[*IBM}– Del baúl de los recuerdos de IBM: Impresora IBM/1403 (3/3) – A la memoria de Henry Meza / Leonardo Masina

02-01-12

En la serie de temas de IBM que fueron tratados en 2003 mediante intercambio de e-mails, hoy va el tercero y último de un lote de tres que tratan sobre la Impresora IBM/1403.

Carlos M. Padrón

***

14-10-2003

Leonardo Masina

Leo Masina, 1972

Este otro recuerdo quiero dedicarlo a un gran compañero y una gran persona que, desafortunadamente, ya no está con nosotros: HENRY MEZA (q.e.p.d.).

Estaba Henry en el IVIC con un problema con la 1130 y me pidió si podía ir a darle una mano y, de paso, que le llevara aceite hidráulico de carro para la 1403 (la caja hidráulica de la 1403 utilizaba un tipo de aceite compatible con el de algunos modelos de carro), ya que la caja estaba medio vacía.

Al llegar me di cuenta de que lo que la 1403 tenía dentro no era ya aceite sino una cosa muy viscosa, más parecida a la grasa, así que le dije a Henry que era mejor cambiar la caja.

Llamamos al stock y, desafortunadamente, no quedaba ninguna caja, pero estaba un compañero desocupado al que le pedimos el favor de que le sacara la caja a una de las máquinas del almacén y nos la subiera al IVIC mientras nosotros sacábamos la caja de la 1403 y arreglábamos el problema a la 1130.

Pasaron algunas horas y el compañero no apareció. Disimuladamente intentamos localizarlo, pero no estaba ni en el stock ni en el almacén, y en IBM nos decían que había salido hacía horas para el IVIC.

Al ver que pasaba el tiempo y no teníamos noticias de él, y ya era tarde y no quedaba casi nadie en el IVIC, se me ocurrió una idea. Frente al centro de computación estaba el laboratorio de electrónica. Entramos, y a una persona que quedaba de guardia toda la noche le pedí si tenía algún solvente, y me dio una garrafa de plástico llena.

Eché un poco de solvente en la caja de la 1403 para que el aceite se diluyera, y así lo fuimos sacando. Luego vacié un poco más en la caja y la dejé funcionar para que fuera limpiándose, y el solvente, un líquido transparente, fue tomando un color achocolatado. Pero lo raro era que iba evaporándose y así prácticamente tuve que echar la garrafa entera.

Cuando el líquido ya salía más limpio, terminé de vaciar lo poco que quedaba en la garrafa, echamos el aceite hidráulico y la impresora empezó a trabajar perfectamente.

Tanto a Henry como a mi empezó a pesarnos mucho la cabeza y estábamos como un poco mareados. Pensamos que era el cansancio y el no haber almorzado ni cenado a pesar de la hora, y en eso apareció el técnico que nos había dado el solvente. Venía a preguntar cómo nos había ido, y dijo: “¡Qué olor tan raro hay aquí! ¡Es mareante!”.

Entonces le pregunté qué era lo que como solvente me había dado, y él, cándidamente, me contestó: “Cloroformo”. O sea, que a Henry y a mí nos había puesto groguis y a volar “esnifando” cloroformo.

Decidimos salir afuera a tomar un poco de aire fresco para despejarnos, y dejando las puertas del centro abiertas para que se ventilara el local. Nos sentamos en el césped y nos quedamos dormidos.

No sé quién fue el que se despertó primero, pero el susto fue tremendo cuando miramos el reloj y nos dimos cuenta de que ya eran pasadas las 2 de la madrugada. Creo que nos quedamos dormidos unas buenas cuatro horas.

Volvimos adentro a toda carrera, tapamos las máquinas, cerramos todo, y salimos para volvernos a casa, acordando antes no comentar nada en la oficina para no descubrir al compañero que nos había dejado colgados al no aparecer con la caja para la 1403.

Salimos del parking, en el que estábamos solos. Yo arranqué delante y Henry detrás. Había varias curvas hasta llegar a la salida donde estaba la alcabala de salida. Me detuve para identificarme y vi dque detrás de mí había un carro que me hizo señas con las luces.

Salí por la Panamericana hacia casa cuando ya eran como las 3 de la madrugada, y siempre tuve detrás las luces del otro carro que, al llegar por Las Mercedes, se desvió, y yo seguí para El Marqués.

A las 8:00 de la mañana siguiente me fui a la oficina como si no hubiera pasado nada. Me agarró Uwe Petersen y me preguntó:

—Bandido, pirata, ¿qué ha pasado ayer en el IVIC?

Yo le contesté que nada, y entonces me comentó que justo había llamado Henry para decirle que le había fallado el carro y se había tenido que quedar toda la noche allá, en el IVIC.

Eso nunca me lo perdoné, pero en mi conciencia yo estaba seguro de que el carro que me seguía era el de Henry. A partir de entonces, cuando íbamos en más de un carro, yo era iba siempre de último.

Otro cantar fue cuando Henry y yo agarramos al otro técnico, el que nunca llegó con la caja para la 1403.

Cuando le preguntamos qué había pasado, cándidamente nos dijo que, cuando subía hacia el IVIC, al comienzo de la Panamericana se paró a darle la cola a una muchacha, y como estaba buena y disponible, se fueron a un motel y, desde casi mediodía, estuvieron toda la noche hasta el amanecer.

Además nos pidió que, por favor, si su mujer nos llamaba, le dijéramos que había estado toda la noche en el IVIC con nosotros.

No faltó nada para que Henry, la persona más pacifica que he conocido, y yo, lo matáramos, pero Uwe llegó justo a tiempo para salvarle la vida.

~~~

COMENTARIOS

Leonardo Masina
Tienes razón, José. Piensa en Cumaná (UDO): lo más cerca que tenía era Cadafe Cumaná que tenía una 1401, luego Puerto la Cruz a unos 100 Km, y, por supuesto, Caracas.

Cuando te mandaban “al monte” a montar algo (generalmente era un MES con varios cambios, y estamos hablando del verano de 1971) lo hacías con las horas contadas, pues cuando los vendedores vendían normalmente daban los tiempos de instalación de Caracas, donde podías recurrir al stock o al depósito de máquinas y, en una hora, hacerte con lo que pudieses necesitar.

Pero, ¿qué te voy a contar a ti que entre Valencia y alrededores habrás tenido que correrte esa autopista hacia Caracas varias veces a buscar alguna pieza urgentemente?

En esas condiciones, cualquier tontería podía retrasarte una instalación, como mínimo y con suerte, medio día, ya que el solo hecho de llamar a Caracas y que te enviaran urgentemente un repuesto a Cumaná, te podría llegar en la tarde suponiendo que lo hubieras pedido por la mañana, pero si lo pedías ya pasado mediodía, hasta el día siguiente no te llegaba.

Esa fue la disyuntiva en que me encontré: el cliente dijo que si en un día no estaba todo instalado, echaba todo para atrás y contrataba una HP.

Así que, sin documentación ni manuales sino con mi experiencia, modifiqué la impresora para que trabajara a 600 líneas.

En efecto, como bien dices, la /370-125 del FNCB llegó toda completa desde USA, y la instalación fue impecable; no faltaba nada y todo encajaba a la perfección.

En esa misma instalación, años después, quisieron montar unos discos 2311, reemplazando los 2310 que llevaba la 1130, y para eso había que reemplazar el board del adapter de los 2310 por el del 2311, y sólo ese paso se tardaba su tiempo, ya que siempre todo era contra reloj.

De aquélla estaba Santiago Villegas como técnico residente en Cumaná que había intentado instalarlo sin éxito.

Cuando fui, tropecé como él en la misma piedra: los discos no arrancaban, y recuerdo —ya que el cliente sólo nos había dado un día— que hice uno de mis clásicos inventos y, ya que la 1133 (el Channel Multiplexor) tenía un board vacío, logré instalar los dos adapters simultáneamente y así evité tener que instalarlo y desinstalarlo cada vez que se quería ver si funcionaba.

Resulta que el problema era de la unidad de discos 2311 que necesitaban un RPQ para que pudiesen funcionar, pero eso no estaba especificado en ningún sitio, ni en los prerrequisitos ni los TSI especificaban nada.

En la documentación del MES, como el que quiere pero no quiere explicarlo, encontré una referencia a un RPQ, pero eso pasaba totalmente desapercibido.

Llamé a Caracas, y nada, tuve que desistir. Pero dejando la máquina lista para poder trabajar con cualquiera de las dos unidades de disco y, ya en Caracas, logré averiguar que hacía falta un RPQ parecido al de la 1403. ¡MALDITA GRACIA!

José Padrón (el Técnico)
Como digo siempre, voy a meter mi cuchara para ampliar un poquito lo señalado por Leonardo.

La impresora 1403 fue la compañera de la 1401 (CPU), 1402 (lectora-perforadora) y las TU 729 (tape unit).

En Venezuela, Hugo Smitter y Antonio Parravano eran los grandes gurúes de este sistema.

La 1403 imprimía a la “astronómica” velocidad de 600 lpm (líneas por minuto). Una de sus partes, entre otras, la constituía una cadena de impresión formada por 5 alfabetos. Esta cadena se mantenía lubricada por una pequeña bomba que, mientras estuviera llena de aceite, cumplía su objetivo sin falla.

Cuando vino la /360, la 1403 simplemente pasó a tener una unidad de control (2821), que también controlaba a la lectora perforadora (2540), y llegaron las 1403-N1 de 1.100 lpm y tapa eléctrica (tremenda novedad).

Estas unidades modelo N1, en vez de cadena de impresión tenían un tren de impresión (1416). La bomba de lubricación no era lo suficientemente eficiente y en el tiempo se producía un desgaste que fue un gran dolor de cabeza hasta que se empezó con un plan especial de lubricación semanal, especialmente para los trenes de impresión de la 1403-N1.

El ‘xx03’, se hizo parte de la nomenclatura de las impresoras, y así la 1440 tenía a su vez la 1443, la /360-20 tuvo su 2203, y el S/3 tuvo su 5203.

Posteriormente se derivó en una 3203, que era un injerto entre la 1403-N1, rediseñada, y los controladores IPA (Integrated Printer Adapter) que se habían desarrollado para la 1403.

La unidad que rompió este esquema de nomenclatura (xx03) fue la 3211 de 2.000 lpm.

Como aclaratoria: en la /360-25, /370-115, /370-125, /370-135, /370-138, 1130 y S/3, las 1403, o 1403-N1, se instalaban vía IPA, y para la alimentación, aparte de lo señalado por Leonardo de los +12v, era mandatorio que la impresora fuera de +60v.

En los conectores había una conexión (intercierre) que no la dejaba encender, y hay que señalar que el tal interceierre estaba muy poco documentado y era difícil llegarle por su condición de RPQ.

Por supuesto, había un RPQ que señalaba esto, pero a Leonardo le tocó su parte del parto que ya habíamos tenido otros cuando instalamos /360-25 que fue donde vimos el primer IPA.

Seguramente, cuando Leonardo instaló la /370-125 del First National City Bank, que tenia IPA, le llegó el equipo completo y, como todos cuando instalamos el equipo completo y nuevo, por supuesto que nos llegó nuestra 1403 correcta.

El asunto era los parches que había que hacer cuando se instalaba un MES.

José Padrón
La cintica (CCT) funcionó de maravilla en 1401, 1440 y 360 (DOS). El problema real, y que si dio muchos dolores de cabeza, fue para controlar las formas no estándar bajo HASP, en OS.

Aunque fueron pocas las experiencias que viví, al menos tengo algunas.

Cuando a la 1403-N1 y que su adapter tuviera UCS, se le hacia un trabajito a la 1416, (cambiar unos slug de caracteres por algunos numéricos, y configurando adecuadamente el UCS), y la velocidad de impresión se incrementaba a bastante más de 1.100 lpm.

Una de las experiencias dignas de recordar, por lo que pudo haber pasado, fue ocurrida con la 1403 instalada en el IPA de la 360/25 del centro de facturación de Cadafe, en Maracay.

El compañero Wolfang Fortner estaba ayudando a instalar el equipo y metió el brazo y parte de la cabeza para tratar de localizar un cable debajo del piso falso, y la 1403 —que realmente hasta que se colocaban las patas era muy inestable— se rodó y le aprisionó la cabeza entre un travesaño del piso falso y el piso real.

Afortunadamente, la máquina quedó apoyada en otro travesaño y no se cayó totalmente.

Juan Ruiz, Abdón Carderón y mi persona, no imagino de donde sacamos fuerzas para levantar parcialmente la máquina y sacar a Wolfang de donde quedó aprisionado.

Se le llevó a la clínica y, gracias a Dios, sólo fue un gran susto, unido al hecho de que Fortner tenía en esa época — enero de 1970— una cabeza muy dura.

Leonardo Masina
Javier, tienes razón: esa “maldita” cinta del carro era, para muchísimos clientes, un dolor de cabeza mayor que luego se reflejaba en llamadas al técnico ya que no lograban hacer funcionar la impresora correctamente.

Mientras fuera la clásica página de impresión con salto de página normal, no había problema, pero cuando se trataba de formularios, facturas u otro tipo de formatos raros, la cosa se ponía muy peluda.

Otro fallo muy tonto de esa impresora era la cinta de impresión, la de la tinta, que, si no se ajustaba bien, a la tercera pasada ya no era una recta sino un círculo, pues se estiraba de un lado y no había manera de que siguiese trabajando recta, sino se desviada hacia un lado.

Lo ideal era darle la vuelta periódicamente para que la deformación fuese por los dos lados y que así se mantuviera lo más recta posible.

Yo no fui ningún genio pero, al darme cuenta del problema (y tener unos clientes un poco pichirres, sobre todo los que no utilizaban las cinta originales IBM, que se deformaban menos), aprendí a ajustar el mecanismo tractor de modo que funcionara sin casi la intervención de la rueda correctora, que era la que hacía deformar a la cinta, alargándole de mucho la vida a la cinta.

Era el clásico trabajo de chino: muchísima paciencia y ensuciarse hasta los bigotes.

Leonardo Masina
Gracias, Roberto, pero el “sonido” no es lo que me esperaba: es una 1403 que no imprime, ¡está silenciosa!

Debe tener una tapa no de N1 sino de N2.

Javier Palacios
¿Carriage control tape?

Uno de los dolores de cabeza, al pasar una S/360 a un sistema que usaba spooling —i.e. Power|HASP, de un sistema en el que se imprimía en directo y que reducía la S/360 a un unit record, pues iba a la velocidad de la impresora— era cómo simular ese bendito carriage control tape, y cómo coordinar después el montaje de la cinta para impresión de formas especiales (estados de cuenta, facturas, cheques, etc).

Me acuerdo de que muchos programadores y operadores llegaron a su ‘nivel de Peter’ en ese trance.

Roberto Robles
Leo, aquí tienes el ring-tone que necesitas para tu móvil. Je je je

Recuerda que después salió la 1403-N1, con tapa acústica de cierre automático que reducía el ruido bastante, con 132 posiciones de impresión a 1.100 líneas por minuto (1.400 LPM con el universal character set).

Había expertos en programar el puto papelito llamado Carriage Control Tape.

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