[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Rebeca y cardigan

03-08-12

clip_image001Rebeca es el nombre de una prenda de vestir femenina, chaqueta de punto.

Es también conocida como cardigan, que es sin cuello, abrochada por delante, y cuyo primer botón está, por lo general, a la altura de la garganta.

Con el nombre de cardigan se popularizó a raíz de la película de 1940 “Rebecca”, dirigida por Alfred Hictchock, pues la actriz principal de esta película, Joan Fontaine, vestía ese tipo de chaqueta.

El cardigan debe su nombre a James Thomas Brudenell, séptimo conde de Cardigan, que popularizó su uso. Este personaje, que el 25 de octubre de 1854 dirigió la famosa Carga de los Cuatrocientos —o Carga de la Brigada Ligera, ocurrida en el llamado desde entonces Valle de la Muerte, durante la batalla de Balaclava de la guerra de Crimea—, ha pasado a la historia no sólo por aquella disparatada y suicida gesta, inmortalizada por la literatura y el cine, sino también, y tal vez en primer lugar, por este tipo de jersey de lana tejido a mano que formaba parte habitual de su indumentaria y al que dio nombre.

Cortesía de Leo Masina

[Hum}– El parto

Estaban dos niños revoloteando en la sala maternal, cuando a través de una gran ventana de vidrio pudieron ver a una mujer dando a luz.

Con los ojos bien abiertos y súper asombrados, los dos niños miraban lo que sucedía. Cuando al fin salió el bebé, el partero, como es costumbre, le dio una nalgada.

Ante eso, uno de los niños, asustado, dijo:

—¿¡Viste cómo ese señor le pegó al bebé!?

Y el otro, como haciéndose el superado, le respondió:

—Claro, ¡como para que no le pegue! ¿Viste donde se había metido?

Cortesía de Eva Matute

[Col}– Eutanasia perversa / Dr. Juan Antonio Pino Capote

19-09-13

Ajuste de pensiones

Como tantas otras muchas cosas, en este mundo desquiciado la eutanasia también se ha pervertido.

La deseada “buena muerte” se ha convertido en un objeto de deseo para los gobiernos y su oportunismo de parcheo inmediato de los males que nos afligen. Una inmediatez que no va más allá del tiempo que dura una legislatura.

Puede que los sucesores hagan un cambio radical hacia el extremo opuesto, pero el mundo no puede progresar con cambios de rumbo bruscos, desorientados y especulativos.

Tras la máscara de la deseable “buena muerte” se esconden intereses espurios y perversos. Tras el respetabilísimo derecho a morir en paz se esconde la intención de acabar con la vida inútil y liquidar el derecho a vivir en paz.

El hombre se encuentra reducido a una máquina de producción y consumo, y sólo revive como persona cuando tiene que firmar el cheque en blanco de la votación. Y cuando no es productivo no le queda más que esta última alternativa, al tiempo que contempla cómo, de las concepciones socioeconómicas en vigor, van desapareciendo los valores éticos y humanísticos.

El 11 de abril de 2012, en Nueva York, Sandro Pozzi publicó el siguiente titular: «El FMI pide bajar pensiones por «el riesgo de que la gente viva más de lo esperado»». La recomendación nos viene de afuera, lo cual es más penoso porque el problema tiende a la globalización, y es más evidente y acuciante en los países que padecen la actual crisis económica.

Por otra parte, el pasado 17 de septiembre, el periódico ABC publicó el artículo «Estilo de vida saludable mejora nuestro ADN», en el que se dice que “Llevar un estilo de vida más saludable puede modificar nuestra genética. Por vez primera, un trabajo que se publica en The Lancet Oncology demuestra que los cambios positivos que hacemos en nuestro estilo de vida —comer sano, hacer ejercicio, no fumar, etc.— tienen una repercusión en la longitud de nuestros telómeros, pequeños complejos de ADN localizados en el extremo de los cromosomas que afectan directamente al envejecimiento celular”.

Si se recortan las pensiones se acortaran también nuestros telómeros y viviremos menos, como una forma sutil de eutanasia anticipada. Salvo dejar de fumar y hacer ejercicio, con el empobrecimiento, nuestra vida no será más saludable ya que la alimentación, los cuidados sanitarios y la calidad de vida dependen mucho de los factores económicos.

Con estos postulados existe también la posibilidad de que algunos prefieran no vivir después de su etapa de servicio útil a la comunidad a causa de sus estrecheces. También cabria la tentación de asignar las pensiones en proporción a la longitud de los telómeros de cada uno.

Si en el pasado el alargamiento de la esperanza de vida era considerada como un logro de la sociedad del bienestar, ahora es todo lo contrario por el gran aumento de seres improductivos a los que hay que asfixiar para que la rueda infernal de producción y consumo siga funcionando y acabe con el clima y con las reservas del planeta Tierra.

Soy la voz de uno que clama en el desierto. ¿Hay alguien ahí?

En la actualidad existen sobre la Tierra suficientes conocimientos, tecnología, medios y capacidad para encauzar el rumbo de la Humanidad y del planeta en el sentido de la paz y el bienestar de los hombres, de todos los hombres, y no sólo de los pocos que nos dirigen y de los grandes capitalistas. Falta lo que tendría que sobrar: voluntad de los que tendrían en sus manos la posibilidad de proyectarlo y hacerlo.

Hace algún tiempo que el ensoñador Zapatero esbozó la famosa “alianza de civilizaciones”. No era el momento ni la forma de hacerlo; debió ir más allá. Debió pedir una alianza de todo el acervo cultural de las civilizaciones, la Ciencia, la tecnología, la filosofía y todas las capacidades del hombre con el PODER en las más altas instancias de las organizaciones mundiales para imponer la sensatez y la evidencia en las decisiones fundamentales de nuestra existencia.

Tú o usted, amable lector, sí que estás ahí. Otros que deberían estar no lo están, y desde su engreimiento dirán que esto son “majaderías”. Pero lo cierto es que necesitamos grandes cambios que no vendrán de otro planeta ni de un nuevo Mesías.

Sé que hay millones de seres que estarán de acuerdo en que el cambio es fundamental; que nuestros sistemas de organización, desmadrados y anárquicos, están periclitados; que el axioma de “vox populi vox Dei” (La voz del pueblo es la voz de Dios), por muy bonito que resulte sólo significa que, si nos equivocamos, lo hacemos entre todos, lo cual da un poder desmedido a nuestros representantes.

Sólo nos queda la esperanza de que la voz del pueblo se convierta en el gran clamor, y la oración, con su poder, transforme las cosas para el bien de todos y del planeta que habitamos.

Dr. Juan Antonio Pino Capote
jpincap@gmail.com

[LE}– ‘Victimar’ no es lo mismo que ‘victimizar’

09/10/2013

Victimar significa ‘matar, asesinar’, mientras que victimizar es ‘convertir en víctimas a personas o animales’.

Por tanto, no es adecuado emplearlos indistintamente.

En los medios de comunicación se encuentran frases como

  • «Bajo custodia el sospechoso de victimizar con arma de fuego a mujeres en Brooklyn» o
  • «El Gobierno boliviano está abusando de manera peligrosa de la victimación como mecanismo de defensa».

Lo adecuado en el primer caso hubiera sido emplear

  • «Bajo custodia el sospechoso de victimar con arma de fuego a mujeres en Brooklyn»

puesto que se refiere a matar, Y en el segundo, sería

  • «El Gobierno boliviano está abusando de manera peligrosa de la victimización como mecanismo de defensa»,

ya que se refiere a transformar en víctimas.

Fuente

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Rameras

26-10-12

Tal y como ocurrió tiempo atrás con el post en el que expliqué el origen de la palabra ‘pelandusca’; en esta ocasión os traigo una entrada también relacionada con otro término que, en nuestra extensa y rica lengua, existe para referirse a una prostituta.

En el post de hoy os traigo el origen de la palabra ‘ramera’ en relación a la mujer cuyo oficio es la relación carnal con hombres (según la definición que le da el Diccionario de la RAE).

Era costumbre en la Edad Media que para diferenciar las casas en las que se ejercía la prostitución, a las de otro tipo de establecimiento o vivienda particular, se colgaban unas ramas junto a la puerta (Joan Coromines en el Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico  apunta que eran ramos de flores).

Algunas fuentes indican que los primeros en poner una rama en la puerta fueron los taberneros y que, en los inicios, en estos lugares era en los que ejercían su actividad las meretrices, mientras a los clientes se les servía unas jarras de vino y un buen yantar.

Sea como fuere, se les aplicó a las prostitutas (y no a los taberneros)  el apelativo de rameras y  desde entonces así han sido conocidas.

Fuentes de consulta: Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico de Joan Coromines / ‘La Prostitución: El Espejo Oscuro’ de Dolores Juliano / etimologias.dechile

[Hum}– El inmigrante polaco

Un inmigrante polaco fue a sacar su permiso de conducir y, por supuesto, pasaron a hacerle un test de la vista.

El oculista le mostró un letrero con las letras «C Z W I X N O S T A C Z», y le preguntó:

—¿Puede leer esto?

El polaco contestó:

—¿Leerlo? ¡Js, ja, ja! ¡¡Yo conozco a ese tipo!!

Cortesía de Eva Matute

[*Opino}– Un tópico muy actual: Por qué se es de izquierdas o de derechas

04-10-13

Carlos M. Padrón

En mi reciente visita a El Paso, casi todos los días me reuní con varios amigos en un bar del centro del pueblo para hablar de todo un poco, y recordar anécdotas de nuestros tiempos jóvenes, en lo que algunos de ellos llaman sesiones del «parlamento».

En las tales sesiones era casi imposible no abordar, por más o menos tiempo, el tema político —aunque es algo que me disgusta porque conduce a discusiones estériles, y hasta puede causar enemistades—, y en una de ellas dije que yo estaba seguro de que años atrás había publicado en Padronel un artículo que me llamó la atención porque decía que el que una persona fuera de izquierdas o de derechas estaba en su cerebro, y que si eso era cierto, lo de la esterilidad de las tales discusiones quedaba confirmado porque sería imposible convencer a nadie para que cambiara su tendencia política.

Pues bien, hoy apareció otro artículo sobre el tema, que es el que copio a continuación. Después de leerlo me puse a buscar el que yo creía haber publicado hace años, y lo encontré. Es éste: La orientación política se refleja en el cerebro

Creo que vale la pena leer los dos y dedicarles algunos momentos de reflexión, pues el tema me parece de candente actualidad y por demás importante e interesante.

Como ñapa —así se dice en Venezuela— sugiero la lectura de otro que, como se deduce de su título, también trata de lo mismo; es éste: Fin a la superioridad de la izquierda.

Espero que de él logre alguien sacar algo valioso, pues yo, apegado como soy al uso correcto del idioma, hasta donde puedo, me horroricé al leerlo.

¡Santo Dios, qué forma de escribir! Adiós a la coma y al punto y coma, sólo sirve el punto y seguido, porque hasta el punto y aparte parece que molestara, y de ahí los párrafos kilométricos que terminan por cansar al lector.

Más que un artículo, parece un conjunto de apuntes para escribir un verdadero artículo.

***

4 OCT 2013

Avi Tuschman

Hacia una comprensión más profunda de nuestra naturaleza política

Estamos atravesando momentos históricos que provocan desencuentros y divisiones.

Nuestro panorama político, social, y económico continúa fracturándose cada vez más, y un gran abismo parece separar a las personas de la derecha de aquéllas de la izquierda.

De la misma manera, mucha gente se encuentra confundida y preocupada por las agitaciones y turbulencias políticas en lugares como Siria, Egipto, Corea del Norte, e Irán. Necesitamos encontrar alguna manera de comprender estos problemas a un nivel mucho más profundo y objetivo.

Hay tres cuestiones que son absolutamente fundamentales para poder entender el futuro de nuestro país y el mundo:

  1. ¿Cuáles son las causas primordiales de nuestra debilitante división izquierda-derecha?
  2. ¿De dónde se originan realmente nuestras orientaciones políticas? y
  3. ¿Cómo podemos predecir la erupción de la inestabilidad política en lugares claves del mundo?

Los comentaristas de hoy opinan que nuestro comportamiento político proviene de nuestros puntos de vista sobre asuntos de actualidad, o de nuestra situación económica, o de nuestra eterna lealtad a este partido político o al otro. Pero esto es incorrecto, o al menos incompleto.

Llevo los últimos diez años investigando el gran rompecabezas que es la orientación política, y lo he hecho tanto durante mi carrera como asesor de jefes de estado en la formación de la opinión pública, como en mis investigaciones de doctorado en antropología evolutiva en la Universidad de Stanford.

En esta larga trayectoria, he reunido decenas de hallazgos vanguardistas de campos como la neurociencia, la primatología, y la genética, y todos ellos me llevan a la siguiente conclusión reveladora:

«Nuestras orientaciones políticas no son solamente construcciones intelectuales que provienen de nuestra crianza, educación, afiliaciones sociales, o preferencia de periódicos; más bien, nuestras orientaciones políticas son predisposiciones naturales profundamente arraigadas, y moldeadas dentro de cada uno de nosotros por poderosas fuerzas evolutivas».

El fundamento de esta conclusión proviene de algunas fuentes sorprendentes.

Por ejemplo, resulta que gemelos que fueron separados al nacer y criados en ambientes muy distintos, sin embargo, de adultos llegan a compartir actitudes políticas extraordinariamente parecidas.

Asimismo, aproximadamente la mitad de la variación en nuestras actitudes políticas proviene de diferencias genéticas entre individuos. Los neurocientíficos también han descubierto interesantes diferencias fisiológicas asociadas con nuestras preferencias políticas.

En el año 2010, por ejemplo, el catedrático Geraint Rees, de la University College, en Londres, descubrió que los encefalogramas pueden predecir correctamente si una persona tiene una tendencia muy liberal o conservadora; por lo menos con una precisión del 72%.

Fascinantes descubrimientos transculturales sobre la opinión pública también han comenzado a aparecer.

Contrario a la creencia popular, nuestra división polarizada izquierda-derecha no es única; en realidad, similares espectros políticos existen en casi todos los países, y tienden a ensancharse bajo estrés económico, pero esencialmente su estructura continúa presente.

Es por eso que muchos asuntos controversiales —como el matrimonio entre homosexuales— invariablemente polarizan espectros políticos en todo lugar de la misma manera.

En grandes grupos, la orientación política izquierda-derecha es distribuida en una curva natural, en forma de campana. A pesar de que la mayoría de la variación en personalidades políticas ocurre dentro de los grupos, el promedio de los rasgos de personalidad de una población se desplaza ligeramente hacia la izquierda o derecha en función a la patria de sus ancestros.

Resulta que hasta nuestros parientes más cercanos, los chimpancés, tienen personalidades políticas, un tanto rudimentarias, pero que son significativamente similares a las nuestras.

Los chimpancés son los únicos animales que comparten todas las cinco dimensiones generales de nuestra personalidad, incluyendo las dos que se correlacionan bien con la votación izquierda-derecha, pues igual que nosotros, los humanos, los chimpancés muestran una gran variación en openness (apertura a nuevas experiencias) y conscientiousness (responsabilidad), que en los humanos son asociadas con el ser políticamente liberal o conservador.

Pero ¿qué significa todo esto?

Muy pocos de los estudios que podrían ayudar a explicar estos hechos han pasado de las revistas académicas a los medios de comunicación. De hecho, la mayoría de los descubrimientos aún no han cruzado ni siquiera las fronteras disciplinarias tradicionales de la academia.

Así que me sentí obligado a escribir «Our political nature: The evolutionary origins of what divides us» (Nuestra naturaleza política: los orígenes evolutivos de lo que nos divide) , como un primer esfuerzo de unir y asimilar estas diversas investigaciones en una sola explicación bien documentada de las fundaciones biológicas de nuestros más profundos valores.

Mi objetivo, en definitiva, ha sido el de pintar un retrato, esclarecedor y preciso, de nuestra naturaleza como animales políticos.

Como demuestro en el libro, las orientaciones políticas a través del espacio y el tiempo emergen de tres grupos de rasgos de personalidad medibles. Los tres grupos giran en torno a actitudes hacia el tribalismo, la desigualdad, y distintas percepciones de la naturaleza humana.

Estos rasgos son, además, la más poderosa causa de la votación izquierda-derecha, e incluso dirigen a muchas personas a votar en contra de sus intereses económicos.

Nuestras personalidades políticas también forman nuestra elección de pareja, e influyen los grandes patrones reproductivos de nuestra sociedad. Tal vez más importante aún, el libro cuenta la historia natural de estos rasgos de personalidad, que surgen de conflictos biológicos épicos.

La ciencia fundamental aquí es compleja y muchas veces retadora. No obstante, he hecho todo lo posible para convertir este material en una intensa y entretenida expedición a través de los mundos de los cazadores-recolectores, los genes egoístas y generosos, y hasta de los virus.

Además, para hacer este libro atractivo a una amplia gama de lectores, he usado historias periodísticas y personalidades actuales para ilustrar conceptos claves. Por ejemplo, los lectores conocerán de cerca a Glenn Beck y a Hugo Chávez, y llegarán a comprender las fuerzas ocultas que representan.

Si bien este libro cubre temas extremadamente controvertidos, mi intención no es tomar partido, sino iluminar.

Desafortunadamente, los estudios nos muestran que altos niveles de educación e interés por la política tienen un efecto polarizador en las personas. Esta polarización ocurre debido a que, cuando la gente absorbe más y más información sobre los acontecimientos políticos, se vuelve cada vez más eficiente en organizarla en ideologías coherentes, que se basan típicamente en sus predisposiciones.

Sin embargo, la mayoría de la gente no ha tenido la oportunidad de dar un paso atrás para contemplar la lógica evolutiva de la propia orientación política. Hay un fenómeno maravilloso aquí: cuando la gente da ese paso atrás, se abre a un entendimiento más profundo, a la moderación política y, últimamente, a mayor tranquilidad de espíritu.

Es mi mayor esperanza que este libro logre avanzar este proceso. Con corazones quietos y entendimientos más profundos, tal vez podamos elevar el nivel de nuestro discurso político, y fortalecer nuestras nobles instituciones democráticas.

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Avi Tuschman (Washington, DC) comenzó su carrera política como el asesor más joven en el Palacio de Gobierno en Lima, Perú, a la edad de 23 años. Tuschman tiene un doctorado en antropología evolutiva, de la Universidad de Stanford.

Fuente

Artículo relacionado:

[Col}– La política y la moda. ¡Quién te ha visto y quien te ve! / Susana Tibaldi

01-08-13

Susana Tibaldi

¿Quién entiende a algunos humanos? Imponen como «salvador» un cierto régimen, atormentan con él a generaciones enteras sometiéndolas a los dictámenes de un loco perverso, y luego terminan aceptando que la esencia del ser humano es ser LIBRE,,,, y vuelven al sistema que descartaron y del que, sin duda, nunca debieron irse.

Ante hechos como los que ilustra el artículo que sigue, ¿qué dirán ahora quienes esos sistemas «salvadores»? 

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1950. Todas las mujeres chinas vestidas de camisa y pantalón Mao. El afiche es el símbolo del comunismo maoísta que igualó a los seres humanos a la fuerza. Vestirse igual era lo menos, pero debían pensar igual y, si no, pasaban a los Campos de Reeducación.

18 de Julio de 2013

China coloca a su primera dama en la lista de las mejores vestidas del mundo

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La esposa del presidente chino, nuevo aliado de EEUU, elegida una de las mejores vestidas del mundo, según Vanity Fair

01-08-2013

La esposa del presidente chino Xi Jinping, la soprano Peng Liyuan, ha sido incluida en la lista de las mujeres mejor vestidas del mundo que elabora anualmente la revista «Vanity Fair», un honor que China no tenía desde que en 1943 figurara en ella la mujer del general Chiang Kai-shek.

Peng, cuyo estilismo ha logrado en muchas ocasiones atraer la atención de los medios en los viajes oficiales de su marido, comparte espacio en la lista de este año con Victoria Beckham, Dita von Teese o Catalina de Cambridge, entre otras.

La lista es elaborada desde 1940 («Vanity Fair» la elabora desde 2004) y en una de sus primeras ediciones escogió a Soong May-ling, esposa del entonces máximo líder de la República de China, Chiang Kai-shek, con quien compartiría años más tarde exilio en Taiwán.

Fuente

[LE}– ‘Post mortem’ se escribe separado, sin tilde y en cursiva

08/10/2013

Post mortem, que significa ‘después de la muerte’, se escribe en dos palabras, sin tilde y en cursiva.

Esto de acuerdo con la Ortografía Académica, que establece que las locuciones latinas han de recibir el mismo tratamiento que las de cualquier otro idioma; es decir, que lo apropiado es escribirlas en cursiva.

Los medios informativos, sin embargo, alternan diversas grafías de esta locución:

  • «La póliza de decesos cubre servicio de asistencia y asesoramiento postmortem»,
  • «Maduro se ha adueñado del efecto post mortem»,
  • «La autopsia y el informe post-mortem han sido realizados por un equipo de tres doctores»,
  • «En referencia a las lesiones en las zonas blandas, se determinó que fueron post mórtem»…

En los ejemplos anteriores, de acuerdo con la norma académica vigente, lo adecuado habría sido escribir |, en dos palabras, sin tilde y en cursiva.

Fuente