[LE}– ‘Mensajear’, término adecuado

28/12/2015

El verbo mensajear, con el significado general de ‘enviar mensajes’, es un derivado correctamente formado.

El verbo mensajear se ha formado adecuadamente a partir del sustantivo mensaje y el sufijo -ear, como ha ocurrido con escanear, parpadear, teclear o tuitear, por ejemplo, y se recoge en el diccionario de uso Clave con el significado de ‘enviar un mensaje corto de un teléfono móvil celular a otro’ y la marca de uso coloquial.

Sin embargo, cada vez es más frecuente el uso en registros no coloquiales de este verbo, que también es posible conjugar en forma pronominal: «Nos mensajeamos con frecuencia».

Por tanto, no habría por qué considerar incorrectas frases como

  • «Hablar o mensajear mientras se conduce aumenta el riesgo de morir»,
  • «No solo estará penado llamar o mensajear, cualquier manipulación del teléfono deberá hacerse con el vehículo detenido» o
  • «Sánchez reconoció que se mensajea con el líder de C’s, Albert Rivera».

Se recuerda asimismo que no es necesario destacar este verbo de ninguna forma, ni con comillas, simples o dobles, ni con cursiva, como se ha visto en alguna ocasión.

[Hum}– Contrato de Matrimonio

Para todos aquellos que me han pedido asistencia legal, aquí les envió la última versión de un justo y equitativo «contrato de matrimonio». Lo mejor es el articulo 17 sobre «dispute resolución».

CONTRATO DE MATRIMONIO

Yo, _____________________, mayor de edad, con Documento de Identidad No ____________, a quien en lo sucesivo se denominará «el esposo», y la señora _____________________, mayor de edad, con Documento de Identidad No __________, en adelante «la esposa», han convenido y pactado:

Capitulo I: De los derechos y obligaciones de las partes

Artículo 1: El presente contrato de matrimonio tiene una duración de no más de cinco (5) años a partir de la fecha, y puede ser renovado en dicha fecha en caso de que las partes estén de acuerdo. De lo contrario quedará anulado sin necesidad de que exista el divorcio ni el papeleo y así no tener que incurrir en esos gastos molestos, ni en reuniones.

Artículo 2: El esposo, como cabeza de la casa y responsable de todo, por el hecho de ser el que se enfrenta a los ladrones, a las deudas, y el que tiene que matar una cucaracha a las 12 de la noche, tiene derecho a llegar a la casa a la hora que le dé la gana, sin el temor de que la esposa le reproche. La violación de este articulo será castigada drásticamente.

Artículo 3: En cuanto al cuidado de los niños. La esposa, por la condición que Dios le dio de procrear, es la encargada de los chicos. Únicamente ella los llevará (y los traerá de vuelta) al colegio, al médico, a la iglesia, etc.

Artículo 4: La esposa, en caso de que quiera opinar en la casa, correrá con el cincuenta por ciento (50%) de los gastos. Si además de opinar desea hacer realidad alguna de sus ideas, el porcentaje antedicho aumentará automáticamente al ochenta por ciento (80%).

Artículo 5: En el caso hipotético de que exista una diferencia de opiniones, discusiones menores o pleitos, ni la comida ni el sexo estarán en juego. (Ver Capitulo III, Artículo 11).

Artículo 6: Este matrimonio se realizará con «Separación de Viernes», por lo que el esposo tendrá todos los viernes libres y la esposa, con todo el pudor que Dios le dio, deberá ese día, como todos los demás, atender la casa.

Artículo 7: Todo lo que se lleve a la casa (léase alimento o vestido), la esposa tendrá la obligación de decirle a los hijos que lo llevó el papá, para así contribuir a un acercamiento padre-hijo.

Capitulo II: De las suegras

Artículo 8: La madre de la esposa, en adelante «La vieja esa», tendrá derechos de visita al matrimonio exclusivamente los días 29 de febrero. Por otra parte, sin perjuicio de otras sanciones que le pudieren corresponder, deberá cambiar su número telefónico y mantenerlo en estricto secreto.

Artículo 9: La madre del esposo, en adelante «Mamita querida», sin perjuicio de otros beneficios que le pudieren corresponder, tendrá derechos de visita todos los domingos, a fin de asegurar la correcta, abundante y sabrosa alimentación de su hijo, para así compensar los pocos nutrientes aportados por la abominable comida preparada por la esposa durante la semana.

Artículo 10: El esposo y la esposa se obligan a nombrar a sus respectivas suegras tal y como este Contrato lo estipula, dejándose expresa constancia de que la menor falta a este articulo hará incurrir al infractor en las penalidades previstas en el Capitulo V.

Capitulo III: De las relaciones sexuales

Artículo 11: El presente contrato obliga a la esposa a tener sexo en la situación, momento y circunstancia en que el esposo lo requiera, sin demoras ni excusas. Asimismo, se deja expresa constancia de que el esposo podrá hacer uso de todas las partes del cuerpo de la esposa, sin limitaciones ni condicionamientos.

Artículo 12: En caso de que la esposa se encuentre imposibilitada de cumplir con el Articulo 11 (imposibilidad que deberá estar debidamente refrendada por la autoridad sanitaria competente), el presente contrato faculta al esposo a procurarse cualquier sustituto que sus deseos encuentren apropiado, incluso fuera del hogar conyugal.

Artículo 13: En caso de que el esposo no se encuentre en su mejor estado físico y mental para llevar a cabo un encuentro sexual sugerido por la esposa, la sola frase «No me jodas» será suficiente para que la esposa abandone su intento. Al efecto, bastará que la frase precedente sea pronunciada una (1) sola vez; caso contrario, la esposa infractora deberá someterse a las penalidades y sanciones previstas en el Capitulo V.

Capitulo IV: De las amistades

Artículo 14: El esposo está facultado a salir de su hogar para reunirse con los amigos que estime conveniente, quedando expresamente habilitado para llevar a sus amistades al hogar matrimonial toda vez que así lo desee. En este último caso, la despensa y la nevera deberán estar siempre provistas de comestibles y bebidas, precaución que la esposa deberá siempre tener en cuenta, para satisfacer debidamente las demandas de sus amigos.

Durante el tiempo que se extienda la visita de los amigos del esposo al hogar matrimonial, todos los enseres eléctricos y electrónicos —como, por ejemplo (pero no limitados a): televisor, equipo de audio, reproductor de video, y sus respectivos controles remotos— deberán estar a disposición para ser utilizados por el esposo, o eventualmente por algún miembro del grupo de sus amigos.

Artículo 15: La esposa está facultada a tener una (1) amiga, en adelante «la otra bruja», quien tendrá los mismos derechos y regímenes de visitas que la vieja esa.

Capitulo V: De las penalidades y sanciones

Artículo 16: Si la esposa incurre en actos indecorosos que pongan en juego la moral del matrimonio, o que no cumpla con alguna de las cláusulas de este contrato, automáticamente pierde el derecho a todo, por lo que deberá abandonar el hogar matrimonial en un lapso no mayor a los cinco (5) minutos de producido el hecho.

Se deja expresa constancia de que sólo en esta situación podrá hacer uso del aparato telefónico para llamar a la vieja esa, o eventualmente a la otra bruja. También se deja constancia de que éstas, y no otras, serán las únicas personas posibles destinatarias de tal llamado.

De ser necesaria su presencia fuera del régimen de visitas establecido en los artículos correspondientes, la vieja esa y la otra bruja se comprometen a presentarse en no menos de quince (15) minutos de avisadas telefónicamente. En este caso, su visita no deberá extenderse mas allá del tiempo que sea necesario para llevarse a la infractora, lapso que no podrá exceder de un (1) minuto.

Artículo 17: En caso de que el esposo deba ser sometido a juicio por alguna mala conducta o falta de observación a alguna de las cláusulas del presente contrato, los cuatro amigos de éste de mayor antigüedad deberán formar un Jurado Revisor, el cual determinará su grado de culpabilidad.

Visto el presente contrato y leídas todas sus partes, se firma en nombre de las partes por su representante debidamente autorizado, a los_____ días del mes de __________ del año _____, en dos (2) originales y copias, a un mismo tenor, para cada uno.

Firma del Esposo: Firma de la Esposa:

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[LE}– Ocho motivos por los que tus hijos no aprenden inglés

14/12/2015

Ocho motivos por los que tus hijos no aprenden inglés

Lo cierto es que, a pesar de que el inglés está presente en nuestra vida, el 60% de los españoles ni lo leen ni lo hablan ni lo escriben. Y lo que es peor, tal y como dicen desde MyHOSTpitality, la startup española que resuelve la necesidad de los usuarios y las familias de aprender idiomas, no estamos inculcando a nuestros hijos un aprendizaje intuitivo del idioma de Shakespeare.

Para MyHOSTpitality, los ocho motivos por los que tus hijos no aprenden inglés son:

1) Se espera a que los niños sean más mayores

Esto es una equivocación, pues cuanto más temprana sea la edad para que un niño aprenda inglés será mejor. La UE considera que aprender idiomas con una edad temprana es beneficioso para los niños, y se estima que a los niños que se les estimula antes de los dos años pueden aprender los fonemas de forma más fácil.

Es más, en un estudio concluyeron que al aprender nuevos idiomas desarrollan su competencia lingüística, asimilan mejor todas las lenguas, y conocen otras culturas y modos de pensar que pueden ayudar en su desarrollo general.

2) No es suficiente el inglés del colegio

No se puede aprender inglés sólo con las clases del colegio, donde hay unos 25 niños por clase y cada uno tiene un nivel diferente. Además, en la mayoría de los colegios el número de horas de inglés sigue siendo reducido y sólo se practica unas horas semanales. Hay que asistir a academias de inglés o contar con profesores particulares para practicar durante más horas, y que esas clases se adapten a las necesidades del niño y vaya a su ritmo y nivel. También los padres deben de perder el miedo a hablar en inglés a sus hijos y a practicar con ellos.

3) No vemos la televisión —dibujos, películas, series…— en versión original

En otros países, especialmente en los países nórdicos que cuentan con los niveles de conocimiento de inglés más altos de Europa, la gran parte del programa televisivo se emite en versión original, lo que ayuda a mejorar la capacidad auditiva y a que los niños se acostumbren a la entonación y pronunciación inglesa.

Esto es algo que no ocurre en España donde los dibujos, películas y series están dobladas al español, aunque, gracias a que en la actualidad la mayoría de los televisores dispone de opciones para escuchar los contenidos en versión original, es fácil fomentar este hábito.

4) Consideramos que el inglés es muy importante, pero no lo ponemos en práctica

Hoy en día todo el mundo sabe que aprender inglés es esencial en el ámbito de la educación y en el mundo laboral, pero nos cuesta ponerlo en práctica y lo solemos dejarlo de lado. Lo bueno es que, también hoy en día, es fácil practicar idiomas en cualquier sitio y lugar y aprovechar los tiempos muertos. Puedes descargarte aplicaciones de idiomas o videos y practicar con los niños en el autobús, mientras esperáis en la consulta del médico…

5) Tenemos en mente que es un idioma muy difícil

La Universidad de Alcalá explica que para un hispanohablante el inglés es un idioma particularmente complicado. Para empezar, se trata de un sistema de lengua de 12 vocales, lo que equivale a 7 vocales más que en nuestra lengua nativa. Por esta razón nos puede resultar difícil, pero no imposible, y por esto tenemos que admitir que requiere esfuerzo y actuar en consecuencia buscando mecanismos que nos faciliten el aprendizaje.

6) Miedo a hacer el ridículo

Muchos niños tienen miedo a hablar o leer en inglés en el colegio porque no les van a entender, se ponen nerviosos, se cuelan palabras en español o se quedan callados. Por eso, es bueno que, para perder este miedo, los niños practiquen en casa con gente conocida, para animarles en el aprendizaje y transmitirles confianza.

7) Falta de motivación

La motivación es fundamental. Muchas veces el aprender inglés lo ven difícil y aburrido y les cuesta ponerse a estudiarlo. Habrá que buscar métodos de aprendizaje atractivos, y esto hoy en día es fácil, pues en la Red hay múltiples recursos y medios dinámicos y divertidos para los niños (videos, canciones, cuentos, etc.).

Con estos nuevos recursos, seguro que se animan y se familiarizan con el nuevo idioma.

8) No nos comunicamos con otras culturas

Los niños no hablan con nativos ingleses, apenas conocen su cultura y tradiciones y, por ello, es bueno que hablen con nativos de habla inglesa para que mejoren su pronunciación y aprendan un vocabulario más amplio.

Es bueno realizar un intercambio de idiomas con otro chico extranjero, así estará en contacto las 24 horas del día con el idioma y conseguirá superar los pasos anteriores que hemos citado, como perder el miedo hablar, conseguir motivación y rodearse de un entorno inglés. De esta forma se consigue que el niño aprenda inglés de una forma diferente, rápida y divertida.

Artículo(s) relacionado(s):

[Hum}– Del ‘amor’ entre gallegos y argentinos: Publicidad gallega

Un próspero empresario fabricante de clavos que quería ampliar su negocio decidió armar una estrategia publicitaria a escala internacional. Luego de recorrer varias agencias, decidió darle el trabajo a una agencia publicitaria dirigida por un gallego, por ser la más barata.

—Mire, amigo— le dijo el empresario al gallego publicista—, mi empresa se dedica a  la fabricación y venta de clavos. Quiero una cuña publicitaria para los medios televisivos que destaque y haga hincapié en la calidad de mis clavos»

—No se preocupe —le contestó el  gallego—. Para la semana que viene se la tengo lista.

A la semana siguiente, el empresario  volvió a la agencia, y el gallego le presentó una muestra de la cuña, especial para televisión, que, con medio minuto de duración, mostraba una escena de la crucifixión de Jesucristo. La Virgen María aparecía llorando a los pies de su Hijo, los soldados romanos burlándose, y Jesús clavado en la cruz. En lo alto de la cruz, donde generalmente aparece la inscripción «INRI», aparecía, en cambio, la leyenda: CLAVOS GONZÁLEZ.

Al ver aquello, el empresario se puso como loco, y le gritó furioso al gallego:

—Pero, ¿¡¡¡qué hizo usted, animal!!!? ¿Usted de veras pretende poner este aviso en  los medios televisivos del mundo? ¡La tercera parte de la población mundial es cristiana. ¡¡¡Nadie me va a comprar clavos!!!

El gallego, asustado, le contestó: 

—Disculpe, señor, disculpe. Entonces, ¿qué clase de aviso quiere usted?»

—¡Uno que destaque la calidad de mis  clavos! Hágalo como quiera, ¡¡pero ni de chiste ponga a Cristo clavado con mis clavos!!—, gritó el empresario, y se marchó furioso.

A la semana siguiente, el tipo volvió a la agencia y el gallego le dijo:

—Mire, ya le tengo la nueva cuña, ¡y como usted la quería!

Y le proyectó otra cuña en la que aparecía un Jesús semidesnudo y huyendo despavorido de una horda de soldados romanos que lo persiguen por tortuosas calles. Al final de la cuña, uno de los dos centuriones romanos que van a la cabeza del grupo que persigue a Jesús le dice jadeante al que corre a su lado:

—Viste, jilipollas: ¡¡Te dije que usáramos  CLAVOS GONZÁLEZ!!

[LE}– ‘Evento’ es un suceso importante y programado

23/12/2015

El sustantivo evento, con el significado de ‘suceso importante y programado’, es correcto en todo el ámbito hispanohablante.

Aunque este empleo de la palabra evento se ha censurado en numerosas ocasiones, la vigesimosegunda edición del Diccionario Académico ya incorporó en 2001 la acepción de ‘suceso importante y programado, de índole social, académica, artística o deportiva’, especificando que se trataba de un uso propio de Cuba, El Salvador, México, Perú, Uruguay y Venezuela.

La vigesimotercera edición del Diccionario Académico, editada en 2014, da un paso más allá y avala este uso como general, aunque explica que está más extendido en América.

En cualquier caso, se recuerda que el español sigue contando con otros sustantivos más específicos, que podrán escogerse según el contexto, como suceso, celebración, gala, fiesta, cóctel o coctel, sesión, inauguración, función, acontecimiento, acto, encuentro, actividades, espectáculo…

Así, en noticias como

  • «Harrison Ford acude por sorpresa a un evento de Star Wars: El despertar de la Fuerza» o
  • «Decenas de Santa Claus salieron a esquiar en las montañas de Maine como parte de un evento caritativo»,

ambas adecuadamente escritas, también podría haberse optado por otras voces más precisas:

  • «Harrison Ford acude por sorpresa a un espectáculo sobre Star Wars: El despertar de la Fuerza» y
  • «Decenas de Santa Claus salieron a esquiar en las montañas de Maine como parte de un acto caritativo».

Fuente

[Hum}– Bromenserio: Importante para tener presente mientras se envejece

  • La muerte es el asesino número 1 de este mundo.
  • La vida es, como el sida, de transmisión sexual.
  • La buena salud es la forma más lenta de morir.
  • Dale a alguien un pescado, y lo habrás alimentado por un día. Enséñale cómo usar internet y no te molestará más en semanas, meses y tal vez años.
  • Del tiempo meteorológico todos podemos aprender una valiosa lección: no le hace caso a las críticas.
  • En los años 60, la gente tomaba droga para que el mundo les pareciera loco. Ahora que el mundo está loco, la gente toma Prozac para que les parezca normal.
  • No te preocupes acerca de la edad avanzada; dura poco.

Cortesía de Jaime Tejeiro

[LE}– ‘Pecados’ gramaticales

28 NOV 2015

Lola Galán 

‘Pecados’ gramaticales

El diccionario de la RAE recibe en la web de esta institución más de 41 millones de visitas al mes. Los lectores que me escriben para señalar errores gramaticales en el diario suelen apoyarse también en ese diccionario.

Manuel Arrontes, de Oviedo, me envió hace unos días un largo mensaje en el que incluía la definición completa de las palabras ‘escuchar’ y ‘oír’, para que no quedara duda de que, “aunque parezca lo contrario, siguen significando cosas diferentes y no puede usarse la primera de ellas como sinónimo de la segunda”.

La mención al diccionario era necesaria para demostrar el uso erróneo que se hacía del verbo ‘escuchar’ en varias crónicas de los atentados de París, publicadas en las ediciones digital e impresa. Si ‘escuchar’ es ante todo: “Prestar atención a lo que se oye”, y ‘oír’: “Percibir con el oído los sonidos”, en la frase que me indica el lector: “Eran las 21.15 … cuando escuchó los disparos”, tendríamos que haber escrito, “cuando oyó los disparos”.

Varios correos más se han referido a este fallo. Fausto Rojo, lector de la edición de Barcelona, precisaba en el suyo: “Renuncio a hacer la lista de usos erróneos de ‘escucha’ que trufa las crónicas sobre los brutales atentados en París”. No era su única queja. En su breve correo me señalaba varios pleonasmos en las páginas de EL PAÍS. Les cito uno de los que mencionaba: “una prerrogativa incluida dentro de la ley…”. Lo que está incluido en algo está dentro, sin duda.

Michael Nicholas, lector de la edición de Madrid, me alertaba en un mensaje de un error de concordancia en una crónica donde se aludía a, “un auxiliar de vuelo española”. Este lector detectó también una errata en una columna de Cultura, en la que se citaba la película “Botón de Ancla” como “Botón de ancha”. «Sabiendo un poco del argumento y siendo una película clave, parece mentira que diga ‘ancha’. Ni siquiera está la ‘ele’ al lado de la ‘hache’ en el teclado. Es como si pusiera, ‘esa gran película del oeste Grapo Salvaje o Grupa Salvaje o Gripe Salvaje», bromeaba.

Pedro García González, de Madrid, se ponía en contacto conmigo por una cuestión. Decía, «para mí, es ya cansina y me temo que lejos de solucionarse se agrava por momentos”, escribía. “Me refiero a las continuas faltas de ortografía de los colaboradores en su periódico, tanto sean periodistas de nuevo cuño como escritores consagrados”.

Este lector incluía en su mensaje los correos enviados a un par de columnistas en los que les señalaba el mismo error: confundir la ortografía de ‘desechos’, (residuos), con ‘deshechos’, participio del verbo deshacer. El lector optó por escribirme al ver el mismo fallo, días después, en una crónica de Deportes, donde se hablaba de “…recuperar de la montaña ocho kilos de deshechos…”. Lo correcto era, obviamente, ‘desechos’.

Días antes, Antonio Duplá del Moral, de A Coruña, me escribía exigiendo a quienes hacemos EL PAÍS velar por la corrección lingüística, “que un diario de su importancia y difusión merece”. Este lector, al igual que Luis de Luxán, de Asturias, había reparado en una falta en un editorial en el que podía leerse, ‘el último acta’. “Como deberían saber, a aquellos sustantivos de género femenino que comienzan con la letra ‘a’ tónica, se les aplican los artículos ‘el’, ‘un’, ‘algún’ y ‘ningún’”, señalaba Duplá. “Pero la palabra sigue siendo femenina y por ello se debe escribir ‘la última acta’ y nunca ‘el último acta’ como hacen ustedes”.

Los errores gramaticales en la edición impresa son mucho menos frecuentes, pero más graves que los que se deslizan en la digital, entre otras cosas, porque no pueden corregirse. EL PAÍS publica al mes más de 10.000 informaciones, lo que no justifica, pero sí explica, lo inevitable de que se produzcan fallos. Máxime cuando la crisis de la prensa ha tenido un impacto devastador en las plantillas de correctores.

Nuestra obligación de periodistas es conocer a fondo la lengua en la que escribimos, pero nadie está libre de errores. Por eso, es importante repasar con frecuencia el Libro de Estilo y consultar, como hacen millones de españoles, el diccionario de la RAE.