Un turista se pasea por una tienda de mascotas, y observa a un cliente que le pide al encargado:
«Me da un mono C, por favor».
El encargado coge un mono del almacén, lo pone en una jaula y se lo entrega al cliente.
«Son 5.000 dólares».
El cliente paga y se retira. El turista, intrigado, le pregunta al encargado:
«¿No es demasiado caro 5.000 dólares por un simple mono?»
El encargado le responde:
«¡Ah!, ese mono puede programar en C y muy rápido, de forma óptima, y sin errores. Bien pagado está su precio».
El turista se para frente a unos monos de otra jaula.
«Ésos son más caros todavía: ¡10.000 dólares! ¿Qué es lo que hacen?»
Y dice el encargado:
«¡Oh!, esos son monos C++; manejan programación orientada a objetos, código C++, y algo de Java»
El turista sigue mirando alrededor y ve un tercer mono, solo en una jaula, al precio de 50.000 dólares. Indignado, exclama:
«¡Ese mono cuesta más que todos los otros juntos! ¿Qué puede hacer para valer ese precio?»
El encargado se encoge de hombros y contesta:
«Bueno, en realidad no lo hemos visto hacer nada todavía, pero dicen que es un consultor».
