[LE}– ‘Penalti’, mejor que ‘penalty’

13/06/2014

Penalti es la adaptación gráfica del anglicismo penalty, ‘máxima sanción que se aplica a ciertas faltas del juego cometidas por un equipo dentro de su área’, de acuerdo con la definición de la RAE.

Sin embargo, en los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «Un penalty de escándalo permitió a Brasil iniciar el Mundial con una victoria»,
  • «Fred se deja caer y el árbitro se inventa un penalty inexistente» o
  • «Nishimura señaló un penalty que solo él vio».

De acuerdo con la Academia, «es ajena a la ortografía del español la presencia de -y a final de palabra precedida de consonante», por lo que lo apropiado es escribir penalti, con i latina.

Por otra parte, el Diccionario panhispánico de dudas señala que se trata de una palabra llana, por lo que se pronuncia /penálti/, no /pénalti/. Además, recoge como variantes penal, que es la forma extendida en América, o pena máxima.

Por tanto, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir 

  • «Un penalti de escándalo permitió a Brasil iniciar el Mundial con una victoria»,
  • «Fred se deja caer, y el árbitro se inventa un penalti inexistente» y
  • «Nishimura señaló un penalti que solo él vio».

El plural de este sustantivo es penaltis, no penalties ni penaltys.

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[LE}– Escritura del prefijo ‘super-‘

10/06/2014

Conforme a las normas de la Ortografía, el prefijo super- se escribe unido a la palabra a la que antecede, sin tilde y sin guión ni espacio intermedio.

Sin embargo, en los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como

  • «Se han animado a hacer más series con personajes de cómics y súper héroes»,
  • «Un súper desayuno simple, rápido y fácil de llevar» o
  • «El New York City Football Club anunció el fichaje de su primer jugador, la super estrella española David Villa».

Excepcionalmente, y como ocurre con todos los prefijos, se escribe separado de la base a la que afecta cuando ésta está formada por un conjunto de palabras con un significado unitario (super de moda, super a gusto…)*.

Únicamente llevará tilde si se emplea como sustantivo, equivalente a supermercado o a un tipo de gasolina («Lo compramos en el súper», «Este año la súper subirá de precio») y cuando se utiliza como adverbio o adjetivo pospuesto al sustantivo («Es una idea súper», «Lo pasamos súper en la fiesta»).

Así pues, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir 

  • «Se han animado a hacer más series con personajes de cómics y superhéroes»,
  • «Un superdesayuno simple, rápido y fácil de llevar» y
  • «El New York City Football Club anunció el fichaje de su primer jugador, la superestrella española David Villa».

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(*) NotaCMP.- Me temo que en estos casos también lleva tilde, pues de no ponérselo tendría que pronunciarse como palabra terminada en -er, o sea, aguda.

[LE}– El origen de ‘poner los cuernos’, ‘dormir la mona’ o ‘manda huevos’

09/06/2014

La filóloga Héloïse Guerrier desvela de dónde vienen algunas de las expresiones castizas más empleadas.

Cuando en la Edad Media un señor feudal ponía en práctica el derecho de pernada sobre la esposa de un vasallo, se colocaba en la casa una cornamenta de ciervo que dio origen a la conocida frase «poner los cuernos», una de las expresiones cuyo origen revela la filóloga Héloïse Guerrier .

La filóloga francesa analiza castizos modismos, como «estar en todos los fregados», «dar el coñazo» o «cágate lorito», ante el desconcierto que le produjeron como extranjera estas expresiones populares formadas con palabras y términos sencillos, entre el surrealismo y lo escatológico, y cuyo significado real no tiene nada que ver con lo enunciado.

A Guerrier (Francia, 1981), que estudió filología hispánica en la Sorbona, el interés por estas frases le vino cuando se trasladó a vivir a Madrid, hace diez años. «En la Facultad no te enseñan las expresiones de este tipo que se usan en la calle, y las españolas son muy gráficas: «cagarse en la leche», «montar un pollo», «que te folle un pez»… Yo me las apuntaba porque si te paras a pensar en ellas son verdaderamente perturbadoras», explica.

Investigó su origen en diccionarios de dichos, frases hechas y populares (como los de Buitrago, Celdrán o Seco), «buceó» por internet y comprobó que detrás de cada una de esas expresiones «había mucha miga».

La filóloga analizó la etimología, cuál era el uso inicial, en qué contexto se creó, y cómo habían ido evolucionando.

«Dormir la mona», por ejemplo, se remonta al siglo XVI y hace referencia a la costumbre que había de dar vino a los monos para ver el efecto que les provocaba.

«Montar un pollo» viene de la palabra poyo, un banco de piedra arrimado a la pared junto a la puerta de las casas de los pueblos. Así se llamaba en el siglo XIX al podio en el que los oradores pronunciaban sus discursos en las plazas, y que solían terminar en polémicas y encendidas discusiones.

«Manda huevos» es la versión romance del «mandat opus!» (= la necesidad obliga), que se empleaba en el ámbito jurídico.

Por encima del machismo residual que lleva consigo en ocasiones la lengua —»es la polla» para referirse a algo positivo, mientras que «menudo coñazo» se asocia a algo negativo—, Guerrier encontró que muchas expresiones utilizaban palabras vinculadas a la comida y al sexo: «estar metido en el ajo», «que te den morcilla», «joder la marrana», «echar un polvo»,…

«En Francia hay expresiones así, pero aquí son más bestias», comenta Guerrier, que aún recuerda su sorpresa cuando un compañero de Astiberri, cansado de que algunos autores se pasaran por la editorial sin avisar, gritó: «Esto parece el coño de la Bernarda».

Esta extraña frase hace referencia a una curandera granadina cuya vagina se halló intacta al desenterrarla, pero en otras, se dio por vencida ante la dificultad para convertirlas en una imagen.

«Frases como «no tengo el chichi para farolillos» y con «verdades como templos» tuvo que sacarlas de la lista porque eran demasiado complicadas», comenta sonriente.

Las explicaciones de las locuciones está traducida al inglés y al francés (tanto en su significado real como literal: «to shit in the milk», «etre fourré dans l’ail«, por citar dos ejemplos) por lo que el glosario saciará la curiosidad de los nativos y ayudará a combatir las dudas de los extranjeros que suelen «hacerse la picha un lío» cuando buscan la literalidad de algunas expresiones.

Para el escritor Pablo Martín Sánchez, la obra de Guerrier presenta «una combinación hilarante de modismos y de imágenes que producen cosquillas en el cerebro».

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[LE}– ‘Crispar’ o ‘encrespar’, no ‘encrispar’

09/06/2014

Los verbos crispar y encrespar son los adecuados para expresar la idea de irritación, exasperación o enfurecimiento, y es inapropiada la forma encrispar.

En los medios, sin embargo, aparece ocasionalmente esta última forma, como se comprueba en los siguientes ejemplos:

  • «El Newcastle despide la temporada con una victoria para brindar una alegría a una encrispada afición» y
  • «La propia Merkel encrispó los contactos gubernamentales».

La grafía encrispar probablemente sea un cruce de dos palabras que en la práctica funcionan como sinónimas: crispar, que según el Diccionario Académico es ‘irritar, exasperar’‚ y encrespar, que es ‘enfurecer, irritar y agitar a una persona o a un animal’.

Así, en los ejemplos anteriores habría sido más apropiado escribir

  • «El Newcastle despide la temporada con una victoria para brindar una alegría a una crispada afición» y
  • «La propia Merkel encrespó los contactos gubernamentales».

También se ha detectado esta grafía impropia en otros sentidos de encrespar, como en «Ante una solicitud de diálogo se encrispa los bigotes», donde habría sido más adecuado encrespa porque se refiere a que se riza o se eriza los bigotes.

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[LE}– Preposición ‘desde’, uso y abuso

04/06/2014

En ocasiones, se hace un uso abusivo de la preposición desde para indicar mera ubicación, y no origen, y se relega en, que es la más adecuada para estos casos.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como

  • «Más de 400 jóvenes europeos analizan desde Berlín las consecuencias de…»,
  • «Desde el Gobierno se insiste en que no hay argumentos para…» o
  • «Desde Zarzuela aseguran que no prescindirán de…».

Según el Diccionario Académico, desde indica origen (‘denota el punto, en tiempo o lugar, de que procede, se origina o ha de empezar a contarse una cosa, un hecho o una distancia’), motivo por el cual su uso para indicar ubicación no puede considerarse, en términos generales, incorrecto.

Sin embargo, en este tipo de oraciones siempre es posible recurrir a en y, en algunos casos, sencillamente suprimir la preposición desde, evitando con ello el posible abuso de unas colocaciones que se han hecho muy frecuentes en el lenguaje informativo de la prensa.

Así, en los ejemplos anteriores, podría haberse dicho que

  • «400 jóvenes europeos analizan en Berlín»,
  • «El Gobierno insiste en…» y
  • «La Zarzuela asegura que…».

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[LE}– Origen del término ‘machismo’

05/06/2014

Es un concepto conocido y extendido por todo el mundo, e incluso en otros idiomas se utiliza la misma palabra: «Machismo», «macho».

Sin embargo, aunque diferentes estudios de antropólogos, sociólogos y psicólogos han intentado rastrear sus orígenes, a cada uno le ha llevado a un lugar diferente: el origen del término lo han achacado a los soldados de tiempos de la Reconquista de Andalucía, pero también a los portugueses que lo habrían derivado de la palabra «mula», o como derivada de la palabra latina «masculino».

Incluso se ha llegado a decir que el término provenía de pueblos indígenas de las Américas.

«No está muy claro cuál es el origen del término ‘machismo’ y, aunque algunos estudios lo han intentado rastrear, no queda muy claro en qué momento surge», reconoce la doctora de Antropología Social, Maribel Blázquez Rodríguez.

En 1962, el músico Vicente T. Mendoza publicaba un ensayo en el que intentaba rastrear el origen del término, y en él aseguraba que el concepto ya estaba presente en corridos y cantares de finales del siglo XIX.

Pero lo cierto es que, como tal, no se hablaba ni de «macho» ni de «machismo» explícitamente, sino sólo del concepto. Un concepto que, por otra parte, ha tenido definiciones de lo más variopintas a lo largo de la historia.

En el siglo XX, llegó a asociarse al coraje, la generosidad y el estoicismo, pero también, en otras definiciones de la época, aparece como el «culto a la virilidad», caracterizado por la agresividad, la arrogancia y las agresiones sexuales a las mujeres.

En la actualidad, una de las referencias para su definición se encuentra en el diccionario de Victoria Sau, que plantea el machismo como «un conjunto de leyes, actitudes o rasgos sobreculturales del hombre cuya finalidad implícita o explícita ha sido y es mantener y perpetuar la sumisión de la mujer respecto al hombre», cuenta Blázquez.

«Es un término que sirve para visibilizar cómo, a lo largo de la Historia, aunque haya variaciones, en algunos momentos o sociedades el sexo ha sido una variable determinante para que las mujeres tuvieran que cumplir una serie de normas y modelos, para que pudieran tomar menos decisiones sobre sus vidas, teniendo que seguir lo determinado por las ideas, las costumbres y las leyes imperantes», explica la antropóloga social.

Aristóteles decía que el cuerpo de la mujer es «un cuerpo incompleto»

En la actualidad, aunque parezca que el término alude a un concepto muy claro, lo cierto es que su manifestación en la sociedad es muy diversa.

«Formas de machismo ha habido a lo largo de toda la Historia», asegura Blázquez, quien pone como ejemplo al propio Aristóteles. El filósofo de la Antigua Grecia aseguraba, por ejemplo, que el cuerpo de la mujer era «un cuerpo incompleto». «Ahí ya se ve que las colocaba en un lugar inferior», asegura la experta.

Sin embargo, y aunque el término se hubiera utilizado con anterioridad, se empieza a extender realmente a partir de los años 70, cuando el feminismo llega a la universidad y comienza a escribir.

Es entonces cuando se busca este concepto como un intento de combatirlo y de reivindicar los derechos de las mujeres, para que puedan ser autónomas y vivir en igualdad de condiciones respecto a los varones. Pero frente a esta reivindicación, el machismo se impregna de otro significado: como sinónimo de misoginia y de aversión o rechazo frente a todo lo femenino.

No obstante, ahora «en el ámbito más académico se habla de “sexismo” porque el término “machismo” tiene que ver sólo con el macho, y el macho no representa todo lo que pasa con el sexismo y las discriminaciones», dice Blázquez.

Según explica, la desigualdad en función del sexo se puede construir más allá del reparto de roles: puede depender de la edad, de la identidad, de la orientación sexual… En definitiva, dice la experta, «el «machismo» es un término muy reduccionista».

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[LE}– ‘Medioambiente’, mejor que ‘medio ambiente’

05/06/2014

Las formas medioambiente y medio ambiente son correctas, aunque se prefiere la grafía simple.

Las palabras que pierden su acento al pronunciarse junto a otras tienden a escribirse unidas, motivo por el cual medio ambiente, arco iris o boca arriba forman medioambiente, arcoíris y bocarriba, de acuerdo con la Ortografía de la Lengua Española.

En los medios de comunicación es habitual leer oraciones como

  • «Todos los participantes compartieron una charla centrada en el cuidado del medio ambiente» o
  • «Iberia renueva sus certificados de calidad y medio ambiente».

Si bien esta grafía se considera correcta, lo más aconsejable habría sido escribir medioambiente en ambas oraciones.

Por otro lado, cuando forma parte de una denominación oficial, se aconseja respetar la forma que aparece en el nombre:

  • «El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente está trabajando para reducir en un 10% las emisiones contaminantes para 2020» o
  • «El Día Mundial del Medio Ambiente (DMMA) es el principal instrumento de las Naciones Unidas para animar y sensibilizar sobre la acción por el medio ambiente».

El plural de medioambiente es medioambientes y el adjetivo derivado es medioambiental, en una sola palabra.

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[*HG}– Algunos gazapos de hoy: ‘Personas por corrupción’, ‘Del año durante meses’, ‘Artificiales el pasado marzo’, etc.

En rojo, lo que escribieron; en azul, lo que debieron escribir

EL PAÍS (España)

Don Juan Carlos guardó el secreto que iba a convertirse en noticia del año durante meses.

Don Juan Carlos guardó durante meses el secreto que iba a convertirse en noticia del año.

EL MUNDO (España)

Arrestan al alcalde de la ciudad de Venecia y otras 34 personas por corrupción

Arrestan por corrupción al alcalde de la ciudad de Venecia y a otras 34 personas

  • Entre 1925 y 1961, el Convento de Bon Secours a mujeres solteras embarazadas.
  • Entre 1925 y 1961, el Convento de Bon Secours dio acogida a mujeres solteras embarazadas.

ABC (España)

Hallan tres nuevos gases destructores del ozono en la atmósfera

Hallan en la atmósfera tres nuevos gases destructores del ozono

  • Después de que este mismo equipo investigador encontrara cuatro nuevos gases artificiales el pasado mes de marzo.
  • Después de que este mismo equipo investigador encontrara el pasado mes de marzo cuatro nuevos gases artificiales.

para saber si será capaz de aterrizar en la superficie del Planeta rojo cargado con tripulantes y mercancías

para saber si, cargado con tripulantes y mercancías, será capaz de aterrizar en la superficie del Planeta Rojo

BBC MUNDO (UK)

Prometedor avance contra uno de los cáncer más mortíferos

Prometedor avance contra uno de los cánceres más mortíferos

[LE}– Polisemia

04-06-14

Amando de Miguel

No hay nada más divertido que jugar con las palabras: todos ganan.

José Luis García-Valdecantos recuerda que la polisemia, ese gran entretenimiento, también alcanza al inglés. Así, el famoso cuento «El asno de oro», de Apuleyo, no se tradujo como donkey sino como ass, que parece más culto, pero que también indica el trasero.

Añade don José Luis que una cosa es la polisemia y otra la invención caprichosa de nuevos significados. Aduce este titular de El Mundo: «No se ha producido la abstención que preconizaban las encuestas». (De paso digo que en esta misma página, antes de las elecciones, yo advertí que podía darse el caso de la «profecía autoderrotante» y que la abstención no caería como se venía diciendo). ¡Con lo fácil que hubiera sido escribir que las encuestas pronosticaban, predecían, preveían o auguraban! Cierto es, las encuestas no pueden preconizar nada. Aunque a veces preconizan o encomian indirectamente cuando se levantan para agradar al cliente o al medio donde se publican.

David Sequeira hace un loable ejercicio de imaginación al utilizar las repeticiones como motivo retórico. Así, «vivir la vida, sentir un sentimiento, aprender el aprendizaje, recordar el recuerdo». Añado que es ingenioso el ingeniero o socialista el sociólogo.

Luis Cáceres, a propósito de los «cuartos de baño sin baño», amplía la lista: «caballeros sin caballo, mecheros sin mecha, braseros sin brasas, neveras sin nieve, plumeros sin plumas, plumillas sin pluma». Es una estupenda ilustración de cómo las palabras se desprenden de la imagen original y adquieren vida propia. Se podrían añadir muchas más: coches sin caballos, cafés sin cafeína, profesores que no profesan, tejados sin tejas, carteras sin cartas, bomberos sin bombas.

Ignacio Frías me recuerda la riqueza léxica de las letrinas: «trono, retrete, excusado, garita, jardín, tigre, ciento, felipe». (Las dos últimas versiones son de Cataluña, por la guerra de 1714). Se podría añadir: aseo, servicios, lavabo, wáter, urinario, evacuatorio, w. c.

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