[*IBM}– Tal vez participantes de algún curso de los años 70…

… o posiblemente un evento de Information Systems del cual no sé el año. Si alguien lo sabe, que me lo diga, por favor.

A Molina y Morales les puse por nombre una X porque no recuerdo cómo se llaman. Repito: si alguien lo sabe, agradeceré que me lo diga.

De delante hacia atrás, y de izquierda a derecha.

clip_image001

  • Fila 1: Oscar Álvarez (Potamito); X. Molina; Delia Lacorte; María Virtudes Arozena; Félix López León.
  • Fila 2: Juan Llorens †; Rafael Padra; X. Morales; Duilio Viloria; Pedro Díaz.

Cortesía de Cecilio Lecusay

~~~

COMENTARIOS

Rosa Mary Díaz de Tobiansky
¡Qué de recuerdos! ¡Cuanta cara conocida!

CMP
En respuesta a Álvaro Martínez R..

Listo, Álvaro, ya he hecho los cambios. Mil gracias, y también a Del Barco.

Álvaro Martínez R.
Estoy de acuerdo con Oscar del Barco: no es Rafael Padra es Rubén Avendaño.

Ese grupo trabajaba para Sistemas Internos, y Juan LLorens era el gerente. Rubén Avendaño era el gerente del Centro de Computos.

Lamentablemente, en este grupo aparecen dos compañeros que ya no están con nosotros: Juan Llorens y Alcibíades Molina. Del resto no tengo tengo ninguna información de Óscar, María Virtudes, Félix, Heberto y Duilio.

Saludos.

CMP
En respuesta a Oscar del Barco E..

Gracias, Oscar. El nombre de Rafael Padra me lo dio alguien que trabajó con él pero que no recordaba bien el apellido; creía que era Padras.

Oscar del Barco E.
Hola, CMP. Me parece que entre Juan Llorens y Heberto Morales no está Rafael Padra, creo que es Rubén Avendaño, quien trabajaba en el Service Bureau.

CMP
En respuesta a Néstor Segura.

Gracias, Néstor. Ya puse los nombres e hice las debidas correcciones.

Néstor Segura
Alcibiades Molina y Heberto Morales

Viejos recuerdos de todos mis excompañeros de IS. Gracias a ti, Carlos, por tu siempre valiosa informacion y recuerdos que son historia.

[*IBM}– Palabras que se agradecen

27-04-2016

Carlos M. Padrón

Varias veces he dicho en este blog que no me gustan las redes sociales, y sabido es de todos que acerca de gustos y colores….

Por tanto, no uso Facebook. Pero Chepina —mi mujer y también exIBMista, como yo— sí lo usa, y me ha mandado por e-mail algo que el exIBMista Armando Expósito ha puesto en su muro de Facebook.

Lo escrito por Armando termina con este párrafo, a guisa de post data: “P.D. A mi primer gran maestro en IBM, Carlos Padrón, le pido mil disculpas por los errores ortográficos de este post, que se los puedo achacar a los correctores electrónicos fallidos, y por los de sintaxis, que de verdad no tengo forma ni manera de disculparme por ellos”.

Armando, tales supuestos errores (los más, atribuibles a que, como vives en USA, usas un teclado en inglés) sólo son relevantes cuando alteran el contenido, cosa que no ha ocurrido en este caso.

Esto es lo que Armando Expósito publicó en su muro de Facebook:

«Amigos, decidí revisar los posts de este año, y la verdad es que ha sido uno muy triste para la familia IBM. Muchos de nuestros compañeros han partido y nos han dejado, además del dolor, un vacío grande y muchas reflexiones vivas en nuestras mentes. Reconforta leer los mensajes de condolencias que emitimos con nuestros mejores deseos, y mensajes de apoyo para sus familias.

Evidentemente, aún en su ausencia física, estos compañeros siguen acá, pues todos podemos recordar momentos de alegría, de admiración y de respeto hacia ellos. Momentos donde su influencia en nosotros fue determinante no sólo como profesionales de IBM, sino además, y en muchos casos, como personas también. Tal vez nos queda el mal sabor de no habers podido decirles en persona lo que sentimos profundamente en nuestros corazones.

Por ello, decidí entonces enviarle a todos ustedes un mensaje de profundo agradecimiento, cariño y respeto. Quiero aprovechar esta creación del chamo Zuckerberg, (cuyo punto débil más evidente es no haber sido parte de la familia IBM) y decirles lo que espero poder tener el tiempo y la oportunidad para decirles en persona. Puedo decir sin temor a equivocarme que IBM fue mi escuela profesionalmente hablando y ustedes mis maestros en la profesión y en la vida. Mi cariño, mis respetos, y mil gracias a todos.

P.D. A mi primer gran maestro en IBM, Carlos Padrón, le pido mil disculpas por los errores ortográficos de este post, que se los puedo achacar a los correctores electrónicos fallidos, y por los de sintaxis, que de verdad no tengo forma ni manera de disculparme por ellos».

Gracias, Armando: las satisfacciones saben mejor cuando no se esperan. Todavía recuerdo que, al final de nuestra primera entrevista en IBM de Venezuela, me dijiste: “Contráteme, que no se arrepentirá”. Y así fue, pues nunca vi ni supe que dieras motivos para que yo me arrepintiera; al contrario.

[*IBM}– Del baúl de los recuerdo: Cecilio Lecusay

12-04-2016

Carslos M. Padrón

La imagen que los más de los exIBMistas tenemos de Cecilio Lecusay, el eterno “pana” de George Anderson, no incluye esta frondosa cabellera. ¿Se la habrá comprado a Rubén Oliver? clip_image002

La foto, enviada por el mismo Cecilio, es del 18 de marzo de 2011. Y lo bueno es que, al igual que Rubén Oliver, se le ve feliz.

clip_image003

~~~

COMENTARIOS

David Riddick
Cónchale, ¡qué nota ver estos mensajes de uds. y saber que siguen vivos y jodiendo el parque!
Cecilio, ¿sigues por Tampa? ¿Remember the LISG? ¿Y Gianni?
Gabor, ¿Banco Mara te llamó?
Álvaro Martínez: recuerdo tus ponches en softbol cuando te lanzaba mi cambio Buenos tiempos.
Saludos de por acá, com mi “melena” intacta, en USA near DC.
Un abrazo,
David

Cecilio Lecusay
Épale, Nemesio, qué agradable es saber de los viejos amigos. Sí, el tiempo pasa inexorablemente, avanza en una sola dirección y erosiona sin compasión a las personas y a todo, de ahí sale el que nada es para siempre, y tenemos que aceptarlo como parte de haber nacido y avanzado con la edad.

Un fuerte abrazo a mi pana Álvaro; los quiero mucho.

Nemesio Martínez
Hola, Cecilio. Me da mucho gusto saludarte y saber que aún habitas en este planeta. Igualmente incluyo en mi saludo a mi hermano el “Negro” Álvaro Martínez.

Bueno, tú al menos tienes “cabellera”, pero yo porto una elegante calva, como la de Cheche Diparsia, aunque bien pulida.

Un cordial abrazo.

CMP
En respuesta a Cecilio Lecusay.

Sí, señor. Esa “fata morgana” (¡?) combinada con el uso por años del champú IBM produce esos efectos.

Cecilio Lecusay
No, Gabor, el pelo no es blanco ni son esa cosa que se conoce como canas. Tiene ese color por una fata morgana producida por la inclinación de los rayos del sol a esa hora del día, que desfigura lo natural de las cosas.

Gabor Simon
Y con pelo. Blanco, ¡¡¡pero pelo!!!

[*IBM}– Del baúl de los recuerdo: Rubén Oliver

La imagen que los más de los exIBMistas recordamos de Rubén Oliver incluye una medio rubia y bastante abundante cabellera, y nada de lentes.

Pero Papá Tiempo no perdona y así es cómo la cámara del exIBMista Cecilio Lecusay captó al sonriente Rubén el 11/07/2014.

Lo bueno es que, aunque sin pelo, se le ve feliz. ¡Pa’lante, Rubén!

clip_image001

~~~

COMENTARIOS

Frank Lewis
Recuerdo a Rubén: pelo negro lacio. Siempre alegre y excelente hombre de marketing. Un abrazo donde sea que se encuente.

Humberto González
En respuesta a CMP.

OK, Carlos. No me fijé tanto como para ver lo de las ondas, así que paso. Sí recuerdo lo bien que lo pasábamos el grupito de ventas del Data Center; fueron momentos memorables. Saludos a todos.

CMP
En respuesta a Humberto González.

Entonces mi problema es de memoria “cromática” . Pero creo que tenía un pelo más bien lacio y bastante largo, que le hacía “olas” cuando caminaba, de ahí que mi débil recuerdo se base en la cabellera.

Humberto González
En respuesta a CMP.

Eso es cierto. Tuve contacto con el en los 90 cuando me indicó que le había ido muy bien e la Bolsa. Rubio no era. Muy popular y divertido, siempre.

CMP
En respuesta a Humberto González.

Entonces, mi pésima memoria para las caras ha vuelto a jugarme una mala pasada. Yo creí que el Rubén de la foto es el mismo que, además de trabajar en IBM, gustaba de hacer operaciones de Bolsa.

Humberto González
Que yo sepa, Rubén nunca fue rubio, a menos que se haya teñido después que yo me fui de IBM :-). Siempre lo recuerdo como mi compañero de escritorio hasta 1975. y un vendedor muy exitoso

Un abrazo a todos.

[*IBM}– Del baúl de los recuerdos: Foto de junio de 1977

1977. Data Center

Personal que en junio de 1977 trabajaba en Information Systems bajo la gerencia de Juan Llorens (Q.e.p.d.).

De delante hacia atrás y de izquierda a derecha.

Reinaldo Perdomo, Óscar Álvarez (Potamito), Alejandro López Volcán (recientemente fallecido), Miguel Rodríguez, y Rafael Padra.

Cortesía de Cecilio Lecusay

~~~

COMENTARIOS

CMP
En respuesta a Mónica Plaut.

Bueno, Mónica, la que puse como reciente puedes tomarla como actual.

Mónica Plaut
Te faltó la actual, para comparar. ¡Jajajajaja!

[*IBM}– Del baúl de los recuerdos: Sept. 1970. Curso ‘System Design’ en Colonia Tovar

02-03-15

Carlos M. Padrón

De esta foto, cortesía de Cecilio Lecusay, no recuerdo los nombres de todos los que en ella aparecen, y por eso los he señalado con ¿?. Agradeceré cualquier ayuda al respecto.

clip_image002

De izquierda a derecha.

  • En pie: 1, Raúl Vegas ; 2, Tomás Ramírez ; 3, Alfonso Colloca ; 4, Sergio Stecca ; 5, Pierre Fluché † ; 6, Enrique Novella ; 7, Raúl Figueroa ; 8, Ibrahim Guerra ; 9, ¿? ; 10, José Manuel Padrino ; 11, Jon Gómez.
  • Sentados: 1, Horacio Bolaños ; 2, Jesús Pérez-Pina ; 3, ¿? ; 4, Henry Bullones ; 5, ¿? ; 6, ¿? ; 7, Francisco Urvina ; 8, Luis Maggioli †.

~~~

COMENTARIOS

Sergio Stecca
No recuerdo el nombre del 3-Sentado, pero sí que fue vendedor y, posteriormente, el primer gerente de personal de GBG cuando se formó ese grupo. Seguramente Antonio Ramírez recuerde su nombre.

Un abrazo a todos, y un saludo a Ibrahin. Quizá el sepa de un amigo común: Antonio Parra.

CMP
En respuesta a Javier Palacios.

Comparto tu duda, Javier. Puse Azuaje, sin estar seguro, en la esperanza de que, si no es él, alguien me corrija, pero incluso creo que Azuaje no estaba en IBM en esa fecha, o al menos yo no recuerdo haberlo visto entonces.

Javier Palacios
El número 3 de pie me parece que no es Azuaje; mucho bigote para ser él.

Ibrahim Guerra
Me emociona verme, y ver de nuevo a mis compañeros de estudios y cursos preparatorios que recibimos antes —y hasta durante— de salir al ruedo del ejercicio profesional como Analistas de Sistemas o Vendedores. Estos últimos eran las estrellas; claro, IBM era una empresa de ventas, de las cinco más importantes del mundo, nos decían en los cursos y conferencias de inducción.

Esta imagen específicamente corresponde a uno de los tantos cursos que recibimos para que conociéramos el mundo de la tecnología comercial que ya invadía a pasos agigantados todos los terrenos empresariales. Los recuerdo a todos, a unos más que a otros. ¿Cómo no recordar el glamour de Jesús Pérez Pina, por ejemplo, o el eterno sentido de la joda de Jon Gómez? Vasco por antonomasia, no había nada, absolutamente nada, que no le produjera un comentario irónico.

A mí me hacia muchísima gracia, porque siempre tenía razón en sus burlas, apuntadas hacia las frecuentes tonterías con las que nos encontrábamos a diario. Desarrollé por él, —por esa razón, por su sinceridad y sentido de humor—, un gran afecto.

Vino luego el ejercicio profesional, y yo me las vi negras.

Una, porque ya no soportaba nada que se relacionara con el ejercicio de la ingeniería; sólo ingresar a IBM me mantuvo un tiempo a flote (cuatro años), y más cuando lo hice en Educación). Respiré cuando me pude independizar económicamente ingresando a la Televisión, con muy bien pie, dirigiendo programas de opinión (Sofía Imber y Carlos Rangel), y luego epopeyas dramáticas, y, más lejos aún, telenovelas románticas y teleteatros, hasta que di el salto gigante desde los escenarios.

Y, dos, la otra, el jefe que teníamos en ese entonces, Juan Calvo, que a mí me parecía un perfecto pelmazo. Para mi desgracia, ya lo había tenido como profesor de Electrónica en la escuela de Mecánica de la Facultad de Ingeniería de la Central. Casi dejo de graduarme porque, o bien no asistía yo a sus clases, o me salía a los apenas 15 minutos de iniciadas. Eran a las 6 de la tarde, y yo tenía clases de actuación a las 6.30 en el Rectorado, y a éstas me esmeraba en llegar temprano.

La escuela quedaba, y queda, justo enfrente del Rectorado, donde funcionaba el T. U. y la Escuela de Teatro. Calvo era fastidiosísimo, monótono, lo más ajeno a lo que se pueda pensar de un docente. Se limitaba a llenar de hileras interminables de números y símbolos aquellas tres larguísimas pizarras del salón de clases, de espaldas siempre a la audiencia estudiantil, repitiendo en voz lo que con la tiza escribía.

Cubano de nacimiento, para mí es el primero, y creo que el único cubano que he conocido con tal grado de frialdad. Una de las razones que tuve para detestar el ejercicio profesional, por demás extraordinario y adorable en el mundo del Análisis de Sistemas, era tener que verlo en plan omnipotente, metido en su cubículo de jefatura, ubicado justo diagonal, a la derecha de los maravillosos espacios en los que nos desempeñábamos analistas y vendedores. Espacios por demás de muy alto nivel laboral para ese entonces.

La sorpresa de todos cuando llegamos de la esquina de Urapal a las mezzaninas del Capriles fueron no sólo los multiusos escritorios de los que nos proveyeron, sino los teléfonos individuales de los que disponíamos cada uno, que, para nuestro asombro, eran de teclas.

Creo que el odio con Juan era mutuo, porque cuando los analistas le planteaban la renuncia, él les decía: “Vamos a conversarlo”, y les subía el sueldo. Cuando se la planteé yo, me dijo, “Me parece muy bien”. En televisión cuando se “oye” el pensamiento de un personaje, se dice que se hace en off a manera de play back. No quiero mencionar ahora el play back que en ese momento se me cruzó por la mente.

Queridos excompañeros y amigos de siempre, tengan la seguridad de que los recuerdo a todos, y los quiero. Son parte de mi vida, y del mejor período que viví durante mis 8 años de ejercicio empresarial como ingeniero, aunque aún lo sigo siendo en mis actividades de productor.

Camilo Gassán
Amigo Carlos, conozco a la mayoría, pues en esa época trabajaba yo como analista en un cliente. Un gran abrazo a todos. Camilo Gassán.

CMP
En respuesta a Jon A. Gómez.

Vi a Symche hace algunos años y no había cambiado mucho con respecto a cuando lo dejaste tú. Sigo creyendo que el de la foto no es él.

Jon A. Gómez
Carlos, me refería al nº 5 sentado, Symche Wakszol, pero puedo estar equivocado si a ti no te lo parece (almost 45 years ago…).

CMP
En respuesta a María E. Sanoja.

María, los saludos a Ibrahim podrá dárselos quien tenga contacto con él, pues yo no lo he visto desde que dejó IBM.

CMP
En respuesta a Antonio Ramírez.

Gracias, Antonio. Si tú lo dices… Pero no creo haberlo conocido, pues ni su cara ni su nombre me son familiares.

CMP
En respuesta a Jon A. Gómez.

Hola, Jon. Si no dices cuál 5 es, si el de los que están en pie o el de los que sentados, no sabré a cuál te refieres, pues ambos tienen ¿?.
Además, el único exIBMista que conocí con nombre parecido al que dices es Symche Wakszol, y no creo que sea ninguno de esos dos marcados con el número 5.

María E. Sanoja
Wow! Male forza! Saludos a Ibrahim Guerra; ¡¡es imperdible!!

Jon A. Gómez
Hola, Carlos.

El 5 creo que es Simon Wakzsol, de mi promoción.

Me acuerdo perfectamente del curso porque yo fui instructor, después de haberlo recibido en Cuernavaca (México).
Fue del 24 al 25 de agosto. Me acuerdo perfectamente porque el 24 por la tarde fui a Caracas para conocer a mi hija Larraitz que había nacido la noche del 23 de agosto en la Policlínica Caracas con el Doctor Domínguez Sisco, con el que también había nacido, 26 años antes, mi esposa Maite Eder Barrenetxea de Gómez.

Un cordial saludo,
Jon A. Gómez
ex-IBM Systems Engineer (1968-1974)

Antonio Ramírez
En Pie. 2, Tomás Ramírez

[*IBM}— Noviembre 01, 2014: Sexto reencuentro en Caracas de exIBMistas de IBM de Venezuela. (Reedición 1)

03-11-14

Carlos M. Padrón

El sábado 01 de noviembre de 2014 tuvo lugar en Caracas el sexto reencuentro de exIBMistas.

Esta vez no nos reuninos en un lugar público sino que, gracias a la buena y amable iniciativa de Antonieta Corvino, el reencuentro lo hicmos en su casa, ubicada en la urbanización El Marqués.

Parte de esa buena iniciativa fue el requisito de que cada varón asistente llevara licor, y cada dama algo de «picar»…. para ayudar a bajar el licor, pues sabido de todos es que los «tragos desagradables» necesitan de ayuda. 🙂

El resultado de tan buena idea fue una gran cantidad de comida y bebida de la que no pudimos dar cuenta en su totalidad.

Como ahora todos tenemos smartphones, las fotos tomadas con esos aparaticos fueron muchas —yo las tomé con cámara digital, porque las miniaturas, como los smartphones, cámara incluida, no se me dan bien— y, junto con la explicación de quiénes aparecen en cada foto, van todas, identificadas por autor, en los links que siguen.

Si me llegaran más, las incluiré y reeditaré este post.

Edición original:

Reedición 1:

Para refrescar memorias, aquí va el link para cuatro (4) de los anteriores reencuentros. Falta el del tercero porque tuvo lugar cuando estábamos de viaje y, por tanto, no asistimos.