[LE}— «Seleccionado», «elegido» o «reclutado», mejor que «drafteado»

Seleccionado, elegido o reclutado son alternativas preferibles a drafteado, opción también válida, para referirse al jugador escogido para formar parte de un equipo de la liga profesional de baloncesto estadounidense (NBA).

Uso no recomendable

• ¿Cómo puede llegar a la NBA un jugador que no es drafteado?

• Díez ya fue drafteado en el puesto 54 de 2015 por Utah Jazz.

• Juancho acababa de ser drafteado por los Nuggets.

Uso recomendable

• ¿Cómo puede llegar a la NBA un jugador que no es elegido?

• Díez ya fue seleccionado en el puesto 54 de 2015 por Utah Jazz.

• Juancho acababa de ser reclutado por los Nuggets.

El Diccionario del español actual, de Seco, Andrés y Ramos, recoge como anglicismo el sustantivo draft como ‘selección de jugadores para pasar a formar parte de la NBA’, definición que puede ampliarse para abarcar también a otros procesos de selección similares en deportes como el béisbol, el fútbol americano o el jóquey.

Debido a su amplia extensión, y dado que se pronuncia como se escribe, es posible y recomendable emplear el término draft en redonda y en minúscula, considerándolo plenamente hispanizado, tal como ya ocurre con otras palabras de origen extranjero que terminan en dos consonantes, como récord, cíborg o wéstern.

A partir de este sustantivo, cabe crear draftear, drafteado o drafteable, si bien se recomienda optar por alternativas tradicionalmente españolas, como reclutar, elegido o seleccionable.

Fuente

[LE}— «Echar en falta» o «echar de menos», no «echar» o «encontrar a faltar»

Echar en falta o echar de menos son las expresiones apropiadas, y no echar o encontrar a faltar.

Uso inadecuado

• En muchos hogares echan a faltar a aquellos familiares que la epidemia se ha llevado por delante sin previo aviso.

• Se convierte en un marco favorable donde se echan a faltar hombres como Juan García Oliver.

• El equipo encuentra a faltar al campeón Marc Márquez.

Uso adecuado

• En muchos hogares echan en falta a aquellos familiares que la epidemia se ha llevado por delante sin previo aviso.

• Se convierte en un marco favorable donde se echan en falta hombres como Juan García Oliver.

• El equipo echa de menos al campeón Marc Márquez.

Tal y como explica el Diccionario panhispánico de dudas, las construcciones que significan ‘notar la falta [de alguien o algo]’ son echar de menos y echar en falta, y, por tanto, se desaconseja el uso de echar o encontrar a faltar, influidas por la expresión catalana trobar a faltar.

Fuente

[LE}— «Deshecho» y «desecho», significados

Las voces deshecho y desecho tienen significados distintos: deshecho, con hache intercalada, es el participio del verbo deshacer, mientras que desecho, sin hache, es un sustantivo derivado del verbo desechar que significa ‘residuo o cosa que se descarta después de haber escogido lo mejor y más útil’.

Uso incorrecto

• Se sospecha que podría haberse desecho de sus dos hijos de 2 y 6 años.

• Hasta un total de 10 000 toneladas de residuos permanecen sin tratar en la planta de deshechos industriales 18 años después del desastre del Prestige.

• Los océanos no son capaces de procesar todos nuestros deshechos.

Uso correcto

  • • Se sospecha que podría haberse deshecho de sus dos hijos de 2 y 6 años.
  • • Hasta un total de 10 000 toneladas de residuos permanecen sin tratar en la planta de desechos industriales 18 años después del desastre del Prestige.
  • • Los océanos no son capaces de procesar todos nuestros desechos.

Se trata de dos palabras homófonas, es decir, que se pronuncian igual pero tienen significados diferentes (y, en este caso, también grafías diferentes, ya que una tiene una hache intercalada y la otra no). Eso puede favorecer que en ocasiones se emplee inadecuadamente la una por la otra.

La palabra deshecho se utiliza en todos aquellos contextos en los que funciona como participio del verbo deshacer: para indicar la reversión de algo que se había hecho previamente («Ha deshecho los cambios»), para señalar que alguien o algo está destrozado («El cantante se quedó deshecho por la mala puntuación que consiguió») o, entre otras acepciones incluidas en el Diccionario de la lengua española, con el sentido de ‘prescindir de alguien’ («Se han deshecho de los jugadores que menos han rendido»), en este caso en forma pronominal y con la preposición de: deshacerse de algo.

La voz desecho, en cambio, se emplea en aquellos contextos en los que funciona como la primera persona del presente de indicativo del verbo desechar, ya sea con el sentido de ‘rechazar o no admitir algo’ («Desecho tus sugerencias»), o con el de ‘dejar o arrojar algo que se considera inútil o inservible’: «Desecho muebles viejos». También es un sustantivo que significa ‘cosa o conjunto de cosas de las que se prescinde por considerarlas inútiles’, tanto literal («desechos industriales») como metafóricamente («considerarse un desecho»).

Fuente

[LE}— «Quien más, quien menos», mejor sin tilde en «quien»

La locución quien más, quien menos, que significa ‘todos, unos más y otros menos’, se escribe preferentemente sin tilde en quien, pues se trata de un pronombre relativo.

Uso no recomendable

• Quién más, quién menos, en alguna ocasión ha recurrido a uno de los múltiples traductores gratuitos que tanto abundan en internet.

• Quién más, quién menos habrá oído hablar de las fases del duelo.

• Quién más, quién menos, todos estamos afectados por esta pandemia.

Uso recomendable

• Quien más, quien menos en alguna ocasión ha recurrido a uno de los múltiples traductores gratuitos que tanto abundan en internet.

• Quien más, quien menos habrá oído hablar de las fases del duelo.

• Quien más, quien menos, todos estamos afectados por esta pandemia.

La Ortografía de la lengua española señala que, aunque tradicionalmente se ha admitido la escritura de quien más, quien menos con tilde o sin ella, lo recomendable es optar siempre por la grafía sin tilde, ya que su pronunciación es átona y es un relativo sustituible por el que más, el que menos. Esta es la grafía que recoge además el Diccionario de la lengua española, que admite tanto quien más, quien menos como quien más quien menos, sin coma intermedia.

Sin embargo, no es adecuado poner coma después de la locución, salvo que a continuación aparezca otra palabra que funcione como sujeto, por lo general todos.

Fuente

[LE}— «Vuelos burbuja», expresión válida

El sustantivo burbuja, empleado en expresiones como vuelos burbuja o viajes burbuja, es válido para referirse a los vuelos que no están sometidos a las mismas restricciones que los demás.

Uso correcto

• Paraguay cerró sus fronteras en marzo y durante meses solo permitió vuelos de repatriación y de carga, hasta mediados de septiembre, cuando comenzó a operar vuelos burbuja entre Asunción y Montevideo.

• Hong Kong y Singapur firman el primer acuerdo de viajes burbuja del mundo.

• Australia abre viajes burbuja con Nueva Zelanda y no exigirá pasar cuarentena.

Con estas denominaciones se alude al establecimiento de un sistema por el cual los viajeros pueden moverse en avión entre dos ciudades sin necesidad de guardar una cuarentena, siempre y cuando den negativo en un test de coronavirus. El sustantivo burbuja figura recogido en el diccionario académico con el sentido, entre otros, de ‘habitáculo hermético y aislado del exterior’. La misma obra señala que se emplea frecuentemente en sentido figurado, como en «Los poderosos viven en una burbuja de impunidad».

Del mismo modo que en el ejemplo del diccionario, la burbuja de impunidad indica que hay cuestiones que a los poderosos no les atañen. En expresiones como vuelos o viajes burbuja, el uso de este sustantivo es válido para indicar que el vuelo puede operar sin que sus pasajeros se vean afectados por las restricciones generales. Por ello, su empleo en ejemplos como los anteriores no resulta censurable.

Respecto al plural, lo más adecuado es mantener invariable el segundo elemento: vuelos burbuja y viajes burbuja, como corresponde a los sustantivos en aposición.

Fuente

[LE}— «estrellas Michelin», con eme mayúscula y sin tilde

La expresión estrella Michelin se escribe con eme mayúscula y sin tilde.

Uso inadecuado

• Cómo conseguir una estrella Michelín.

• Cierra por la COVID un restaurante con tres estrellas Michelín.

Uso adecuado

• Cómo conseguir una estrella Michelin.

• Cierra por la COVID un restaurante con tres estrellas Michelin.

Michelin, sin tilde y con mayúscula inicial, es el nombre de una marca de neumáticos de origen francés que edita una famosa guía gastronómica y hace públicas cada año sus calificaciones a los mejores restaurantes del mundo. En ese contexto, pues, lo adecuado es respetar la grafía original del francés: Guía Michelin o estrellas Michelin.

Otra cosa es el uso de la palabra michelín como nombre común para referirse a una ‘lorza’ o ‘pliegue de gordura’. Con ese sentido —inspirado por cierto en la forma del muñeco que es imagen de esa empresa—, se escribe con minúscula y con tilde en la i.

Por otro lado, la opción mayoritaria en el caso de estrellas Michelin es escribir estrella en minúscula por considerar que se trata de una nota o calificación que la guía otorga a los restaurantes. En caso de entenderse como un premio, no sería incorrecto escribir la palabra estrella con inicial mayúscula.

A partir de estrella, se emplea a menudo el adjetivo estrellado con el significado de ‘que tiene una estrella Michelin’, uso que puede considerarse válido, pues, de hecho, ya se registra con el sentido de ‘que tiene estrellas’, ya sea en referencia al cielo, a una bandera o a una mancha en la frente de un animal.

También son adecuadas las voces derivadas biestrellado y triestrellado, que aluden a los restaurantes o chefs que han ganado dos y tres estrellas Michelin, respectivamente. Dado que el significado es transparente en el contexto en que aparecen estos vocablos, no es necesario destacarlos entre comillas.

Fuente

[LE}— «Recuento», alternativa válida en el ámbito electoral a «escrutinio»

El término recuento es una alternativa válida a la palabra escrutinio para aludir al proceso que se lleva a cabo para comprobar cuántos votos ha recibido cada candidatura en unas elecciones.

Uso adecuado

• El resultado del escrutinio se contabilizará en tantos por cien sobre el número de votos emitidos.

• En medio de la agónica espera por conocer el desenlace del recuento de votos, la Casa Blanca se está viendo asediada por un nuevo brote de coronavirus.

• Concluye el cómputo de votos en las juntas auxiliares de la capital.

• Comienza el conteo de votos para saber quién será el nuevo rector.

El diccionario académico incluye en la voz escrutinio un significado específico (‘reconocimiento y cómputo de los votos en las elecciones o en otro acto análogo’), aunque también se usan y son adecuadas alternativas como recuento, cómputo y conteo (esta última más frecuente en América).

El uso de recuento, cuya primera acepción en el diccionario académico es ‘acción y efecto de volver a contar algo’, es válido en este contexto conforme a otra de las definiciones que recoge esa misma obra: ‘comprobación del número de personas, cosas, etc., que forman un conjunto’, en este caso el de votos de cada formación o candidato. Diccionarios de uso como el de María Moliner incluyen una acepción específica (‘acción de contar los votos en una votación’) para esa misma voz.

En el Diccionario del estudiante, de la Real Academia Española, se define el verbo recontar no sólo como ‘volver a contar’, sino también como ‘contar el número (de personas, animales o cosas) para asegurarse de su exactitud’ e incluye el siguiente ejemplo: «Tras recontar los votos, el favorito se proclamó ganador del concurso»

En ocasiones se puede ver la forma cuenteo («Todavía están pendientes de resolver los recursos presentados en el cuenteo de votos en las localidades») que es desaconsejable con este sentido y que en algunos países como Chile y El Salvador tiene un significado completamente distinto: ‘engaño por medio de la palabrería’.

Fuente