[LE}– Construido, incluido,… no llevan tilde

17/12/2012

El diptongo <-ui-> no se tilda en los participios de los verbos terminados en <-uir> (distribuir, distribuido; concluir, concluido, etc.).

Sin embargo, en muchas ocasiones se encuentra este diptongo tildado incorrectamente:

  • «La comunidad ha destruído el doble de empresas en los cinco primeros meses de 2011»;
  • «Dan por concluídos los acuerdos que sellaron entonces»;
  • «Sus pinturas se han atribuído durante siglos al autor de La Gioconda».

El diptongo <-ui-> lleva tilde cuando recae en él el acento en palabras esdrújulas (cuídalo, construírsela) o en agudas terminadas en vocal (influí, incluí) o en <s> (derruís, excluís), pero no en las llanas terminadas en vocal (fluido, jesuita, incluida) o en s (destruidas, imbuidos, recluidos).

En los ejemplos anteriores, el diptongo <-ui-> se encuentra en palabras llanas que terminan en vocal o en <s>, y, por tanto, no debería haberse tildado:

  • «La comunidad ha destruido el doble de empresas en los cinco primeros meses del 2011»;
  • «Dan por concluidos los acuerdos que sellaron entonces»;
  • «Sus pinturas se han atribuido durante siglos al autor de La Gioconda».

Fuente: Fundéu

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Cónclave, o reunión de Cardenales para elegir un nuevo Papa

12-12-12

El término cónclave viene de la expresión latina cum clavis (bajo llave) y designa este tipo de reuniones, dadas las condiciones de reclusión y máximo aislamiento del mundo exterior en que debe desarrollarse dicha elección.

Este sistema de reunión a puerta cerrada se instauró tras el Segundo Concilio de Lyon (1274).

Cortesía de Leonardo Masina

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: ‘Gorila’, referido a militares

En la década de los ’50s se emitía por Radio Argentina el programa humorístico «La revista dislocada». Por otro lado, en 1955 se había estrenado la película «Mogambo», con Clark Gable, Ava Gardner y Grace Kelly, que transcurría en la selva africana.

En una escena, al escuchar un ruido, la Gardner pregunta de dónde provenía. «Deben ser los gorilas», le responde el galán.

Al mismo tiempo, en Argentina se hablaba de rumores de movimientos de tropas para derrocar al presidente Juan D. Perón. Por ello, el mencionado programa radial incorporó la frase del filme y, ante tales rumores, repetían «Deben ser los gorilas, deben ser».

Y de ahí quedó lo de «gorila» para designar a los antiperonistas o a los golpistas.

Cortesía de José Quirantes

[LE}– Uso de minúsculas y mayúsculas después de dos puntos

12/12/2012

Después de dos puntos se escribe minúscula, salvo en casos excepcionales.

Este signo, que expresa relación entre el texto precedente y el posterior, sirve para introducir enumeraciones, conclusiones, ejemplos o información que concreta lo que acaba de anunciarse, como en «Se confirma la noticia: el Chelsea ficha a Rafa Benítez».

Entre las excepciones a esta norma, más allá de otros usos no habituales en textos periodísticos (después de encabezamientos de cartas o mensajes electrónicos, por ejemplo, en cuyo caso lo apropiado es escribir la siguiente palabra en renglón aparte), cabe destacar que los dos puntos van seguidos de mayúscula cuando introducen una cita o un pensamiento en estilo directo.

Por tanto, en el siguiente ejemplo lo apropiado es escribir mayúscula después de los dos puntos:

  • «Durante una conferencia de prensa, el mandatario afirmó: “No hay país en la tierra que tolere que una lluvia de misiles caiga sobre sus ciudadanos desde fuera de sus fronteras”».

Por otra parte, se recuerda que la Ortografía de la Lengua Española considera incompatible escribir dos puntos después de como o de preposiciones, así como incluir más de un signo de dos puntos en una misma oración.

De este modo, en

  • «Rafa Benítez ha entrenado en: España, Inglaterra e Italia, donde se ha hecho cargo de equipos como: el Valladolid, el Extremadura, el Valencia, el Liverpool, el Inter de Milán y ahora el Chelsea»,

lo apropiado habría sido escribir,

  • «Rafa Benítez ha entrenado en España, Inglaterra e Italia, donde se ha hecho cargo de equipos como el Valladolid, el Extremadura, el Valencia, el Liverpool, el Inter de Milán y ahora el Chelsea».

Fuente: Fundéu

[LE}– ‘Positivar’ no es lo mismo que positivizar’

10/12/2012

Positivar significa ‘obtener el positivo de una imagen fotográfica’ y no es adecuado emplearlo en lugar de positivizar, que es ‘dar carácter positivo’.

Sin embargo, en los medios de comunicación suele emplearse positivar para indicar que se pretende convertir algo en positivo, o verle el lado bueno:

  • «Positivar la crisis europea»,
  • «EE.UU. y México buscan fórmulas para positivar sus relaciones».

El verbo adecuado para señalar esta idea es positivizar, formado con el adjetivo positivo y el sufijo -izar, y que significa ‘dar carácter positivo a algo o alguien’, según recogen diccionarios como el de María Moliner o el de Andrés, Seco y Ramos.

De esto modo, en los ejemplos citados lo apropiado habría sido decir: 

  • «Positivizar la crisis europea» y
  • «EE.UU. y México buscan fórmulas para positivizar sus relaciones».

Fuente: Fundéu

[*Opino}– ¿Es cierto que las ‘personalidades oscuras’ son más atractivas? Sharon Stone vs. Marilyn Monroe

09-12-12

Carlos M. Padrón

Ignoro si es por la tal «tríada oscura» —que menciona el artículo que sigue—, pero sí sé que Sharon Stone, tanto en Instinto Básico como en otras películas —de las que al momento sólo recuerdo la titulada Sliver—, me resulta un millón de veces más atractiva, deseable y poseedora de materia gris que la rubia plástica, tonta y descafeinada de Marlyn Monroe, cuyo supuesto «encanto» nunca le vi por ningún lado aunque los useños, y algunos otros, hayan hecho de ella un icono sexual.

Para gustos…

P.D.: En cuanto al artículo que sigue, en la sección de «[HG}– Híper y Gazapos» de hoy haré un análisis de los ‘horrores’ gramaticales que tiene el original, y que yo corregí en la versión que copio.

~~~

09/12/2012

¿Es cierto que las «personalidades oscuras» son más atractivas?

Sharon Stone se convirtió en una de las mujeres más deseadas de los 90 gracias a su papel protagonista en la película Instinto Básico, en la que interpreta a una mujer de carácter narcisista y psicótico, dos cualidades con las que la actriz encandiló al público masculino.

clip_image001

El poder de atracción del personaje de Stone invita a pensar si ese tópico cinematográfico de que a las mujeres les gustan los chicos malos, y que los hombres pierden la cabeza por las ‘femme fatal’ es sólo un mito o tiene algo de cierto.

Un estudio de la Universidad de Washington resuelve este enigma al demostrar que las personas que poseen una «personalidad oscura» resultan más atractivas físicamente.

Nicholas Holtzman y Michael Strube, los autores de esta investigación publicada en la revista Scientific American, se plantearon demostrar si las personas con rasgos como el narcisismo, la psicopatía o el maquiavelismo, características a las que denominan en su estudio «la tríada oscura», son más atractivas.

Para ello, realizaron una investigación en la que participaron 111 estudiantes que fueron fotografiados con la ropa, el peinado y el maquillaje con el que llegaron al laboratorio.

Después de tomar esta instantánea, Holtzman y Strube vistieron a todos los jóvenes con la misma ropa, un pantalón gris y una camiseta, y pidieron a las mujeres que se desmaquillasen y se recogiesen el pelo para realizar una nueva fotografía.

Las imágenes del antes y del después fueron mostradas a un grupo de extraños que se encargó de evaluar el grado atractivo de cada sujeto.

Los investigadores compararon los resultados de ambas fotos y obtuvieron dos conclusiones. La primera fue cómo las personas son capaces de cambiar su apariencia física y resultar mucho más favorecedores mediante el simple uso de ropa, maquillaje y accesorios.

La segunda y más reveladora fue la constatación de que las personas cuya personalidad podía identificarse con «la tríada oscura» eran consideradas más atractivas cuando llevaban su propia ropa y maquillaje, pero perdían su encanto al despojarse de ella.

Holtzman y Strube demuestran con este estudio que las personas que tienen una «personalidad oscura» no son más atractivas que el resto, simplemente son capaces de parecerlo gracias a su capacidad de impresionar.

Fuente: ABC

[LE}– ‘Etc.’ no va seguido de puntos suspensivos

04/12/2012

La palabra etcétera, bien en su forma plena o bien abreviada como etc., no va seguida de puntos suspensivos, y siempre va precedida de una coma cuando se usa para dejar abierta una enumeración.

En ocasiones, sin embargo, se escribe etcétera o etc. con la puntuación inapropiada, como en los siguientes ejemplos:

  • «Los inspectores les comunicaron a los titulares de los puestos de fruta, verduras, ropa, calzado, etc… que tendrán que instalarse más arriba» y
  • «Asimismo se ocuparán otros espacios del recinto, como vestuarios, zonas para camerinos etc…».

Según explica la Ortografía Académica, los puntos suspensivos pueden aparecer al final de una enumeración o lista con el mismo valor que etcétera, por lo que debe evitarse, por redundante, la aparición conjunta de ambos elementos; además, y por convención, ‘etc.’ (que ha de llevar siempre punto) y ‘etcétera’ se separan del anterior elemento por una coma.

Así, la puntuación apropiada de las frases anteriores habría sido

  • «Los inspectores les comunicaron a los titulares de los puestos de fruta, verduras, ropa, calzado, etc., que tendrán que instalarse más arriba» y
  • «Asimismo se ocuparán otros espacios del recinto, como vestuarios, zonas para camerinos, etc.».

También es redundante —y, por tanto, inapropiado, al menos en la lengua formal—, escribir varias veces seguidas etcétera o etc., como en

  • «Se descubren curas para el cáncer, el sida, etc., etc.».

Fuente: Fundéu

[*Opino}– Don Amando de Miguel responde a mi observación sobre un uso del verbo ‘gustar’

04-12-12

Carlos M. Padrón

Lo que copio al final comenzó porque en el artículo Ínclitos dislates ubérrimos, don Amando de Miguel escribió esto:

«Gabriel Ter-Sakarian comenta mi asombro ante la expresión, tan oída, de «yo soy de los que creo». Me propone esta otra que también se repite: «Yo soy un hombre que a mí me gusta hacer las cosas bien». Es claro que ambas son retorcidas. Lo correcto sería decir «yo soy de los que creen» o «yo soy un hombre de los que les gusta»».

A lo cual, ese mismo día le escribí contestándole así:

«No estoy de acuerdo  con que  «Lo correcto sería decir  ‘yo soy  un hombre de los que les gusta’. En mis tiempos de estudiante, la expresión correcta era —no sé si han cambiado las reglas— «Yo soy un hombre de los que gustan de…», o «Yo soy un hombre de ésos a los que [o a quienes] les gusta….»».

Hoy, en su artículo La Gramática apasionada y polémica, dice don Amando:

«Carlos  M.  Padrón  me   critica,  con  razón,  mi frase  » Yo  soy  un hombre de los que les gusta…». La verdad es que no suena bien. Don Carlos propone una versión más larga y certera: «Yo soy un hombre de esos a los que les gusta…». Lo mejor será evitar ese circunloquio de que uno es parte de ese conjunto que piensa o actúa de una u otra forma. Más fácil es decir  «A mí me gusta…»».