[LE}> «Absolver de un delito», no «absolver por un delito»

La preposición ‘de’, y no ‘por’, es la adecuada con el verbo absolver para indicar de qué se declara libre a alguien.

Uso no recomendado

• La sentencia lo absuelve por el delito de tráfico de influencias.

• Los jueces lo absolvieron por el delito de asociación ilícita.

• La justicia chilena lo absolvió por el delito de homicidio.

Uso recomendado

• La sentencia lo absuelve del delito de tráfico de influencias.

• Los jueces lo absolvieron del delito de asociación ilícita.

• La justicia chilena lo absolvió del delito de homicidio.

Como señala el Diccionario panhispánico del español jurídico, absolver significa ‘declarar libre de responsabilidad penal al acusado de un delito’. Tanto el Diccionario panhispánico de dudas como varios diccionarios de uso (el diccionario de María Moliner o el Diccionario del español actual, de Andrés, Seco y Ramos) muestran que este verbo se construye con la preposición ‘de’ para especificar el delito del que se libra al acusado: «Absuelven de estafa a los propietarios de una empresa de vehículos».

Así, lo recomendable es emplear ‘de’, no ‘por’, uso que puede deberse a un cruce con el verbo condenar, con el que sí se emplea esta última preposición: «Lo condenaron por haber amenazado a la víctima».

Hay que añadir que la secuencia ‘absolver por’ no es inconveniente en todos los casos, pues puede precisar el motivo por el que se produce la absolución: «El tribunal absuelve por falta de pruebas a la exalcaldesa».

Fuente

[Col}> En torno a dos medallas de oro, y la Sanidad en España / Juan Antonio Pino Capote

S/C Tenerife a 21 de abril de 2023

Juan Antonio Pino Capote

EN TORNO A DOS MEDALLAS DE ORO

Visión de un Académico

El pasado 30 de marzo de 2023, el Cabildo de Santa Cruz de Tenerife hizo entrega de sendas medallas de oro de la isla a dos entidades complementarias en sus servicios y con gran arraigo en la isla: Real Academia de Medicina de Canarias, y Sociedad Española de la Lucha contra el Cáncer. Una feliz coincidencia.

Esta coyuntura me trajo a la memoria una frase de mi admirado Hipócrates, padre de la Medicina y la Ética (juramento hipocrático), año 460 a.C., Grecia. Academia de Atenas. Dice así: «El médico no sólo debe estar preparado para hacer lo que es correcto a sí mismo, sino también para hacer que el paciente, los asistentes y los externos cooperen«.

En tiempos modernos, las instituciones y asociaciones son más relevantes que los individuos, y así la Real Academia representaría al médico de la época hipocrática, y la Sociedad Española de lucha contra el cáncer representaría a los EXTERNOS donde Hipócrates dice que los externos cooperen. En la situación que nos ocupa, los “externos” han surgido generosamente motu proprio a cooperar. Sin embargo, hay otros muchos EXTERNOS más importantes cuya cooperación sería fundamental para tener una gran Sanidad en España, que ofrece la mejor coyuntura del mundo: El GOBIERNO. La forma de hacerlo es la siguiente:

En primer lugar, hace falta una gran inversión, que puede ser mucho más reducida si se actúa como señalaremos. Se atribuye a Napoleón la frase de que “para ganar la guerra hacen falta 3 cosas: Dinero, dinero y dinero”. Y ahí está la buena gestión que el gobierno no quiere o no sabe hacer. Por lo que al dinero, yo añadiría voluntad.

Era más difícil conseguir dinero cuando se inició la creación de nuestra gran Seguridad Social. En la España de la “larga postguerra”, de los pantanos y en vías de reindustrialización, unos astutos gobernantes, con los escasos medios a su alcance, iniciaron la feliz aventura utilizando los consultorios privados y los de APD, y también clínicas privadas, donde los profesionales médicos, con un pequeño sueldo y un talonario de recetas formaron una infraestructura suficiente para que se iniciara el famoso SOE, Seguro Obligatorio de Enfermedad, al que empezaron a cotizar los trabajadores y las empresas. Así surgió nuestra magnífica Sanidad que ahora se deteriora a pasos agigantados. La forma de resolverlo puede coincidir con los gestores iniciales del pasado siglo.

1ª medida. Será imprescindible invertir la sangría de los PROFESIONALES, hacia el extranjero y, además, acelerar la formación de nuevos profesionales. Es necesario elevar el salario de los profesionales que durante tantos años vienen prestando grandes servicios por la mitad del salario que cobran los sanitarios de todos los demás países europeos, incluido nuestro vecino Portugal. Mejorar también sus condiciones laborales. Y, como se van a necesitar muchos profesionales, bajar el listón de ingreso en las facultades y en el MIR a un nivel compatible con la calidad. Esto es mucho mejor que importarlos de otros países con bajo nivel.

2ª medida. Antes, hay que borrar de las mentes estrechas y fanáticas la demonización y el tabú a la privada. Ya que la privada es la que nos puede sacar del atolladero, como en los tiempos iniciales. Pasa por hacer un gran PACTO, blindado, con la privada, a la que se le asegure un concierto por los años que sea necesario para la creación de nuevos centros hospitalarios y de asistencia primaria. La asistencia CONCERTADA puede funcionar como lo ha hecho hasta ahora o incluso mejor. Se supone que la privada, de muy alto nivel en España, esté dispuesta a hacer crecer sus empresas. También es muy posible que la privada haga la infraestructura en tiempo récord o, al menos, mucho más rápido que la pública. La necesidad apremia.

El deterioro continúa a velocidad de un vértigo imparable. Y no se puede gobernar con una miopía de 4 años o especulando con los votos. También se juzgará a los gobiernos por lo que no hicieron o dejaron de hacer.

La Sanidad está grave y hay que conseguir que los EXTERNOS, cooperen

[LE}> «Convalecencia», no «convalescencia»

En español, convalecencia, no convalescencia, es la grafía apropiada para este sustantivo que el Diccionario de la lengua española define como ‘estado del convaleciente’.

Uso no adecuado

• La enfermedad le mantuvo ingresado una semana en Estrasburgo, pero el período de convalescencia se alargó durante dos meses.

• Empieza una larga y lenta convalescencia, en particular para quienes estuvieron en reanimación durante semanas.

Uso adecuado

• La enfermedad le mantuvo ingresado una semana en Estrasburgo, pero el período de convalecencia se alargó durante dos meses.

• Empieza una larga y lenta convalecencia, en particular para quienes estuvieron en reanimación durante semanas.

Según recoge el Diccionario panhispánico de dudas, a pesar de que tanto el verbo convalecer como sus derivados proceden de formas latinas en las que se encuentra el grupo ‘-sc-‘ (convalescĕre, convalescentia y convalescentis), actualmente sólo se consideran adecuadas en español las que contienen este grupo simplificado: convalecer, convalecencia y convaleciente.

Fuente

[LE}> «Confianza/actitud del mercado», mejor que «sentimiento de mercado»

La construcción ‘confianza (o actitud) del mercado’ es una opción preferible al calco ‘sentimiento de mercado’, tomado del inglés market sentiment.

Uso no recomendado

• El buen sentimiento de mercado también se ha visto reflejado en unas menores oscilaciones de precios.

• El problema radica en el sentimiento de mercado respecto al cumplimiento de sus previsiones.

• El sentimiento de mercado se ha vuelto pesimista a corto plazo.

Uso recomendado

• La buena confianza del mercado también se ha visto reflejada en unas menores oscilaciones de precios.

• El problema radica en la confianza del mercado respecto al cumplimiento de sus previsiones.

• La actitud del mercado se ha vuelto pesimista a corto plazo.

Con esta construcción, se alude al consenso que existe entre los inversores en relación con una empresa o el mercado en general. Para la expresión en inglés, la base de datos terminológica multilingüe de la UE recoge las alternativas confianza o actitud del mercado, opciones más apropiadas que el calco sentimiento de mercado.

Tanto confianza como actitud reflejan de modo más preciso lo que se trata de medir con este concepto, y son opciones ya asentadas: «Los errores técnicos de las bolsas pueden erosionar la confianza del mercado».

Igualmente, no resulta adecuado omitir el artículo el antes de mercado, pues este sustantivo se emplea aquí para referirse a un ente definido (‘conjunto de actividades relativas a la compra y venta de bienes y servicios’) y no se trata de un complemento que indica el tipo o la clase (en este caso, de confianza o actitud), como sí ocurre, por ejemplo, en libro de bolsillo o película de miedo.

Fuente

[LE}> La voz «pyme» se escribe con minúsculas, no «PYME» ni «Pyme»

Es preferible escribir el término pyme con minúscula, y no PYME, Pyme o PyME.

Uso no recomendado

• Asesoramiento y formación para Pymes y autónomos.

• Una PyME bonaerense comenzó la producción de alfajores.

• ¿Qué es una Pyme y cuáles son sus características más típicas?

Uso recomendado

• Asesoramiento y formación para pymes y autónomos.

• Una pyme bonaerense comenzó la producción de alfajores.

• ¿Qué es una pyme y cuáles son sus características más típicas?

El sustantivo pyme está recogido en el Diccionario de la lengua española con el significado de ‘empresa mercantil, industrial, etc., compuesta por un número reducido de trabajadores, y con un moderado volumen de facturación’. Esta palabra, que tiene su origen en el acrónimo PYME, de pequeña y mediana empresa, se ha convertido ya en un nombre común que se escribe en minúscula, como ha ocurrido con ovni, geo, grapo, opa, etc.

Por otra parte, estos términos que se han formado a partir de siglas pueden tener derivados, como opar, de opa, y plurales, como talgos, de talgo, o pymes, a partir de pyme.

También tiene uso y es válido el sustantivo mipyme, en minúscula, acrónimo de microempresa y pequeña y mediana empresa o de microempresa y pyme, cuyo plural es mipymes.

Fuente

[LE}> «Insistir en que», no «insistir que»

El verbo insistir se construye seguido de la preposición en (Insiste en que vayamos), por lo que no es adecuado suprimirla (Insiste que vayamos).

Uso no adecuado

• El directivo británico insistió que no beneficiarán a uno u otro.

• Además, insistían que en otra llamada el usuario debía confirmar el cambio de suministro eléctrico.

• Intermediarios insisten que no les quieren comprar café.

Uso adecuado

• El directivo británico insistió en que no beneficiarán a uno u otro.

• Además, insistían en que en otra llamada el usuario debía confirmar el cambio de suministro eléctrico.

• Intermediarios insisten en que no les quieren comprar café.

Tal como se indica en el Diccionario panhispánico de dudas, el verbo insistir (‘repetir o hacer hincapié’ y ‘persistir’) es intransitivo y no lleva objeto directo, sino un complemento introducido por ‘en’. De esta forma, no es apropiado omitir la preposición, tampoco cuando aquello en lo que se hace hincapié o en lo que se persiste es una oración que comienza por ‘que’.

Igualmente, se recuerda que, si el complemento es un sustantivo, es válido emplear también la preposición ‘sobre’: «El reportero insistió sobre la incógnita».

Fuente

[LE}> «Marketplace» es «mercado» o «cibermercado»

La voz inglesa marketplace tiene ‘mercado’ como equivalente en español, aunque cuando se refiere de modo específico a uno de internet se puede emplear también ‘cibermercado’.

Uso no recomendado

• Es un marketplace mayorista donde cualquier comercio minorista del país puede abastecer su negocio.

• También han apostado por tener un marketplace en internet.

• El nuevo marketplace que apoya a pymes chilenas.

Uso recomendado

• Es un cibermercado mayorista donde cualquier comercio minorista del país puede abastecer su negocio.

• También han apostado por tener un centro comercial en internet.

• El nuevo mercado virtual que apoya a pymes chilenas.

Tal como explica el diccionario académico, un mercado es un ‘sitio público destinado permanentemente, o en días señalados, para vender, comprar o permutar bienes o servicios’, que, muy a menudo, consiste en un conjunto de puestos o tiendas. Este sentido lo tiene también el inglés marketplace, tal como se comprueba en el diccionario Collins. En función del contexto se podría emplear asimismo tienda o centro comercial.

Dado que la voz española refleja de modo fiel y transparente este concepto, no hay razón para no traducir el término en el ámbito del comercio electrónico exactamente igual que se hace en otros campos. Cuando se quiera precisar que es por internet, se puede añadir digital, virtual, electrónico o en línea; sin embargo, si se desea una alternativa en una palabra, se puede optar por cibermercado.

Fuente

[LE}> «Imputar un delito», no «imputar de un delito»

Lo apropiado es imputar algo, no de algo, cuando se quiere expresar lo atribuido a alguien.

Uso no adecuado

• El Ministerio Fiscal le imputa de un delito de apropiación indebida.

• El juez imputa de un intento de asesinato al acusado de la violación.

• Meses después de ser detenido, lo imputaron de matar a un joven y balear a otras tres personas.

Uso adecuado

• El Ministerio Fiscal le imputa un delito de apropiación indebida.

• El juez imputa un intento de asesinato al acusado de la violación.

• Meses después de ser detenido, lo acusaron de matar a un joven y balear a otras tres personas.

El verbo imputar, que según el Diccionario de la lengua española significa ‘atribuir a alguien la responsabilidad de un hecho reprobable’, se construye con un complemento que indica lo que se atribuye a alguien y que no va precedido por la preposición ‘de’.

Es posible que este error se deba al cruce con el verbo acusar, que, como indica el Diccionario panhispánico de dudas, sí se construye con un complemento precedido por la preposición ‘de’, como en «Lo acusaron de femicidio», o al hecho de que, tanto este verbo como imputar, sí utilizan ‘de’ o ‘por’ delante del complemento causal en la formación de la pasiva, como en «Inicialmente, fue imputado/acusado de 11 delitos de prevaricación» o «Fue imputado/acusado por soborno».

Fuente