[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: En campaña

EN CAMPAÑA

Para el Batallón Cazadores La Palma, número 20.

I

Combatamos, españoles,
con fervor y bizarría,
con valor, con hidalguía,
con civismo hasta morir.

A luchar con decisión
por honra de nuestra España,
y el laurel de la campana
pronto habremos de lucir.

Obedientes, sin temor,
combatamos sin cesar;
pues bravura hay que mostrar
por la patria y el honor.

II

¡Guerra, guerra!, noble infante,
que la España que es tu anhelo,
la defensa de este suelo
entregó a tu abnegación.

¡Guerra, guerra!, noble hispano.
¡A luchar! ¡Iberia os llama!
Luzca enhiesto el oriflama
que es honor de la Nación.

Venceremos al bregar,
como en el tiempo mejor,
y de España el puro amor
nos sabrá recompensar.

[*ElPaso}– Recuerdos de la década de los ’50s: Teudis

Carlos M. Padrón

Durante muchos años, el molino de gofio más cercano a mi casa natal, en El Paso, estaba en la Cruz Grande y era de Tomás «el sordo», que así lo llamaban.

Fueron muchas las veces que hasta ese molino fui cargando un saco de trigo tostado,… que días después traía de vuelta a casa ya molido y hecho gofio.

Creo que fue a mediados de los ’50s cuando Tomás «el sordo» vendió a un tal Porfirio ese molino y la casa en cuyos predios estaba. Porfirio llegó a El Paso procedente de otro pueblo de La Palma, creo que de Las Breñas.

Uno de los hijos de Porfirio, un muchacho coetáneo mío, era Salvador Teudis, a quien todos conocían por sólo Teudis, y que era el encargado de operar el molino.

Durante mis vacaciones escolares acostumbraba yo a echar mano de mi tablero de ajedrez con sus piezas e irme a la Cruz Grande, y sentados Teudis y yo en lo alto del muro que en la propiedad de José (Pepe) Pino había entonces frente al molino, jugábamos una o dos partidas.

Ese hobby se me terminó porque yo, que había aprendido a jugar ajedrez —o al menos eso creí, y luego enseñé a Teudis lo que yo había aprendido— siguiendo las instrucciones que encontré en la enciclopedia Espasa-Calpe propiedad de don Juan Fernández, el médico del pueblo, un día, apenas salir de una enfermedad de un par de semanas de duración —no recuerdo de qué estuve enfermo—, llevado por mi obsesión de mejorar en el juego me fui a jugar ajedrez con Teudis, y fue tal el esfuerzo que hice que recaí, y de gravedad, en mi dolencia,… y el médico me dijo que no más ajedrez.

Al igual que yo, aunque antes, Teudis emigró a Venezuela, y en agosto de 1963, en uno de mis viajes de trabajo a Maracay —entonces trabajaba yo para Olivetti— fui a visitarlo y me invitó a su boda.

Hasta Maracay nos fuimos, Fernando Pino y yo, en la tarde del 31-08-1963, y con mi cámara fotográfica —la primera que tuve y que había traído yo de Canarias— tomé varias fotos de la boda, dos de las cuales, que adjunto (tengo otras pero casi iguales), me dedicaron luego él y su esposa Mary.

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En esta otra aparece también, con los novios, Fernando Pino.

Fernando Pino (q.e.p.d.), Mary y Teudis (q.e.p.d.)

Lo triste de esto es que vi a Teudis por última vez antes de 1969, y luego sólo hablé con él por teléfono. Su número lo obtuve en uno de los viajes que hice a El Paso a comienzos de los años 2000.

A mi pedido de que me diera su dirección para ir a visitarlo contestó que esperara a que él se mejorara porque estaba muy enfermo y se lo pasaba hospitalizado la mayor parte del tiempo; que él me llamaría.

Nunca me llamó, y por más que yo llamé varias veces más, nadie atendió el teléfono. Meses después, a través de El Paso supe que el amigo Teudis había muerto. También murió ya Fernando. Que en paz descansen ambos.

Amigo de Teudis y mío era también Rodrigo Sosa. Rodrigo y yo, junto a Fernando Pino, Jesús Capote (Suso «el de la Corrala») y otros, fuimos compañeros de rondallas y serenatas. Ellos tocaban —y muy bien— instrumentos de cuerda, y cantaban; yo sólo cantaba.

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: Madre e hijo

MADRE E HIJO (1)

Para el Ilustrísimo señor
don Adolfo Cabrera-Pinto y Pérez.

Es lógica y altruista consecuencia
del amor de un patriota a su peñón,
la actitud de la Palma que en unión,
loor canta con tierna reverencia
al hombre de preclara inteligencia,
al hijo de sensible corazón;
al ilustre, al insigne, al gran varón
que llega hasta los lindes de la Ciencia:
al gran Cabrera-Pinto a quien la Historia
hará inmortal en páginas de gloria.

Admiro su modestia y su talento
y de la Palma aplaudo la actitud.
Mi pena no es ingrata, y con aliento
ha cumplido un deber: ¡¡la gratitud!!

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(1) Soneto publicado en el «Diario de Avisos», de Santa Cruz de La Palma. Está inspirado en el homenaje popular que La Palma tributó a Cabrera-Pinto en 1915.

[*ElPaso}– Recuerdos de la década de los ’50s

01-03-2011

Carlos M. Padrón

Foto cortesía de María Celia Padrón Acosta, tomada en la terraza de la casa de Daniel Padrón con motivo del cumpleaños de Carmencita Padrón, el 12-01-1953.

De izquierda a derecha.

Fila trasera: 1, María del Carmen Gabino;  2, Rosa Maria Guélmez;  3, María Victoria (Cuca) Sosa;  4, Beneda Castillo;  5, Dr. D. Juan Fernández;  6, Daniel Padrón;  7, Armenia Sosa;  8, Blanca Sosa;  9, Salvador Miralles;  10, Carmelina Padrón.

Fila del medio: 1, Carmen Delia Sosa;  2, Iluminada Pestana;  3, María Isabel Acosta.

Fila delantera: 1, Violeta Padrón;  2, Blanca Rosa Campos;  3, Nereida Martín;  4, María del Carmen (Carmencita) Padrón .

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  • Rosa María Guélmez. Vivía en Tenerra. Cuando yo era un adolescente, ella era una mujer hecha y derecha, y al verla en esta foto entiendo por qué mi difunto hermano Raúl la nombraba tanto. ¡Qué rostro tan bello! Creo que vive en Canarias.
  • María Victoria Sosa (†). Hermana de Armenia Sosa. Por alguna razón que ignoro, todos en el pueblo la conocían por Cuca Sosa, nombrecito que en Venezuela no resulta muy decente, y que, combinado con «sosa», peor todavía. Murió en El Paso.
  • Beneda Castillo (†). Tía materna mía, o sea, hermana de mi madre; todos en casa la llamábamos «Tía Beneda». Su verdadero nombre era María Benedicta Pérez Martín, pero, al igual que a casi todos en esa familia, en el pueblo la apellidaban Castillo, de ahí lo de Pedro Martín Hernández y Castillo y el que a mi madre la llamaran Victoria Castillo.
  • Dr. D. Juan Fernández (†). Fue por muchos años el único médico de El Paso, y en ejercicio de su profesión me salvó la vida en dos ocasiones: cuando yo tenía 4 meses de edad (neumonía), y cuando tenía 16 (tétanos). Siendo ya bastante mayores ambos, se casó con Tía Beneda, y poco después me salvó de un daño psíquico mayor, según conté en Sadismo y arrogancia campeando en la ignorancia. Confesión 54 años después.
  • Daniel Padrón (†). Propietario de la casa donde fue tomada esta foto, era hermano de mi padre y, por tanto, tío paterno mío. Armenia Sosa () fue su esposa. Ambos murieron en El Paso.
  • Blanca Sosa (†). Esposa de Don Enrique Campos (), quien fuera maestro nacional —el segundo que tuve en mi vida— en la escuela pública para varones de la Cruz Grande, escuela que estuvo en el callejón de entrada a mi casa natal, en los bajos de la casa de D. Domingo Hernández (), padre de Solita y de Luz María. Don Enrique murió en Caracas (Venezuela), y Blanca en Puerto La Cruz (Venezuela) .
  • Salvador Miralles (†). Natural de Valle Guerra (Tenerife), fue por muchos años, según expliqué en un post anterior, el párroco de El Paso. Murió en Santa Cruz de Tenerife.
  • Carmelina Padrón. Hija de Daniel Padrón y Armenia Sosa y, por tanto, prima-hermana mía. Vive en El Paso, en la casa donde fue tomada esta foto.
  • Carmen Delia Sosa. Es hermana de Blanca Sosa. Vive en El Paso, en la casa que fuera de sus padres .
  • Iluminada Pestana (†). Hija de Hilda Padrón (), también pariente mía. Murió en El Paso.
  • María Isabel Acosta. Hija de Antonio Acosta () y de Aurelia Montero (). Creo que vive en Canarias.
  • Violeta Padrón. Hermana menor de Carmelina Padrón y, por tanto, también prima-hermana mía. Vive en El Paso.
  • Blanca Rosa Campos. Hija de Blanca Sosa, como también lo es Mary, viven en Puerto La Cruz (Venezuela).
  • Nereida Martín. Hermana de Antonio (Toto) Martín () quien fuera el esposo de Carmelina Padrón. Nereida fue mi profesora de mecanografía en la academia que tenía donde opera desde hace años el taller mecánico de Jorge Martín Padrón, hijo de Toto Martín y de Carmelina Padrón y, por tanto, sobrino de Nereida.
  • María del Carmen (Carmencita) Padrón. Hija de Pedro Padrón , hermano menor de mi padre y, por tanto, prima-hermana mía. Vive en México.

[*ElPaso}– Recuerdos de la década de los ’50s (1)

Carlos M. Padrón

La mayor cantidad de recuerdos que atesoro acerca de El Paso, mi pueblo natal, corresponden a esta década, pues aunque a finales de 1957 me fui a trabajar y vivir en Santa Cruz de Tenerife, volví a El Paso cada año hasta 1961, inclusive, cuando emigré a Venezuela.

De esa década de los años ’50s tengo fotos que guardo como reliquias, pues me traen recuerdos de varios tipos: lugares, festividades, encuentros, amistades, amores platónicos, personajes que en mayor o menor grado influyeron en mi vida, etc.

Este último punto, el de los personajes, se me reveló con el tiempo como de importancia capital, pues caí en cuenta de que mi padre, de una forma no impositiva pero constante y oportuna, los usó para indicarme qué cualidades y comportamientos valía la pena imitar y cuáles no, lo cual ha probado ser, al menos conmigo, un método muy efectivo de enseñanza.

Para escribir acerca de esta década me basaré en las fotos arriba mencionadas, aunque esta vez, y en contra de mi costumbre, tal vez no logre apegarme a un orden cronológico. Voy con la primera.

Foto cortesía de Roberto Pérez Simón.

De izquierda a derecha.

Fila trasera:  1, Roberto Pérez Simón;  2, Salvador Miralles Pérez , cura párroco de El Paso;  3, Juan X.

Fila delantera: 1, Fernando Miralles Pérez, hermano de Salvador;  2, Argensola (Solita) Hernández Pérez;  3, María Celia Padrón Acosta;  4, María del Carmen (Carmencita) Padrón Acosta;  5, José Ángel Pérez Simón †, hermano de Roberto.

  • Roberto Pérez Simón y su hermano José Ángel son parientes lejanos míos; compartimos tatarabuelo de apellido Padrón.
  • Salvador Miralles Pérez llegó a El Paso, con su madre y hermanos/as, procedente de Fuencaliente y fue párroco de El Paso por muchos años.
  • Fernando Miralles, el eterno escéptico religioso (tal vez por tener un hermano cura) fue el único que de su familia emigró a Venezuela, y todavía vive en Caracas pero con sempiterna añoranza de El Paso, aunque nació en Valle Guerra (Tenerife).
  • Solita —hermana de Luz María, a quien puede verse en la foto de este post—fue vecina mía, y aún recuerdo que la reunión de festejo de su boda con Juan Lozano (q.e.p.d.) se celebró en su casa, y que antes de que llegaran los recién casados sonaba en un fonógrafo de los de aquella época la canción «Aquellos ojos verdes» cantada por Los Panchos y reproducida desde un long-play de los de pasta.
  • Carmencita y María Celia son hijas de Pedro Padrón, el hermano menor de mi padre y, por tanto, primas hermanas mías. María Celia es la madre de Lucy de Armas Padrón, la autora de algunas muy buenas fotos que he publicado en este blog.
  • José Ángel Pérez Simón emigró a Venezuela, al igual que su hermano Roberto, durante esta década, y fue por años dueño de la agencia de viajes El Teide, archiconocida en la colonia canaria en Venezuela. Regresó a Canarias y murió en Tenerife en 2004.

Por lo que se ve al fondo, la foto debe haber sido tomada en el costado norte de la Plaza Nueva, cerca de la esquina noroeste.

Esa plaza fue lugar de los paseos que describí en Tiempos de ayer, y en ella se daban reuniones netamente sociales, como los referidos paseos de antes y después de la misa dominical; religiosas, como las congregaciones durante el Jueves y Viernes Santo, misas del Corazón de Jesús, etc.; o bailables, como las verbenas que, si mal no recuerdo, se hacían durante carnaval o fiestas de El Pino.

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: La belleza

LA BELLEZA

Desde el átomo azul que en el espacio
se difunde en el éter transparente,
hasta el astro más grande que reacio
de Dios cumple la ley omnipotente,
yo contemplo la causa indefinida,
emanación del Cielo: la belleza;
lo grande y misterioso de la vida
que a las cosas le dio Naturaleza.

Mas no obstante encontrarla en todo ser
y en grado alto en el Arte y la mujer,
apurando mi rauda fantasía,
al proseguir de ese ideal en pos,
y como último fin del alma mía,
encuentro sólo la belleza en Dios.

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: Siempre soberbia

SIEMPRE SOBERBIA

Impulsando las ruedas del Progreso,
marcha el hombre en el Carro de la Vida;
mas en su viaje torna en retroceso,
hasta el grado servil de fratricida.

Predica en sus ensueños la Verdad,
censurando al antiguo barbarismo;
mas, para mí, la altiva Humanidad,
por su soberbia siempre fue lo mismo.

[*ElPaso}– Conmemoración del 50° aniversario de la entronización de la imagen de la Virgen de Coromoto / Wifredo Ramos Hernández

(Wifredo Ramos Hdez.)

Este pasado 22 de enero de 2011 se conmemoraron, en el templo parroquial de Nuestra Señora de Bonanza, en El Paso, los cincuenta años de la entronización en este templo de la imagen de Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela.

La imagen fue donada por don Efraín Paredes Pacheco quien en los años ’60s fuera cónsul de Venezuela en Santa Cruz de Tenerife.

Imagen de la Virgen de Coromoto, puesta, para este evento, en el altar mayor del templo pasense.

La bendición de la imagen se realizó el 19 de junio de 1960, siendo párroco de El Paso Don Salvador Miralles. Actuó como padrino el mismo Sr. Paredes Pachecho, pero como su esposa no pudo asistir para actuar como madrina la representó Doña Florentina (Florita) Fernández Pérez, esposa del entonces alcalde pasense, Don Santiago García Castro.

En el año 2004, un grupo de pasenses que en su tiempo fueron emigrantes acogidos en la bella Venezuela iniciaron en El Paso, teniendo como emblema la citada imagen, la celebración de una fiesta en honor de la Virgen de Coromoto.

Fila delantera. De izquierda a derecha:  1, D. Vicente Rodríguez (hablando con una dama);  2, La dama (?);  3(?);  4 (?);  5, D. Higinio Máximo Brito, alcalde de El Paso;  6 (?);  7,  D. Pedro M. Martín, concejal de cultura;  8, D. Primitivo Jerónimo, consejero de cultura del Cabildo Insular de La Palma.

A fin de que la fiesta de este año revistiera mayor solemnidad, Don Vicente Rodríguez Martín, promotor y fundador de la «Comunidad Venezolana» —agrupación de pasenses y otros Canarios que cada año se dan a la tarea de activar recuerdos y relaciones amistosas con Venezuela— cursó una invitación para promover la asistencia a los actos de este 50° aniversario, actos entre los que destacaron:

  • Misa solemne presidida por el párroco de El Paso, Don Domingo Guerra, con acompañamiento coral del grupo parroquial del templo de la Sagrada Familia, de Tajuya.
  • Intervención de Don Juan Ramón Rodríguez quien saludó a los asistentes y declaró que el motivo de la reunión era la conmemoración del 50° aniversario de la entronización, en su altar de este templo parroquial, de la Virgen de Coromoto, como recordación de nuestras relaciones con las tierras venezolanas, y expresó su deseo de que esta fiesta anual continúe con mayor entusiasmo cada año.
  • Homilía pronunciada por el citado párroco quien, con elocuentes palabras, comentó motivos y orientaciones de esta celebración, valorando los esfuerzos y sacrificios de los emigrantes, y los consiguientes beneficios de ello derivados, como el fomento de las relaciones humanas, de la hermandad y de la deseable paz.
  • Jóvenes, hijos y familiares de quienes una vez emigraron a Venezuela, participaron en lecturas y ofrendas.
  • El promotor, Don Vicente Rodríguez Martín, procedió a la lectura de lo impreso en unas estampas a color, contentivas de una oración y peticiones a la Virgen de Coromoto, estampas que luego fueron repartidas entre los asistentes.

También expresó su agradecimiento a las distintas autoridades, colaboradores y feligreses, que asistieron al acto, mencionando a Don Antonio Manuel Díaz Rodríguez —quien por motivos de salud no pudo asistir— persona que, como cónsul de Venezuela en Santa Cruz de La Palma en la década de los ’60s, participó en 1960-1961 en la entronización y bendición de la imagen; y extendió al párroco, Don Domingo Guerra, el agradecimiento general por la colaboración y facilidades dadas.

Ante el altar de Ntra. Sra. de Coromoto se procedió a dar lectura a una página del Libro de Inventarios en la que se hace referencia a dicho altar, que sigue el estilo «gótico» de los retablos anteriores realizados por el maestro tallista alicantino Don Francisco Arnau para el templo neogótico.

Doña Guadalupe González, presidenta el Excmo. Cabildo Insular, y Don Higinio Máximo Brito, actual alcalde de El Paso, procedieron al descubrimiento de una placa, colocada en la pared junto al altar, alusiva al 50° aniversario.

Al final, se invitó a los asistentes a congregarse en el Recinto Parroquial para disfrutar de un vino y repostería en una reunión que resultó un grato coloquio con expresión de deseos por aumentar los lazos fraternales promovidos desde El Paso por la «Comunidad Venezolana».

Lamentablemente, la lluvia impidió la salida de la imagen en procesión alrededor del templo.

Wifredo Ramos Hernández
Cronista Oficial de la ciudad de El Paso

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NotaCMP.- La realización del altar de la Coromoto, el que muestra la última de las fotos de arriba, fue encargada por el entonces párroco, Don Salvador Miralles, al artista pasense Wifredo Ramos, autor de este artículo, quien para llevar a cabo esa obra tuvo por ayudantes a los carpinteros, también pasenses, Anatolio Rodríguez, y Rodrigo Sosa, coetáneo y amigo mío.

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Fotos cortesía de Maricarmen Taño Padrón