[LE}– ‘Cajas de ahorros’, no ‘cajas de ahorro’

07/06/2013

La expresión caja de ahorros, que el Diccionario Académico define como ‘establecimiento destinado a guardar los ahorros de los particulares, proporcionándoles un interés’, hace el plural como cajas de ahorros y no como cajas de ahorro, aunque sean entidades dedicadas al ahorro.

Sin embargo, en los medios de comunicación se encuentran frecuentes ejemplos del plural anómalo:

  • «La obra social de las cajas de ahorro podrá tener como destinatarios a los impositores» o
  • «Las cajas de ahorro constituían, hasta hace poco, una especie en peligro de extinción», en los que lo apropiado habría sido escribir «las cajas de ahorros».

Fuente: Fundéu

[Hum}– Irish. Don’t drink and drive!

An Irish priest is driving down to New York and gets stopped for speeding in Connecticut. The state trooper smells alcohol on the priest’s breath and then sees an empty wine bottle on the floor of the car.

He says,

—Sir, have you been drinking?

—Just water—, says the priest.

The trooper says,

—Then, why do I smell wine?

The priest looks at the bottle and says,

—Good Lord! He’s done it again!

Courtesy of Carmen O’Dogherty

[LE}– De lenguas o dialectos, y términos de Argentina

2013-06-05

Amando de Miguel

La polémica sobre si son lenguas o dialectos se parece al cuentecillo de si eran galgos o podencos, pero reconozco que es una polémica viva.

José Antonio Martínez Pons me cuenta que en Mallorca hay variaciones sustantivas de palabras corrientes entre dos pueblos situados una decena de kilómetros. Incluso en Palma se distingue a los del barrio de Santa Catalina por su peculiar acento y vocabulario.

Don José Antonio me dice que hay un músico vasco, un tal Escudero, que ha compuesto una obra coral en tres versiones: en el vascuence de su pueblo, en batúa y en castellano.

Tomás Gimpera Pere se acoge a la autoridad de Emilio Alarcos para concluir que entre el catalán y el valenciano hay menos diferencias que entre el castellano de Madrid y el de Andalucía. Puede ser según cómo se mida, digo yo. Además, eso no prueba nada.

Don Tomás asegura con ironía que «ha descubierto, asombrado, que hablo y domino perfectamente cuatro lenguas diferentes», a saber, el lampao, el valenciano, el balear y el catalán. Ese último es su «idioma propio». No habla del castellano, aunque escribe en ese idioma y concluye:

«Que a nadie le extrañe que cada vez seamos más los ciudadanos del noreste que queremos largarnos de esta mierda de país llamado España. Ni que sea para perder definitivamente de vista a los hijos de puta que escriben en Libertad Digital y en el resto de panfletos de la caverna liberal hispánica 1«.

¡Pero qué españolazo es don Tomás!

Ignacio Frías nos dice que garrabán es el fruto de la gabarda o escaramujo (rosal silvestre).

Jaime Lerner (nuestro corresponsal de Tel Aviv) aporta un pequeño diccionario sobre el origen de algunas expresiones porteñas (de Buenos Aires).

Por ejemplo, el atorrante es en Argentina el pendenciero y vulgar. El origen está en unas grandes tuberías que se utilizaron a principios del siglo pasado para acometer las obras de desagüe de la ciudad. Los caños o tuberías llevaban impreso el nombre del fabricantes francés: «A. Torrant et Cie.».

Los vagabundos de la ciudad se refugiaban en esos caños, y por un proceso de metonimia se acabó llamando atorrantes a esos marginados.

Don Jaime nos cuenta el origen de otras expresiones, como atar los bártulos, pero las llevaron a la Argentina los gallegos.

Los bártulos eran los libros de texto que traían los bolonios, los que iban a estudiar Derecho a Bolonia. Era otra metonomia: el librote de Bártulo de Sasso-Ferrato.

Hay otras expresiones específicamente argentinas, como croto (= indigente), por un tal José Camilo Crotto, gobernador de la provincia de Buenos Aires. Fue el que permitió a los peones rurales viajar en los trenes de mercancías.

Fuente: Libertad Digital

 

(1) NotaCMP.- ¿Del noreste? ¿Será tal vez catalán? ¿Y no será de izquierdas este tío? La verdad es que resulta difícil responder a estas preguntas, ¿no es cierto?

[Hum}– De gallegos: la propia muerte

Paco abrió el periódico y quedó atónito al leer, en la columna de obituarios, la noticia de su propia muerte.

De inmediato llamó a su amigo Manolo y, alterado, le dijo:

—Manolo, ¿viste el periódico de hoy? ¡Dicen que me morí!

Respuesta de Manolo, con tono de misterio:

—Sí, lo vi. ¿De dónde llamas?

Cortesía de Carmen O’Dogherty

[*Otros}– ‘Lanzarote Wine Run’, el desafío de correr entre viñedos y volcanes únicos en el mundo

06/06/2013

Romualdo Castillo

El cautivador paisaje de la isla es el escenario de un fin de semana (22 y 23 de junio) que combina gastronomía, running y amor por el vino.

La ‘Lanzarote WineRun’ es mucho más que una media maratón, es un espectáculo que aúna deporte, senderismo y promoción de la gastronomía y de los apreciados caldos locales.

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Nació como competición deportiva en 2009, y desde entonces ha evolucionado hasta convertirse en un evento que abandera un ocio y un turismo sostenible, imbricado en la frágil y espectacular naturaleza isleña.

Los 21 kilómetros de carrera transcurren por el espacio protegido de La Geria, principal zona de producción de los vinos Denominación de Origen de Lanzarote, y cuya variedad reina sigue siendo la malvasía volcánica, cultivada en hoyos semicirculares y rodeada de palmeras solitarias y casonas que fueron testigos de otra época.

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La Geria es un desierto negro y ondulado, dibujado por tres generaciones de sufridos lanzaroteños, que ya en el siglo XVIII supieron transformarlo y explotarlo en clave sostenible.

La práctica de esta respetuosa agricultura desértica ha dado como resultado un espacio único en el mundo, que aspira a ser nombrado Premio Europeo del Paisaje 2013.

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La ‘Lanzarote WineRun’ arrancará el próximo sábado 22 de junio con un Festival de Cocina Tradicional que reivindicará y divulgará los productos locales de temporada, prestando especial atención a dos fuentes tradicionales de sabor y carbohidratos: el boniato (batata) y la papa (patata), dos frutos de la agricultura insular, omnipresentes en la cocina tradicional y en las experimentaciones de la nueva cocina Canaria.

Al día siguiente, La Geria acogerá una carrera de 21 kilómetros y una ruta de trekking de 13 kilómetros que tendrán un denominador común: el respeto al corredor y al paisaje.

A ello se suman las mejores bodegas, que estarán presentes ofreciendo su amplia gama de vinos.

La ‘Lanzarote Wine Run’ es proyecto enmarcado en un plan de mayor alcance: «Salvar La Geria». Desde que, en los años 70, el turismo sustituyera al sector agrario como principal motor económico de la isla, muchas tierras se abandonaron.

Hoy, la identidad de Lanzarote y su principal valor turístico es su esencia paisajística, que es la síntesis más impactante su idiosincrasia e historia.

Por eso, el plan de revitalización del Espacio Agroecológico de La Geria persigue la sostenibilidad económica, cultural, medioambiental y turística de este paisaje, a través del enoturismo, el senderismo y la recuperación de espacios agrícolas degradados.

Fuente: ABC

Artículo relacionado:

[*Otros}– Antiguo ‘Club Isleño’ en la esquina de Padre Sierra, en Caracas. Siglo XIX

01 de junio de 2013

Gerónimo Alberto Yerena Cabrera

Durante el primer gobierno del general Antonio Guzmán Blanco, en la céntrica esquina caraqueña de Padre Sierra existió un centro de recreación denominado Club Isleño.

Estaba ubicado en la edificación situada en el ángulo noreste frente al Convento de las monjas de la Concepción, en donde, luego de salir las monjas en el año 1874, se inició la construcción del actual Palacio Federal.

Este club era el principal sitio de reunión de los isleños (Canarios) en la capital, tal como hoy lo es el Hogar Canario de Venezuela.

En ese período tuvimos la grata estadía del lanzaroteño Isaac Viera (1858-1941), que para entonces era un joven de avanzada y, a la vez, de espíritu aventurero, quien, al terminar el bachillerato en el Seminario Conciliar de Las Palmas, emigró a nuestra patria, «acariciando risueñas / ilusiones de oro y miel», según se lee en su folleto autobiográfico «Palotes y Perfiles» (1895).

Su estadía en Venezuela transcurrió entre mediado de los ’70s del siglo XIX y hasta 1882. Durante ese tiempo —además de ejercer, entre otras cosas, actividades docentes— fue testigo de varias peripecias sucedidas en nuestra capital, algunas de ellas muy “llamativas” y dignas de reprodución, cónsonas con la idiosincrasia del venezolano, y con los numerosos descendiente de esa segunda patria chica llamada “Islas Canarias”.

Quien luego fuera, al regresar a su patria, escritor, poeta, periodista y costumbrista, en su libro “Costumbres Canarias” —editado en el año 1916, B E N A C I M I E N T O. San Marcos, 42 (Madrid)— relata, en las páginas 145-146, lo sucedido en el antiguo Club Isleño.

El relato del propio escritor y poeta, testigo de lo acontecido en la esquina de Padre Sierra es el siguiente:

A raíz de ser nombrado ministro de Ultramar el señor León y Castillo, la Policía de Caracas, por orden de Guzmán Blanco, clausuró el Club Isleño establecido en la esquina de Padre Sierra, al lado de la confitería «La Colonial”, por escándalo público.

El motivo fue el siguiente:

Una noche, los socios del expresado centro, divididos en dos bandos, discutían acerca de cuál población era más importante, si Santa Cruz de Tenerife o Las Palmas, oyéndose decir desde la calle que las fichas con que se jugaba al tresillo (cierto juego de naipes, jugado por tres personas) en el «Gabinete literario» de la última de las mencionadas ciudades, eran más finas que las del casino de la capital de estas islas.

Se escucho decir «Esto, Inés, ello se alaba, / no es menester alaballo», un dicho Canario que bien sabían ellos lo que quería decir en doble sentido.

De las palabras pasaron a las manos, y fue tal la gresca que los muebles caían a la vía pública lanzados desde las ventanas altas del edificio social. Hay que destacar que una silla quedó encasquetada en la cabeza de una negra que a la sazón pasaba por aquel sitio.

Al día siguiente al de aquella monumental pelotera, los periódicos caraqueños satirizaron, con donosura y crueldad, a nuestros compatriotas que, olvidándose de que la ropa sucia debe lavarse primero en casa, se complacieron en hacer la colada en mitad del arroyo de ciudades extranjeras.

El patizambo Gregorio Solórzano, que estuvo en la batalla de Ayacucho, en el Perú, cada vez que nos encontraba nos decía, recordando aquel batifondo, y valga el argentinismo:

—Sepa usted, «catire», que los isleños son «piores» que los venezolanos «pa» armar «guachafitas»

Esta historia nos hace recordar al “Ilustre Precursor” de la Independencia, Don Francisco de Miranda —hijo de Canarios, el cual vivió, más de un siglo antes, en la casa diagonal a donde luego se estableciera este club— cuando dijo sus lapidarias palabras, vigentes en el actual siglo XXI: «¡Bochinche, bochinche! ¡Esta gente no sabe hacer sino bochinche!».

Estas palabras fueron pronunciadas por el Generalísimo Francisco de Miranda en la madrugada del 31 de julio de 1812, luego de recibir a un grupo de oficiales patriotas en el domicilio donde dormía, situado en el puerto de la Guaira, de donde partiría a la mañana siguiente con destino a Curazao.

Ahí, en esa oportunidad, “el Inmortal Canario” nos diagnosticó a todos, y los bochincheros a quien se refería “El Precursor” no eran precisamente los Canarios, más bien los criollos y, sobre todo, los “Mantuanos”.

Fuente: Venezuela de antaño

Cortesía de Hiram Pérez

[LE}– ‘Medioambiente’, mejor que ‘medio ambiente’

05/06/2013

Las formas medioambiente y medio ambiente son correctas, aunque es preferible la grafía simple.

Las palabras que pierden su acento al pronunciarse junto a otras tienden a escribirse unidas, motivo por el cual medio ambiente, arco iris o boca arriba forman medioambiente, arcoíris y bocarriba, de acuerdo con la Ortografía de la Lengua Española.

En los medios de comunicación es habitual leer oraciones como

  • «Todos los participantes compartieron una charla centrada en el cuidado del medio ambiente» o
  • «Iberia renueva sus certificados de calidad y medio ambiente».

Si bien esta grafía se considera correcta, lo más aconsejable habría sido escribir medioambiente en ambas oraciones.

Por otro lado, cuando forma parte de la denominación de un organismo, se aconseja respetar la forma que aparece en el nombre de la institución:

  • «El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente está trabajando para reducir en un 10 % las emisiones contaminantes para 2020».

El plural de medioambiente es medioambientes y el adjetivo derivado es medioambiental, en una sola palabra.

Fuente: Fundéu