[LE}– ‘Aumentar al doble’ no es lo mismo que ‘aumentar el doble’

09-09-15

Aumentar (algo) al doble es ‘incrementarlo hasta duplicarlo’, mientras que aumentar (algo) el doble supone ‘duplicar un incremento dado’, que es preciso especificar.

Así, cuando se dice que «Las exportaciones aumentaron al doble el año pasado» se indica que en el ejercicio actual fueron un 100% superiores a las del anterior, pero si decimos «Las exportaciones aumentaron el doble que el año pasado» se entiende que si el año pasado crecieron un 3%, éste lo han hecho un 6%.

En los medios de comunicación se encuentran frases como

  • «Aumenta el doble la venta a través de pantallas táctiles» o
  • «La región aumenta el doble sus centros bilingües al pasar de apenas 200 a más de 400».

En esos casos, y si lo que se quiere indicar es que se duplicaron las cantidades iniciales, lo adecuado habría sido escribir 

  • «Aumenta al doble la venta a través de pantallas táctiles» o
  • «La región aumenta al doble (o duplica) sus centros bilingües al pasar de apenas 200 a más de 400».

Cuando se emplea, por el contrario, la expresión aumentar el doble es preciso explicitar un término de comparación (el doble que el año pasado, el doble que su competencia, el doble de lo previsto…).

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[LE}– ‘Motu proprio’, no ‘(de) motu propio’

08/09/2015

Motu proprio es la expresión latina correcta, no (de) motu propio.

Motu proprio —con una r tras la segunda p— es la fórmula latina recomendable para referirse tanto a la locución adverbial que significa ‘voluntariamente o por propia iniciativa’, como al sustantivo con el que se alude a la ‘bula pontificia o cédula real expedida motu proprio’.

Sin embargo, en la prensa se encuentran ejemplos del uso como sustantivo con otra grafía:

  • «El papa Francisco decidió emitir dos “motu propio” con los cuales modificará y agilizará los procesos de nulidad de los matrimonios católicos».

Cuando se utiliza como locución, es frecuente encontrar ejemplos en los que además se emplea la preposición de, como en 

  • «La comisaria provincial abandona el cargo de motu propio», 

cuyo uso la Academia considera inapropiado.

Por lo tanto, en ambos casos habría sido preferible escribir motu proprio.

Se recuerda, además, que la Ortografía Académica dice que lo más adecuado es emplear cursiva (o comillas si no se dispone de este tipo de letra) para las locuciones latinas.

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[Hum}– Petición de un marido

Marido: «Hoy me encontré una lámpara de Aladino»

Mujer: «¡Guau! ¿Y qué le pediste, querido?»

Marido: «Le pedí que aumentara 10 veces tu inteligencia».

Mujer: «¡Oh! Te adoro. ¿Y lo hizo?»

Marido: «Se echó a reír, y me dijo que la multiplicación por cero no es posible».

[LE}– ‘Dejarse ganar’, no ‘dejarse perder’

03/09/2015

Dejarse ganar es la expresión propia del español para aludir al momento en el que una persona permite a otra obtener lo que se disputa en un juego, batalla, oposición, pleito, etc.

O sea, por lo que uno deja que el otro le gane, no que el otro «le pierda».

En las noticias pueden verse en ocasiones frases como

  • «Descalifican a ocho jugadoras de bádminton por dejarse perder» o
  • «Expulsan a ocho deportistas por dejarse perder en los JJ. OO.»

La perífrasis dejarse + infinitivo, tal y como explica el Diccionario de Uso del Español de América y España, significa ‘permitir que alguien actúe sobre uno sin oponer resistencia’. El origen de la forma inadecuada dejarse perder puede encontrarse en el cruce de dejarse ganar y el sentido que tiene, ‘perder a propósito’.

Así, en los casos anteriores, lo correcto habría sido escribir

  • «Descalifican a ocho jugadoras de bádminton por dejarse ganar» y
  • «Expulsan a ocho deportistas por dejarse ganar en los JJ. OO.».

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[LE}– ‘Datos macro’, mejor que ‘datos macros’

28/08/2015

Macro, mejor que macros, es el plural preferido del acortamiento macro (de macroeconómico) cuando esta voz funciona como adjetivo.

Ocurre en datos macro, mejor que datos macros, forma también válida.

En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «Los datos macros evidencian que la recuperación ha llegado hace varios trimestres»,
  • «Esta corriente ha permitido también enriquecer a la economía en términos macros» o
  • «A niveles macros no parece una ecuación justa, particularmente para los países más pobres».

De acuerdo con la Nueva Gramática de la Lengua Española, cuando los acortamientos se emplean como adjetivos se aprecia variación respecto al modo de crear los plurales: se dice películas porno, invariable, a partir de películas pornográficas, pero personas progres, con plural regular, a partir de personas progresistas.

El plural regular en ese tipo de expresiones suele verse favorecido por la difusión del plural de dicho acortamiento como sustantivo: es habitual decir los progres, donde progres es sustantivo plural, de modo que se tiende a pluralizar también el acortamiento adjetivo y decir las personas progres; pero no se emplea las pornos como sustantivo para referirse a las películas pornográficas, por lo que tampoco se dice las películas pornos, sino las películas porno, con plural invariado.

Eso mismo sucede con macro (no se usa los macros como sustantivo en ese sentido), lo que ha dado lugar al uso mayoritario del plural invariable respecto al regular (datos macro frente a datos macros).

Así pues, aunque todos los ejemplos iniciales pueden considerarse válidos, habría sido más adecuado escribir

  • «Los datos macro evidencian que la recuperación ha llegado hace varios trimestres»,
  • «Esta corriente ha permitido también enriquecer a la economía en términos macro» y
  • «A niveles macro no parece una ecuación justa, particularmente para los países más pobres».

Cuestión distinta es el sustantivo macro, empleado en informática, tanto en femenino como en masculino, como acortamiento de macroinstrucción, que sí forma el plural regularmente:

  • «Las macros se pueden organizar en un diagrama de árbol o en una tabla» o
  • «Los macros son utilizados para automatizar procesos y unificar tareas».

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[LE}– ‘Temas a tratar’, ‘problemas a resolver’, usos desaconsejados

26/08/2015

Construcciones como temas a tratar o problemas a resolver resultan desaconsejables cuando la preposición a se puede reemplazar por para, que o por.

Las construcciones que se adaptan a la estructura sustantivo + a + infinitivo del tipo aspectos a tratar, cuestiones a resolver o asuntos a comentar constituyen un calco del francés.

En español se emplean frecuentemente con sustantivos abstractos (tema, asunto, cuestión, cantidad, problema, etc.) y verbos como realizar, resolver, tener en cuenta, ingresar, deducir, comentar, etc.

Tal como señala la Gramática Académica, esta construcción no es inédita en la lengua clásica, pero puntualiza que, a pesar de su extensión, goza de poco prestigio en la lengua actual y, por tanto, recomienda que en su lugar se empleen expresiones alternativas con las preposiciones por y para o con el relativo que, según resulte más apropiado.

De este modo, son preferibles frases como

  • «Quedan diez partidos por disputar» o
  • «Hay tres temas que/para discutir» a
  • «Quedan diez partidos a disputar» o
  • «Hay tres temas a discutir».

Menos recomendable aún es su uso cuando puede suprimirse el complemento formado por a + infinitivo sin modificar el significado de la frase:

  • «Ese comportamiento no es un modelo»

mejor que

  • «… un modelo a seguir»

y

  • «Ese es el objetivo de la primera fase»

mejor que

  • «… el objetivo a cumplir en…».

No obstante, en el ámbito mercantil y contable no son raras expresiones como total a pagar o cantidad a recibir, que en estos contextos —a pesar de corresponderse con la estructura desaconsejada— se pueden considerar admisibles, pues permiten los acortamientos asentados de a pagar y a recibir.

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