[LE}– ‘Insistir en que’, y no ‘insistir que’

17/09/2014

Insistir en es la construcción adecuada para este verbo.

Esto, según indica el Diccionario panhispánico de dudas y, por tanto, se recomienda evitar la expresión insistir que sin la preposición en (porque ese sería un caso de queísmo).

En los medios de comunicación se pueden leer u oír frases como

  • «Ahmadineyad insiste que Irán cumple las reglas de la OIEA»,
  • «Rusia insiste que entrará en la OMC con Bielorrusia y Kazajistán» o
  • «Miley Cyrus insiste que no colaborará con los Jonas Brothers».

El verbo insistir es intransitivo, por lo que no puede tener complemento directo. Con este verbo, lo apropiado es que aquello en lo que se hace hincapié o en lo que se persiste se exprese precedido de la preposición en, por lo que en los ejemplos anteriores lo correcto habría sido

  • «Ahmadineyad insiste en que Irán cumple las reglas de la OIEA»,
  • «Rusia insiste en que entrará en la OMC con Bielorrusia y Kazajistán» y
  • «Miley Cyrus insiste en que no colaborará con los Jonas Brothers».

Fuente

[LE}– ‘Compraventa’ se escribe sin guion y sin espacio intermedio

18/08/2014

El sustantivo compraventa se escribe en una sola palabra.

Tal como indica el Diccionario Académico, compraventa no se escribe con guion (la compra-venta) ni con espacio intermedio (la compra venta).

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como

  • «Disminuyó la compra-venta de dólares al haber menos turismo del extranjero»,
  • «La compra venta de viviendas sube un 8,8 %» o
  • «Dos detenidos en compra/venta de droga».

La Nueva Gramática de la Lengua Española pone compraventa como ejemplo de compuesto propio o univerbal, que define como aquél en el que «sus dos componentes se integran en una única palabra ortográfica», a diferencia de los compuestos sintagmáticos, esto es, los formados por «palabras que mantienen su propia independencia gráfica», unas veces con guion intermedio (acción-reacción) y otras sin él (tren bala).

Tal es la grafía, además, registrada tanto en el Diccionario de la lengua española como en el Diccionario del Estudiante, donde se define compraventa como ‘hecho o actividad de comprar y vender, especialmente cosas usadas’.

Así pues, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir

  • «Disminuyó la compraventa de dólares al haber menos turismo del extranjero»,
  • «La compraventa de viviendas sube un 8,8 %» y
  • «Dos detenidos en compraventa de droga».

Respecto a la expresión contrato de compraventa, la Academia recoge también como alternativa contrato de compra y venta, con ‘y’ intercalada, opción igualmente válida si cada uno de los componentes se pronuncia por separado y conservando su acento:

  • «En los últimos 3 años se ha incrementado en un 15 % la compra y venta de productos y servicios a través de internet en México».

Fuente

[LE}– ‘Arcoíris’, mejor que ‘arco iris’

05/08/2014

Arcoíris, escrito en una sola palabra y con acento gráfico, es mejor opción que arco iris.

En los medios de comunicación se aprecia cierta vacilación al escribir este término, como en 

  • «Italia llevará cordones arcoiris contra la homofobia»,
  • «Los arco iris gemelos, al descubierto» o
  • «Detenida una italiana en Sochi por llevar los colores del arco iris».

Ambas variantes, arco iris y arcoíris, son válidas, pero, según el Diccionario Panhispánico de Dudas, resulta preferible la forma simple arcoíris, ya que el primer elemento de este tipo de compuestos tiende a hacerse átono, de modo que las dos palabras se acaban pronunciando como una sola, como ratifica la Ortografía académica.

Se recuerda, además, que arcoíris se escribe con tilde en la í, y que su plural es invariable, los arcoíris, mientras que el plural de arco iris es arcos iris

De este modo, se recomienda emplear la forma simple en los ejemplos anteriores 

  • «Italia llevará cordones arcoíris contra la homofobia»,
  • «Los arcoíris gemelos, al descubierto» y
  • «Detenida una italiana en Sochi por llevar los colores del arcoíris».

Fuente

[LE}– El Diccionario de la lengua española apura sus últimos días en papel

11/07/2014

La edición número 23 del Diccionario de la lengua española (DRAE), conmemorativa del tricentenario de la Real Academia Española (RAE), se publicará el próximo 21 de octubre.

Será, con toda probabilidad, la última vez que la magna obra aparezca en papel, dando paso a la versión electrónica, con una web que anualmente recibe 45 millones de visitas y que ha sido actualizada en cinco ocasiones desde su aparición en 2001.

Según ha adelantado la editorial Espasa (Grupo Planeta), esta 23 edición, que supone la continuidad de una obra aparecida por primera vez en 1780, está compuesta por 2.400 páginas en un solo tomo de 18 x 26 centímetros, y se publicará en cartoné con estuche.

Tomando como lemas «Las palabras que nos unen» y «El español de todo el mundo», el nuevo DRAE contiene 93.000 artículos (unos 5.000 más que los incluidos en la anterior —la de 2001— y más del doble de los aparecidos en el primer diccionario de uso de la RAE), 6.000 de ellos nuevos para esta edición.

El diccionario recoge, además, cerca de 200.000 acepciones, de las que 19.000 corresponden a americanismos. Además, las enmiendas de esta vigesimotercera edición superarán las 100.000, sobre un total de 45.300 entradas, y las supresiones de artículos serán aproximadamente 1.350. La RAE advierte, no obstante, de que «estos datos pueden experimentar ligeras variaciones en el proceso final de diseño y maquetación, que terminará en agosto».

La doctrina lingüística de la Academia

Desde que la RAE entregara la obra a Espasa, el pasado 14 de marzo, se está llevando a cabo el proceso de revisión y corrección de pruebas, de modo que el nuevo Diccionario pueda entrar en la imprenta después del verano.

La aparición, entre 2009 y 2011, de un importante grupo de obras académicas (la Nueva gramática de la lengua española, la Ortografía de la lengua española y el Diccionario de americanismos) ha hecho necesario, según la RAE, «el desarrollo de trabajos de armonización entre los contenidos de estas obras y el Diccionario». Con ello, «se consolida la doctrina lingüística común que subyace a toda la producción académica. En esta línea, cabe destacar la regularización en el DRAE del tratamiento de las marcas geográficas americanas y la revisión del tratamiento de los extranjerismos».

Entre los últimos términos que el Diccionario de la lengua española incorporó figuran 

  • «audioguía» (1. f. Dispositivo electrónico portátil de uso individual que, a través de grabaciones, proporciona información en la visita a una exposición, paseos turísticos, etc.),
  • «bótox» (1. m. Quím. Toxina bacteriana utilizada en cirugía estética),
  • «cameo» (1. m. Intervención breve de un personaje célebre, actor o no, en una película o en una serie de televisión.),
  • «cortoplacismo» (1. m. Conducta o actitud del cortoplacista.),
  • «dron» (1. m. Aeronave no tripulada.),
  • «pilates» (1. m. Método gimnástico que aúna el ejercicio corporal con el control mental, basado en la respiración y la relajación.),
  • «hipervínculo» (1. m. Inform. enlace.) o
  • «jonrón» (1. m. Am. En el béisbol, jugada en que el bateador golpea la pelota enviándola fuera del campo, lo que le permite recorrer todas las bases y anotar una carrera).

Fuente

[LE}– Diccionario de anglicismos y tecnicismos para asistir a una reunión

04/02/2013

Fernando Muñoz

«¡Qué buen brainstorming hemos tenido en el workshop! Después del meeting todos los partners han coincido, mientras tomábamos el brunch informal, en el buen feeling que les trasmite el business».

Cada día es más habitual escuchar, en la oficina o en la calle, este tipo de términos procedentes en algunos casos del inglés (anglicismos) y en otros del lenguaje profesional.

clip_image001

(El diccionario, el gran aliado para no quedar como un pedante por usar demasiados anglicismos o tecnicismos)*

Algunas personas encuentran que usar estas palabras es una forma de reforzar su discurso y «parecer más interesantes», sin embargo, para la gran mayoría, la excesiva utilización de tecnicismos y anglicismos puede resultar pedante y hasta ridículo, dependiendo las circunstancias.

Si usted tampoco ha entendido nada del primer párrafo no se preocupe. Allí donde el castellano no puede llegar, surgen los neologismos y los préstamos lingüísticos, pero en la mayoría de las ocasiones existe una palabra exacta en el idioma de Cervantes.

Así, en la frase inicial del artículo se podía haber hablado de lluvia de ideas, reunión, socios, almuerzo o sensaciones en lugar de tantos «esnobismos» —palabra aceptada por la RAE— que no hacen más que confundir.

Pese a todo, cada vez es más habitual escuchar estas palabras.

Para no perdernos, recopilamos cuáles son algunos de los anglicismos y tecnicismos más comunes en el caso de asistir a una reunión a la última. Y es que, desde en la oficina hasta en una conversación informal de moda, economía o tecnología, cada vez es más frecuente escuchar sin entender nada.

Fuente: ABC

(*) NotaCMP.- O para quedar en ridículo por no querer usarlos sino pretender traducir lo intraducible, o usar una traducción absurda que no significa nada.