MAESTRA: George Washington no sólo tumbó y cortó el árbol de cerezo de su padre sino que, además, admitió que lo había hecho. Jaimito, ¿sabes por qué su padre no lo castigó?
JAIMITO: Porque George todavía tenía el hacha en su mano.
MAESTRA: George Washington no sólo tumbó y cortó el árbol de cerezo de su padre sino que, además, admitió que lo había hecho. Jaimito, ¿sabes por qué su padre no lo castigó?
JAIMITO: Porque George todavía tenía el hacha en su mano.
Acabo de colgar el teléfono después de hablar con un viejo amigo mío que vive en Soria, uno de los lugares más fríos de España.
Me dijo que desde esta mañana no para de nevar, y que la nieve ya llega a la cintura.
La temperatura ya bajó hasta los -10° C y, además, hay viento norte con ráfagas de hasta 120 km/hora.
Me contó que su mujer no ha hecho otra cosa que mirar por la ventana de la cocina todo el día.
Me dijo también que, si el tiempo se pone peor, no le va a quedar otro remedio que dejarla entrar en la casa.
Cortesía de Charo Bodega
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SALUDOS.CHARO
http://charobodega47.blogspot.com
Le preguntan a una modelo:
—¿Qué verdura o vegetal te gusta más?
—La habichuela.
—¿Podrías deletrear el nombre?
—Ay, no, ¡mentira! Me gusta la papa.
Cortesía de Paco López
Mientras masajea las nalgas del paciente, el proctólogo dice:
—¡Tranquilo, Ponce, tranquilo!
Entre extrañado y molesto, el paciente responde:
—Doctor, no soy Ponce, ¡soy Rodríguez!
A lo que contesta el proctólogo:
—Ponce,… ¡soy yo!
El psiquiatra al paciente borracho:
—Usted va a dejar de tomar cerveza, y ¡Durante medio año sólo beberá leche!
—¿Otra vez, doctor?
—¿¡Cómo que otra vez!? ¿Usted ya siguió ese tratamiento?
—Sí, durante los primeros meses de mi vida.
Cortesía de Paco López
Diferencia entre un clínico, un cirujano general, un psiquiatra y un patólogo.
Cortesía de Paco López
El paciente, tímido y cabizbajo, entra al consultorio del psiquiatra, se sienta, y dice:
—Doctor, tengo doble personalidad.
—No se preocupe, amigo. Siéntese que vamos a conversar los cuatro.
Cortesía de Paco lópez
Le dice una mujer a otra:
—Mi marido es un bombón.
—¿Es lindo?
—No, es negro, redondo y lleno de licor.
Cortesía de Paco López
Querida suegra:
Por favor, no trates de decirme cómo educar a mis hijos. Yo estoy casada con uno de los tuyos y, créeme, ¡hay mucho que reclamar también!
Sinceramente,
Tu nuera.