El psiquiatra incentiva al paciente:
—Cuénteme desde el principio.
—Está bien, doctor. Al principio, yo creé el cielo y la Tierra…
Cortesía de Fernando Lacoste
El psiquiatra incentiva al paciente:
—Cuénteme desde el principio.
—Está bien, doctor. Al principio, yo creé el cielo y la Tierra…
Cortesía de Fernando Lacoste
09 junio, 2014
David Sanz
El Ayuntamiento de El Paso acordó en pleno, con el respaldo del grupo de Gobierno (PSOE-PP) y la abstención de CC, bautizar la Biblioteca Municipal con el nombre de Antonio Pino Pérez.
El concejal de Cultura, Andrés Carmona, que presentó esta propuesta, anunció también que en el marco del “Día del Municipio”, que se celebrará el 25 de junio, está previsto, entre otros actos, la presentación del libro Abarim, una amplia biografía novelada realizada por Rosario Pino Capote, hija de Antonio Pino Pérez.
Retrato de Antonio Pino Pérez. | DA
Antonio Pino nació en 1904, en El Paso. Tras la etapa formativa media en La Palma y Tenerife, se trasladó a Madrid y Santiago de Compostela, donde realizó los cuatro primeros cursos de Medicina. Partió a Cuba para estudiar Letras en la Universidad de La Habana, y allí formó parte de la redacción de la revista Tierra Canaria desde su creación hasta su cierre.
A su regreso de Cuba, terminó los estudios en Madrid, cursando la especialidad de Odontología en la Universidad Central. En 1935 contrajo matrimonio con Amparo Capote y se estableció en Santa Cruz de La Palma, ciudad en la que fue concejal desde 1936 hasta 1944, año en que pasó a ser consejero del Cabildo hasta 1949.
Carmona destaca que “desde el Cabildo colaboró en los asuntos concernientes al Ayuntamiento de El Paso, como los fondos para la Repoblación Forestal, el camino de La Cumbrecita, etc.”, hasta que en 1945 fijó su residencia en su municipio natal, donde fue designado alcalde en septiembre de 1946, cargo en el que cesó en 1948.
Durante 21 años, hasta septiembre de 1970, formó parte de la Corporación de El Paso, desempeñando la alcaldía, nuevamente, desde mayo de 1949 hasta 1955.
Antonio Pino tuvo una gran vocación cultural y literaria, que expresó de forma diversa. Fue corresponsal de DIARIO DE AVISOS en El Paso, y Cronista Oficial del municipio, además de realizar una importante producción poética.
Desde 2006, en el marco de la Bajada del Pino, se creó el “Premio de Poesía Antonio Pino”.
10/06/2014
Conforme a las normas de la Ortografía, el prefijo super- se escribe unido a la palabra a la que antecede, sin tilde y sin guión ni espacio intermedio.
Sin embargo, en los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como
Excepcionalmente, y como ocurre con todos los prefijos, se escribe separado de la base a la que afecta cuando ésta está formada por un conjunto de palabras con un significado unitario (super de moda, super a gusto…)*.
Únicamente llevará tilde si se emplea como sustantivo, equivalente a supermercado o a un tipo de gasolina («Lo compramos en el súper», «Este año la súper subirá de precio») y cuando se utiliza como adverbio o adjetivo pospuesto al sustantivo («Es una idea súper», «Lo pasamos súper en la fiesta»).
Así pues, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir
(*) NotaCMP.- Me temo que en estos casos también lleva tilde, pues de no ponérselo tendría que pronunciarse como palabra terminada en -er, o sea, aguda.
Después de varios chequeos físicos, y a la vista del resultado de muchos análisis, el doctor le dice al paciente:
—Tengo que darle dos malas noticias: la primera es que usted tiene cáncer, y la segunda es que usted tiene alzhéimer.
Responde el paciente:
—Vaya, ¡por lo menos no tengo cáncer!
Cortesía de Fernando Lacoste
09/06/2014
La filóloga Héloïse Guerrier desvela de dónde vienen algunas de las expresiones castizas más empleadas.
Cuando en la Edad Media un señor feudal ponía en práctica el derecho de pernada sobre la esposa de un vasallo, se colocaba en la casa una cornamenta de ciervo que dio origen a la conocida frase «poner los cuernos», una de las expresiones cuyo origen revela la filóloga Héloïse Guerrier .
La filóloga francesa analiza castizos modismos, como «estar en todos los fregados», «dar el coñazo» o «cágate lorito», ante el desconcierto que le produjeron como extranjera estas expresiones populares formadas con palabras y términos sencillos, entre el surrealismo y lo escatológico, y cuyo significado real no tiene nada que ver con lo enunciado.
A Guerrier (Francia, 1981), que estudió filología hispánica en la Sorbona, el interés por estas frases le vino cuando se trasladó a vivir a Madrid, hace diez años. «En la Facultad no te enseñan las expresiones de este tipo que se usan en la calle, y las españolas son muy gráficas: «cagarse en la leche», «montar un pollo», «que te folle un pez»… Yo me las apuntaba porque si te paras a pensar en ellas son verdaderamente perturbadoras», explica.
Investigó su origen en diccionarios de dichos, frases hechas y populares (como los de Buitrago, Celdrán o Seco), «buceó» por internet y comprobó que detrás de cada una de esas expresiones «había mucha miga».
La filóloga analizó la etimología, cuál era el uso inicial, en qué contexto se creó, y cómo habían ido evolucionando.
«Dormir la mona», por ejemplo, se remonta al siglo XVI y hace referencia a la costumbre que había de dar vino a los monos para ver el efecto que les provocaba.
«Montar un pollo» viene de la palabra poyo, un banco de piedra arrimado a la pared junto a la puerta de las casas de los pueblos. Así se llamaba en el siglo XIX al podio en el que los oradores pronunciaban sus discursos en las plazas, y que solían terminar en polémicas y encendidas discusiones.
«Manda huevos» es la versión romance del «mandat opus!» (= la necesidad obliga), que se empleaba en el ámbito jurídico.
Por encima del machismo residual que lleva consigo en ocasiones la lengua —»es la polla» para referirse a algo positivo, mientras que «menudo coñazo» se asocia a algo negativo—, Guerrier encontró que muchas expresiones utilizaban palabras vinculadas a la comida y al sexo: «estar metido en el ajo», «que te den morcilla», «joder la marrana», «echar un polvo»,…
«En Francia hay expresiones así, pero aquí son más bestias», comenta Guerrier, que aún recuerda su sorpresa cuando un compañero de Astiberri, cansado de que algunos autores se pasaran por la editorial sin avisar, gritó: «Esto parece el coño de la Bernarda».
Esta extraña frase hace referencia a una curandera granadina cuya vagina se halló intacta al desenterrarla, pero en otras, se dio por vencida ante la dificultad para convertirlas en una imagen.
«Frases como «no tengo el chichi para farolillos» y con «verdades como templos» tuvo que sacarlas de la lista porque eran demasiado complicadas», comenta sonriente.
Las explicaciones de las locuciones está traducida al inglés y al francés (tanto en su significado real como literal: «to shit in the milk», «etre fourré dans l’ail«, por citar dos ejemplos) por lo que el glosario saciará la curiosidad de los nativos y ayudará a combatir las dudas de los extranjeros que suelen «hacerse la picha un lío» cuando buscan la literalidad de algunas expresiones.
Para el escritor Pablo Martín Sánchez, la obra de Guerrier presenta «una combinación hilarante de modismos y de imágenes que producen cosquillas en el cerebro».
09/06/2014
Los verbos crispar y encrespar son los adecuados para expresar la idea de irritación, exasperación o enfurecimiento, y es inapropiada la forma encrispar.
En los medios, sin embargo, aparece ocasionalmente esta última forma, como se comprueba en los siguientes ejemplos:
La grafía encrispar probablemente sea un cruce de dos palabras que en la práctica funcionan como sinónimas: crispar, que según el Diccionario Académico es ‘irritar, exasperar’‚ y encrespar, que es ‘enfurecer, irritar y agitar a una persona o a un animal’.
Así, en los ejemplos anteriores habría sido más apropiado escribir
También se ha detectado esta grafía impropia en otros sentidos de encrespar, como en «Ante una solicitud de diálogo se encrispa los bigotes», donde habría sido más adecuado encrespa porque se refiere a que se riza o se eriza los bigotes.
El psiquiatra al paciente:
—Mi amigo, tengo una mala y una buena noticia para usted. La mala es que usted tiene fuertes tendencias homosexuales.
—¡Dios mío, doctor! Y… ¡¿cuál es la buena noticia?!
—La buena es que usted me resulta muy atractivo.
Cortesía de Fernando Lacoste
04/06/2014
En ocasiones, se hace un uso abusivo de la preposición desde para indicar mera ubicación, y no origen, y se relega en, que es la más adecuada para estos casos.
En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como
Según el Diccionario Académico, desde indica origen (‘denota el punto, en tiempo o lugar, de que procede, se origina o ha de empezar a contarse una cosa, un hecho o una distancia’), motivo por el cual su uso para indicar ubicación no puede considerarse, en términos generales, incorrecto.
Sin embargo, en este tipo de oraciones siempre es posible recurrir a en y, en algunos casos, sencillamente suprimir la preposición desde, evitando con ello el posible abuso de unas colocaciones que se han hecho muy frecuentes en el lenguaje informativo de la prensa.
Así, en los ejemplos anteriores, podría haberse dicho que
¿Sabes cómo diferenciar al psiquiatra de su paciente?
El psiquiatra es el que tiene la llave del consultorio.
Cortesía de Fernando Lacoste