[Canarias}— Aridane. Centenario de la primera piedra del Hospital Infanta María Teresa/ y 2 – María Victoria Hernández

Aridane. Centenario de la primera piedra del Hospital Infanta María Teresa/ y 2

Hará próximamente cien años, el 2 de julio de 1921, que se colocó la primera piedra del Hospital Infanta María Teresa, obra patrocinada por la Real Junta de Damas Llanenses de la Caridad.

Artículo relacionado:

[LE}— «Había muchas personas», no «habían muchas personas»

Cuando el verbo haber expresa existencia o presencia de personas o cosas, lo adecuado es emplearlo siempre en singular: había muchas personas, no habían muchas personas.

Uso inadecuado incorrecto

• Hubieron cien personas.

• Habían dos policías.

• Habrán problemas.

• Han habido numerosos casos.

• Tienen que haber dos libros.

Uso adecuado correcto

• Hubo cien personas.

• Había dos policías.

• Habrá problemas.

• Ha habido numerosos casos.

• Tiene que haber dos libros.

Como explica el Diccionario panhispánico de dudas, el verbo haber es impersonal cuando significa ‘existir, ocurrir’, por lo que sólo se conjuga en tercera persona del singular, tanto en los tiempos simples como en los compuestos: hay, había, hubo, ha habido, habrá, habría, haya, etc. Son inadecuadas incorrectas, entonces, expresiones como habían problemas o han habido problemas, ya que lo apropiado es había problemas y ha habido problemas.

En estas construcciones, lo que a menudo se toma por sujeto es, en realidad, el complemento directo, como se comprueba por el hecho de que se puede sustituir por los pronombres lo, la, los o las: había tres personas > las había.

Otro modo de evitar este error es pensar en una frase equivalente, pero en tiempo presente con hay: entre hubo dos fiestas o hubieron dos fiestas, la apropiada es en singular, hubo, porque en presente sería hay dos fiestas y no han dos fiestas, que sería el plural.

Se recuerda finalmente que, cuando se emplea haber como verbo principal en una perífrasis con este significado, el verbo auxiliar también va en singular: tiene que haber dos libros y no tienen que haber dos libros; debe haber dos libros y no deben haber dos libros.

Fuente

[LE}— «Antídoto» no es lo mismo que «vacuna»

El término antídoto es el adecuado para referirse al ‘medicamento que se emplea contra un veneno’ o la ‘medicina o sustancia que contrarresta los efectos nocivos de otra’, por lo que no es apropiado emplear esta voz como sinónimo de vacuna, ‘preparado de antígenos que, aplicado a un organismo, provoca en él una respuesta de defensa’, como se indica en el Diccionario de la lengua española.

Uso inadecuado

• No hay suficientes dosis del antídoto, y la estrategia de vacunación ha quedado en el aire.

• El antídoto de Pfizer al detalle: estos son los 10 ingredientes que tiene la vacuna contra la COVID-19.

• Pfizer admite que solo podrá producir la mitad de las dosis previstas en 2020: el Reino Unido ya había autorizado la administración de este antídoto.

Uso adecuado

• No hay suficientes dosis de la vacuna, y la estrategia de vacunación ha quedado en el aire.

• La vacuna de Pfizer al detalle: éstos son los 10 ingredientes que tiene la vacuna contra la COVID-19.

• Pfizer admite que sólo podrá producir la mitad de las dosis previstas en 2020: el Reino Unido ya había autorizado la administración de esta vacuna.

Según el Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina, un antídoto es un ‘fármaco que neutraliza la acción nociva de otro fármaco, de un producto tóxico o de un veneno. Puede actuar de forma específica (antídoto verdadero) o inespecífica’, y señala como sinónimos antitóxico, antiveneno o contraveneno, pero no vacuna, que es un preparado de antígenos con el que se pretende provocar una reacción defensiva en un organismo.

Por tanto, como especifican fuentes consultadas de la Academia de Medicina, el concepto de vacuna no tiene nada que ver con el de antídoto: los antídotos no previenen enfermedades o infecciones, sino que actúan contra intoxicaciones.

Fuente

[LE}— Alternativas a «briefing»: «sesión informativa», «informe»…

La expresión sesión informativa o informe, dependiendo del contexto, son alternativas adecuadas al anglicismo briefing.

Uso no recomendado

• Mañana se celebrará una sesión matinal, seguida de un briefing con los medios de comunicación.

• La aplicación facilita a los controladores la realización del ‘briefing’ desde cualquier dispositivo móvil.

• Las candidatas tendrán un briefing con los miembros del COI en la sede del Comité Olímpico Internacional en Lausana (Suiza).

Uso recomendado

• Mañana se celebrará una sesión matinal, seguida de una sesión informativa con los medios de comunicación.

• La aplicación facilita a los controladores la realización del informe desde cualquier dispositivo móvil.

• Las candidatas tendrán una reunión informativa con los miembros del COI en la sede del Comité Olímpico Internacional en Lausana (Suiza).

Briefing es un anglicismo que el diccionario de Oxford define como ‘reunión para dar información e instrucciones’ y ‘acción de informar o instruir a alguien’, conceptos que se expresan perfectamente en español con las expresiones sesión o reunión informativa, para el primer sentido, y la voz informe, para el segundo significado.

Fuente

[Hum}— Llamada desde el Infierno

En el Infierno coincidieron Maduro, Trump y la reina de Inglaterra.

Trump les comentó a los otros dos que había descubierto que en el Infierno había un teléfono y que iba a hablar con el Diablo para pedirle que le dejara usarlo. Y, dicho esto, se presentó ante el Diablo y le pidió permiso hacer una llamada a los Estados Unidos.

El Diablo accedió y Trump habló durante 2 minutos. Cuando colgó, el Diablo le dijo que el costo de su llamada era de 6 millones de dólares. Trump le extendió un cheque de inmediato y pagó así su llamada.

Cuando al reunirse Trump con los otros dos les contó lo que le había pasado, la reina de Inglaterra quiso hacer lo mismo, y habló con Gran Bretaña durante 5 minutos. Al colgar, el Diablo le dijo que eran 10 millones de libras. La reina, asombrada, pagó sin rechistar.

Maduro, que no podía ser menos, sintió ganas de llamar a Venezuela para ver cómo había quedado el país al faltar él, así que solicitó permiso, agarró el teléfono y habló durante 3 HORAS. Cuando al final colgó, el Diablo le dijo que el costo de la llamada era de un millón de bolívares (menos de un dólar).

Maduro se quedó atónito, pues había sabido del costo de las llamadas de los otros dos, así que le preguntó al Diablo por qué era tan barato llamar a Venezuela.

El Diablo le respondió: «De INFIERNO a INFIERNO la llamada es local»