—Doctor, vengo a que me ayude con mi problema de doble personalidad
—Pues pasen adelante y hablamos los cuatro.
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—Pues pasen adelante y hablamos los cuatro.
El romance de la montera forrada en verde
Uno de los elementos que da identidad propia a la vestimenta tradicional de la isla canaria de La Palma son los peculiares tocados con monteras, de hombre o mujer
Tabaquismo es un trastorno por adicción al tabaco, así como la intoxicación por exceso de nicotina, y no es apropiado usarlo para referirse a su mero consumo.
Uso no recomendable
Uso recomendable
Tabaquismo, según el Diccionario de la Real Academia Española, es la ‘intoxicación crónica producida por el abuso del tabaco’ y no es adecuado usarlo para referirse simplemente al consumo de tabaco.
Más técnicamente, según el Diccionario de términos médicos, de la Real Academia Nacional de Medicina (España), el tabaquismo es un trastorno que se considera una enfermedad del grupo de las adicciones, así como el estado patológico producido por un exceso de nicotina, uno de los componentes de la planta, aunque para este último sentido se prefiere nicotinismo.
La ‘Ruta Sanmao’: el motivo por el que el turismo chino se está fijando en La Palma
Un itinerario por la Isla recorre los pasos de Sanmao, una de las escritoras más célebres de Asia, que popularizó La Palma a través de sus obras. La reconocida escritora, pionera en la crónica de viajes, vivió en la Isla junto a su esposo en 1979
Viral y vírico pueden utilizarse indistintamente, en el ámbito de la Medicina, ya que se consideran sinónimos.
Uso correcto
El Diccionario de la lengua española remite del adjetivo vírico a viral, término incluido con el significado de algo ‘perteneciente o relativo a los virus’. Además, tanto viral como vírico entraron en el diccionario académico a la vez, en 1992 (anteriormente se habían recogido en dos ediciones manuales académicas). Otra variante es virósico, de uso en países como la Argentina y el Uruguay.
Por su parte, la Real Academia Nacional de Medicina de España, que también incluye vírico con el sentido de viral, especifica en la entrada de esta última voz que, aunque puede suscitar rechazo por considerarse anglicismo, en la práctica su uso está totalmente asentado.
En el caso de aludir al tratamiento que se utiliza para combatir el virus, tanto antiviral como antivírico, ambas escritas sin guion, son las formas adecuadas que recoge el Diccionario de la lengua española.
Por otra parte, es preciso recordar que, en el ámbito de las redes sociales e internet, la palabra viral se utiliza como adjetivo y como sustantivo, y presenta el significado de ‘mensaje, idea o contenido que se transmite de forma exponencial a través de las redes sociales mediante constantes reenvíos entre los usuarios’.
De izquierda a derecha: 1. Juan Antonio Pino Capote; 2. José Francisco Acosta Perera † (Perati)
Nota.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre o apellido es el que va en vez de las XX.
Foto y datos cortesía de Juan Antonio Pino Capote
La expresión inglesa air guitar, que alude a los movimientos que hace una persona simulando que toca una guitarra imaginaria, se puede traducir como guitarra aérea.
Uso inadecuado
Uso adecuado
Esta expresión inglesa se emplea para aludir a la actividad en la que una persona figura estar tocando una guitarra eléctrica imaginaria siguiendo el ritmo de una canción, generalmente de rock o heavy. La popularidad de este ejercicio en algunos países es tal que ya se celebran algunos campeonatos nacionales.
Dado que air guitar tiene una traducción transparente y directa, se recomienda hacer uso de la alternativa guitarra aérea, en minúscula y sin ningún tipo de resalte, para evitar el extranjerismo.
Si se desea emplear el extranjerismo, lo adecuado es escribirlo en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entre comillas.
De izquierda a derecha: 1. Ángel Díaz Pino (Lelo, quien el 06/07/1956 me rescató en el interior de la Caldera de Taburiente); 2. Luis Díaz Pino (Luis Pino)
Nota.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre o apellido es el que va en vez de las XX.
La expresión patrimonio de la humanidad se puede escribir con minúscula, pues se trata de una declaración, pero también es válida la grafía Patrimonio de la Humanidad, con mayúsculas iniciales, si se entiende como una distinción.
Una declaración es la constatación de que algo o alguien reúne una serie de requisitos o condiciones, sin tener carácter exclusivo y a menudo con una serie de obligaciones y derechos asociados, como zona catastrófica, utilidad pública, parque nacional, bien de interés cultural, estado de excepción o persona no grata.
Al no ser premios ni galardones, sino meras etiquetas descriptivas, se escriben en general en minúsculas, como por ejemplo en «La asociación de voluntariado, declarada de utilidad pública, acompaña a estas mujeres». Sin embargo, en el caso de las ciudades o monumentos que han sido declarados patrimonio de la humanidad, no es rara y se puede considerar válida la aplicación de mayúsculas distintivas: «Padua ya es Patrimonio de la Humanidad gracias a los frescos de Giotto».
La denominación patrimonio de la humanidad, en el sentido en que se emplea normalmente, no es un nombre establecido de modo oficial, sino un modo informal de expresar que un bien merece especial protección con su inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.