[Hum}— La boda del gallego

Un jueves el joven gallego, ayudante en la granja, le pregunta a su patrón:

—Jefe, me podría tomar el  viernes en la mañana?
—No veo por qué no. Has trabajado bastante y estamos casi al día.
—Muchas gracias, patrón.
—Hablando de eso, ¿qué planes tienes?
—Bueno, me voy a casar.
—Caramba, ¡eso es muy bueno! Felicitaciones. Creo que deberías tomarte el viernes en la tarde también.
—Gracias, patrón. Muy agradecido.

El viernes en la tarde el patrón se sorprende al ver llegar al joven, listo para trabajar, y le dice:

—Hola, ¿Y tú qué haces aquí? ¿No ibas a casarte hoy?
—Sí, pero cambié de opinion y no lo voy a hacer.
—Pero, ¿y por qué?
—Me enteré de que ella no es virgen, y si no es ideal para otros, tampoco es ideal para mí. 

Cortesía de Hiram Pérez

[LE}— «Complicar», mejor que «complejizar» para ‘hacer complicado’

Para aludir a que algo se dificulta, el verbo preferible es complicar, mejor que complejizar, que se recomienda reservar para expresar la idea que algo se hace más complejo en el sentido de que abarca más aspectos. 

Sin embargo, en los medios de comunicación se observa un uso creciente del término complejizar con el sentido de ‘hacer más complicado’. 

Uso desaconsejado

• Transitar por las diversas ciudades se ha complejizado, entre otras cosas por el aumento de vehículos.

• Esa es la dirección en la que tiene que ir Apple, abriendo las opciones de su tableta, sin complejizar su uso.

Uso aconsejado

• Transitar por las diversas ciudades se ha complicado, entre otras cosas por el aumento de vehículos.

• Esa es la dirección en la que tiene que ir Apple, abriendo las opciones de su tableta, sin complicar su uso.

En ejemplos como los primeros, complejizar se está empleando como ‘dificultar algo’ o ‘hacerlo más complicado’; para estos sentidos, el español dispone ya de complicar, cuyo significado es justamente ése y que, además, es la forma asentada y una palabra más sencilla y más comprensible.

En cualquier caso, el verbo complejizar está bien formado a partir del adjetivo complejo y el sufijo -izar, y es frecuente en diversas ciencias sociales, como la pedagogía y la sociología, para expresar la idea de que un problema o un análisis ha de abarcar más aspectos para así tener un tratamiento más amplio, no necesariamente con la idea de hacerlo más difícil. Con este significado se emplea en «Estos tres títulos hicieron madurar y complejizar su universo poético» y «La idea de los autores era complejizar el conocimiento al mostrar que cada etapa y personaje importante de México tiene sus matices».

Fuente

[Hum}— Auténticos venezolanos

USTED ES UN VERDADERO NOVIO VENEZOLANO SI:

  • Cuando la novia está histérica le pregunta: «¿Qué te pasa, mija, tienes la regla?».
  • Piensa que todos los ex de su novia actual son unos maricones.
  • Tiene por lo menos un amigo que le echó los perros a su novia actual antes de que usted se empatara con ella, y otro que se los va a echar cuando terminen.
  • Usted no tiene amigas, sólo tiene amiguitas o examiguitas.
  • Cada vez que le presenta una nueva novia a sus papás, su mamá dice que «se pinta mucho»; que «es muy joven»; o que «es muy vieja».

USTED ES UNA VERDADERA NOVIA VENEZOLANA SI:

  • Es una cuaima.
  • Pregunta cada cinco minutos: «Papi, ¿tú me quieres?».
  • Tiene amigas en la universidad del novio que lo espían.
  • Cuando su novio está jugando dominó estás parada detrás de él y le buscas la cerveza a él y a los amigos.
  • Se reúne con las amigas para hablar paja del novio en El León.
  • Siempre es virgen.
  • Mete el mojón de que nunca en su vida ha ido a un motel; llega al American Dallas y se hace la pendeja y dice: «Ay,¡qué pena contigo, vale!».
  • Se lleva para la casa los jaboncitos y los ceniceros del American Dallas.
  • Se sabe las claves del celular y del hotmail de su novio.
  • Le ha echado liga de frenos al capó del carro del novio en venganza por un cacho.
  • Siempre dice que no se quiere casar, pero se la pasa en Iskia comprando mariqueras, .. porsia. Siempre que frente al novio se rasca en una fiesta, dice: «Ay, ¡es que yo no estoy acostumbrada a tomar!».
  • Fuma a escondida del novio, y le encanta que le regalen peluches.
  • En un restaurante no pide el plato más caro, sino el que le sigue.
  • Le sugiere al novio, de miles de formas no muy sutiles, lo que él debe regalarle para su cumpleaños. Siempre mantiene a un jalabolas por ahí, para sentirse bella, darle celos al novio y porque una nunca sabe.
  • Usted y todas sus amigas odian profundamente a todas las amigas o exnovias de su novio.

USTED FUE UN NIÑO VENEZOLANO SI:

  • Jugó pelotica de goma, chapita y fútbol con un cuartico de jugo.
  • Comía boliqueso en el recreo.
  • Le decía a sus amiguitos mientras le velaba la arepa: «¡Daaaaaame!».
  • No hizo nunca nada en clases de educación física.
  • A pesar de asistir durante cinco años, cuatro horas a la semana, a clases de inglés en el colegio, no aprendió absolutamente nada.
  • Te pusieron zarcillos recién nacida (si eres niña). Estudiaste con un niño al que le decían “El Portu”.

USTED ES UNA VERDADERA CACHIFA VENEZOLANA SI:

  • Toda la familia le jala bolas porque a diario amenaza con irse.
  • Es madre soltera, y su hija es (o será) madre soltera.
  • Baila con la escoba.
  • Tiene un nombre que ningún miembro de la familia logra pronunciar bien.
  • Se echa la superarreglada cuando ya se va pa’su casa.
  • No sabe cocinar, pero dijo que sí cuando la entrevistaron la primera vez.
  • A pesar de que le compraron dos uniformes en Italbraga, insiste en trabajar en lycras fucsia y franelas que dicen: «El gocho pa’l 88»; «Morales al Congreso»; «LuSInchi»; «Sí podemos somos MÁS».
  • Todas las tardes se sienta a ver el bloque de novelas de Venevisión en el televisor que tiene en la cocina.
  • Se le enferma una tía dos veces a la semana, y tiene que cuidarla.
  • Le viene la regla ocho veces al mes, va al médico todos los lunes en la mañana, y no puede levantar peso porque tiene una hernia.
  • Alguna vez se ha puesto las pantaletas de «la señora» y se las ha devuelto al día siguiente.
  • Va a Miami dos veces al año con sus patrones y los muchachos.
  • Le han mandado a bajar el ruedo de la falda del uniforme de trabajo.
  • Va al abasto con los niños todas las tardes a comprarles helados Efe o Pepito.
  • Se refiera a «la señora» con sus demás colegas como «la vieja coño e’madre esa».

USTED ES UN VERDADERO VENEZOLANO SI:

  • Pide la bendición.
  • En una piñata se ha llevado «un pedacito de torta para mi mamá» envuelta en papel de aluminio. Al entrar a un lugar no dice «Buenas tardes» ni «Buenos días», sino más bien: «Bueeeenassss». Llama por teléfono y pregunta, apenas le atienden: “¿Qué más? ¿Qué estás haciendo?”
  • En los matrimonios le paga 5 mil bolos a un mesonero para que le pase whisky toda la noche.
  • Cuando se va a tomar ese whisky que le trajo el mesonero, menea los hielitos con el dedo. Cuando se quiere dar un gustazo, se desayuna un cachito con Riko Malt.
  • Le pide comida a sus compañeros de mesa y que: «pa’ probá».
  • Dice: «Chamo, ¿tienes un Belmont que me regales?»

[LE}— El «edadismo» es la discriminación por (razón de) edad

Edadismo, y no edaísmo, ni el préstamo del inglés ageísmo, es la alternativa válida en español para expresar la discriminación por (razón de) edad.

Uso incorrecto

• Edaísmo: la discriminación hacia las personas de cierta edad.

• Jennifer Lopez se rebelaba contra el edaísmo de una forma tajante.

· Deben evitarse situaciones como el ageísmo, en el que, por criterios exclusivos de edad, no se informa al paciente.

Uso correcto

• Edadismo: la discriminación hacia las personas de cierta edad.

• Jennifer Lopez se rebelaba contra el edadismo de una forma tajante.

· Deben evitarse situaciones como el edadismo, en el que, por criterios exclusivos de edad, no se informa al paciente.

Ageísmo es un préstamo del término inglés ageism, que en 1968 se utilizó por primera vez para referirse a la discriminación por razón de edad, y más específicamente a la que se sufre al ir cumpliendo años. Pero edadismo es la traducción al español que se encuentra más asentada tanto en la prensa como en textos especializados. Se forma por analogía con palabras como sexismo o racismo, y conserva la segunda d para mantener la referencia a la palabra edad, lo que no ocurre en la forma edaísmo.

Fuente

[Hum}— Caballo estafador

Están dos borrachos en un bar, sentados en la barra. En eso se abre la puerta de golpe y entra un caballo al galope, se sube por la pared, pasa por el techo, se baja por la otra pared, llega a la barra y pide un whisky. Se lo toma y pega la misma carrera, por la pared, techo, pared y sale. Uno de los borrachos se vuelve hacia el otro y le pregunta:

”Ño, ¡¿viste eso?!”

”Sí, ¡¡y se fue sin pagar!!”

[LE}— La voz «confinamiento» es una alternativa al anglicismo «lockdown»

El anglicismo lockdown, que alude a la reclusión forzosa de los habitantes en sus casas o en una zona determinada, tiene alternativa en español: confinamiento.

Uso inadecuado

• Los huéspedes no podrán salir del hotel a causa del lockdown decretado por las autoridades.

• La organización aclara a los contratistas que no pueden abrir durante el lockdown.

• Ciudadanos salen a las calles a pesar del lockdown.

Uso adecuado

• Los huéspedes no podrán salir del hotel a causa del confinamiento decretado por las autoridades.

• La organización aclara a los contratistas que no pueden abrir durante el confinamiento .

• Ciudadanos salen a las calles a pesar del confinamiento.

De acuerdo con diccionarios ingleses como el Cambridge, lockdown se emplea para referirse a una situación en la que no se permite a las personas entrar o salir con total libertad de un edificio o una zona debido a una emergencia, concepto que puede traducirse al español de forma clara por confinamiento.

El Diccionario de la lengua española define confinar como ‘recluir algo o a alguien dentro de límites’, que, como en este caso, pueden ser los del propio domicilio.

En muchos casos, en especial en las noticias que informan de que no está permitida ni la entrada ni la salida de personas de un territorio, puede sustituirse lockdown por la construcción cierre (de fronteras, de la ciudad…), como en «Las autoridades descartan por el momento el lockdown de la ciudad de Chillán», donde habría sido preferible escribir «Las autoridades descartan por el momento el cierre de la ciudad de Chillán».

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[Hum}— Año Nuevo

Un borracho en un bar, levanta la copa y dice, celebrando, con voz balbuceante:

”¡¡¡Felish año nuevo!!!”

A lo que una dama contesta:

”¿Feliz año nuevo? ¿En abril?”

Y dice el borracho:

”¿Ya estamosh en abril? ¡Aaaayyy! Mi mujer me va a matar, ¡nunca había llegado tan tarde!”

[LE}— El neologismo «infodemia» es válido

El término infodemia, que se emplea para referirse a la sobreabundancia de información (alguna rigurosa y otra falsa) sobre un tema, está bien formado y, por tanto, se considera válido. 

Uso inadecuado

• «Infodemia» en internet: la desinformación se volvió el mejor aliado del coronavirus.

• La Organización Mundial de la Salud (OMS) también advirtió sobre una «Infodemia».

• El peligro de la ‘infodemia’ de noticias falsas frente a la COVID-19.

Uso adecuado

• Infodemia en internet: la desinformación se volvió el mejor aliado del coronavirus.

• La Organización Mundial de la Salud (OMS) también advirtió sobre una infodemia.

• El peligro de la infodemia de noticias falsas frente a la COVID-19.

La Organización Mundial de la Salud emplea desde hace tiempo el anglicismo infodemic para referirse a un exceso de información acerca de un tema, mucha de la cual son bulos o rumores que dificultan que las personas encuentren fuentes y orientación fiables cuando lo necesiten.

En español se está empleando el acrónimo infodemia, que es adecuado tanto si se considera formado a partir de las voces información y epidemia como si es el resultado de la adaptación del anglicismo. Por esta razón, no es necesario destacarlo con comillas ni cursiva. Se recuerda, asimismo, que, por ser un nombre común, se escribe con inicial minúscula.

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