[LE}> «Glampin», adaptación válida de «glamping»

La palabra glampin es una adaptación válida del anglicismo glamping, acrónimo formado a partir de glamorous (‘glamuroso’) y camping.

NotaCMP.- Hacen bien en prescindir de la ‘g’ final porque aquí no la pronunciaría nadie.

Uso no recomendado

• Qué es el glamping: la nueva manera de combinar aventura y lujo.

• Un glamping único en una isla gallega de ensueño.

• Escapada de última hora: siete glampings para desconectar en plena naturaleza.

Uso recomendado

• Qué es el glampin: la nueva manera de combinar aventura y lujo.

• Un campin de lujo único en una isla gallega de ensueño.

• Escapada de última hora: siete glámpines para desconectar en plena naturaleza.

Según el diccionario Collins, el término glamping designa ‘una forma de campin en la que los participantes disfrutan de comodidades asociadas a un tipo de turismo más lujoso’. Su adaptación en español, de acuerdo con las normas de la Ortografía de la lengua española, es glampin, acabado en ‘-in’. El plural es glámpines, igual que sucede con cámpines (plural de campin). También existe una expresión en español que podría emplearse para aludir a estos espacios: campin de lujo.

Si, por alguna razón, se prefiere usar la voz inglesa, se recomienda escribirla en cursiva o, cuando no se dispone de este tipo de letra, entre comillas.

[LE}> «Fotosensible» no es lo mismo que «fotosensibilizante»

Fotosensibilizante o fotosensibilizador, y no fotosensible, son los adjetivos adecuados para aludir a los productos que pueden tener consecuencias negativas sobre la piel del paciente que los usa si este se expone a la radiación solar.

Uso no recomendado

• Los productos fotosensibles son aquellos cuya administración puede provocar que la piel del paciente reaccione de forma anormal a la exposición solar.

• Tras una quemadura, es recomendable acudir a la consulta del dermatólogo si estamos tomando fármacos fotosensibles.

• Los pacientes que tomen medicamentos fotosensibles deben evitar la exposición directa al sol para evitar quemaduras.

Uso recomendado

• Los productos fotosensibilizantes son aquéllos cuya administración puede provocar que la piel del paciente reaccione de forma anormal a la exposición solar.

• Tras una quemadura, es recomendable acudir a la consulta del dermatólogo si estamos tomando fármacos fotosensibilizadores.

• Los pacientes que tomen medicamentos fotosensibilizantes deben evitar la exposición directa al sol para evitar quemaduras.

El término fotosensible está formado a partir del elemento compositivo ‘foto-‘, que viene del griego ‘luz’, y el adjetivo sensible, que, dicho de una cosa, significa ‘que reacciona a la acción de ciertos agentes’. Los productos fotosensibles, por tanto, son aquéllos que deben conservarse protegidos de la luz para evitar que se alteren sus propiedades y pierdan efecto.

Sin embargo, si lo que queremos decir es que un producto hace sensible a la luz al que lo toma, lo adecuado es decir que es fotosensibilizante o fotosensibilizador, tal y como recoge el Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina de España.

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[Canarias}> Los pobladores de la Canarias prehispánica se parecían a los de Marruecos en el Neolítico

17/08/2023

Según un estudio sobre el ADN publicado en la revista ‘Nature’, estas muestran genéticas se dan más en las islas occidentales: El Hierro, La Palma, La Gomera y Tenerife

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La colonización de Canarias por pueblos del norte de África a comienzos del primer milenio fue un proceso más complejo de lo que se creía. Lo demuestra el descubrimiento de que los aborígenes de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura comparten ancestros con las demás islas, pero a través de ellos recibieron una herencia genética, en parte, diferente. La comparación del genoma de estos pobladores con los datos disponibles de tres yacimientos prehistóricos del norte de África ha corroborado que los antiguos canarios eran pueblos muy similares a los que habitaban Marruecos hace alrededor de 5.000 años, durante el Neolítico.

La revista Nature ha publicado el análisis más completo que se ha hecho hasta la fecha sobre el ADN de los antiguos pobladores de Canarias, con datos de 40 individuos de siete islas que abarcan 1.300 años de la historia antigua del archipiélago, desde los tiempos de las primeras llegadas -restos del siglo III- hasta los primeros años bajo la Corona de Castilla en el siglo XVI. El descubrimiento es fruto del esfuerzo coordinado de una veintena de investigadores de las universidades de La Laguna, Las Palmas de Gran Canaria, Stanford (EEUU) y Copenhague, el Instituto Max Planck de Alemania, el Instituto Carlos III, la empresa Tibicena, el Museo Canario, el Museo Arqueológico de La Gomera y el Museo Benahoarita.

Su ADN muestra que todas esas poblaciones se quedaron aisladas en sus respectivas islas durante alrededor de un milenio, sin apenas contacto con nadie del exterior hasta la llegada de los primeros europeos en el siglo XIV, lo que a su vez conduce a otra conclusión con implicaciones para futuros trabajos: la Canarias prehispánica ofrece una ventana privilegiada al pasado del norte de África en la etapa previa a las invasiones árabes del siglo VII, que puede completar los datos obtenidos de yacimientos prehistóricos del continente.

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Los autores, entre los que se encuentran Javier Serrano (Univerdad de La Laguna), Jonathan Santana (Universidad de Las Palmas) y Rosa Fregel (Universidad de La Laguna-Stanford), explican cómo la insularidad, la escasez de recursos y la falta de contacto con el exterior fueron moldeando la genética de los pobladores de cada una de las siete islas sobre un sustrato común. Este no es otro que la herencia de pueblos prehistóricos del actual territorio de Marruecos, cuyo ADN recoge, a su vez, la mezcla de dos ascendencias principales: una local, norteafricana, y otra de agricultores europeos que emigraron hacia al sur del Mediterráneo en el Neolítico.

Diferencias entre islas

Este trabajo revela que los aborígenes de las tres islas más cercanas al continente —Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura— tenían una mayor contribución genética del componente asociado a las poblaciones prehistóricas de Europa, mientras que los de las islas occidentales —El Hierro, La Palma, La Gomera y Tenerife— presentaban más aportación del componente prehistórico del norte de África. Lo que lleva a pensar en «un modelo de colonización más complejo del que se planteaba hasta ahora».

«Dado que el impacto de las migraciones neolíticas europeas en el norte de África no fue homogéneo, este resultado se puede explicar de dos formas: o bien las migraciones humanas que afectaron al archipiélago fueron asimétricas, con algunas arribadas llegando solo a una zona, o bien las poblaciones que colonizaron las islas orientales y occidentales del archipiélago procedían de regiones diferentes del norte de África», han señalado en un comunicado.

El autor principal del trabajo, Javier G. Serrano, ha remarcado que la diferencias entre las islas orientales y occidentales «parecen haber existido desde el comienzo del período de colonización aborigen, manteniéndose sin cambios a lo largo del tiempo». «Esto es importante porque determina que, si existieron migraciones asimétricas entre las dos regiones, tuvieron que ocurrir al inicio del periodo de colonización aborigen«, ha añadido.

Esta conclusión no hace sino apuntalar una serie de indicios que ya existían y que sugerían la existencia de alguna diferencia entre los pobladores de las islas orientales y los de las occidentales, como la mayor variedad de inscripciones en alfabeto líbico-bereber en las primeras o la presencia en una sola isla, Gran Canaria, de un árbol «importado», la higuera.

El estudio aporta pruebas de que la insularidad se acabó expresando de un modo u otro en el ADN de los pueblos de las siete islas, pero fue en las más pequeñas o con menos recursos -El Hierro, La Gomera, Lanzarote y Fuerteventura- donde más se aprecia una baja diversidad genética, «lo que puede explicarse por un fuerte aislamiento, dando lugar a la reducción del tamaño efectivo de su población y descartando así la posibilidad de que hubiera migración frecuente hacia estas islas».

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[LE}> «Valer un Potosí» o «valer un potosí», grafías adecuadas

La expresión valer un Potosí/potosí, con la que se indica gran estimación o aprecio por algo, puede escribirse con el topónimo en mayúscula o en minúscula.

Uso adecuado

• Un buen alcalde vale un potosí.

• Una fotografía con Jorge Mario Bergoglio vale un Potosí.

• Lo mismo ocurrió cuando una mascarilla valía un potosí: ahora están casi regaladas.

De acuerdo con el diccionario académico, la expresión ‘valer (algo) un Potosí’ puede escribirse con la letra pe mayúscula, como es característico en los nombres propios —en este caso un topónimo—, o con dicha consonante en minúscula, por entenderse entonces, tal como indica la Ortografía de la lengua española, que potosí ha pasado a considerarse un nombre común.

La Real Academia Española señala además que esta expresión comparte significado con valer un Perú, que igualmente puede escribirse con pe minúscula: valer un perú.

El significado de ambas expresiones obedece a que, tanto la ciudad de Potosí (Bolivia) como Perú, son territorios célebres por sus antiguos yacimientos de metales preciosos, conocidos ya en la época precolombina y posteriormente explotados, según explica el Diccionario de dichos y frases hechas de Alberto Buitrago.

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[LE}> «Reducir», «conducir» y «traducir», conjugación adecuada

Los verbos terminados en ‘-ducir’, como reducir, conducir y traducir, presentan formas irregulares en algunos tiempos de su conjugación; por ejemplo, redujo, no redució.

Uso inadecuado

• El motorista se salvó gracias al poste del semáforo, que redució el golpe.

• Emprende un ritmo arrollador como si conduciera una locomotora.

• Se adaptaron y traducieron muy bien los nombres.

Uso adecuado

• El motorista se salvó gracias al poste del semáforo, que redujo el golpe.

• Emprende un ritmo arrollador como si condujera una locomotora.

• Se adaptaron y tradujeron muy bien los nombres.

Como indica la Nueva gramática de la lengua española, en todos los verbos acabados en ‘-ducir’, como los citados y producir, aducir, seducir, deducir o introducir, la ce final de la raíz pasa a ser jota en el pretérito perfecto simple de indicativo y en el imperfecto y futuro de subjuntivo: redujo, redujiste, condujo, tradujo, tradujiste, redujeran, condujeran, tradujeran…

Por tanto, no son adecuadas formas como redució, reduciste, condució, tradució, traduciste, reducieran, conducieran, traducieran…

Se recuerda además que la versión en línea del Diccionario de la lengua española ofrece la posibilidad de consultar la conjugación adecuada de cada verbo haciendo clic en Conjugar.

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[LE}> «Hawái», forma española de «Hawaii»

Hawái, con tilde y una sola ‘i’, es la hispanización del nombre inglés Hawaii.

NotaCMP. No veo la necesidad de esa tilde en la ‘a’ porque la pronunciaión es la misma con la tilde que sin ella

Uso inadecuado

• Tragedia en Hawaii tras un incendio devastador.

• Biden declara la emergencia en Hawai por los incendios forestales.

• Incendios en Hawaii: el paraíso turístico arrasado por las llamas que se convirtió en un infierno.

Uso adecuado

• Tragedia en Hawái tras un incendio devastador.

• Biden declara la emergencia en Hawái por los incendios forestales.

• Incendios en Hawái: el paraíso turístico arrasado por las llamas que se convirtió en un infierno.

Tal como señala el Diccionario panhispánico de dudas, Hawái, con tilde y una sola ‘i’, es la grafía adaptada del topónimo inglés Hawaii. Por su parte, el Diccionario de la lengua española recoge como gentilicio para los naturales de estas islas la voz hawaiano.

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[LE}> Sorolla, claves de redacción

Con motivo del centenario de la muerte del artista español Joaquín Sorolla, se ofrece a continuación una serie de claves sobre la escritura más apropiada de algunos términos que pueden aparecer en las informaciones relacionadas con esta celebración.

1. Conocido como el pintor de la luz, con minúsculas. De acuerdo con la ortografía académica, las aposiciones explicativas descriptivas que acompañan a nombres propios, y a veces hasta los sustituyen, se escriben con minúsculas: el pintor de la luz.

2. Los títulos de los cuadros, en cursiva y con mayúscula inicial. Los títulos de los cuadros se escriben en cursiva (o, en su defecto, entre comillas) y con mayúscula inicial sólo en la primera palabra y los nombres propios: Paseo a orillas del mar, El baño del caballo, Los pescadores valencianos… [NotaCMP. Discrepo: deberían escribirse entre comillas (igual que lo del punto 3) para no confundir al lector].

3. Los nombres de las exposiciones, entre comillas y con mayúscula inicial. Cuando se citan en un texto, los nombres de las exposiciones se escriben entre comillas y con mayúscula inicial sólo en la primera palabra y en los nombres propios, conforme a lo recomendado en la ortografía académica: «Sorolla a través de la luz», «Sorolla, una nueva dimensión».

4. Pintor del impresionismo, con minúscula. Los nombres de movimientos y estilos artísticos sólo se escriben con mayúscula si abarcan todas o la mayor parte de las disciplinas artísticas e identifican grandes periodos histórico-cronológicos culturalmente diferenciados. Así, se escribe Renacimiento, Barroco o Romanticismo, pero modernismo, realismo, costumbrismo, impresionismo, posimpresionismo, luminismo…

5. La belle époque, en cursiva y con minúscula. El Diccionario de la lengua española recoge la expresión francesa belle époque en cursiva y con minúsculas iniciales y la define como ‘período anterior a la Primera Guerra Mundial caracterizado por el progreso socioeconómico y cultural y, consecuentemente, del ocio’.

6. Hemiplejia y hemiplejía, acentuaciones válidas. Según el Diccionario panhispánico de dudas, los sustantivos que terminan en ‘-plejia’ o ‘-plejía’ admiten dos acentuaciones: con diptongo (hemiplejia, sin tilde) y con hiato (hemiplejía, con tilde en la ‘i’). No obstante, esta misma obra añade que en el español actual son más frecuentes las voces que acaban en ‘-plejia’ (con la excepción de apoplejía, ya que sólo se considera válida esa forma, no apoplejia).

7. Centenario, mayúsculas y minúsculas. El sustantivo centenario se escribe, como norma general, con minúscula inicial, ya que se trata de un nombre común («Las mejores exposiciones para acercarse a Sorolla en el centenario de su muerte»). Sin embargo, se escribe con inicial mayúscula cuando forma parte del nombre propio de una celebración, como en «La música y las producciones audiovisuales también tendrán cabida en el Centenario Sorolla».

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[El Paso}> Imaginería festiva en el municipio de El Paso: de Los Enanos a La Machanga / Carlos Valentín Lorenzo Hernández

Marzo de 2023

Artículo publicado en el libro de actas del congreso de la Bajada de la Virgen de las Nieves. Éste es el ENLACE para bajarlo:

Se trata de una excelente recopilación histórica hecha por Carlos Valentín Lorenzo Hernández acerca de hechos relativos a S/C de La Palma y a El Paso. Un muy buen trabajo, como todos los suyos, que será de interés para todos los palmeros, pero en especial para los pasenses.

Se trata de una excelente recopilación histórica hecha por Carlos Valentín Lorenzo Hernández acerca de hechos relativos a S/C de La Palma y a El Paso. Un muy buen trabajo, como todos los suyos, que será de interés para todos los palmeros, pero en especial para los pasenses.

En mi caso, aprendí mucho de él y me activó viejos y entrañables recuerdos, excepto lo relativo a La Machanga y Pepe, algo que no recuerdo haber visto cuando vivía yo en El Paso.

[LE}> La expresión «carakini» es una alternativa a «facekini»

La voz carakini es un alternativa adecuada al anglicismo facekini para aludir a cierta prenda que cubre la cara.

Uso no recomendado

• En la sofocante Pekín, los facekinis son la nueva moda.

• Los facekinis son máscaras que cubren la cara con orificios para los ojos y la nariz.

• Los facekini se popularizan en China ante el miedo a quemaduras solares.

Uso recomendado

• En la sofocante Pekín, los carakinis son la nueva moda.

• Los carakinis son máscaras que cubren la cara con orificios para los ojos y la nariz.

• Los carakinis se popularizan en China ante el miedo a quemaduras solares.

Con este nombre se conoce un tipo de prenda que cubre el rostro o la cabeza como medio de protección ante el sol y las picaduras de las medusas, sobre todo en las playas. Dado que su primer componente, face, tiene cara como equivalente inmediato en español, es posible emplear carakini, que tiene uso desde hace un decenio y que incluso está registrada en el Diccionario histórico de la lengua española. En su creación interviene la terminación ‘-kini’ de bikini, que ha dado origen a otras voces como trikini y microkini.

Al ser una palabra bien formada, puede escribirse con letra redonda y sin comillas, aunque puede ser conveniente aplicar alguno de estos recursos para señalar al lector su novedad. Forma el plural con normalidad: carakinis.

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