[*Otros}– El telescopio robótico de Tenerife podrá utilizarse libremente desde Internet

15/04/2011

El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) lanzará el próximo 1 de julio una iniciativa para que el telescopio robótico (TAD), ubicado en el observatorio del Teide, se convierta en el primero de España de uso gratuito y a disposición de los ciudadanos, que podrán manipularlo a través de Internet.

El TAD es un telescopio controlado remotamente, a través de Internet (www.ot-tad.com), usando un simple navegador web y dirigido, especialmente, a estudiantes de secundaria, según el responsable del TAD y astrofísico del IAC, Miquel Serra.

Para poder hacer uso de este Telescopio, cualquier ciudadano español deberá registrarse en el portal (www.astroaula.net) y asistir virtualmente a una de las charlas que se impartirán desde esta web hasta mayo para explicar su manejo y características.

Despertar el interés de los estudiantes

El principal objetivo de esta iniciativa, según el portal Astroaula, es «despertar el interés en los alumnos de secundaria, bachillerato y formación profesional, por las Ciencias Experimentales» a través de Recursos Didácticos (Unidades Didácticas, Charlas, Actividades) de Astronomía.

Según declaraciones de Miquel Serra en Astroaula, «parte clave del proyecto son las ‘Charlas Virtuales’ ofrecidas por Astrónomos experimentados sobre el uso del telescopio y la instrumentación así como un «recetario» para poner en práctica las Actividades Didácticas».

Los usuarios registrados deberán pedir cita para utilizar el telescopio y cada observación se podrá alargar hasta un máximo de dos horas pudiendo repetir experiencia. De momento ya se han recibido más de 70 peticiones según fuentes de Astroaula.

Fuente: El Mundo

[*Otros}– El cambio climático altera la biodiversidad de las Islas Canarias

22/10/2010

El fenómeno de cambio climático que se registra en el ámbito global está ya produciendo impactos específicos en la flora y fauna terrestre y marina de las Islas Canarias, según se recoge en el documento elaborado a instancias de la Agencia Canaria de Desarrollo Sostenible y Cambio Climático para determinar los efectos del aumento de la temperatura en nuestro Archipiélago.

En el caso concreto de la biodiversidad vegetal terrestre, los técnicos que han elaborado el estudio indican que el cambio climático afecta directamente a las especies, y también de forma indirecta, bien a través de la modificación de las interacciones entre plantas y animales o bien por las consecuencias sobre el suelo.

Así, se presumen alteraciones en el período de formación de las hojas, de las flores y de los frutos. A ello se añaden otras cuestiones, como la disminución de la productividad potencial debido al descenso en la disposición de agua.

Por lo que respecta a la biodiversidad vegetal marina, las especies más amenazadas son las que tienen su límite meridional de distribución en Canarias. De hecho, ya se pueden apreciar importantes regresiones en determinados lugares de las Islas.

Junto a ello también figuran casos de algas nativas que se ven favorecidas por el proceso de tropicalización, como ocurre con algunas de características termófilas.

En cuanto a la fauna, en lo relativo a la biodiversidad terrestre se constata que, ante un clima más cálido, las especies no pueden responder en los ecosistemas insulares de igual manera que en los continentes.

De esa forma, al no poder desplazarse hacia el norte intentan hacerlo en altura. Además, las variaciones en las condiciones climáticas pueden afectar a los ciclos reproductivos de los vertebrados y a sus posibilidades de alimentación y supervivencia.

Finalmente, en el caso de la fauna marina el aumento de la temperatura ha provocado la aparición de nuevas especies, el incremento poblacional de aquéllas nativas de origen tropical, y la disminución de otras de origen templado.

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Tendencias 21

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: Alma y vida

ALMA Y VIDA

                                         A la memoria de la culta señora
                                                        Concepción Casaseca

¿Qué es esta vida en que de orgullo henchido,
el hombre quiere hallar felicidad?
¡Un sueño por la muerte interrumpido!
¡Un mundo de soberbia y vanidad!

La vida en la niñez es color rosa,
es cual bella estación de primavera,
en que empieza a brotar la luz hermosa
de la razón que al hombre Dios le diera.

Mañana deliciosa de la vida
en que todo es virtud, todo inocencia;
en que el hombre en su pecho sólo anida
de la pureza la más pura esencia.

Mas cuando entra en la edad de sancionar,
entonces ve del mundo la falsía,
extático quedando al contemplar
la inmensidad del Orbe y su armonía.

Entonces ya orgulloso escrutar quiere
del cielo los recónditos arcanos,
y rara vez se acuerda de que muere
y que pasto ha de ser de unos gusanos.

Entonces, los misterios escarnece,
sin entender un ápice siquiera,
lo que ve y lo que toca. ¡Así perece
el pensamiento en su fugaz carrera!

Entra en vejez exánime v cansado,
sufriendo de la vida los azares;
ya por el tedio, triste y extenuado,
exclama cual yo canto en mis cantares:

¡Ilusión, ilusión fascinadora
es esta vida de mentido encanto,
do en alas de ]a muerte el hombre llora
los desengaños que ignoraba tanto!

¡Fantasma nada más, sombra, mentira
y un continuo comercio es lo que existe!
Mas,… todo en torno de la fosa gira,
do solo quedará un recuerdo triste.

¡Despierta, humanidad, por un instante
mira que vas del Bien en retroceso!
Germinando en tu seno el Mal constante,
creyendo que en el vicio está el progreso.

¿Do hallará la verdad que con anhelo
busca el hombre en la Tierra, inútilmente?
La verdad, por esencia, está en el Cielo,
tras el cóncavo espacio refulgente.

La verdad es el Dios de Omnipotencia,
anhelo que hoy está en mi corazón;
porque así me lo dicta mi conciencia;
porque así lo comprende mi razón;

porque así me lo dice la belleza
que encierra el infinito firmamento;
porque así me lo dice la grandeza
del dilatado mar, con suave acento;

porque así me lo dicen los cantores
que alegres, del jardín en la espesura,
himnos cantan de amor, entre las flores,
al Dios Omnipotente de la altura.

La limpia fuente que del risco brota,
el turbulento y caudaloso rio,
y de la nube la mezquina gota,
me dicen que hay un Dios tras del vacío.

Las plantas, con su aroma floreciente,
de su alta esfera el ave en raudo vuelo,
Natura toda. El átomo y el ente
me dicen que hay un Dios allá en el Cielo.

Dichosos los que en Él fundan su alteza
cifrando en su bondad, bella esperanza;
dichoso el pueblo que trabaja y reza
y tiene dicha si su gloria alcanza.

El Cielo excelso es de la paz el nido.
La vida en que vagamos ¡falsedad!
¡Un sueño por la muerte interrumpido!
¡¡Un mundo de soberbia y vanidad!!

[*Otros}– El mar que abraza a Canarias, tan cerca y tan lejos de las islas,… hasta ahora

11/12/2010

Yaiza Perera

Canarias espera celebrar la llegada de 2011 con un nuevo mapa territorial que incluya el mar que une a sus islas, unas aguas que el Archipiélago siente como propias pero cuyo devenir ha transcurrido hasta el momento ajeno a sus intereses.

La Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso aprobó el pasado jueves, con el voto en contra del PP, la «Ley de aguas canarias», que dibuja un nuevo contorno perimetral para la CCAA. Éste se dibujará uniendo los puntos extremos más salientes de las islas o islotes —El Hierro, Fuerteventura, Las Palmas, La Gomera, Lanzarote, La Palma y Tenerife, así como los territorios insulares de La Graciosa, Alegranza, Lobos y Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Oeste— y las aguas que queden encerradas en su interior, que pasarán a apellidarse «canarias», constituirán el «especial ámbito marítimo de la Comunidad Autónoma.

Canarias multiplicaría así por cinco su territorio (de 7.446,95 a 36.932. 910 km2) y, si se cumplen las expectativas del Gobierno regional, se incrementarían en consecuencia la financiación autonómica y las competencias, porque tendría en esas aguas, que pasarían a ser consideradas como interiores, los mismos derechos y responsabilidades que el estatuto y la Constitución le reconocen en tierra: energía, hidrocarburos y minas, transporte marítimo, espacios naturales protegidos.

Se podría incluso crear una policía para controlar la seguridad en ese espacio marítimo, labor que ahora realiza la Guardia Civil.

Una oleada de interrogantes

«Ya no va a haber discontinuidad territorial. Canarias se convierte en una unidad, una única tierra, un único pueblo», se felicita Fernando Ríos Rull, secretario de la Presidencia de Canarias.

La situación actual, la de siempre, «es surrealista, el mar forma parte de la vida cotidiana de los canarios», asegura mientras ‘ilustra’ sus palabras con un paisaje habitual para los isleños: cada mañana, al levantarse, ve desde la ventana de su vivienda, en la capital tinerfeña, la isla de Las Palmas.

Tan cerca y tan lejos. Ríos Rull —hijo de Victoriano Ríos, ex presidente del Parlamento de Canarias, y el primero que presentó, como senador, una proposición de Ley para la delimitación de las aguas en Canarias en 2003—, concibe este avance como una «cuestión simbólica», pero también como un asunto de importancia vital para Canarias.

Existen distintas lecturas sobre la posibilidad de que la delimitación viole la Convención del Mar de la ONU.

Y ¿cuál es esa situación actual de esas aguas interinsulares? Si hoy una persona toma un barco en el puerto de Santa Cruz de Tenerife con rumbo a Las Palmas —como desde cualquiera de las otras islas, salvo entre Tenerife-La Gomera o Fuerteventura-Lanzarote, que están unidas a efectos jurídicos por su cercanía— navegará durante 12 millas por el mar territorial (competencia del Estado) y luego, hasta llegar a las 12 millas más próximas a la costa de destino, se adentrará literalmente en un mar de dudas, pues ¿son éstas aguas internacionales?, ¿Zona Económica Exclusiva?

La respuesta depende de a quién se pregunte: Son «internacionales» para el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino; son «Zona Económica Exclusiva (ZEE)» para Julio Jorge Urbina, experto en Derecho Internacional; y ni lo uno ni lo otro para Ríos Rull, experto en Derecho Constitucional, quien dice: «No está del todo claro. Hay un debate abierto desde hace años». Y resume: «Digamos que el Estado tiene derecho preferente y actúa como si fuera ZEE».

Vieja reivindicación de las islas

En los últimos 30 años, los nacionalistas ya habían presentado, sin obtener resultado, hasta 40 iniciativas parlamentarias para delimitar las aguas interinsulares —la última había sido admitida a trámite por unanimidad el 4 de septiembre de 2009— y que el control de la seguridad, la protección medioambiental y los recursos pasasen a manos del Ejecutivo regional.

Se ‘completa’ así el mapa de Canarias con la última pieza del rompecabezas, una posibilidad que no es nueva, pues ya lo contemplaba desde 1978 la Ley de Zona Económica Exclusiva, pero había sido obviada por los sucesivos gobiernos, a pesar incluso del ‘recordatorio’ del Tribunal Supremo en dos sentencias, en 1992 y 2008, para que se desarrollasen los contenidos de dicha Ley.

España ha mantenido hasta este momento el trazado de líneas de base rectas entre las islas más cercanas —de Fuerteventura, Lanzarote, Alegranza, La Graciosa, Montaña Blanca y Lobos—, prevista en la Ley del 8 de abril de 1967. Otros países sí han delimitado las aguas interinsulares de sus archipiélagos. Es el caso de Portugal, las islas Azores y Madeira, Dinamarca con las islas Feroe, Noruega con las islas Spitsbergen, o Ecuador con las islas Galápagos.

¿Por qué España no lo ha hecho en 30 años? «No hay una respuesta rigurosa, monolítica», explica José Segura Clavell, diputado socialista por Santa Cruz de Tenerife y buen conocedor de la materia, mientras deja caer otra serie de interrogantes: «¿Cómo es posible que la Unión Europea tenga unas políticas comunes en materia agrícola, de industria, de telecomunicaciones, y una moneda única, pero no tenga una política marítima común?». El mar, dice a modo de reproche general, es para muchos diputados «un lugar al que se va en agosto».

Interpretaciones enfrentadas sobre la Convención del Mar

Pero las aguas del nuevo mapa territorial llegan jurídicamente revueltas. Julio Jorge Urbina, profesor titular de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Santiago de Compostela y autor del libro ‘Controversias marítimas, intereses estatales y Derecho Internacional’ (2005), advierte que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de Montego Bay (Jamaica) de 1982 establece que la delimitación de las aguas que plantea ahora Canarias sólo se puede aplicar en los archipiélagos que son Estado, no en los que forman parte de un Estado. España, recuerda, firmó en 1984 esta ‘carta magna’ sobre los derechos del mar y la ratificó en 1996 sin plantear «objeción».

Ahora podría aplicarlo como un «acto unilateral en uso de su soberanía», pero esto supondría una ampliación de su ZEE y podría plantear «problemas con Marruecos y Portugal», con quien ya trata de resolver desde hace décadas sus discrepancias sobre los límites de las respectivas ZEE.

Pero a este respecto hay otra lectura posible. La que hace el Gobierno de Canarias. «También es posible aplicar esa delimitación de las aguas en territorios con plena autonomía. No hay un perjuicio internacional o nacional, no hay ninguna consecuencia perniciosa», mantiene.

Segura, ponente del Grupo Socialista en el proceso de tramitación y aprobación de la ley, defiende también la legitimación del Estado para trazar estas líneas «conforme a la normativa interna e internacional». Y su planteamiento es claro: los archipiélagos de Estado (como Canarias) sufren una «clara discriminación» porque el «régimen jurídico de sus espacios marítimos se asimila al de las islas en general». «Si es parte o forma un Estado es un hecho intrascendente. Es un todo unitario y, como tal, tiene que ser tratado», declara Segura. A su juicio, «la convención no prohíbe expresamente» esa delimitación para los Archipiélagos de Estado; por tanto, concluye, se puede aplicar.

Y el Gobierno canario espera que así sea, y que el Archipiélago cuente, antes del 31 de diciembre, con una nueva ley que ayude a dejar enterrados en su fondo los interrogantes legales y que acerque a los canarios el mar que les rodea.

Ese mar del que hace gala su escudo y que podría comenzar, si pasa sin modificaciones relevantes su próximo trámite en el Senado, a ser, además de alma, motor del Archipiélago.

El Mundo