[Canarias}> La increíble historia del avión que cayó al mar en Tenerife y del que nunca más se supo

26-05-2025

José Antonio Felipe

La increíble historia del avión que cayó al mar en Tenerife y del que nunca más se supo

El 9 de julio de 1992 varios testigos vieron “caer algo” al mar en la costa sur de Tenerife. Comenzaba así uno de los misterios más reconocidos de la Isla sin que, más de 30 años después, hayan quedado despejadas todas las dudas alrededor del avión desaparecido en Abades, pues, en un primer momento, se creyó que se trataba de un accidente aéreo.

El reloj marcaba las 20.30 horas del jueves 9 de julio cuando varios medios de comunicación y la Guardia Civil comenzaron a recibir llamadas telefónicas de ciudadanos que aseguraban haber visto caer un avión al mar en la costa de Abades (municipio de Arico), en el sureste de Tenerife.

Juan Carlos Mateu, subdirector de DIARIO DE AVISOS, era, por aquel entonces, redactor de los Servicios Informativos de Radio Club Tenerife: “La redacción se encontraba tranquila hasta que, en cuestión de 10 o 15 minutos, recibimos seis o siete llamadas diciendo que un avión había caído en la costa de Abades. Incluso, nos llegaron a decir que vieron que la cola del mismo era de color azul”.

Las llamadas fueron escalonadas, pues varias personas, al no haber móviles/celulares en la época, pararon desde que encontraron una cabina para llamar y avisar de lo ocurrido: “Eran conductores que iban por la TF-1 y que nos aseguraron lo mismo. Llamamos a estamentos oficiales y nos decían que también se habían dirigido a ellos: en un primer momento no se pudo confirmar nada”.

Uno de los primeros testimonios es el del venezolano Juan José Hernández, que se dirigía con su furgoneta de Güímar a Abades por la TF-1. Juan José dijo ver un avión que “volaba a muy poca altura sobre el mar”. Aquello le llamó la atención, pero continuó su camino. Fue unos metros más adelante, tras haber salido de la autopista, cuando se encontró a una pareja: lo que le contaron lo dejó sin palabras.

Rastrear el mar en busca del avión desaparecido en Abades

Según relata Alfonso Ferrer, director del podcast El Laberinto, que investigó el tema sobre el terreno, una de las claves de este misterio es la cantidad de testigos que dijeron ver algo de manera simultánea: “Este chico ve a un matrimonio que indica con el dedo en dirección al mar y allí estaba, flotando, el avión que, mientras conducía, había podido observar. Asocia, desde un primer momento, lo que él asegura ver con lo que le dice haber visto este matrimonio”.

La Guardia Civil toma testimonio a seis personas: “Hablamos de testigos independientes y situados, y esto es importante, en distintos puntos de la zona. Uno estaba en la autopista, un grupo de chicos de acampada en La Caleta… Todos ven lo mismo: un avión que vuela a baja altura, otros lo ven ya posado en el mar e, incluso, cuando se hunde”.

Es la propia Guardia Civil la que pone en marcha de inmediato un operativo de emergencias. Tres buzos, una zodiac, cuatro vehículos de apoyo, e incluso un helicóptero, “que se emplearon a fondo”, como recuerda Ferrer, trabajan a destajo hasta la mañana siguiente, que se suspende la búsqueda: no encuentran absolutamente nada. Ni rastro del supuesto avión desaparecido en Abades.

El trabajo de los submarinistas se centró hasta una distancia próxima a los 500 metros de la costa, ya que a partir de ahí un abismo se abre paso en el fondo marino al que resulta imposible acceder.

“Un ruido muy grande”

En un artículo, el propio Alfonso Ferrer, recoge el testimonio de la dueña del bar Amazona, cerca de la costa. En este caso, la mujer reconoce no haber visto nada, pero sí escuchar “un ruido muy grande”. Esa sensación de un gran estruendo es generalizada, hasta el punto de que son varios los vecinos que manifiestan lo mismo.

El piloto comercial e investigador Iván Castro Palacios recuerda que no se activó ninguna de las alertas previstas para estos casos. Ni hubo aviso inicial por incertidumbre, ni por desaparición, ni por peligro, que es la señal que se lanza cuando se da por hecho que la aeronave se ha estrellado. La no activación del protocolo por parte de Aviación llevó de inmediato a una conclusión: si lo hubo, el avión desaparecido en Abades no estaba registrado.

Se disparan las especulaciones, los rumores y las posibles hipótesis. Desde unas prácticas militares -aviones teledirigidos usados por el Gobierno para ser derribados con misiles-, a avionetas usadas para el contrabando de drogas. El hecho de volar tan bajo hizo que esta última opción cobrara fuerza.

Una avioneta de contrabando

Para entender qué pudo pasar con el avión desaparecido en Abades hay que regresar al principio de este artículo: a Juan José Hernández, el hombre que conducía por la TF-1.

Ferrer logró contactar con él pese a las reticencias, lógicas, que ocurren en este tipo de casos a la hora de manifestarse públicamente. Los medios, entendía, no habían sido del todo justos con él, no confiando en su testimonio, pese a todo, accedió a hablar: “Él estaba bastante seguro de que se trataba de un caso de narcotráfico o contrabando de algún tipo. Al aproximarse a la Isla habría descendido bastante de altitud para eludir los radares. Los vientos, intensos ese día en la zona, habrían provocado que se precipitara”.

“Según su teoría podría tratarse de un modelo Falcon 500. Una avioneta del mismo tipo había desaparecido tan sólo días antes en Venezuela y no se había encontrado. Para nuestro testigo, el robo de avionetas es una práctica habitual en Sudamérica. El Falcon 500 es un aparato adecuado para este tipo de incursiones. Pequeño, maniobrable y con autonomía suficiente”, apuntó Alfonso Ferrer en su artículo El caso del avión que desapareció en Tenerife.

Hoy, justo 30 años después, la realidad es que el misterio continúa alrededor del supuesto avión desaparecido en Abades, un caso que en su día se cerró con una “falsa alarma” oficial que no acabó de convencer a nadie.

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[LE}> «Le extraña que», pero «se extraña de que»

El verbo extrañar puede construirse de dos formas cuando expresa que algo resulta raro o sorprendente: a alguien le extraña algo o alguien se extraña de algo.

Uso inadecuado
• Hay quienes siempre se han extrañado que la actriz no tuviera un papel de villana.
• Les extrañó de que su hija llegara a su casa con un tratamiento de ortodoncia.
• Las familias se extrañan que quien reclama su inocencia no haya pedido ser oído.

Uso adecuado
• Hay quienes siempre se han extrañado de que la actriz no tuviera un papel de villana.
• Les extrañó que su hija llegara a su casa con un tratamiento de ortodoncia.
• Las familias se extrañan de que quien reclama su inocencia no haya pedido ser oído.

De acuerdo con el Diccionario panhispánico de dudas, cuando extrañar se emplea con el significado de ‘causar extrañeza’, se construye como intransitivo (Le extrañó su puntualidad). Si el sujeto es una oración, ésta puede ser de infinitivo (Nos extrañó no saber de él) o puede estar introducida por la conjunción ‘que’ (Me extraña que haya venido). En este caso no se antepone la preposición ‘de’: ‘Le extraña que estés aquí’, y no ‘Le extraña de que estés aquí’.

Por otro lado, este verbo puede tener el sentido de ‘sentir extrañeza’ como intransitivo pronominal (extrañarse). El complemento que expresa la causa de la extrañeza se introduce con la preposición ‘de’ (Nos extrañamos de la bajada de las temperaturas) y, si es una oración con la conjunción ‘que’, lo adecuado es mantener la preposición (Se extrañaron de que el tren llegara puntual, y no ‘Se extrañaron que el tren llegara puntual’).

Se recuerda que no siempre es incorrecta la secuencia ‘se extraña que’, pues es posible encontrarla cuando este verbo, empleado en forma impersonal, tiene el sentido de ‘encontrar algo extraño’ o de ‘echar de menos’: ‘Se extraña que la abuela cante’.

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[El Paso}> Humor en casos verídicos. Consejos de una ‘sabia’ anciana

22-05-2025

Carlos M. Padrón

Ocurrió tal y como lo cuento. Los nombres, cuando los hay, son ficticios.

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Doña Flor, dama ya anciana para aquellos tiempos, era una viuda que desconfiaba de los hombres. A pesar de su edad, asistía a las clases de costura que dictaba una vecina, clases que compartía con varias jóvenes casamenteras,

Un día en que el tema de conversación de estas jóvenes versaba sobre cómo eran, o querían ellas que fueran, las relaciones con sus novios, doña Flor, visiblemente molesta, interrumpió la conversa y les dijo:

Ustedes pueden aceptar besos, abrazos y otros amapuches, ¡pero nunca abran la jaula!

[Canarias}> Los cinco pueblos de Canarias con los nombres más curiosos (y lo que significan)

15-05-2025

Ricardo Herrera

Los cinco pueblos de Canarias con los nombres más curiosos (y lo que significan)
Topónimos con historia: desde El Pinar hasta Tejina, descubre los lugares que sorprenden sólo con decir su nombre

¿Sabías que en Canarias hay pueblos cuyos nombres despiertan la curiosidad de visitantes y locales por igual? La toponimia del archipiélago es una mezcla de herencia guanche, geografía, humor popular y evolución lingüística. En este artículo te presentamos cinco pueblos de Canarias con nombres raros, curiosos o llamativos, y te contamos de dónde viene cada uno.

1. Tijarafe (La Palma)

Este nombre proviene del vocablo aborigen “Tijarafe“, que designaba a uno de los doce cantones de la isla en época prehispánica. Aunque no se conoce su significado exacto, se cree que podría estar relacionado con la geografía del lugar o con una denominación tribal. Hoy, Tijarafe es sinónimo de tradiciones palmeras, como la Danza del Diablo.

2. Tejina (Tenerife)

El nombre Tejina también tiene raíces guanches. Se piensa que podría derivar de “Tejinan” o “Tehinas”, vinculado a nombres propios aborígenes o a algún tipo de terreno. Actualmente, es conocido por sus fiestas populares, como los Corazones de Tejina, una tradición única en el mundo.

3. El Pinar (El Hierro)

Aunque suene más común, lo curioso de El Pinar es que fue uno de los últimos municipios creados en Canarias (2007) y su nombre hace referencia directa a la abundancia de pinos canarios, una especie autóctona y muy valorada. Es un ejemplo de cómo la naturaleza influye directamente en la identidad de un lugar.

4. La Culata (Gran Canaria)

Este peculiar nombre despierta sonrisas por su posible doble sentido, pero en realidad La Culata hace referencia a un terreno elevado y cerrado, como la parte trasera de una montaña. Se encuentra en el interior de la isla, cerca del Roque Nublo, y es un rincón muy visitado por senderistas y amantes de la naturaleza.

5. Tunte (Gran Canaria)

El actual San Bartolomé de Tirajana conserva en su casco histórico el nombre tradicional guanche de Tunte. Su origen etimológico no está claro, pero es una de las palabras aborígenes más conservadas en el habla popular. Incluso existe un famoso dicho que dice: “quien va a Tunte y no bebe vino, ¿a qué demonios vino?

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[El Paso}> En el 150 aniversario de la hornacina de la Cruz de las Canales

En el 150 aniversario de la hornacina de la Cruz de las Canales

El núcleo de Las Canales en el municipio de El Paso, enclavado en el Barranco que lleva su mismo nombre, debe su topónimo a la construcción de canales hechas en piedra y en madera para la canalización de las aguas de los nacientes de La Caldera de Taburiente (manantiales de Ajerjo y Capitán) desde La Cumbrecita hasta ese lugar.

La empresa Hidráulica Aridane fue la que acometió tal obra para la conducción de dichas aguas para el abasto público de los pueblos de El Paso y Los Llanos de Aridane. En el primero de ellos se debían construir cuatro fuentes públicas, con sus correspondientes abrevaderos. De esta forma, se determinaron: Las Canales, Don Diego, Plaza y Cajita del Agua. En Las Canales se situó un chorro y abrevadero, estimamos, sobre mitad de los años sesenta del siglo XIX, puesto que a la plaza pública de El Paso llegó el agua a principios de 1867.

Pues bien, a escasos metros del chorro y del dornajo de Las Canales, justamente en un extremo, a la orilla del camino real que unía el Valle de Aridane con la capital de la Isla, a través de la Cumbre Nueva, se construyó en 1875 una hornacina (también llamada nicho) para albergar una Cruz.

Desde los tiempos de la incorporación de la isla de La Palma a la Corona de Castilla, acontecimiento que se da por terminado el 3 de mayo de 1493 con la fundación de la ciudad-capital, Santa Cruz de La Palma, día de la exaltación de la Santa Cruz, la devoción a la misma se extendió por todo el territorio insular y, así, en casi todos los recodos y encrucijadas de caminos se alzó el santo madero: la insignia de los cristianos.

La Cruz de Las Canales se fue convirtiendo en una fiesta esplendorosa y en una cita ineludible en el calendario festivo anual. Así, los indianos venidos de Cuba contribuyeron a su crecimiento y con su aporte daban vistosidad a la celebración.


“Con animación inusitada se celebraron en el espacioso lugar de esta ciudad, denominado Las Canales, los tradicionales festejos en honor a la Santa Cruz”

Tras el auge, seguido de su caída y su recuperación en el año 1996, la Fiesta de la Cruz de Las Canales se ha convertido en una de nuestras más entrañables y tradicionales celebraciones festivas, porque mayo tiene aroma y sabor a festejo de cruz y, en El Paso, por antonomasia, la Fiesta de la Cruz es la Fiesta de Las Canales.

Carlos Valentín Lorenzo Hernández
Cronista Oficial de El Paso

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PROGRAMA

FIESTA DE LA CRUZ DE LAS CANALES 2025

VIERNES 23 DE MAYO
17:30 h. Hinchables y taller infantil “Decora tu cinta”.
19:00 h. Taller de Zumba a cargo del Grupo Zumba El Paso.
20:30 h. Actuación de Chona y Mario “En otra clave”.
21:30 h. Actuación musical Parranda Los Boinas.
23:00 h. Verbena amenizada por Los Tres de Caña.

SÁBADO 24 DE MAYO
17:00 h. Hinchables.
17:30 h. Skate Kids. Taller de iniciación al skateboard y taller de manualidades.
18:30 h. Campeonato de Skate. (Inscripciones a través de formulario).
18:30 h. Sortija infantil (con los caballitos de caña).
19:30 h. Actuación Revolution Dance y Mini-disco.
20:00 h. Actuación musical A.F. Volcán de San Juan.
21:30 h. Verbena amenizada por Grupo Saoco, Orquesta Tropicana y DJ Visac.

DOMINGO 25 DE MAYO
09:00 h. Ruta de Senderismo al Volcán Tajogaite. Salida en guagua desde el barranco de Las Canales hasta el Llano del Jable. Nivel de dificultad: media-baja. A partir de 14 años. Información e inscripción en la Oficina de Turismo. Plazas limitadas. Inscripción gratuita.
11:30 h. Salida ruta solidaria a favor de la DANA (Club de automóviles antiguos El Paso).
12:30 h. Celebración de la Eucaristía.
18:00 h. Sortija de caballos.
19:30 h. Carrera de caballos (a continuación, entrega de trofeos).
20:00 h. Concierto a cargo de la Banda Municipal de Música de El Paso.
21:00 h. Concierto a cargo del Aula Municipal de Cuerda de El Paso.
22:00 h. Cuadro Plástico Cruz de Las Canales “La Cruz de la Esperanza”. Dirección y diseño artístico: Mar Rodríguez Brito. Autor: Pedro Pérez “El Gasio”. Arreglos y técnico de sonido: Charlie Siete.
La organización se reserva el derecho de modificar el programa por causa mayor.

[LE}> Alternativas a «break-even»

Las construcciones punto de equilibrio o umbral de rentabilidad son algunas de las alternativas preferibles en el ámbito empresarial al anglicismo break-even.

Uso no recomendado
• Roza el break-even con pérdidas de 28 millones en 2024.
• Cierra su primer año de actividad alcanzando el break even.

Uso recomendado
• Roza el punto de equilibrio con pérdidas de 28 millones en 2024.
• Cierra su primer año de actividad alcanzando el umbral de rentabilidad.

La expresión inglesa break-even point), usada a veces en español sin el término point, se emplea para referirse al volumen de ventas a partir del cual una empresa comienza a obtener beneficios o, de modo general, al momento en el que deja de tener pérdidas.

La base de datos terminológica multilingüe de la Unión Europea (IATE) ofrece las alternativas punto de equilibrio o umbral de rentabilidad, opciones ya asentadas en español y, por tanto, preferibles.

Otros diccionarios bilingües especializados, como el Diccionario de términos de la banca, de José Mateo Martínez, recogen que la construcción break even puede sustituirse, en función del contexto, por giros como cubrir gastos, recuperar las pérdidas o iniciar una etapa de beneficios.

Así, en una frase como «Logró break even en 2023 y superó los 7000 millones de volumen de negocio», podría haberse optado por «Logró cubrir gastos en 2023 y superó los 7000 millones de volumen de negocio».

Fuente

[LE}> «Rechazar hacer algo», no «rechazar a hacer algo»

El complemento del verbo rechazar que señala qué es lo que no se acepta no lleva la preposición a si es un infinitivo: rechaza hacer algo, no rechaza a hacer algo

Uso inadecuado
• Rechazan a acudir a sus actividades laborales, académicas o sociales.
• Rechaza a hablar de síntomas por relacionar este término con enfermedad.
• Hay quien rechaza a acudir a un centro si no admiten a sus mascotas.

Uso adecuado
• Rechazan acudir a sus actividades laborales, académicas o sociales.
• Rechaza hablar de síntomas por relacionar este término con enfermedad.
• Hay quien rechaza acudir a un centro si no admiten a sus mascotas.

El Diccionario panhispánico de dudas señala que, en general, la preposición a no precede al complemento directo cuando este se refiere a cosa y lo hace a veces cuando se alude a una persona o entidad animada. En consecuencia, lo adecuado es que el verbo rechazar se construya sin ‘a’ cuando lo que se repudia (es decir, su complemento directo) es una cosa (se diría rechazan los planteamientos, no rechazan a los planteamientos), aunque ésta se exprese con un infinitivo.

Es posible que esta confusión se deba a un cruce entre ‘rechazar’ y ‘negarse’ como pronominal, que sí introduce la preposición ‘a’ para señalar lo que el sujeto se niega a hacer, como en «Se negó a comer».

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[Col}> El persistente eco de la vida /Soledad Morillo Belloso

08-05-2025

Soledad Morillo Belloso

El persistente eco de la vida

La soledad es un mar inmenso, a veces calmado, otras veces furioso. En sus aguas aprendemos a flotar, a nadar contra corriente, a dejarnos llevar por la marea cuando la lucha se vuelve agotadora. Vivir es eso, aprender el ritmo de las olas y encontrar en cada nuevo amanecer una razón para seguir.

Hubo un tiempo en que respirar era mecánico, una repetición sin sentido. La luz del sol entraba por la ventana, pero no me calentaba. Las voces a mi alrededor se convertían en murmullos lejanos, ajenos, como si el mundo hubiese decidido avanzar sin mí. Perderse en esa niebla es fácil, pero salir de ella requiere una fuerza interior que muchas veces creemos inexistente.

El primer paso fue minúsculo. Un instante de curiosidad, una chispa en la oscuridad. Un libro abierto, una melodía que de pronto sonó diferente, el aroma del café con recuerdos olvidados. Pequeñas señales de que la vida todavía quería hablarme, aunque susurrara en vez de gritar.

Seguir viviendo no es olvidar el pasado, ni pretender ignorar el dolor. Es aprender a convivir con él, encontrarle un espacio en nuestra historia sin permitirle dictar nuestro futuro. Es abrir los ojos y, pese a todo, buscar belleza en lo cotidiano: en la textura de una hoja bajo los dedos, en la forma en que el viento juega con el pelo de alguien en la calle, en el reflejo tembloroso de la luna sobre el agua.

El peso del mundo es invisible hasta que lo sientes sobre los hombros. Se acumula en los pliegues del tiempo, en las palabras no dichas, en los recuerdos que parecían inofensivos pero que, con los años, revelan su verdadera intensidad. Vivir no es simplemente avanzar, es aprender a sostener lo que cargamos sin que nos hunda. Es encontrar equilibrio entre lo que fue y lo que aún nos queda por descubrir.

Hubo momentos en los que creí que la vida era un laberinto sin salida. Cada paso parecía llevarme al mismo punto, el mismo callejón sin respuestas. Me aferré al silencio, a las rutinas que me protegían del vértigo de la incertidumbre. Pero la existencia no se detiene por miedo; sigue su curso, indiferente a nuestras dudas. Aprendí que el cambio es inevitable, y que resistirse a él es como intentar detener el viento con las manos.

Seguir viviendo es aceptar la transformación, incluso cuando no la comprendemos. Es confiar en que la oscuridad de hoy no es eterna y que, en algún lugar, la luz siempre espera su turno. Porque si algo nos enseña el tiempo es que la vida se mueve en ciclos: la pérdida trae aprendizaje, la despedida nos prepara para nuevos encuentros, la caída nos recuerda que siempre podemos levantarnos.

En mis días más fríos, encontré consuelo en los pequeños gestos: una mirada que entendía sin palabras, la calidez de una voz que me llamaba por mi nombre, la fragancia de un libro recién abierto. Fueron esas diminutas maravillas las que me recordaron que la vida no sólo se mide en los grandes acontecimientos, sino en los momentos cotidianos que, poco a poco, nos devuelven el sentido.

Seguir viviendo no significa olvidar el dolor ni borrar la historia. Significa integrarlo en nuestra narrativa sin permitir que nos defina. Es mirar hacia adelante con la certeza de que, aunque el camino no sea fácil, sigue siendo nuestro. Porque la vida no nos pide perfección, sólo que sigamos andando, que sigamos buscando, que sigamos sintiendo.

Y así, entre amaneceres y noches sin sueño, entre risas y lágrimas, seguimos viviendo. Porque al final, la existencia no se trata sólo de sobrevivir, sino de encontrar la fuerza para hacerlo con propósito, con amor, con esperanza.

Porque la vida nunca deja de llamarnos, aunque a veces el ruido del sufrimiento nos impida escuchar. Y cuando finalmente logramos hacerlo, nos damos cuenta de que siempre estuvo ahí, esperándonos, paciente y fiel. Seguir viviendo es eso: aceptar la invitación y volver al mundo.

Cada noche me duermo escuchando música. Anoche fue Fito Páez quien me acompañó: “Cada vez que pienso en vos… Fue amor, fue amor…”

[LE}> «Satisfacer», conjugación adecuada

El verbo satisfacer es irregular y se conjuga como hacer, de modo que lo adecuado es, por ejemplo, satisfará, no satisfacerá.

Uso inadecuado
•Creen que el movimiento satisfacerá las exigencias del adversario.
•La decisión satisfacería el criterio de expertos para la inclusión de taxones.
•A juzgar por su currículum, no parece que le satisfaciera demasiado la situación.

Uso adecuado
•Creen que el movimiento satisfará las exigencias del adversario.
•La decisión satisfaría el criterio de expertos para la inclusión de taxones.
•A juzgar por su currículum, no parece que le satisficiera demasiado la situación.

Tal y como se explica en el Diccionario panhispánico de dudas, el verbo satisfacer, que se emplea con los sentidos de ‘calmar o hacer desaparecer algo, especialmente un deseo, necesidad o duda’ y ‘dar gusto a alguien’, es un verbo irregular que se conjuga como el verbo hacer. Por tanto, es inapropiado usar formas como satisfací, satisfaciera, satisfacería, satisfacerá, entre otras, en vez de satisfice, satisficiera, satisfaría o satisfará.

Por último, cabe señalar que la obra mencionada anteriormente aclara que, a diferencia de lo que sucede con el verbo hacer, en el imperativo singular no voseante, es posible emplear dos formas: satisfaz y satisface.

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