El maestro a Jaimito:
—Jaimito, ¿qué es un niño?
—Un niño es un angelito que tiene que soportar los regaños de su padre, los gritos de su madre, los abusos de sus hermanos y las preguntas de su maestro.
El maestro a Jaimito:
—Jaimito, ¿qué es un niño?
—Un niño es un angelito que tiene que soportar los regaños de su padre, los gritos de su madre, los abusos de sus hermanos y las preguntas de su maestro.
San Pedro y Papá Dios están conversando acerca de las normas para ingresar al Cielo:
—Debemos ser más exigentes con el nivel de gente que está ingresando al Cielo—, dice Papá Dios.
—De acuerdo, seré más exigente con la entrada al Cielo—, responde San Pedro.
A todas éstas, por la primera puerta de acceso está pasando, de camino a la cola de ingreso al Cielo, un negrito que escucha la conversación. San Pedro se va a su puesto de trabajo y comienza la selección siendo muy exigente. Cuando le llega el turno al negrito, San Pedro le pregunta:
—¿Nombre?
—Leonardo Di Caprio.
San Pedro lo mira y vuelve a preguntarle:
—¿Nombre?
—Leonardo Di Caprio.
San Pedro toma el teléfono, llama a Papá Dios y le pregunta:
—Jefe, ¿el Titanic se hundió o se quemó?
Una profesora nueva que quiso hacer uso de sus conocimientos en psicología, comenzó una clase diciendo:
—Todo el que crea que es estúpido, que se ponga de pie.
Como pasado unos segundos ninguno de los niños se levantó, Jaimito se puso en pie. Ante esto, la profesora le preguntó:
—Jaimito, ¿crees que eres estúpido?
—No, profesora, pero me da pena ver que usted se mantiene en pie.
—Me da miedo ese deporte de las espadas.
—¿Esgrima?
—No, no, más bien es miedo.
—¿Y vendes el apartamento?
—Alquilo.
—¿Y cuánto pesa?
—Cariño, tráeme al bebé.
—Espera a que llore
—¿A que llore? ¿Y eso por qué?
—¡Porque no lo encuentro!
Mezcle 8 anacondas, 4 pirañas, 2 tarántulas, 35 loros y 6 alacranes. ¡OJO!: no batir mucho porque puede salir una suegra.
—¿Sabes la carga del electrón?
—Negativo.
—¿Y la del protón?
—Tampoco
Por orden del gobierno, el Ministerio de Educación monta, en pleno barrio de Petare, una academia de inglés*. El primer día, el profesor, no sabiendo por dónde comenzar, se arma de valor y, sin más, dice:
—Good morning, pupils.
Los alumnos responden:
—Good morning, teacher.
El profesor piensa que, o está muy equivocado o aquellos alumnos no tienen un conocimiento de inglés tan básico como le dijeron en el Ministerio, y prosigue:
—The numbers are: one, two, three, four, five ….
Y repara entonces en una niñita que, masticando chicle como una chiva y arreglándose el pelo, no le está prestando atención alguna. El profesor se para frente a ella y le dice:
—Excuse me, are you learning?
La niñita responde:
—I am Yuleizi. YULERNING is behind me.
(*) Es sólo ficción, por supuesto