[LE}— Tres claves sobre el verbo «prever»

El verbo prever genera frecuentes dudas al escribir, por lo que se ofrecen las siguientes claves de redacción:

1. Prever, conjugación. Tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, el verbo prever se conjuga como ver, de modo que, al conjugarlo, las formas adecuadas son prever, previó, previendo, etc., no preveer, preveyó ni preveyendo: «El plan de desescalada hace prever que no lleguemos a la nueva normalidad hasta principios de julio» no «El plan de desescalada hace preveer que no lleguemos a la nueva normalidad hasta principios de julio».

2. Se prevé, acentuación. Aunque las formas ve y ven no llevan tilde al ser monosílabas, prevé y prevén sí se acentúan gráficamente, pues se trata de palabras agudas terminadas en vocal y en la consonante n, respectivamente: «Sólo se puede salir de casa por causa mayor o las que se prevén en el decreto», no «Sólo se puede salir de casa por causa mayor o las que se preven en el decreto».

3. Tener/Estar previsto, concordancia. Lo apropiado es que el participio previsto concuerde en género y número con su referente en expresiones como tener/estar prevista la instalación y tener/estar previstos los gastos: «Se tiene prevista la instalación de separadores de metacrilato en las bibliotecas» y «No tenemos previstos los gastos de fin de año», no «Se tiene previsto la instalación de separadores de metacrilato en las bibliotecas» ni «No tenemos previsto los gastos de fin de año». 

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[Hum}— De condones

¿En qué se diferencia un condón a un ataúd?

En que los ataúdes son para los que se van, y los condones son para los que se vienen.

***

Una amiga le pregunta secretamente a la otra:

—Paty, ¿tú has hecho el amor con condón?

Y la amiga responde:

—¿Con don quién?

***

Una mujer llega a una farmacia y pregunta:

—¿Usted vende condones extra largos?

—Sí, claro. ¿Cuántos quiere?

—Yo, ninguno. Pero, si no le importa, me gustaría sentarme aquí a esperar a que llegue alguien a pedirlos.

***

Una señora entra a una farmacia y le dice al dependiente:

—Por favor, me da una caja de condones. El dependiente le pregunta:

—¿De qué tamaño?

Y la señora le contesta:

—Variaditos, que son para un crucero.

[LE}— El término «cumplemés» es válido y se escribe con tilde

El sustantivo cumplemés, con tilde en la última e, es un término válido para referirse al día en que se cumple un mes de cualquier hecho.

Uso inadecuado

• Sarah Kohan y Javier Hernández Chicharito celebran el primer cumplemes en aislamiento de su hijo Noah.

• Roma celebra su primer ‘cumplemes’ y sus orgullosos papás han querido dedicarle unas tiernas palabras.

• Su cuarto ‘cumplemes’ lo han querido celebrar en familia en la ciudad natal del artista.

Uso adecuado

• Sarah Kohan y Javier Hernández Chicharito celebran el primer cumplemés en aislamiento de su hijo Noah.

• Roma celebra su primer cumplemés y sus orgullosos papás han querido dedicarle unas tiernas palabras.

• Su cuarto cumplemés lo han querido celebrar en familia en la ciudad natal del artista.

A partir de mes es posible crear el sustantivo cumplemés, con tilde por tratarse de una palabra aguda terminada en ese. El Diccionario de la lengua española define esta voz como ‘día en que se cumple un mes de algún hecho, especialmente del nacimiento de un niño’. Aunque la Academia no recoge la variante cumplemeses, menos frecuente, también se considera válida, ya que lo habitual es que, en los compuestos formados por un verbo en tercera persona y un sustantivo, este pluralice, como ocurre en cumpleaños.

Dado que se trata de un compuesto bien formado, ampliamente extendido y de significado transparente, no hay razón para destacarlo entre comillas.

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[Hum}— Cómo liquidar a tu mujer

Entre amigos.

    «Macho, estoy desesperado. No sé qué más puedo intentar para deshacerme de mi mujer»

    «Yo tengo un sistema que es infalible»

    «¡No me jodas!, pues dime, ¡dime cuál es!»

    «Todo consiste en hacerle el amor 10 veces al día durante 15 días, y a los 15 días ella morirá de agotamiento»

    «¡Hecho! ¡Ya pongo manos a la obra!»

Así que, apenas llegar a su casa, comenzó a hacerle el amor a su mujer, día tras día, tal y como su amigo le había dicho.

Al cabo de 12 días, la mujer, loca de contento, cantaba mientras limpiaba la escalera. En ese preciso instante, el marido —que a duras penas subía la misma escalera, tambaleándose y agarrado fuertemente a la barandilla— murmuró en voz baja:

    «Canta, coño, que si supieras que te quedan tres días de vida no cantabas»

[LE}— Feliz Día del Orgullo Friki (mejor que «friky» o «freaky»)

La palabra friki, que se aplica a personas o cosas extrañas o extravagantes o a quienes practican de forma desmesurada y obsesiva una afición, se escribe preferentemente con k y terminada en i latina.

Uso no recomendable

• El perfil de cliente es el de un hombre joven friky.

• El sorteo estuvo menos poblado de freakies que pugnaban por acaparar la atención de las cámaras.

Uso recomendable

• El perfil de cliente es el de un hombre joven friki.

• El sorteo estuvo menos poblado de frikis que pugnaban por acaparar la atención de las cámaras.

La vigesimotercera edición del diccionario académico incluye la palabra friki como adjetivo, con los significados de ‘extravagante, raro o excéntrico’, y, como sustantivo de género común (el friki y la friki), ‘persona pintoresca y extravagante’ y ‘persona que practica desmesurada y obsesivamente una afición’. Todos ellos aparecen marcados como coloquialismos, lo cual no implica que esta palabra necesite resaltarse con comillas.

Esta misma obra da validez también a la variante friqui, con qu, si bien su uso es minoritario.

En este sentido, cabe señalar que, aunque tradicionalmente los préstamos que tienen una k se han adaptado cambiando esta letra a c o qu, la actual Ortografía prefiere conservarla si ya es un uso asentado tomado de la palabra original.

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[Hum}— ‘No puede ser’ / Claudio Nazoa

Pues sí. Puede ser, pero todo el que lea este artículo tiene que decir que no está de acuerdo con el tema que vamos a tratar: la infidelidad. Porque, por supuesto, todos somos fieles; los infieles son los demás.

No existe nadie fiel, pero también es verdad que nadie va a salir de gafo a decir que sí lo es. Todos los hombres son infieles a excepción de mi persona, y creo que la de Laureano Márquez. Mujeres fieles hay, y yo las he visto. Se reconocen por la cara de amargada. Cuando usted vea una mujer seria con rostro de obstinación (es decir, ostináa), es fiel.  Mujer que se ríe y es feliz, es sospechosa, ¡no lo olvide!.

Ser celoso o celosa es la cuestión más inútil que existe en una relación de pareja, porque al final, todo el mundo, y como debe ser, hace lo que le da la gana. Así que si usted, amiga y amigo celoso, quiere descubrir si la persona amada puso su cariño en otro o en otra, no olvide que lo más seguro es que siempre esté pasando algo.

Para empezar, primero, no crea nada, todo lo relacionado con el amor es dudoso; y, segundo, no deje de estar atento a los indicios más comunes. He aquí la lista de cosas de las cuales hay que estar muy pendiente:

  1. Cuando una mujer dice «Tenemos que hablar». ¡Ayyy, Papá!…..¡Prepárase y tiemble! Lo que le viene no es nada bueno. Hasta que llegue la hora de la conversación pasará todo el día nervioso pensando que se le descubrió el paquete.
  2. Cuando una mujer dice «Es que…….es que; ¡Estoy confundida!». Es que, segurito, ya tiene otro, y a usted le van a cortar las patas.
  3. Cuando un hombre dice «Mi amor, vamos a darnos un tiempo para pensar mejor las cosas» ¡Olvídese¡ Ése no va a pensar nada. Ése va a salir corriendo a verse justamente con la persona que ya usted pensó.
  4. Cuando una mujer pide fruit-punch en un restaurante, ¡epa! ¡cuidado! Ésa se está haciendo la pendeja para algo. Segurito se va a hacer pasar por santa para que le agarren confianza.
  5. Cuando un hombre dice «No sé, ya no es lo mismo» ¡Claro que no es lo mismo! Cómo va a ser lo mismo si tiene a otra más buena y menos complicada que «lo mismo».
  6. Cuando una mujer dice «Me gustaría tener más tiempo para mí» ¡No se deje engañar! «Para mí» es un atlético y hermoso muchacho de 25 años que está bien bueno.
  7. Cuando un hombre, inesperadamente, se pone regalón, ¡cuaimatícese! Porque ese hombre lo que siente es remordimiento por tanto cacho que monta, y no halla qué hacer.
  8. Cuando una mujer se deshace repentinamente de toda su ropa interior y se compra todo nuevo, segurito que ya tiene un hombre que sí se da cuenta de lo bonita que le queda su ropita interior.
  9. Cuando un hombre, gordito y calvito de toda la vida, un buen día, sin ton ni son, se pone a dieta, ¡mosca, señora!, porque «sin ton ni son» debe estar buenísima.
  10. Cuando su mujer dice «Mi amor, tú sabes que yo tengo una amiga que está casada, y resuuuulta que ella quiere a su esposo y todo eso, peeeroooo le gusta un tipo que trabaja con ella, entooonces…». ¡Olvídese!, no la escuche más. Eso es embuste, es ella la de la vaina. 
  11. Cuando un hombre llega a su casa con un frasco de perfume que no es la marca tradicional que usa, ¡esté muy pendiente!, a alguien le interesa sentir ese olor específico. 
  12. Cuando una mujer le dice al marido que «un grupo de amigas la invitaron a Margarita», ése es un clásico viaje de amor, y el cuento es de adolescentes para engañar a la mamá. Es vergonzoso que se deje timar con eso.  Además, eso está tan usado que ya pasó de moda.

Por supuesto que existen muchísimas otras cosas que pasamos por alto, pero si los celosos quieren un consejo, recuerden que, hagan lo que hagan, vigilen lo que vigilen, celen lo que celen, repriman lo que repriman y controlen lo que controlen, más grande y sabroso es el cuerno que le está poniendo.

No olvide que la regla de oro del cacho es siempre negarlo y, si es posible, hablar malísimo del tema, ya que los cachos, al igual que la muerte, son obviamente cosas que no nos competen; eso le ocurre a los demás. Pero si usted algún día se da cuenta de que le está pasando, ya está advertido y no termine, como muchos, diciendo: «¡Ayyy, coño! ¡No puede ser!»

[LE}— «Suprarreciclaje» e «infrarreciclaje», mejor que «upcycling» y «downcycling»

Los términos suprarreciclaje e infrarreciclaje, sin guion ni espacio y con doble erre después del prefijo, son alternativas adecuadas en español para los anglicismos upcycling y downcycling, respectivamente, para referirse al reciclaje del que se obtienen productos de mayor o menor valor que los originales.

Uso no recomendado

• Upcycling es una de las palabras de moda.

• El suprareciclaje, también conocido como reutilización creativa o upcycling.

• Esto es un ejemplo de downcycling, es decir, convertir el material reciclado en productos de menor valor.

• Algunos expertos consideran que esto es infrareciclaje.

Para hacer referencia al reciclaje del que resultan productos de un valor y calidad mayor o menor que los originales, en español pueden utilizarse las voces suprarreciclaje e infrarreciclaje, respectivamente, en lugar de las formas inglesas correspondientes: upcycling y downcycling. De acuerdo con las normas ortográficas de escritura de los prefijos, lo adecuado es que tanto supra- como infra- se escriban unidos al sustantivo reciclaje, sin espacio ni guion, y que dupliquen la erre para que se mantenga su sonido fuerte.

Otras formas

También se utilizan con frecuencia las variantes supraciclaje e infraciclaje, basadas en la forma de las palabras inglesas, que no se consideran incorrectas. Asimismo, se encuentran formas como superciclaje, sobreciclaje o subciclaje, que, aunque de estructura adecuada, se utilizan mucho menos, por lo que se recomienda no utilizarlas en favor de las cuatro anteriores.

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[Hum}— ¿Y tú, cómo tienes las lolas?

  • De llamarada: Chiquitas y quemadas
  • De tabla de planchar: Planas y quemadas
  • De comediante: Las ves un día y te ríes toda la semana
  • De médico: Las ves y te curas
  • De Twinky: Esponjaditas, esponjaditas
  • De Mejoral: Planas y con raya en el medio
  • De tarea: Planas, planas, y mal hechas
  • De cuarto de vecindad: Metidas, metidas y hasta el fondo
  • De chupacabras: Nunca nadie las ha visto
  • De columpio de parque: Colgadas, oxidadas y muy usadas
  • De pera: Colgadas pero buenas
  • De durazno: Redondas, sonrosadas y aterciopeladas
  • De mango: Carnosas y listas para consumo
  • De ciencias sociales: Tienen mucha historia y todos las reconocen
  • De cebolla: Están para llorar
  • De tomate: Buenas y coloradas
  • De bolívar: Muuuuy devaluadas
  • De viuda: Tristes y apachurradas
  • De viuda alegre: Tristes pero inspiradas
  • De mansión de millonario: Quitan la respiración
  • De Kung-Fu: Kung-fun-didas con la espalda

[LE}— Ir al «gimnasio» es mejor que ir al «gym»

El sustantivo gimnasio es una alternativa en español preferible a gym.

Uso inadecuado

• Se trata de que, con un mismo conjunto, puedas ir directa del gym a ese planazo de fiesta que tienes después.

• Estas medidas de higiene son las que debes seguir en el gym.

• Esta foto te hará querer ir al gym.

Uso adecuado

• Se trata de que, con un mismo conjunto, puedas ir directa del gimnasio a ese planazo de fiesta que tienes después.

• Estas medidas de higiene son las que debes seguir en el gimnasio.

• Esta foto te hará querer ir al gimnasio.

El diccionario de Merriam-Webster define el anglicismo gym (forma abreviada de la voz gymnasium) como ‘espacio equipado con aparatos para la práctica de deportes de interior’. Puesto que este término puede expresarse perfectamente en español, no hay razón para emplear el extranjerismo, fácilmente sustituible por su equivalente en castellano gimnasio.

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NotaCMP.- Y por el mismo motivo deberían evitarse ridículos como cole en vez de colegio, tele en vez de televisión, uni en vez de universidad, boli en vez de bolígrafo y tantos otros que sólo recuerdan modismos de adolescentes para llamar la atención