Después de un terremoto, un gallego se encontró con un paisano, amigo y vecino, y éste le preguntó:
—¿Sufrió mucho tu casa?
—No, se cayó inmediatamente.
Después de un terremoto, un gallego se encontró con un paisano, amigo y vecino, y éste le preguntó:
—¿Sufrió mucho tu casa?
—No, se cayó inmediatamente.