[*IBM}– Del baúl de los recuerdos: 1974 – Convención HPC en San Juan de Puerto Rico / por Manuel A. Gutiérrez

22-06-11

Manuel Alberto Gutiérrez

Muy estimados y apreciados excompañeros IBMistas.

Entusiasmado por lectura del blog de Carlos Padrón, me he puesto a revisar los álbumes de mis años en Venezuela, años que, en un 97%, los pasé en IBM de Venezuela.

Fueron, en todo sentido, años maravillosos que, además, representaron para mí una maestría y postgrado en muchas cosas, empezando por la honorabilidad y ética hacia los clientes, prospectos, compañeros y compañeras. 

Asistí a la convención HPC (Hundred Percent Club) de IBM Latin America que se llevó a cabo en el Hotel San Juan, de Puerto Rico, en febrero de 1974.

Ése fue mi tercer Club HPC. Conseguirlo me costó “una esférica” debido a los puntos DC (Data Center). Con la colaboración de nuestro entonces jefe, Jesús Alonso, y del cliente Finalven, logré el 99.1% de la cuota en ese rubro, y sumados esos puntos a los de DP, alcancé el objetivo del 100%.

Un saludo, y un abrazo para todos, desde Costa Rica.

Manuel Alberto Gutiérrez V. 

[*IBM}– Del baúl de los recuerdos: Un collage del periodo 1978 a 1980 / por José Hennig

04-06-11

Hola, Carlos.

(José Hennig)

Como la cronología de las publicaciones del baúl de los recuerdos de IBM anda por 1978/79/80, aquí te hago llegar un collage de algunas fotos de personal de GSD de esa época.

Por columnas, de izquierda a derecha y de arriba abajo.

Primera columna;  1, Gonzalo Sader;  2, Hugo Gordillo;  3, Xavier Cugat;  4, Antonio Pedraza.

Segunda columna:  1, Carlos Hernández;  2, Diana Baralt;  3, Camilo Gassan;  4, (en la misma foto, de izq. a derecha), Rubén Oliver, Gerónimo Machado , y Antonio Subero ;  5, Ramón Pazos.

Tercera columna:  1, Carlos Martínez, y Carlos García;  2, Francisco (Paco) López;  3, Francisco Alpanseque (borroso, al fondo);  4, Luis Alberto Carrillo (a.k.a. Rin Tin Tin).

Muchos saludos,
Jose Hennig

 

[*IBM}– Del baúl de los recuerdos: 1976 – Equipo de fútbol IBM / por Manuel Alberto Gutiérrez

05-06-11

(Manuel Alberto Gutiérrez)

Estimado Carlos: durante marzo, abril y mayo de 1976 se llevó a cabo en los campos del Club Germania (La Trinidad, Caracas) un campeonato de fútbol entre equipos de varias empresas privadas de Caracas.

Creo que todas ellas eran —y tal vez son aún— usuarias de soluciones IBM.

Adjunto una foto del equipo de IBM. Es una de muchas que, estoy seguro, existen en varios álbumes de recuerdos de nuestra juventud.

Por falta de jugadores, por lesiones, agotamiento y otros, tuvimos que recurrir a refuerzos no-IBMistas de equipos de empresas amigas y de clientes.

DE PIE:  1, Mauro Morales;  2, Antonio Parra;  3, (No IBMista) ;  4, Stefano Crisapi;  5, Maurizio Baracchi;   6?;   7, Cheo Blanco;  8, X. Mendicoa.

EN CUCLILLAS:  1, (No IBM);   2, Manuel Alberto Gutiérrez;  3 Roberto Alibardi;  4, Tomás Ruiz;  5, (No IBMista);  6, Henry Latozefky.

Supongo que el niño frente a Tomas Ruiz es su hijo.

Lamento haber olvidado tantos nombres, sólo recuerdo que era excelentes jugadores.

Un abrazo a todos.

Manny

[*IBM}– Del baúl de los recuerdos de IBM: 1978 a 1981 – MAP, y cursos para técnicos en el Macuto Sheraton

Carlos M. Padrón

Si en una foto aparece más de una persona, las mencionaré de izquierda a derecha, o en el sentido de las agujas del reloj cuando las personas estén en círculo. Si no sé ni el nombre ni el apellido de alguna de las personas en la foto, pondré un signo ‘?’ después del número; y si no sé el nombre o no sé el apellido, pondré una ‘X’ en el lugar en que éstos deberían ir,… y, con gracias anticipadas, espero que alguien me «despeje» las ‘?’ y las ‘X’.

***oOo***

Foto 1.

Aunque en la foto que sigue, tomada en enero de 1978, el único de IBM-Venezuela soy yo, los demás eran también IBMistas pero de diferentes países.

Éramos los doce (12) integrantes del Management Acceleration Plan (MAP) del año 1978, que creo que fue el tercero de los MAPs, y fuimos todos asignados, con nuestras familias, al HQ (= cuartel general) de la entonces IBM-A/FE (Americas & Far East, o sea, toda América, excepto USA y Canadá, más Lejano Oriente), que estaba en Mount Pleasant (Westchester County, New York).

Allí, entre otras actividades y tareas,

  • Trabajamos codo a codo con los grandes jefazos.
  • Recibimos más de 50 presentaciones, dadas por gente de alto nivel, en las que se nos enseñaba cómo era por dentro la IBM de «allá arriba».
  • Asistimos a algunos de los eventos en los que esos jefazos —o, casi siempre, «El jefazo»— eran la estrella principal, y participamos en la elaboración de los discursos que en tales eventos la estrella debía dar.
  • Asistimos a las sesiones de análisis y toma de decisiones sobre grandes operaciones, tanto internas como de mercado..
  • Visitamos lejanos países (a mí me tocó Japón) para revisar in situ qué tal iba IBM allí, o ayudar en alguna negociación importante.
  • Asistimos a varios actos sociales en los que participaron también, además de nuestro(s) jefazo(s), los de otras corporaciones.
  • Bailamos (excepto los orientales, a quienes nuestro baile se les antoja porno) con las esposas de esos jefazos.
  • Asistimos a un curso sobre política useña e internacional dictado en un instituto de Washington por el que pasan los políticos profesionales (ahí dije algo por lo que pensé que me despedirían).
  • Etc.

Para participar en el MAP era escogidos los IBMistas de los países de A/FE que IBM considerara claves; IBMistas que por su currículo y desempeño profesional fueran posibles candidatos a ocupar la gerencia general de la IBM de su país.

Supe esto en febrero/1978, cuando ya llevaba yo en el MAP un mes y medio, y me sentí como partícipe de una fiesta a la que no había sido invitado, pues quien creyó ver en mí aspiraciones a la gerencia general se equivocó de plano, como también se equivocó —o tal vez lo hizo a propósito— quien una vez me nombró Gerente de Soporte de Operaciones de IBM de Venezuela, el único de los cargos que tuve en IBM en el que me sentí realmente infeliz.

Sin embargo, el MAP fue para mí y mi familia un verdadero hito, un cambio drástico en nuestras vidas, un verdadero turnaround point.

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FILA TRASERA1, Anthony O (IBM-China);  2, Robert Savage (IBM-Australia);  3, Daniel Viñoly (IBM-Argentina);  4, Roberto Marinelli (IBM-Brasil);  5, Carlos M. Padrón (IBM-Venezuela).

FILA CENTRAL1, Oscar Convers (IBM-Colombia);  2, Carlos Frankel (IBM-Brasil);  3, Haru Kuru (IBM-Japón).

FILA DELANTERA1, Chang K. Oh (IBM-Corea);  2, Anthony Woo (IBM-Hong Kong);  3, Oscar Lagravere (IBM-Perú);  4, Tom Sato (IBM- Japón) .

Con Bob Savage crucé varios mensajes cuando él estuvo como gerente general de IBM-Japón y necesité de su ayuda.

A Oscar Lagravere lo vi varias veces en Lima por motivos de trabajo.

Con Oscar Convers y Daniel Viñoly, que luego estuvieron trabajando en los HQs de IBM de América Latina (IBM-LA), me reuní varias veces por motivos de trabajo o sociales. Con Daniel también me reuní cuando estuvo en la gerencia de GBM.

Con Roberto Marinelli me reuní también varias veces, en Sao Paulo y en Caracas, por motivos primero de trabajo, y luego sociales.

Con Tom Sato, el único de los orientales que bailaba a lo occidental, crucé mensajes cuando estaba en la planta IBM de Fujisawa (Japón).

Y con C.K. (así llamábamos todos a Chang K. Oh, el coreano), crucé mensajes cuando estuvo como gerente general en IBM-Japón, y luego nos vimos personalmente el 04/06/1994 cuando, detentando ese cargo, después de asistir a una reunión en Londres y, sabiendo que entonces estaba yo viviendo en Madrid con base laboral en IBM-España, él y su esposa Elizabeth pasaron a saludarme.

Junto con mi hija Elena, que para entonces había ido a pasar unos días conmigo al otro lado del charco, los paseamos en mi carro por Madrid, Toledo, Segovia y El Escorial.

Foto 2.

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En cuclillas, Chang K. Oh (CK); En pie: Carlos M. Padrón; De espaldas, Elena Padrón

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Foto 3.

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Chang K. Oh (CK), y su esposa, Elizabeth

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Foto 4.

En esta foto aparece también mi carro, el que tuve que comprar en Canarias y traer por avión a Madrid porque cuando quise comprarlo en la capital de España y lo pedí con aire acondicionado (su destino final era Caracas, donde el aire acondicionado es una necesidad), todos los concesionarios de Madrid me contestaron: «Eso no hace falta aquí«.

Ninguno me dijo que no lo tenía con aire acondicionado sino que ese accesorio no hacía falta. Y cuando yo les contestaba «Señor, no le pregunto si hace falta o no, sólo si tiene un Huyndai Sonata con aire acondicionado«, entontes montaban en cólera y, muy molestos, replicaban «¡Le he dicho que eso no hace falta aquí!«.

Una manifestación más de su complejo de inferioridad, pues les molestaba que alguien con acento sudaca les pidieran algo que, si bien existía en otros países, ellos no tenían y, por tanto, no podían usarlo.

Sin embargo, muy pocos años después, cuando entraron en el euro, quien no tuviera un carro con aire acondicionado era visto como troglodita.

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Chang K. Oh (CK), y mi hija, Elena Padrón

Lamentablemente para mí, he perdido la pista de todos mis compañeros del MAP —y no es porque yo lo haya querido, pues ya he dicho aquí muchas veces de mis esfuerzos por mantener el contacto de quienes se han cruzado en mi vida, y todos éstos tuvieron contacto conmigo, en mayor o menor grado, casi a diario a lo largo de 1978—, pero después de cierto tiempo no contestaron más a mis mensajes —casi siempre por cambio de dirección electrónica— ni me contactaron de motu proprio.

***

Las dos fotos que siguen son cortesía del exIBMista Oscar del Barco. Ambas fueron tomadas en el Hotel Sheraton (Caraballeda) entre 1978 y 1981, según estimaciones de José Padrón, también un exIBMista.

Foto 5.

Tomada entre 1978 y 1980, según estimaciones del exIBMista José Padrón.

NOTA.- En comentario ha dicho Juan Carlos Hernández, también exIBMista, que la fecha es entre 1985 y 1987. Si tiene razón, esta foto no corresponde a este post,… pero ya está puesta.

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FILA TRASERA: 1, Juan Carlos Hernández;  2, Fernando Frías;  3, Luis Salazar;  4, Justo Torres;  5, Ademar Morales (de Maracaibo);  6, Henry Meza †; (?);  7, Rafael Mendoza;  8, Gerardo Hernández;  9, Freddy Arráiz;  10, Oswaldo Wallis;  11, Francisco Rodríguez.

FILA CENTRAL:  1, Astolfo Ríos;  2, Alcides Estanga;  3, Carlos Domínguez;  4, Antonio Zambrano †;  5, José Pirona;  6, Rolando García.

FILA DELANTERA:  1, Fernando Rodríguez;  2, Gerardo Lagonell;  3, Lorenzo Centeno;  4, Jesús González;  5, Salvador Martínez;  6, Jorge Cardozo †;  7, Alfredo Carvallo.

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Foto 6.

Tomada durante el curso Interpersonal Skills, en 1979 ó 1980.

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FILA TRASERA:  1, Antonio Lalaguna ;  2, Carlos Torres;  3, Rolando García;  4, Luis Salazar;  5, Luis Requena;  6, Freddy Rodríguez;  7, Gerardo Lagonell.

FILA DELANTERA:  1, Gilberto Karalus;  2, Oscar Hernández;  3, Daniel Ruiz;  4, Señora de Ramón Najera;  5, Ramón Najera (Instructor mexicano);  6, Antonio Baduy;  7, Fernando Rodríguez Campos;  8, Diana Aagard;  9, Antonio Rodenas;  10, Mauro Leal;  11, Pedro González.

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COMENTARIOS

CMP
En respuesta a José Padron (El Técnico).

Gracias, José. Ya hice la corrección.

José Padron (El Técnico)
FOTO 5.- Te confirmo el apellido de Francisco. Efectivamente, es Francisco Rodríguez. Era field manager en Caracas pero venía de Valencia.

Lo de la fecha, si Juan Carlos la recuerda con tanta seguridad, debe ser de esa manera. Recuerda que yo salí en el 83, pero todas las caras me son conocidas y la apariencia de todos me era muy familiar.

CMP
En respuesta a José Hennig.

José, lo mismo te digo acerca de Marinelli, pues yo no he podido dar con él.

José Hennig
Carlos,

De tus compañeros de MAP trabajé con Daniel Viñoly, en GSD White Plains, y trabajé con Roberto Marinelli, no en IBM sino en EDS. Ambos sabíamos que veníamos de IBM y hablábamos de eso, pero nunca conversamos acerca de los amigos comunes.

Si tienes cómo contactar a Roberto te agradezco si me los puedes hacer llegar, pues me gustaría saludarlo.

Leonardo Masina
Carlos, gratísimos recuerdos volver a recordar antiguos compañeros en las fotos 5 y 6, algunos que desafortunadamente ya no están, y otros que sigo sabiendo de ellos por medio de tu blog. Un saludo y un recuerdo para todos.

A colofón de tu comentario sobre el aire acondicionado de la foto 4, te diré que en 1984 — cuando aterricé en España, luego de mi asignación previa de año y medio en Endicott (EEUU)— lo del A/A seguía siendo en “godolandia” un tema tabú.

Vamos, en aquella época el mercado de los autos empezaba a moverse, aunque con muchísimas restricciones de marcas y, conseguir uno con A/A era toda una hazaña.

Tanto es así que, al final, uno no podía elegir un determinado carro con A/A sino tenía que pedir qué carro te podían dar con A/A.

En Valencia, donde yo vine a residir, está la planta de la Ford y, para entregarme un carro con A/A eran 4 meses de espera. En Zaragoza estaba la planta de Opel (GM), otro tanto de lo mismo. Peugeot, en Madrid, otro tanto, y Renault, en Valladolid, ni hablar.

Hablar de autos de importación con A/A, inclusive Mercedes, BMW y Audi, aparte de que la lista de espera y de entrega era interminable, se hablaba de más de un año sin A/A (¿te imaginas un mercedes sin A/A? Te aseguro que sigue habiendo muchísimos).

Cuando ya estaba por desistir, visto que se me acababa el tiempo que daba IBM con carro de alquiler, me comentaron que la Citröen (marca que yo había descartado a priori porque todos me hablaron mal de ella), que estaba en Vigo, había preparado unos BX, un modelo nuevo con una línea muy bonita y novedosa, para una exposición, entre los cuales había uno con A/A.

Sin verlo me decidí por él, y tengo que reconocer que fue todo un éxito: espacioso, cómodo, y funcionaba de maravilla, sin ningún problema. Tanto fue así que, a los dos años, cuando me volvieron a mandar asignado a Endicott, en IBM tenía una fila de compañeros interesados en comprármelo.

Lo de la “fobia” hacia el A/A sigue existiendo aquí en “godolandia”: es que es “dañino” para la salud, ¡mejor sudar como un cerdo! De Madrid hacia el norte, prácticamente nadie lo tiene.

CMP
En respuesta a Antonio Lalaguna.

Gracias Antonio y Juan Carlos. Ya hice las correcciones.

CMP
En respuesta a Luis Salazar.

Gracias, Luis. Añadido el nombre.

Luis Salazar
FOTO 6.- El nombre del Instructor mexicano es Ramón Najera. El de su esposa no lo recuerdo.

Antonio Lalaguna
Foto 6
Fue durante un curso de Interpersonal Skills.
Fila de atras: 1, Antonio Lalaguna
Fila delantera: 4 y 5 Instructor mexicano y esposa; 6, Antonio Baduy; 7, Fernando Rodriguez Campos; 8, Diana Aagard; 10, Mauro Leal

Juan Carlos Hernandez
Carlos,

Foto 5.-

El Nº3 no es Rubén González, es Luis Salazar, para la época gerente de Planning reportando, si mal no recuerdo, a Perretti.

El Nº11 es Francisco (no estoy seguro si el apellido era Rodríguez ) Field Manager en Valencia.

Fila Central: 1, Astolfo Ríos; 2, Alcides Estanga.

La fecha de esta foto es, con seguridad, después de 1987 que fue cuando regresé de la asignación en USA (1985-1987), y fue tomada en una reunión gerencial. La cabeza de CE en ese momento era Jorge Cardozo (q.e.p.d.)

Foto 6.-

1, Antonio Lalaguna; 2, Carlos Torres; 5, Luis Requena.

Fila delantera: 1, Gilberto Karalus; 2, Oscar Hernández; 6, Rafael Rodríguez; 7, Fernando Rodríguez Campo; 10, Mauro Leal; 11-Pedro González.
El 5 era el instructor mejicano; no recuerdo su nombre.

Si no me equivoco, éste era un curso llamado “Interpersonal Skills”.

La fecha de la foto 6 es alrededor de 1979-1980.

Saludos.

[*IBM}– Del baúl de los recuerdos: Una noche en San Felipe / por Sergio Stecca

01-06-11

Sergio Stecca

A continuación cuento una sabrosa anécdota (sabrosa vista desde hoy) que, cuando cumplía yo con mi trabajo en IBM, me tocó vivir junto a un llanero de corazón con el que concreté una gran amistad a pesar de que yo era un “catire”,… pero mi amigo llanero, José Manuel Padrino, probablemente sin darse cuenta, también lo era.

José Manuel Padrino

Ambos teníamos diferentes jefes, y ya nos había tocado que el jefe de cada uno nos asignara al mismo trabajo, como fue el caso del Aeropuerto de Maiquetía, caso en el que casi peleamos tratando cada uno de cumplir con la misión asignada.

El cuento comienza en que tuvimos que ir a la Municipalidad de San Felipe a instalar una IBM 6400, y a desarrollar todos sus programas.

Nos pusimos de acuerdo y, si mal no recuerdo, fuimos en el carro de José Manuel, y lo que contaré no tiene nada que ver con el trabajo mismo, ya que sólo recuerdo que éste lo cumplimos a cabalidad.

La primera o segunda noche en ese tradicional pueblito —donde entonces no había televisión, restaurantes ni otro medio de distracción— decidimos ir al único bar del pueblo a tomarnos unos tragos, que en ningún caso fueron presentados en la cuenta de gastos como los vasos de leche del incidente muy conocido aquellos años y que ya contó el exIBMista Leo Masina.

Llegamos al bar, nos sentamos en una mesita y pedimos una botella de Cacique (cuanto los extraño a ambos: al ron y a mi amigo).

Súbitamente, apareció un tipo con una piña debajo del brazo y un cuchillo de unos 35 centímetros de largo, en evidente estado de embriaguez o, mejor dicho, con una TREMENDA PEA.

El borrachito, agresivo, pasó por cada mesa buscando problemas y, mirando a cada uno a los ojos, le decía: «ESTA PIÑA DULCE ES DE MI MADRE. AL QUE SE LA QUIERA COMER, ¡LO MATO!».

Cuando llegó a la mesa nuestra, yo tenía claro que José Manuel iba a reaccionar ante este ataque, y también tenía claro que, ante cualquier evento, yo iba a apoyar y a luchar por mi amigo.

Si José Manuel no reaccionara, lo que era poco probable, quizá mi rabia o mi MIEDO harían que reaccionara yo.

El borrachito miró a los ojos a José Manuel y éste hizo lo mismo por unos segundos que a mí se me hicieron interminables. Mientras, ya había yo pensado en agarrar la botella de ron y reventársela en la cabeza al borracho, antes de que éste pudiera utilizar su cuchillo.

De repente, el borracho de la piña preguntó con voz traposa:

—¿Tú no eres José Manuel Padrino?

A lo que mi amigo contesto secamente:

—Ése mismo soy yo.

El borracho volvió a preguntar:

—¿Tú no eres hijo de José Manuel Padrino, de Maturín de Caicara?

Mi amigo contestó más secamente y ahora con las manos, al igual que las mías, encrespadas y listas para la pelea:

—Ése mismo soy yo.

En pocos segundos me vi preso, muerto, y vi a mi señora e hijas desvalidas, y, como había leído PAPILLON, me imaginé en la cárcel.

Entonces el borracho, ante la seca aseveración de Padrino, gritó:

—¡Tráiganme un plato grande, que esta piña la vamos a comer con mis amigos!

¡UFFF! Al borracho, de la alegría de ver a José Manuel se le pasó gran parte de la borrachera, comimos la piña y seguimos tomando amistosamente hasta la madrugada.

Este hecho ocurrió tal y como lo cuento, con algún eventual error en el diálogo, y te autorizo para que lo cuentes a quien quieras o lo reproduzcas donde quieras, excepto para sacarle provecho económico, ya que es parte de la historia de mi vida. 🙂

[*IBM}– Del baúl de los recuerdos: Eduardo Camblor y su florido lenguaje / por Leonardo Masina

01-06-11

Leonardo Masina

Después de un viaje de trabajo al interior de Venezuela, Eduardo Camblor (q.e.p.d.) pasó en la cuenta de gastos una abultada factura de un bar (puti-club) por concepto de leche.

Por supuesto, se la rechazaron, aunque él argumentó que, como sufría de úlcera de estómago, tenía que tomar leche, y en ese bar se la sirvieron pero cobrándole cada vaso como si fuera de whisky.

Era español y divorciado, y de él guardo un grandísimo y gratísimo recuerdo.

Era un lince instalando lo que nosotros llamábamos erróneamente BMs, que eran los cambios de ingeniería para mantener las máquinas al último nivel.

Casi recién entrado yo a IBM, me asignaron a trabajar con él para que me enseñara y pusiésemos al día la 1130 de la UCAB.

Resulta que, cuando surgía algún problema, Eduardo, Eduardo, como buen “castizo”, soltaba “tacos” en cuanta frase decía. 

En el departamento de computación de la UCAB había una señora de mediana edad, y tres muchachas.

Como esa universidad era «la católica» yo pensaba que eran un monja y tres novicias, y, preocupado por la forma de hablar de Eduardo, por sugerencia de Uwe, mi jefe, le pedí que que moderara un poco su lenguaje en consideración a aquellas cuatro santas mujeres.

Todo fue bien el primero y el segundo día después de mi petición, pues Eduardo se contuvo bastante y, cuando llegaba al límite, salía a dar un paseo para desahogarse.

Pero ante la cantidad de problemas que encontramos, a partir del tercer día se le soltó la lengua y ya no pudo contener más la profusión de «tacos».

Al comienzo, las «monjitas» se largaban y nos dejaban solos hasta que pasara la borrasca, pero luego parece que empezaron a tomarle cierto “gustilindrín” a esa nueva “educación religiosa”.

Mientras yo seguía montando los cambios, Eduardo aprovechaba para socializar y “culturizarlas”, y eso como que dio resultado porque los primeros días yo recogía a Eduardo en Capriles, nos íbamos juntos hasta la UCAB, y en la tarde lo regresaba a Capriles, hasta que un día me dijo que a la mañana siguiente él se iría con su carro.

En principio no sospeché nada, pero cuando esa tarde vi que se iba con la que yo llamaba “la monja” —o sea, la mayor—, entendí que lo que le faltaba a esas mujeres, era un “nuevo catequista”.

Reconozco que, a partir de ahí, para mí ir a la UCAB ya no era ir a un “monasterio” sino a un lugar muy entretenido.

Por muchos años, luego de que Eduardo se había ido a la sucursal IBM de Valencia, en la UCAB siguieron preguntándome por él.

A Eduardo le tengo que agradecer muchísima cosas, porque, después de haber salido del curso básico y del de la 1130, yo era un polluelo, pero con él recibí un máster en instalar los BMs y entender perfectamente sobre prerrequisitos e historias de la máquina; y un doctorado en cómo hacer las cuentas de gastos, cómo pasar correctamente el overtime (sobretiempo, o tiempo trabajado fuera del horario, etc.), y en todos los derechos que teníamos como empleados de IBM pero que algunos gerentes procuraban que no los supiéramos.

Poco tiempo después de ser trasladado a Valencia, parece que Eduardo estabilizó su vida y se volvió a casar.

Cuando volví a verlo era una persona más tranquila y serena, y lo notaba feliz. Me pareció que el cambio a Valencia le había sentado muy bien.

Desafortunadamente, un día fue en su carro a prestar asistencia técnica en Barquisimeto y, en el viaje de regreso a Valencia, chocó con una vaca, se salió de la carretera y cayó en el monte.

Según lo que me contaron —no sé si es realmente así como pasó, puede que José Padrón lo sepa mejor—, el dueño de la vaca escondió el cadáver del animal y no informó del accidente, por lo cual tardaron un par de días en encontrar a Eduardo, que ya estaba muerto.

Dicen que si lo hubieran encontrado poco después del choque con la vaca, estaría todavía vivo. Quién sabe,…

Para mí, Eduardo fue un GRANDÍSIMO AMIGO, un excelente profesor y una grandísima persona.

[*IBM}– Del baúl de los recuerdos de IBM: Respigues de 1973, 1975 y 1978

Hoy van tres fotos que representan un pasito atrás en la secuencia cronológica, pero no importa con tal de que los exIBMistas sigan enviándomelas.

Si en una foto aparece más de una persona, las mencionaré de izquierda a derecha, o en el sentido de las agujas del reloj cuando las personas estén en círculo.

Si no sé ni el nombre ni el apellido de alguna de las personas en la foto, pondré un signo ‘?’ después del número; y si no sé el nombre o no sé el apellido, pondré una ‘X’ en el lugar en que éstos deberían ir. Y con gracias anticipadas, espero que alguien me «despeje» las ‘?’ y las ‘X’.

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Estas dos son cortesía de Carlos Mejías.

Foto1.- Tomada durante el HPC de 1973 en Puerto Rico. Me dicen que el fotógrafo fue José Padrón, otro exIBMista, quien me ayudó a completar los nombres.

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1, Ricardo Castillo;  2, Ángel Fernández;  3, Carlos Mejías;  4, Rafael Quintero;  5, Tomás Ramírez;  6, Luis Fernando Guerra.

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Foto 2.- Tomada el 05/10/1075 en el Centro Educacional IBM del Macuto Sheraton, en Caraballeda, durante un curso de Técnicas Profesionales de Presentación.

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Fila trasera:  1, Carlos Salas;  2, Carlos Mejías.

Fila central:  1, Camilo Gassan;  2?;  3, Antonio Carracedo;  4, Ramón Lander †;  5, Denis Alvarado;  6, Nelson Espósito;  7, Tomás Valencia.

Fila delantera:  1, Oscar del Barco;  2, Pedro Mazzei;  3, Manuel Alberto Gutiérrez;  4. Jorge Páez †;  5?;  6, Hernán Iturbe.

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Foto 3.- Cortesía de Oscar del Barco que la obtuvo de la página Facebook de Peter Chandler. Según información recibida de Peter, fue tomada en noviembre de 1978 en el Hotel El Lago, en Maracaibo, con motivo de los 40 años de IBM de Venezuela.

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1, Peter Chandler;  2, Ingrid Alfonso;  3, Gisela Diaz;  4, Luisa María Celis;  5, Gerónimo Machado † (de pie);  6, Ileana Leyba;  7(?);  8, Jesús Saltés.

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Si quieres agrandar una foto para verla mejor y en más detalle, haz esto:

  1. Clica sobre ella para que se abra en el buscador (browser).
  2. Oprime y mantén oprimida la tecla ‘Control’ (Ctrl) y oprime la tecla ‘+’ varias veces. Con cada vez, la foto se verá un poco mayor.

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COMENTARIOS

  CMP
En respuesta a Oscar del Barco E..

Listo, Oscar. Muchas gracias.

Oscar del Barco E.
Foto 2. En la fila inferior, el que está entre entre J. Páez y H. Iturbe, es Tomás Trajckovic, quien era instructor en el Dpto. de Educación.

CMP
En respuesta a José Padrón (El Técnico).

Gracias, José, pero la dama sentada entre Ileana y Saltés no creo que sea Lydia, pues Chepina es amiga de ella desde hace años y la habría reconocido.

Le preguntaré a ver qué dice.

José Padrón (El Técnico)
Foto 3. ¿El nombre de la persona que falta no es LIDIA SUÁREZ?

Se me parece.

CMP
En respuesta a Antonio Ramirez.

Gracias, Antonio. Ya hice las correcciones.

CMP
En respuesta a David Riddick.

Gracias por avisar, David, pero nada de hackeo: es publicidad puesta por Google. Varía según el país y el contenido del post.

Antonio Ramirez
La resolución es engañosa, sin embargo, en la fila central se pueden identificar a Camilo Gassan, y a continuación y detrás, alguien que pudiera ser Ricardo Castillo o Enrique Novella, Antonio Carracedo, Ramón Lander, Denis Alvarado, Nelson Espósito, y Tomás Valencia.

David Riddick
Carlos, en este web url de hoy me aparece, arriba al comienzo y donde se indica la cantidad de visitantes, un anuncio de Colombiancupid.com y latinamericancupid.com

Son fotos de unas chicas (de cara, no cuerpo). O sea, ¡que te han invadido/haqueado chamo!

Quizás sólo sea para nosotros al verlo de USA. Pregúntale a los demás panas que visitan tu websitio.

Saludos,
David

[*FP}– Del baúl de los recuerdos de IBM: 1980 – Nueva organización GSD

NotaCMP del 02/06/2011.- En el título inicial de este post y en uno de sus párrafos se decía que la organización de que en él se habla corresponde a 1978, pero José Hennig y Antonio Ramírez, dos exIBMistas que trabajaron en GSD, me han hecho saber, por vía de comentarios, que no, que corresponde a 1980. Muchas gracias a ambos.

Aunque adelantándome en la cronología de este «baúl», hoy hice las debidas correcciones y puse 1980.

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Antonio Ramírez, exIBMista, me hizo llegar esta valiosa explicación:

«GSD es más antigua de lo que la mayoría piensa. Fue anunciada el 03/11/1969 y comenzó a operar en Rochester, con HQ en Atlanta. Su primer gerente general fue Don Stephenson. 

En Venezuela, el primer gerente de División GS  fue Rolando García Lago, quien fue sustituido por Alejandro Rivero en 1975.

Al formalizarse la separación con DP y crearse el General Business Group (GBG) que incorporaba a OP en el proyecto, García Lago fue nombrado Gerente General GBG, y Rivero pasó a ser la cabeza de GS.

En enero de 1982 se eliminó GBG y se retornó a la organización original».

El organigrama que sigue —que corresponde a la nueva organización GSD anunciada en 1980, y que pongo dividido en dos partes— me lo envió José Candia desde Paraguay.

Después del organigrama van, de una en una, las fotos de quienes en él aparecen.

Foto 1.- Mitad izquierda del organigrama.

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Foto 2.- Mitad derecha del organigrama.

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Por orden alfabético.

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Alejandro Rivero. Director GSD

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Antonio Parravano. GSCE

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Alfredo Carvallo. Field Support

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Álvaro Barrenechea. Product Marketing

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Antonio Subero †. Operaciones GSD

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Arturo Ginestá. Educación GSD

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Edgar Alba

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Félix González. Unidad de Cuentas Nuevas

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Francisco Alpanseque. Sucursal Maracaibo

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Gabriel Terán. Sucursal Valencia

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Joaquina Palermo. Industry Marketing

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Jorge Cardozo †. Plans & Controls

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Julio Viera †. Branch

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Marcelo Mijares. Gerencia de Mercadeo

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Alberto Suárez. BCC

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Alberto Valderrama. Unidad de Sistemas

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Alfredo Páez Pumar †. Unidad de Cuentas Nuevas

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Camilo Gassan. Unidad de Desarrollo de Grandes Cuentas

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Carlos Haddad. Unidad de Sistemas

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Henry Bullones. Unidad de Protección

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Rubén Oliver. Sucursal Cuentas Nuevas

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Tomás Ruiz. Sucursal Metropolitana

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Xavier Cugat. Administración GSD.

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COMENTARIOS

Sergio Stecca
Antonio, gracias por tus comentarios respecto a mi participación.

Tú eras mi jefe, creo que tu gerencia se llamaba GSSC y dependían de ti 7 u 8 áreas, y durante un par de años formamos un gran equipo.

No sólo cooperábamos todos con todos, sino que había una comunión tan importante que hasta llegamos a desarrollar nuestro propio léxico. Por ejemplo, ¿recuerdas el término farsateca, o ese dicho tuyo “A mí que me echen por no saber, pero no por tonto“, y tantos otros, que mas allá de las bromas, constituían una filosofía?

Lamentablemente, las debilidades humanas nos fueron desarmando de a poco y, en mi opinión, se debió principalmente a que algunos reemplazos necesarios no se hicieron a tiempo. Uno tiende a mantener por demasiado tiempo el mismo equipo sin meditar si cada uno es el idóneo para su cargo.

En ese período me enriquecí de experiencias y de tus enseñanzas y, sobre todo, en lo que al manejo del personal se refiere.

Como producto de eso, en Chile, en un Banco estadounidense logré superar situaciones muy complejas y ascender frecuentemente durante 25 años. El último ascenso fue un mes antes de retirarme.

Durante 12 años estuve a cargo, en lo que a Tecnología se refiere, de todas las sucursales de América Latina, y orgullosamente puedo decir que pude defenderme de los codazos, pero nunca los devolví. Para ello utilicé 4 conceptos:

1- Trabajar muy duro
2- Armarme de mucha paciencia
3- No mostrar mis heridas, manteniendo una relación positiva aún con los que trataban de dañarme.
4-Reemplazando en mis dependencias primariamente a los conflictivos, pues,
• Un inepto no produce, pero se le puede enseñar.
• Un conflictivo logra que todo el equipo no funcione, y no aprende nunca.

Te cuento que tengo gran amistad, incluso con los que despedí.

Un abrazo

CMP
En respuesta a Antonio Ramírez.

Gracias, Antonio y José. Ya hice las correcciones en el post. Me salté un par de años en el orden cronológico del “baúl”, pero hay que hacer honor a la verdad.

Antonio Ramírez
Carlos, lo que dice José es cierto: esa organización es de 1980. Para esa fecha yo no estaba en GSD sino en GBG.

Sergio Stecca tiene una estupenda memoria. En realidad, me hizo recordar muchas cosas que estaban en mi memoria secundaria. Sergio tuvo gran mérito personal en todo el desarrollo de GSD, especialmente en el área de soporte, que siempre es un mundo silencioso.

CMP
En respuesta a José Hennig.

José, tus argumentos son apabullantes pues, además, estabas allí; yo no. Yo, según un dicho de mi puebo, “dije lo que me dijeron; si miento es por boca de otro”. Y en este caso ese otro es Antonio Ramírez que, como tú, estaba también allí.

Así que espero que Antonio haga su alegato a ver si hago o no los cambios en el post.

José Hennig
Carlos, ésa no es la organización de GSD de 1978 sino la de 1980.

En 1978, Antonio Ramírez era gerente de Mercadeo GSD; Álvaro Barrenechea no era aún gerente; Marcelo Mijares estaba como gerente de desarrollo en ventas, si mal no recuerdo; Joaquina no era gerente de Industry Marketing todavía; Alberto Suárez era vendedor; y Ginestá y Bullones eran vendedores de desarrollo. El gerente de Educación era Edgar Alba.

Y hay más cambios, pero los relataré en otro envío.

Ésta que publicaste es la organización que se montó cuando Alejandro Rivero y el staff se mudaron de terraza Torre Capriles a la Torre Cavendes.

Leonardo Masina
A colofón de lo anterior tengo que añadir, siempre como “opinión personal”, que en GSD, al tener que crearse en todas las áreas una estructura tanto gerencial como de soporte, desafortunadamente varios de los nombramientos “apresurados” —en mi opinión, repito— no fueron del todo acertados, y el tiempo me lo ha ido demostrando, visto lo poco que algunos de los así nombrados se quedaron “calentando la silla”,… aunque algunos parece que se encolaron a ella con “crazy glue”.

Que nadie se sienta aludido ni ofendido. Los que han trabajado bien son conscientes, como yo, de lo que insinúo, pues lo sufrieron en sus propias carnes.

Lo que siempre he odiado es ver cómo profesionales como la copa de un pino se han visto desplazados por “paracaidistas” que, por lo que fuese y sin experiencia alguna, fueron nombrados a cargos que luego se demostró que le quedaron demasiado grandes.

Leonardo Masina
A comienzos de 1973 fui a Los Ángeles al primer curso de /370-125, que se dictaba sólo para domestic, pero como el FNCB había firmado una máquina para Venezuela (la primera a instalarse en World Trade), me agregaron a ese curso “pionero” que era para Especialistas de Soporte, pero para entonces yo era todavía un simple CE sin galones.

Ya en 1974 se empezó a hablar de la nueva división —no sé si a nivel de marketing pero sí a nivel de CE — y yo, que atendía tanto máquinas de DP como de GSD (1130 y S/7) me encontré en una posición muy incómoda ya que GSD no me quería soltar, aunque yo quería quedarme en DP, y estuve trabajando bastante tiempo para DP hasta que pudieran entrenar a los técnicos que me substituyeran.

Pero, perteneciendo a GSD , esa situación no fue absolutamente de mi agrado, porque, hiciese yo lo que hiciese, nadie valoraba mi trabajo.

Al final, visto que no había fecha ni manera de que me dejaran ir, tuve que conformarme y quedarme en GSD.

Sí tengo que reconocer una cosa: aparte de la amistad y el aprecio de varios Gerentes (Alejandro Rivero, y García Lago, por encima de todos) y compañeros en GSD, en términinos generales, la profesionalidad que había en DP (en esto, mi “mentor” Ramón López y el “viejito” Morales siempre me fueron de muchísima ayuda, y sus consejos muy sensatos) estaba por debajo de la que había en GSD.

Es una opinión mía y muy personal, y con ella ella no quiero ofender a nadie.

Sergio Stecca
En realidad me da gusto ver la foto de mi apreciado amigo Arturo Ginestá, quien, cuando renuncié, ocupó mi cargo en esa nueva organización.

Antonio, me parece que, aunque no era tu obligación, obviaste un período previo en el inicio de GSD en Venezuela. Es en el que estábamos varios, incluso tú, que fuimos los que comenzamos esta organización, y participamos en casi todos los eventos —o, como se llaman hoy en día, COMITÉS—, por ejemplo, fuimos los que:

• Seleccionamos el nuevo personal necesario para armar la organización, de donde salió tanta gente extraordinaria.
• Participamos en el Operating Plan
• Constituimos el Centro de Soporte
• Formamos el Centro de Educación desde CERO. ¿Recuerdas, por ejemplo, que grabé con mi voz una noche en casete el curso de operación del S/32, que lo usaban varios aprendices a la vez, lo que en mi concepto era MI CONTAMINACIÓN ACÚSTICA del ambiente, ya que me escuchaba yo mismo muchas veces simultáneas?
• Formamos el Centro de Educación Ejecutivo de GSD en el Macuto Sheraton, con la ayuda de DP (Ramón Lander)
• Colaboramos en Product Marketing, aprovechando mis viajes requeridos por Educación —a Paris, New York (White Plains), México, Bélgica, La Hulpe (donde me mandaste sin otra información más que el nombre)—.
• Por primera vez hicimos anuncios simultáneos en Latinoamérica (S/34)
• Por primera vez coordinamos la traducción y emisión de manuales en español, junto con México,
• Etc.

Me gustaría que tú, que tienes una memoria privilegiada, hicieras honor a todos los que trabajamos tan duramente en ese período.

CMP
En respuesta a Leonardo Masina.

Leo, tanto José Candia como Antonio Ramírez, a quien consulté al respecto, el organigrama ilustra la organización que entró en funciones el 01/01/1978.

Como por la asignación al MAP, en New York, estuve yo fuera de Venezuela desde mediados de diciembre de 1977 hasta mediados de enero de 1979, no puedo opinar.

Leonardo Masina
Carlos, ¿de qué fecha es este organigrama? ¿Cómo pone posterior a 1978? Es que no me cuadra mucho.

Por e-mail te envío un organigrama de 1981, sin fotos.

Oscar A. del Barco E.
Carlos, te has hecho acreedor a otro Club 100%. Gracias por revivirnos aquellos hermosos tiempos y recordarnos a tanta gente querida.

A los compañeros que tengan recuerdos de este tipo, les pido te los envíen para su publicación ya que, sin duda alguna, serán de gran inspiración y de gratos recuerdo para muchos de nosotros.

Y Antonio Ramírez, ¿dónde estaba?

Antonio Ramírez
Para los interesados, Rolando García Lago se encuentra en perfecto estado de salud, sigue viviendo en Miami, sigue trabajando, y no ha cambiado su optimismo y buen humor.

Ocasionalmente mantenemos contacto telefónico.

Saludos a todos.

CMP
En respuesta a Carlos Salas.

Bueno, tocayo, si alguien me manda la organización de DP, con gusto la publicaré.

La última vez que supe de García Lago estaba en una foto de uno de los reencuentros de exIBMistas celebrados en Miami.

Carlos Salas
Charlie, ¡tremendo correo! Me hiciste regresar en el tiempo, ¡como en las películas!

Te falta el de DP, la División de los genios de mercadeo IBM, ¡donde se ganaba real! ¿Te acuerdas?

¿Qué es de Rolando García Lago?

Saludos y gracia por los recuerdos.
Carlos Hache

[*IBM}– Del baúl de los recuerdos: 1976 – Centro IBM de Educación para Ejecutivos, en el Sheraton / Sergio Stecca

Sergio Stecca

Curso para ejecutivos de Empresas Polar. Entre el 25 y 28 de noviembre de 1976.

Descripción del lugar. Hotel Macuto Sheraton (Caraballeda, Venezuela). Subiendo la escalera y a la izquierda, se encontraba el Centro IBM de Educación para Ejecutivos que se compartía entre DP y GSD.

El encargado de este centro por parte de DP era Ramón Lander †, y por parte de GSD era yo, ya que en ese tiempo era Gerente de Educación GSD.

Es de destacar que en mis primeros dos cursos colaboró Ramón Lander, un gran caballero y profesor.

Este centro contaba con:

  • Un salón de clases con tecnología de último nivel para esa época
  • Un centro de cómputos con una IBM/360-40 en la que se corría el llamado FAME, un programa simulador de negocios.
  • 4 ó 5 salitas con un terminal cada una, en las que se reunían los grupos de trabajo, que competían en el negocio del simulador

En la primera fila, de izquierda a derecha:  1, Alberto Rando;  2, Sergio Stecca;  3, Isabel Isea.

Última fila, de izquierda a derecha:  1, Edgar Alba: Todos los demás de esa y de las restantes filas, excepto la primera, supongo que eran ejecutivos de Polar.

Es de destacar que, aunque yo era el anfitrión, contaba con la importante colaboración de instructores que reportaban a mí, además de charlistas invitados de otras áreas, y, evidentemente de los vendedores asignados a los clientes que asistían, y que eran los que llevaban a sus clientes a estos eventos.

Tengo recuerdos de algunos de los que, de una u otra forma, colaboraron en estos cursos: Guillermo Padrón Wells, Antonio Ramírez Orellana, Olga Alba, Omar Hermanavicius, Milagros Porras, Tomás Valencia, Alberto Rando, Francisco Alpanseque, y muchos más cuyos nombres están perdidos en alguna neurona que no logra conectarse con otras vecinas, por lo que les pido disculpas por ello (a las personas, no a las neuronas).

Una anécdota

El caso más simpático que recuerdo es que en una oportunidad, después de la bienvenida que habitualmente yo daba, venían dos charlas cuyos expositores me fallaron, y después le tocaba a mi amigo Tomás Valencia con su charla.

Es de aquí de donde recuerdo al gran Jaime Trillas †, igual como Kung Fu recordaba a su guía. Jaime me dijo una vez: «Sé que tu trabajo es difícil, pero te pago para que resuelvas los problemas».

Para mantener el principio de alternabilidad de charlistas, le solicité a Tomás que diera la bienvenida, tomándose el mayor tiempo posible, mientras yo revisaba los handouts y me preparaba para dar las dos charlas de los instructores ausentes.

Le propuse a Tomás que en lugar de los 20 minutos previstos se tomara una hora, y me respondió que podía tomarse incluso dos a más horas si fuera necesario, y así los establecimos.

Una hora y media después estaba yo listo para las charlas siguientes, así que fui al auditorio pensando que los asistentes podrían estar aburridos, y me encontré con la sorpresa de que estaban tremendamente interesados, y que Tomás estaba apenas en la mitad de la bienvenida.

Nótese que en esta parte sólo se les explicaba el desarrollo del curso, las facilidades del centro de educación y del hotel, y se pedía a cada uno que diera su nombre y su cargo.

Al final del seminario, los asistentes tenían que llenar un cuestionario de evaluación de la facilidades, los instructores y de las partes más interesantes del evento.

Pues mi buen amigo Tomás Valencia fue el mejor evaluado, lo que no fue sorpresa ya que era muy profesional y entretenido como charlista. Lo sorprendente fue que el tema que presentó, la bienvenida, ¡¡también fue el tema mejor evaluado!!

Un gran abrazo a mi amigo Tomás Valencia, una persona íntegra y noble de quien hace años que nada sé, y que ojalá que se encuentre muy, pero muy bien.