunadas casualidades.
Para empezar, es posible que la niebla del amanecer hubiera confundido a los tripulantes del pesquero en su regreso de El Hierro, haciendo que pasaran de largo La Palma. Sin olvidar que los remolinos atlánticos siempre pueden dificultar incluso la navegación más plácida.
Otras teorías resultan más inverosímiles. En su día se especuló con que los tripulantes carecían de autorización para la navegación de cabotaje entre islas, e iniciaron una huida hacia delante que en algún momento se truncó en tragedia. Así, la tripulación de «El Fausto» se habría dirigido a Venezuela, lugar de emigración habitual para los canarios, y donde uno de los marineros, Julio García Pino, tenía un hermano.
Aquella hipótesis improbable fue una de las muchas que tuvieron que soportar los familiares de la tripulación desaparecida. Ni siquiera la más hiriente, pues hubo quien involucró a los marineros en un caso de drogas o contrabando; o protagonizando el trasladado imposible, y a la postre fatídico, de un viejo oficial nazi refugiado en El Hierro hasta Venezuela.
En términos de la leyenda urbana, se especuló también con que el barco se vio afectado por un incidente entre submarinos de EE.UU. y de la URRS en el contexto de la Guerra Fría.
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[ElPaso}— Nuestra brisa
[ElPaso}— Momentos en verde y negro*: ¡Aquella visita de la Unión Deportiva Las Palmas!
08/10/2020
Carlos Valentín Lorenzo Hernández
¡Aquella visita de la Unión Deportiva Las Palmas!
La inauguración oficial del nuevo césped artificial del Estadio Municipal de Fútbol de El Paso, en sustitución de la anterior moqueta verde que databa del año 2003, finalmente se produjo el pasado sábado 26 de septiembre, en partido amistoso que enfrentó al equipo titular de nuestro municipio, el tercerdivisionario, Club Deportivo Atlético Paso y el equipo de la capital grancanaria, Unión Deportiva Tamaraceite, que esta temporada debuta en la competición de la segunda división B del fútbol español.
Este partido tuvo lugar después de la frustrada tentativa, el viernes 21 de agosto, del estreno de la nueva superficie sintética del Municipal pasense en un encuentro en el que se esperaba la visita de la Unión Deportiva Las Palmas y que, finalmente, no se produjo por la actual situación de emergencia sanitaria de la pandemia del Covid-19, que desaconsejó la celebración del encuentro, con el consiguiente desasosiego generalizado de los aficionados verdinegros en particular, y palmeros en general, por no poder ver por estas tierras a un equipo con solera dentro del fútbol nacional.
Además, la celebración, el próximo domingo 11 de octubre y a partido único, de la LVI edición del Trofeo de fútbol Nuestra Señora del Pino —decano de los trofeos veraniegos de Canarias—, este año movido del tradicional calendario estival por imperativo del virus, permitirá presenciar el enfrentamiento entre el Atlético Paso y la U. D. Las Palmas Atlético, de la segunda división B.
Pues bien, estos acontecimientos suponen un momento propicio para echar la vista atrás y rememorar que en la inauguración del alumbrado del Estadio Municipal de El Paso, en 1984, hace ya treinta y seis años, nos visitó la Unión Deportiva Las Palmas.
Fotografía de una formación de la U. D. Las Palmas (Temporada 1983/84). Extraída de la publicación “Siempre Avante 1949.2019”
De izquierda a derecha:
· De pie: Pérez, Sergio Marrero, Javier Campos, Felipe, Julio Durán, Román
· En cuclillas: Valencia, Sito, Contreras, Benito, Saavedra
Como señala algún directivo verdinegro de la época: “se llevaba tiempo luchando por dotar a la instalación deportiva de alumbrado eléctrico que posibilitara la celebración de partidos nocturnos y, quizás lo más importante, poder realizar los entrenamientos del equipo en horario de tarde-noche”.
Fueron muchas las vicisitudes que se recuerdan: la instalación de un arcaico grupo electrógeno, que una vez ocasionó lesiones a un directivo a la hora de ponerlo en funcionamiento. Posteriormente, se estableció una pequeña torreta de luz llevando la acometida desde una farola del alumbrado público…
La iniciativa del equipo de gobierno del Ayuntamiento de El Paso de entonces, presidido por Miguel Ángel Hernández Martín (1931-2014) posibilitó que se emprendiera la obra de dotar al recinto deportivo de luz artificial.
Así, en marzo de 1981 el Ayuntamiento de El Paso tomó el acuerdo de adquirir torretas para el alumbrado del campo de fútbol. En septiembre del mismo año se acordó encargar la redacción del proyecto del alumbrado del campo de fútbol. En mayo de 1982 se solicitó al Cabildo de La Palma la inclusión en el “Plan Insular de construcción, ampliación y modernización de instalaciones deportivas para 1982” el alumbrado del campo municipal de fútbol. En septiembre de 1982 se produjo el acuerdo de aprobación y exposición pública del proyecto “alumbrado campo de fútbol”, redactado por José Ricardo Hernández Cantón. En noviembre de 1982 se acordó adjudicar definitivamente a José Ricardo Hernández Cantón la ejecución del alumbrado del campo de fútbol. Durante el año 1983 fueron aprobándose las certificaciones de obra de las distintas fases de la ejecución de la iluminación del campo de fútbol municipal. Es en la sesión plenaria de 31 de enero de 1984, ya presidida por el alcalde Francisco Sánchez Pérez (1938-2017), cuando se acordó solicitar a Unelco el suministro de energía eléctrica para el alumbrado del campo de fútbol.
Para la inauguración de tal obra quiso la directiva del Atlético Paso ofrecer a los aficionados la posibilidad de disfrutar de un partido de fútbol con un rival de primer nivel.
Dos años antes, en agosto de 1982, el Club Deportivo Tenerife, por entonces en segunda división B, nos había rendido visita para participar en el Trofeo Ntra. Sra. del Pino. La directiva intentó traer de nuevo al representativo provincial, por aquellas fechas en segunda división A, pero esta vez el poco interés mostrado por el máximo rector del equipo chicharrero, José López Gómez (1924-2013), impidió que los blanquiazules se sumaran a la fiesta del primer partido nocturno en el Estadio Municipal de El Paso.
La directiva verdinegra, presidida por Juan Manuel Brito Triana, no estaba dispuesta a dejar pasar la oportunidad de poder contar con un rival de máximo nivel del fútbol del Archipiélago. Así fue que dos de sus directivos, Manuel Ángel González Pais y Francisco Pérez Pérez, se desplazaron hasta Las Palmas de Gran Canaria con la finalidad de contactar con los dirigentes de la entidad radicada en Pío XII, la Unión Deportiva Las Palmas y concertar rival para el previsto encuentro inaugural del alumbrado.
Las gestiones realizadas en la capital grancanaria por los dos directivos pasenses finalmente fructificaron gracias a la comprensión y apoyo del recién estrenado presidente amarillo, don Domingo Ponce Arencibia (1921-1994), quien aceptó gentilmente la invitación del equipo palmero para que la Unión Deportiva viaje hasta nuestra Isla.
De esta manera se concretó para el viernes 22 de junio de 1984 el partido que enfrentaría al conjunto de Las Palmas contra el Club Deportivo Atlético Paso, equipo de la primera categoría preferente provincial, reforzado con algunos jugadores pertenecientes a otros equipos de la isla de La Palma.
Durante la temporada 1983/84 la Unión Deportiva Las Palmas se encontraba en segunda división A, tras descender la campaña anterior y poner fin así al periodo más glorioso y largo de los amarillos en la élite del fútbol español después de 19 años ininterrumpidos en primera división.
No resultó ser una buena temporada en liga para Las Palmas, clasificándose en el puesto undécimo. Sin embargo, realizó una extraordinaria campaña de Copa alcanzando las semifinales y siendo derrotados en la tanda de penaltis por el F. C. Barcelona, en el Estadio Insular, tras derrota en Barcelona (2-1) y victoria en la capital grancanaria (1-0). Aún se recuerda aquel penalti malogrado por el jugador amarillo Félix.
El equipo barcelonista que alcanzó la final de copa, contaba con jugadores de la talla de Diego Armando Maradona y Bernard Schuster. La final, frente al Athletic club de Bilbao, ha quedado marcada para la posteridad por las agresiones entre algunos jugadores de ambos equipos al final de encuentro y, no tanto, por el gol de Endika, que dio el título a los bilbaínos y propició el doblete de liga y copa aquella temporada para los rojiblancos.
Cabe recordar que la U. D. Las Palmas eliminó, en la segunda ronda del torneo de copa, al conjunto palmero S. D. Tenisca (triunfo palmero en el campo de Bajamar por 1-0, y goleada amarilla en el insular por 9-0).
A falta de pocas jornadas para la conclusión del campeonato de liga se produjo el cese del entrenador amarillo, Héctor Núñez, y la sustitución por Germán Dévora.
En la Copa de la Liga de segunda división, en esa temporada, competición que se celebraba por eliminación directa entre los equipos a partido de ida y vuelta, Las Palmas alcanzó la final frente al Castellón, perdiéndola finalmente. Precisamente cuando los amarillos se desplazaron hasta El Paso estaban pendientes de la celebración de la final a doble partido de esa competición que cerraba la temporada (26 y 30 de junio).
Por su parte, el Club Deportivo Atlético Paso, en la temporada 1983/84, como ya hemos señalado, se encontraba compitiendo en la primera categoría preferente tinerfeña. El conjunto verdinegro, entrenado por el técnico, natural de Los Llanos de Aridane y ya fallecido, Alejandro Cruz Rodríguez, finalmente acabaría la competición en el puesto duodécimo y en muchas fases de la misma sufriría bastante para eludir los puestos peligrosos de la tabla clasificatoria.
Atlético Paso. Temporada 1983/84
De izquierda a derecha.
· De pie: Felipe, Miguel Ángel, Quique, Yáñez, Toledo, Luis
· En cuclillas: Jorge “Tatá”, Pepe Riverol, Alfredo Farrique, Trivi, Víctor
La Unión Deportiva Las Palmas se desplazó hasta La Palma la mañana del viernes 22 de junio (vuelo de las 08:45 horas), el mismo día del partido que habría de jugarse en horario nocturno (20:30 horas) y que supondría la inauguración oficial de la iluminación artificial del Estadio Municipal de El Paso.
La expedición amarilla, con su entrenador Germán Dévora a la cabeza, la componían 18 jugadores: Pérez, Luis, Castellano, Sergio Marrero, Mayé, Julio Durán, Felipe, Javier Campos, Sigfrido, Félix, Pepe Juan, Farías, Contreras, Masciarelli, Faustino, Alí, Sito y el juvenil Javier Melián. A excepción de Luis Saavedra, Roque, Benito y de los lesionados: Valencia, Manolo, Gerardo y Román.
El partido constituyó todo un acontecimiento, con una buena presencia de público en las gradas del Municipal de El Paso y grandes muestras de simpatía hacia el conjunto amarillo.
Cuando las manecillas del reloj marcaron las 20:30 horas y con las torretas de iluminación aumentando paulatinamente su potencia de lúmenes, sobre el moreno rectángulo de juego se dieron cita los jugadores de ambos equipos. Antes del inicio del partido Las Palmas recibió una placa por su histórica visita en tan señalado día para el municipio de El Paso.
A las órdenes del colegiado local, Orestes Díaz Perera, los equipos formaron inicialmente de la siguiente manera:
Atlético Paso: Israel; Yáñez, Miguel Ángel, Susi, Pepe Riverol; Josito Concepción, Alexis Cruz, Trivi, Servando; Farrique y Jorge “Tatá”. También jugaron: Víctor, Acosta, Jorge Pérez, Valdés, Virgilio, Felín y Felipe.
(Los refuerzos del At. Paso fueron: el portero pasense Israel Hernández, que jugaba en el Tenisca. El también jugador natural de El Paso, Josito Concepción, que también jugaba en el Tenisca. Alexis Cruz, hijo del entrenador verdinegro, jugador del Tenisca. Susi, Jugador grancanario, hermano de Carmelín, ex jugador amarillo. Pertenecía a la UD Aridane y, años antes, temporada 1978/79, había actuado en el Atlético Paso, consiguiendo el ascenso a primera regional. Virgilio, jugador bagañete, perteneciente al Tenisca. Felín Almenara, hermano de Blas Ramón, jugador tenisquista. Acosta, jugador del Argual. Jorge Pérez, prometedor jugador por esa época en el Aridane y que defendería años después, en tercera división, la camiseta verde del At. Paso).
U. D. Las Palmas: Luis; Sergio Marrero, Mayé, Felipe, Javier Campos; Julio Durán, Félix, Pepe Juan, Farías; Masciarelli y Sito. También jugaron: Castellano, Faustino, Alí, Javi Melián, Pérez y Sigfrido (Jugador que realizaría con posterioridad una gran carrera futbolística en distintos equipos palmeros).
Los aficionados que acudieron al Municipal de El Paso se quedaron sin ver sobre el terreno de juego al delantero chileno de Las Palmas, Koke Contreras.
El resultado final del encuentro fue de 7-1 a favor de Las Palmas. El marcador reflejó la superioridad del conjunto amarillo, que consiguió los goles por mediación de Pepe Juan Suárez (2), el rubio delantero argentino Roberto Masciarelli (2), Julio Durán, el juvenil Javi Melián y Fernando Castellano (hermano del mítico Paco Castellano).
Por parte local anotó Susi, de penalti.
A pesar del carácter amistoso del mismo, la Unión Deportiva Las Palmas realizó probaturas de cara a la final de la copa de la liga que aún le restaba para concluir la temporada.
El equipo amarillo fue despedido con grandes aplausos a los que correspondieron los jugadores amarillos desde el centro del campo.
Terminado el encuentro, los miembros de la expedición grancanaria fueron agasajados con una cena de confraternización en el Restaurante Monterrey.
A las 12:55 horas del día siguiente partió del aeropuerto de La Palma el vuelo que trasladó a la Unión Deportiva Las Palmas de regreso hasta Gran Canaria.
Estadio Municipal de El Paso. Principio años 90. Se aprecian las cuatro torretas de iluminación inauguradas en 1984
Atlético Paso. Temporada 83/84.
De izquierda a derecha.
· De pie: José Carlos, Germán, A.D. Madrina, Toledo, Yáñez, Pepe Riverol, Miguel Ángel,
· En cuclillas: Trivi, Alfredo Farrique, Luis Arzola, Toño, Álvarez
(*) Verde y negro son los colores de la bandera de El Paso y del uniforme del Atlético Paso
