[Hum}– Justicia al estilo griego

Una pareja, marido y mujer, se habían divorciado y se disputaban ante una corte griega la custodia de los hijos.

La madre argumentó ante el juez que, como ella había traído al mundo a esos hijos, era a ella a quien correspondía su custodia.

Terminado el alegato de la madre, el juez pidió al marido que diera el suyo. Después de un largo silencio, el hombre se levantó y dijo:

—Señoría, cuando yo introduzco una moneda en una máquina expendedora de refrescos y me sale una Coca-Cola, ¿a quién pertenece ésta, a la máquina o a mí?

El hombre ganó la custodia.

Cortesía de Manuel Alberto Gutiérrez

[Hum}– Chascarrillos gramaticales

18 ENE 2015

Álex Grijelmo

La vida y la gramática se parecen, pero no son lo mismo.

Por ejemplo, una cebra mantiene su género femenino aunque se trate de un macho. Lo mismo sucede con una ballena, una ardilla o una jirafa. En cambio, el topo puede ser una hembra, igual que un moscón o un ratón.

Las palabras terminadas en ‘o’ tienden a ser masculinas; y las que acaban en ‘a’, femeninas; pero existen transgenéricos: “la mano”, “el día”, “el mapa”, “la radio”, “el programa”, “el pediatra”, “el guardia”, “el atleta”, “la contralto”, “la soprano”… Y los sexos biológicos son dos, pero los géneros, tres: masculino, femenino y neutro.

Si decimos «los jueces», que es masculino, eso abarca a los jueces y a las jueces. Si decimos “la judicatura”, que es femenino, también. “La persona” representa en femenino a mujeres y hombres, mientras que “el ser humano” lo hace en masculino, con el mismo resultado.

La gramática se aleja a veces de la vida, pero los términos que usa al definir sus conceptos la evocan muy a menudo. Eso facilita que hoy nos tomemos a broma sus paradojas con estos desaforismos para aficionados a los juegos lingüísticos.

  • Una rata dura más tiempo que un rato.
  • En la oración “el boxeador dio un puñetazo al árbitro”, el árbitro recibe directamente el puñetazo, pero es el complemento indirecto.
  • Un problema de “sintaxis” también se da cuando no hay huelgas del transporte.
  • Lo peor que le puede pasar a un verbo defectivo es que además sea imperfecto.
  • Pensar no es un verbo reflexivo.
  • Agacharse sí que es un verbo reflexivo, pero debería clasificarse como flexivo.
  • En una oración, los elementos apuestos no tienen por qué ser muy atractivos.
  • La gente se pregunta por qué “todo junto” se escribe separado, y “separado” se escribe todo junto. También parece raro que “exmarido” se escriba ahora todo junto cuando define a un separado.
  • La negación de positivo es impositivo.
  • Los pronombres demostrativos nunca han sido capaces de demostrar nada.
  • El idioma español tiende al uso activo frente al pasivo, a diferencia de lo que ocurre ahora en la contabilidad.
  • Los posesivos son a menudo pura ilusión. Decimos “duermo en mi casa” o “voy a mi empresa”. Pero “mi casa” es del banco. Y “mi empresa” es de… ¡anda, qué casualidad!
  • Si usamos más los verbos imperativos para rogar, deberían llamarse rogativos.
  • El sujeto agente no es necesariamente un guardia.
  • En la oración “el policía detuvo al ladrón”, el sujeto es dos veces agente.
  • En la oración “el enfermo fue operado ayer”, el sujeto es dos veces paciente.
  • La voz pasiva es un verbo transitivo que se ha mirado al espejo.
  • La palabra “Telefónica” no tiene prefijos.
  • La mayoría de los adjetivos calificativos son descalificativos.
  • En gramática, la sección de complementos no está en la sexta planta.
  • La oración “hoy ha hecho un día muy frío y lluvioso” se construye sobre un tiempo perfecto.
  • Los espacios vacíos de un texto están llenos de silencio.
  • Para la ortografía, el acento es el mismo en todas las regiones.
  • La exclamación exclama, la interrogación interroga, y la interjección interjecta.
  • Tras la reforma laboral, el prefijo ha pasado a precario.
  • Los accidentes gramaticales son todos muy previsibles.
  • El acusativo no depende jerárquicamente del fiscal general del Estado.
  • Incluso el pretérito pluscuamperfecto puede tener algún defectillo.
  • ¿Por qué copular no es un verbo copulativo?
  • Los verbos copulativos, como ser o estar, no son los que refieren determinada actividad de los seres animados (especialmente de los muy animados), sino los que forman un predicado nominal. Eso sí, necesitan el atributo.

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[LE}– ‘Recibir un disparo’, no ‘ser disparado’

21/01/2015

La voz disparado puede referirse a un proyectil, un arma o una cámara, pero no debe aplicarse a quien ha recibido el impacto de un disparo.

Por influencia del verbo inglés to shoot, que permite este tipo de construcciones, se ha extendido en la prensa este uso inadecuado:

  • «Cinco personas fueron disparadas por culpa de una discusión en un partido de baloncesto» o
  • «La mujer disparada en Galapagar por su expareja sigue en estado muy grave».

Sin embargo, la Gramática Académica censura este uso, y aclara que sólo se pueden disparar armas o cámaras fotográficas, y al tiempo explica que este verbo también se puede aplicar a lo que sale disparado (es decir, balas, proyectiles, cohetes, flechas, etc.).

Por esta razón, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir

  • «Cinco personas reciben disparos por culpa de una discusión en un partido de baloncesto» y
  • «La mujer a la que disparó su expareja en Galapagar sigue en estado muy grave».

Finalmente, cuando se habla de una persona que recibe un empuje violento como consecuencia de, por ejemplo, una explosión o un choque, se prefiere el giro salir disparado, como en

  • «Una mujer falleció cuando salió disparada por la ventanilla de un vehículo de transporte público».

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[Hum}– Último deseo

—Doctor, dígame la verdad, ¿cuánto me queda de vida?

—Aproximadamente una hora.

—Gracias por su sinceridad, doctor. Entonces, como último deseo le pido que llame a mi abogado y le diga que venga urgentemente para acá.

—¿Piensa hacer su testamento?

—No, lo que pasa es que yo siempre quise morir como Jesucristo: ¡entre dos ladrones!

[Hum}– El dilema del Padre Genaro

Tanto insistió el Padre Genaro, un cura gallego, en los problemas teológicos que le atormentaban, que el Vaticano accedió a su petición de una audiencia con el Papa.

—Verá, Santo Padre, he leído detenidamente las Sagradas Escrituras. Entiendo lo de la concepción de la Virgen María, el milagro de los panes y los peces, la resurrección de Jesucristo, e incluso lo de la Santísima Trinidad. Pero tengo una gran duda”.

—Dime, hijo mío.

—¿Qué fue de la carpintería de San José? ¿La vendieron? ¿La traspasaron? ¿Qué hicieron con ella?