Un hombre entró en la panadería de un gallego y le dice a éste:
—Me da una barra de pan, y, si tiene huevos, una docena.
Y el gallego le dio doce barras de pan.
Capítulo que, como, su título indica, está dedicado al humor y a la lengua española.
Un hombre entró en la panadería de un gallego y le dice a éste:
—Me da una barra de pan, y, si tiene huevos, una docena.
Y el gallego le dio doce barras de pan.
Tanto insistió el Padre Genaro, un cura gallego, en los problemas teológicos que le atormentaban, que el Vaticano accedió a su petición de una audiencia con el Papa.
—Verá, Santo Padre, he leído detenidamente las Sagradas Escrituras. Entiendo lo de la concepción de la Virgen María, el milagro de los panes y los peces, la resurrección de Jesucristo, e incluso lo de la Santísima Trinidad. Pero tengo una gran duda.
—Dime, hijo mío.
—¿Qué fue de la carpintería de San José? ¿La vendieron? ¿La traspasaron? ¿Qué hicieron con ella?
07/10/2015
El verbo inmolarse se desaconseja para aludir a la acción suicida de un terrorista que busca una matanza.
En los medios de comunicación se ven en ocasiones frases como
Los principales diccionarios de español (el Diccionario del Español Actual, el Diccionario de la Lengua Española, y el Diccionario Clave, entre otros) definen el verbo inmolar como ‘dar la vida, la hacienda, el reposo, etc., en provecho u honor de alguien o algo’, ‘sacrificarse o dar la vida, generalmente por una causa o por una persona’ o ‘dar la vida o sacrificarse por un ideal, por una causa o por el bien de otras personas’.
Todas estas definiciones reflejan una acción individual que no conlleva provocar daño o dolor a terceros, por lo que no resulta apropiado usar el verbo inmolarse para referirse a las actuaciones de los terroristas suicidas que, con su acción de quitarse la vida, persiguen la muerte de otras personas y atemorizar a la población.
Por tanto, se recomienda que cuando se informe de los atentados de terroristas suicidas se empleen alternativas como suicidarse, acción suicida, acción terrorista o atentado suicida.
Es aún más impropio aplicar estas voces al mero hecho de que una persona se suicida, por los motivos que sean, de un modo extremadamente violento, en especial con un explosivo.
Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible lo correcto escribir
en el primer caso con una de las alternativas dadas, y en el segundo con una reformulación de la frase.
Sí es adecuado para referirse a una persona que, por ejemplo, se quema a lo bonzo como protesta, pues dicha acción no conlleva asesinar a otras personas, como en «El monje budista Thich Quang Duc se inmola prendiéndose fuego para protestar por la persecución religiosa».
Dado que esta acción, como la del suicidio, sólo la puede ejercer una persona sobre sí misma, no es aconsejable correcto añadir el prefijo auto- para formar autoinmolarse o autoinmolación.
—Querida, estuve pensando en ti toda la tarde.
—¡Ay, qué bueno, mi amor! ¿Y dónde estabas?
—En el zoológico.
Le preguntaron a un marido:
—¿Hablas con tu mujer después de tener sexo?
—Depende de si tengo a mano un teléfono.
Llegó a la parroquia un curita gallego recién ordenado que, como es natural, quería causar una buena impresión entre sus feligreses, pero, sabiéndose bastante bruto, le pidió al sacristán que se escondiera bajo el púlpito y le corrigiera desde allí cualquier error que él cometiera durante su sermón, que el curita comenzó así:
—Cuando Jesucristo vio que llevaban a Lázaro, ya muerto, en unas parihuelas, se acercó y le dijo ‘¡Lázaro, levántate y anda!’ Y Lázaro se levantó y ANDÓ»
—¡ANDUVO, pendejo!—, le corrigió de inmediato el sacristán.
Y el cura, rectificando, dijo
—Bueno, anduvo pendejo unos días, pero luego ANDÓ.
Una mujer cuarentona decidió hacerse cirugía facial, o sea, un face lift.
Teniendo una cuenta bancaria mayor que su ego, consultó con varios cirujanos plásticos antes de escoger el mejor que su dinero podía pagar, y éste le aseguró que, con su nueva técnica, podía darle por muchos años una apariencia joven.
Después de la operación, el cirujano le dijo que tras cada una de sus orejas le había puesto un tornillo con el cual ella podría refrescar su look a medida que pasara el tiempo
La mujer vivió contenta con esto por varios años, pero un día notó que bajo sus ojos había unas incipientes bolsas. Hecha una furia irrumpió en el consultorio del cirujano y a bocajarro le preguntó por qué habían aparecido bajo sus ojos esas odiosas bolsas. El cirujano contestó:
—Señora, no son bolsas, son sus pechos. Y si usted no para de dar vuelta a los tornillos, pronto tendrá barba
25/09/2015
Elena Mengual
Hace un año nos colocábamos la escafandra para sumergirnos en las profundidades del DRAE y extraer 22 palabras que (pese a estar admitidas) si no las ves, no te las crees.
Superado el trauma de las almóndigas y el papichulo —si es que algo así se puede superar—, volvemos a enfundarnos el traje de buzo para repetir el ejercicio con objeto de maravillarnos una vez más ante la riqueza de nuestro idioma. Y nos encontramos con:
Motolito
En contra de lo que podías pensar, no es un motor pequeño en un taller mecánico chino. El idioma español es rico en insultos, y motolito puede ser una forma sutil de llamar «necio, bobalicón» a alguien. Claro que, si vives de motolito, es que eres más bien avispado, porque significa «mantenerse a expensas de otra persona».
Rifarrafa
No, no es una palabra inventada por una madre en plan «ni rifirrafe, ni rifarrafa». Tampoco es una pelea con un tal Rafa. Rifarrafa es una vendedora del mercado.
Tajalápices
Aunque a los asturianos probablemente les suene tan familiar como «guaje» o chigre, lo cierto es que en el resto de la Península lo que se usa es un sacapuntas.
Guiri
Lo más probable es que cuando piensas en un «guiri» sea la imagen de turista extranjero la que te venga a la mente. Sin embargo, el DRAE no lo recoge hasta la tercera acepción.
Guiri viene del vasco guiristino (cristino) y es «el nombre con el que durante las guerras civiles del siglo XIX, designaban los carlistas a los partidarios de la reina Cristina».
¿Cómo te quedas? ¿Y si te digo que la cuarta acepción de guiri es «miembro de la Guardia Civil»?
Bonico
Este término se utiliza en Murcia y Teruel. Dada la afición de los murcianos por añadir el sufijo «ico», se podría pensar que es un piropo. Pero no, bonico es una locución adverbial que significa «en silencio, en voz baja». Así que si te dicen «en marcha bonico» no te hagas demasiadas ilusiones.
Murciégalo / Morciguillo / Murceguillo
Una vez más se demuestra que los niños de tres años son sabios. Si no, explícame tú cómo es posible que a tan temprana edad sepan que «murciégalo» está perfectamente dicho.
De hecho, el término original en castellano era ése, derivado de «murciego», derivado a su vez del latín mus (ratón) y caecus (ciego). El diccionario sigue admitiendo ambas formas para el animalito, al que también se le puede llamar morciguillo o murceguillo, aunque estas formas son más propias de La Mancha y Levante.
Por cierto, crocodilo también está admitida.
Crac y crack
Porque no es lo mismo crac que crack. ¿Que la Bolsa se hunde? Hace crac. Que Gasol mete 40 puntos, es un crack (eso sí, en cursiva). Que Gasol rompe el marcador, el crack hace crac.
Nebro
Si en la anterior entrega descubríamos que palabras como «Ño» o «Norabuena» estaban admitidas, ¿cómo no lo iba a estar nebro? Pudiendo usar un bisílabo, vas a perder tiempo diciendo «e-ne-bro»?
Pepero
Lo que lees. Como indica el diccionario, viene «del deletreo de la sigla PP y -ero» (nunca lo habríamos adivinado) y hace referencia a algo perteneciente al Partido Popular o a un afiliado al PP.
Cebiche, sebiche, ceviche, seviche
Una palabra que, sin duda, habría hecho las delicias de García Márquez, no porque sepamos que tuviera afición al plato peruano, sino por su aversión a la ortografía. La escribas como la escribas, estará bien.
Bizarro/a
La típica palabra que se usa mal continuamente en prensa (dicen que cada vez que un periodista la utiliza como sinónimo de «raro», muere un gatito). Bizarro en castellano quiere decir «valiente, arriesgado» y «generoso, espléndido», pero no «extraño».
El motivo del equívoco es que esta palabra se incorporó a nuestro idioma procedente del italiano, donde quiere decir «iracundo», y no del francés o del inglés ‘bizarre’, que sí quiere decir «raro». Según el Diccionario Panhispánico de Dudas, debe evitarse su empleo con el sentido de ‘raro o extravagante’. Algo con lo que, claramente, no está todo el mundo de acuerdo.
Chapó
Viene del francés ‘chapeau’ (sombrero) y, además de ser una expresión de admiración, es un «juego de billar que se juega en mesa grande, con troneras y con cinco palillos que se colocan en el centro de la mesa y que tienen diverso valor para el tanteo». Si ganas en una sola jugada, haces chapó.
Cujón
No es un taco. Cujón es lo mismo que cojugón, que es como se le llama a «cada una de las puntas que forman los colchones, almohadas, serones…».
Volteleta
Esto es como lo de la almóndiga. La palabra es voltereta, pero si lo dices como si fueras chino, también está bien.
Regüeldo
No confundir con revuelto de champiñones, porque un regüeldo es la «acción y efecto de regoldar». O sea, eructar.
Manflorita
Se deriva de la palabra «hermafrodita», pero hace referencia a un hombre afeminado.
Gomia
Si eres de Madrid, es muy probable que en tu niñez hayas escuchado/utilizado la expresión «no seas gumia». Una vez más, los niños son sabios, pero no tanto. La palabra viene del latín gumia, que quiere decir «comedor, tragón», pero en castellano es gomia.
Nocaut, baipás, oenegé, zum
Son palabras que no tienen nada que ver entre sí, salvo que se han incorporado al diccionario tal cual suenan.
Como el verbo noquear, nocaut procede del inglés knock-out, y es el golpe que deja fuera de combate. Baipás viene de bypass, zum de zoom y oenegé de ONG.
Follisca
Follisca es un americanismo y quiere decir pelea.
Guitarro
Guitarro es una guitarra pequeña.
Lechucero
Se utiliza en Ecuador, y hace referencia al taxista que trabaja en el turno de noche, por aquello de convivir con las lechuzas.
Trocha1
Si eres aficionado al monte, te parecerá una palabra de lo más normal; no tanto a los urbanitas. No tiene que ver ni con las truchas ni con las tochas. Una trocha es «una vereda o camino angosto y excusado, o que sirve de atajo para ir a una parte» o un «camino abierto en la maleza».
Si la utilizas, realizas la acción de atrochar, que es el «campo a través» de toda la vida.
(1) NotaCMP.- En Venezuela es de uso común.
Un día, en un hospital, uno de los médicos reparó que su colega, muy conservador, estaba usando un pendiente.
—No sabía que te gustase ese tipo de cosas—, le comentó.
—No es nada especial, es sólo un pendiente—, respondió el colega.
—¿Y desde cuándo lo usas?
—¡Desde que mi mujer lo encontró en el coche la semana pasada y le dije que era mío!