[LE}— «Porqué», «porque», «por qué» y «por que», diferencias

En los medios de comunicación escritos es muy frecuente ver cómo se confunden las expresiones porqué, porque, por qué y por que.

· Porqué. Porqué es un sustantivo, sinónimo de ‘causa’, ‘motivo’ o ‘razón’: «El responsable de fotografía de la casa de subastas explica el porqué de su valor», que puede ir también en plural: «Los porqués del entrenador no tienen sentido».

· Porque. La palabra porque es una conjunción que equivale a puesto que, dado que, ya que…: «Es difícil porque hay tres equipos más de un nivel muy alto». También puede tener valor de finalidad con un verbo en subjuntivo, equivalente a para que: «Hizo lo que pudo porque (o para que) su trabajo fuera excelente». En este caso, también es válida su escritura en dos palabras.

· Por qué. Por qué es la combinación de la preposición por y el interrogativo qué: «¿Por qué no aumenta el número de vivienda protegida?»; se reconoce si se le agrega la palabra razón: «Le preguntaron por qué (razón) ingresó al club».

· Por que. Por que es la combinación de por y el pronombre relativo que y se reconoce fácilmente porque siempre se puede intercalar un artículo entre ellos: «Ese es el motivo por (el) que decidió no ir». También puede tratarse de la preposición por exigida por verbo, sustantivo o adjetivo, y la conjunción que: «Los trabajadores votaron por que no se convoque la huelga» (votar por algo).

Fuente

[Hum}— Efectos de la pandemia

Hablando muy en serio, tenemos que tomarnos la cuarentena con calma, pues hay gente que se está volviendo realmente loca al estar encerrada.

Justo se lo estaba contando esta mañana al microondas y a la tostadora mientras nos tomábamos el café, y los tres estábamos de acuerdo. A la lavadora ya no le cuento nada porque a todo le da vueltas, y a la nevera la noto fría y distante. Ahh, se me olvidaba que he dejado de hablar con la plancha porque se calienta por nada, y acabo de poner la báscula del baño mirando a la pared, y la voy a dejar así hasta que me pida perdón. ¡Exagerada de mierda!

Cortesía de Charo Bodega