[LE}— Escritura adecuada de «certificado COVID digital»

La expresión certificado COVID (o covid) digital se escribe con las palabras certificado y digital en minúsculas.

Uso inadecuado

  • Le recordamos que la obligatoriedad de emisión del Certificado Covid Digital de la UE comienza el 1 de julio de 2021.
  • Los hoteles de Benidorm se aferran al Certificado Covid hasta el semáforo verde del turismo británico en agosto.
  • Defensa comienza a expedir «pasaportes Covid».

Uso adecuado

  • Le recordamos que la obligatoriedad de emisión del certificado COVID digital de la UE comienza el 1 de julio de 2021.
  • Los hoteles de Benidorm se aferran al certificado covid hasta el semáforo verde del turismo británico en agosto.
  • Defensa comienza a expedir pasaportes COVID.

Al tratarse de una construcción descriptiva, resulta innecesario escribir con mayúscula inicial las voces certificado y digital. Sin embargo, la palabra COVID puede redactarse con mayúsculas, tal y como se recoge en el Diccionario de la lengua española, o con minúsculas si se considera un acrónimo lexicalizado. La escritura Covid, con la primera ‘c’ en mayúscula, sería inadecuada, pues los nombres de enfermedades son sustantivos comunes, no propios.

Si se desea emplear alguno de los nombres alternativos de este certificado (pasaporte, cartilla o tarjeta COVID digital, entre otros), lo adecuado es escribirlos también con minúsculas por ser igualmente transparentes. Además, en ninguno de los casos es necesario marcar la expresión entre comillas o con cursiva.

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[LE}— Yoga, claves de redacción

Con motivo del Día Internacional del Yoga, se ofrecen algunas claves para una correcta redacción de las informaciones relacionadas con la práctica de esta disciplina.

1. El yoga, masculino y en minúscula. La voz yoga se escribe con minúscula por tratarse de un nombre común y figura en el diccionario académico como masculina (el yoga), aunque en ciertas zonas hispanohablantes no es inusual su empleo como femenino (la yoga). Como explica esa misma obra, su origen es el sánscrito yoga, que significa ‘unión, esfuerzo’.

2. Gurú y yogui. El término gurú se emplea para aludir al maestro que dirige a una persona o grupo de practicantes de yoga. Como plural de gurú son igualmente válidas las formas gurús y gurúes.

Por su parte, la forma yogui es común en cuanto al género (el yogui / la yogui), como señala el Diccionario. No obstante, entre quienes practican esta disciplina es frecuente referirse a las mujeres con la forma yoguini, que no es censurable. Ambas se escriben en minúsculas y sus plurales son yoguis y yoguinis.

3. Chacra o chakra, pero no chackra. Tanto chacra como chakra son grafías válidas para referirse a ‘cada uno de los centros de energía del cuerpo humano que rigen las funciones orgánicas, psíquicas y emotivas’. Se desaconseja en cambio la forma con ck (chackra). Es una palabra masculina: el chacra, no la chacra.

4. Namasté, mejor que námaste y namaste. Namasté es el saludo tradicional indio consistente en juntar las palmas de las manos delante del pecho. Cuando se saluda de este modo, suele pronunciarse como una palabra aguda. Por tanto, como transcripción del sánscrito, lo preferible es escribirla en redonda y con tilde: «¡Namasté!, 10 pasos para empezar a practicar yoga».

5. India o la India, formas válidas. La Ortografía señala que el uso del artículo es opcional en los nombres de muchos países y algunos continentes, por ejemplo, (la) India, país de origen de esta disciplina.

6. Automasaje y autopráctica, en una sola palabra. El elemento auto- funciona en estos casos como un prefijo con el significado de ‘por uno mismo’. Por ello, se recomienda escribirlo unido al sustantivo al que acompaña: automasaje y autopráctica.

7. Esterilla o tapete, mejor que mat. Tanto esterilla como tapete son preferibles al anglicismo mat cuando este alude a la pieza rectangular que se coloca en el suelo y sobre la que se realizan actividades físicas como el yoga.

8. Ramas y posturas. Las ramas del yoga se suelen transcribir al español y pueden, bien conservar aquellas grafías que son ajenas a nuestro sistema ortográfico y, por tanto, escribirse en cursiva o entre comillas («Entrevista con Susana Pascual, profesora de hatha yoga»), o bien adaptarse y usar la redonda («Prueba con hata yoga o con alguna actividad al aire libre para desconectarte»). Lo mismo sucede con las posturas, conocidas como asanas dentro de la jerga del yoga: «Beneficios de la virabhadrasana» o «La virabadrasana nos enseña a mantener el equilibrio y la estabilidad interna».

Se recuerda también que es posible emplear la traducción al español sin ningún tipo de resalte tipográfico: yoga del poder (hatha yoga) o postura del guerrero (virabhadrasana).

En todo caso, unas y otras se escriben con minúscula inicial.

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[LE}— «Día de la Liberación» o «Juneteenth», con mayúsculas

La construcción Día de la Liberación y el nombre Juneteenth se escriben con mayúsculas y sin resalte.

Uso inadecuado

  • Biden firmará en breve el proyecto de ley que convertirá el día de «Juneteenth» en fiesta federal.
  • Disney celebra «Juneteenth» con un disco.
  • El conocido como Día de la liberación será reconocido como festivo en los Estados Unidos.

Uso adecuado

  • Biden firmará en breve el proyecto de ley que convertirá el día de Juneteenth en fiesta federal.
  • Disney celebra Juneteenth con un disco.
  • El conocido como Día de la Liberación será reconocido como festivo en los Estados Unidos.

Según la Ortografía de la lengua española, los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de las festividades, ya sean civiles, militares o religiosas, se escriben con inicial mayúscula.

En el caso de esta festividad, en la que se conmemora la abolición de la esclavitud en el estado de Texas y que se celebra desde el 19 de junio del 1865, tanto Día de la Liberación como Juneteenth, término que proviene del inglés June (‘junio’) y teenth (‘diecinueve’), son escrituras válidas y no es necesario destacarlas ni con cursiva ni entre comillas.

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[Hum}— Cómo detectar a un maricón

Esto es real como la vida misma, y muy recomendable para saber con quién nos la estamos jugando, porque en estos tiempos impíos, donde hasta Spiderman es gay, hay que estar prevenidos: cualquiera puede ser marica (sólo basta vder la televisión, como Telecinco). Así que, para protegernos de semejante epidemia, he hallado, por envío de España, los siguientes consejos de actitudes y comportamientos a evitar para que todos tengamos a salvo nuestra retaguardia.

  1. Llegar a los 30 sin tener barriga. ¡¡¡Seguro que es gay!!! Nada más que decir.
  2. Comer polos (helados de paleta) y otras mierdas de ésas que se chupan. Las únicas cosas que un hombre de verdad puede chupar son las patas de las cigalas, los percebes, las cabezas de las gambas y cualquier otro tipo de marisco. Todo lo demás que se chupe son mariconadas, y punto.
  3. Tener gato. Sólo un homosexual consumado tendría gato. Un gato es como un perro pero en maricón: tiene sentido común, se lava con su propia lengua, come pescado y nunca se emborracha. Es decir, el hombre que tiene un gato en casa vive en una profunda relación homosexual. Fijaros que a un perro se le llama con dignidad masculina: «Sandocán, cabrón, ¡ven aquí!». Pero a un gato… «Bsss-bsss-bsss-bsss-bsss, ven, bonito». ¡Ridículo!
  4. No ir de caza porque no hay sitio para cagar. Un hombre caga donde más le apetece. Quien nunca ha experimentado avistar un jabalí con los calzoncillos bajados no sabe qué es ser un hombre. Lo que las mujeres no saben es que ir a cazar es en verdad una excusa para los hombres para mear por todo el campo y así marcar el territorio.
  5. Mirar el buzón todos los días: De maricas. Un hombre llega a casa después de ocho horas de duro trabajo y de tomar tres copas con los amigos, cansado, sudado y medio borracho. ¿Y qué os parece si la primera cosa que hace es mirar el correo? Por el amor de Dios, un hombre sólo mira el buzón si le cortan el agua, la luz o el gas. Además, ¿habéis visto las llaves de los buzones lo pequeñas que son? Vamos, que no están hechas para los fuertes dedos masculinos. Son sólo para chicas y afeminados.
  6. Pedir descafeinados, café con leche desnatada o similares: maricón el último. A ver, ¡un café es un café! Es fuerte, intenso, aromático…. ¡es masculino! Las únicas cosas que se le pueden añadir al café son leche entera, coñac y güisqui, y todo lo demás son cosa de nenas. ¿Donde se ha visto «Oye, chaval, ¿me tiras la cafeína del café?» ¡¡¡¡Mariconazo!!!!!
  7. Dejar que una mujer nos reviente los granos. ¡Es totalmente de maricas! Los granos de un hombre no son para ser reventados. Un hombre es una máquina autosuficiente en materia de salud e higiene. Los hombres sólo van al médico y se bañan porque, si no, las mujeres no se acuestan con ellos.
  8. Saber el nombre de más de cuatro pasteles: Un hombre sólo conoce, como mucho, la Tarta Santiago, el Tiramisú, el Roscón de Reyes y la tarta de manzana. Lo suficiente para poder desayunar en el bar y tomar postre a la hora de comer. ¿Dónde se ha visto que un «hombre» como Dios manda entre en una pastelería y diga «Disculpe, me podría poner dos Garibaldis, una Pirámide y un Éclaire?» Vamos, con 20 equipos en primera división y 24 jugadores en cada equipo, ¿a quién le queda sitio en la memoria para recordar los nombres de los pasteles?
  9. Pescar con caña: para sarasas. Una cosa es salir a la mar a las dos de la mañana con doce amigotes, todos completamente borrachos, para tirar las redes mugrientas desde una barca llamada «Las tetas de Judas», y otra muy distinta irse el domingo por la tarde en coche a los espigones con la caña, el túper con la tortilla de patatas y la cola light. Por no hablar de esos pececillos minúsculos en un cesto ridículo… Lo bueno de pescar es salir quince hombres en barca y no saber cuántos van a volver.
  10. Alimentar al perro con comida para perros. ¡¡¡¡Sólo un marica castigaría así a su perro!!!! La comida para perros la han inventado las multinacionales para amariconar a los pobrecillos. Un perro come lo que se cae al suelo o lo que desentierra. Es después de comer esas mierdas enlatadas que se vuelven afeminados: ya no beben agua del water, no tocan nada podrido y dejan de perseguir a los gatos.
  11. Ir a la feria del libro. ¡M-a-r-i-c-a! ¿Para qué gastarse los euros en libros cuando se puede ir a una feria agrícola y traerse una oveja a casa? Una feria de hombres es levantarse, aún resacoso, a las siete y media de la mañana, calzarse unas sandalias e irse para la feria de la cebolla de Villa Arriba, a la del tractor de Navas o a la recauchutados de Barbate. Una feria de hombres significa cervezas, cosas que manchen, risas, pedos y eructos, y jamás es pasarse el día entre libros y sus amanerados autores firmándolos.
  12. Conducir con las dos manos: gay. Si los cowboys consiguen atar con el lazo a los bisontes con una sola mano, ¿por qué un hombre ha de precisar las dos para agarrar el volante? El último sitio donde un hombre precisa tener dos manos es precisamente el volante. Las manos al volante sólo son para dos cosas: adelantar o tocar el claxon. Para el resto, la mano derecha ha de estar libre para poder sintonizar el partido en la radio, hablar por el móvil, agarrar la cerveza y, sobre todo, para meterle mano a la chavala que va al lado.
  13. Pasear a los perros con cadena. Los perros han nacido para andar sueltos. Pasear al perro es una actividad de riesgo. Nunca sabes hacia dónde va a girar, si va a volver a casa, si va a morderle la pierna a un policía, tumbar a una vieja, o si va a ser atropellado por un camión. Las cadenas son para los niños, y no hay más discusión.
  14. Mirar la fecha de caducidad de los alimentos en el súper: de nenas. Un hombre no mira esas cosas porque es inmune a los alimentos caducados. Como se ha dicho, es una máquina autosuficiente en salud, y unas salchichas caducadas o un filete de pollo un poco pasado son beneficiosos para la fauna intestinal masculina. Por no hablar de los que tocan los tomates, los pimientos, etc., en el súper para ver el estado. ¡¡¡¡Maricas!!!!

[LE}— «Favoritismo» no es «condición de favorito» ni «ventaja»

El término favoritismo alude a la preferencia injusta por algo o alguien, al margen de sus méritos y, por lo tanto, no es adecuado emplearlo con el sentido de ‘condición de favorito’ o ‘ventaja’.

Uso no recomendado

  • Bélgica responde al favoritismo con una goleada a Rusia.
  • Inglaterra supo responder al favoritismo y se impuso a Croacia.
  • Austria demostró su favoritismo y venció a Macedonia del Norte en la Eurocopa.

Uso recomendado

  • Bélgica responde a la condición de favorito con una goleada a Rusia.
  • Inglaterra supo responder a su condición de favorita y se impuso a Croacia.
  • Austria demostró su ventaja y venció a Macedonia del Norte en la Eurocopa.

El Diccionario de la lengua española define favoritismo como ‘preferencia dada al favor sobre el mérito o la equidad, especialmente cuando aquella es habitual o predominante’. Sin embargo, en los ejemplos anteriores lo que se pretende expresar es que esos equipos tienen cierta ventaja o son favoritos para ganar respecto a otros.

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[LE}— «Cabeza de serie», no «sembrado»

La forma adecuada de aludir a los jugadores que, por su nivel y sus marcas anteriores, tienen un tratamiento especial en la programación de los torneos es cabezas de serie, no sembrados.

Uso no recomendado

  • Soportó un final tenso para preparar un choque contra el octavo sembrado.
  • El yucateco es uno de los sembrados mexicanos de mejor nivel.
  • La sembrada número uno del torneo derrotó a la estadounidense.

Uso recomendado

  • Soportó un final tenso para preparar un choque contra el octavo cabeza de serie.
  • El yucateco es uno de los cabezas de serie mexicanos de mejor nivel.
  • La cabeza de serie número uno del torneo derrotó a la estadounidense.

El empleo de sembrado está tomado del verbo inglés to seed, que, según explica el diccionario Merriam-Webster, se aplica a la planificación de los torneos en la que los jugadores de nivel superior no se enfrentan entre sí en las primeras rondas. En español, el verbo sembrar no tiene este significado y, de hecho, con este valor impropio apenas se emplea más que el participio.

Tal como señala el diccionario académico, un cabeza de serie en una competición es un ‘equipo o jugador que por resultados anteriores se sitúa el primero entre los de su grupo, lo que le permite evitar el enfrentamiento con otros de su mismo nivel’, sentido que se corresponde con lo que se quiere expresar con sembrado, lo que hace innecesario el uso del anglicismo.

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[LE}— «Autocita», no «auto-cita» ni «auto cita»

El sustantivo autocita se escribe con el prefijo auto- unido a cita, por lo que se desaconsejan las formas auto-cita y auto cita.

Uso inadecuado

  • La auto-cita para vacunarse comenzará a funcionar el próximo martes.
  • Se amplía desde hoy la auto cita a los mayores de 48 años para administrar la primera dosis de la vacuna.
  • El sistema de auto cita funciona en Cataluña desde mediados de abril.

Uso adecuado

  • La autocita para vacunarse comenzará a funcionar el próximo martes.
  • Se amplía desde hoy la autocita a los mayores de 48 años para administrar la primera dosis de la vacuna.
  • El sistema de autocita funciona en Cataluña desde mediados de abril.

De acuerdo con la Ortografía de la lengua española, los prefijos se escriben unidos a la palabra a la que acompañan, sin guion ni espacios intermedios. Por tanto, las grafías válidas son autocita, autocensura, autocrítica o autorregulación, no auto cita, auto censura, auto crítica, auto regulación, ni auto-cita, auto-censura, auto-crítica, auto-regulación.

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[LE}— «Inflación», no «inflacción»

El término inflación se escribe con una ‘ce’, no inflacción.

Uso inadecuado

  • También ha hablado sobre la inflacción y cómo la pandemia por coronavirus acabará con los grandes fichajes.
  • La inflacción anual estimada con el IPC de septiembre sitúa a España en un −0,4 % de caída de los precios.
  • El brote del coronavirus ha tenido un impacto negativo en la economía nacional, tanto en el PIB como en la inflacción.

Uso adecuado

  • • También ha hablado sobre la inflación y cómo la pandemia por coronavirus acabará con los grandes fichajes.
  • • La inflación anual estimada con el IPC de septiembre sitúa a España en un −0,4 % de caída de los precios.
  • • El brote del coronavirus ha tenido un impacto negativo en la economía nacional, tanto en el PIB como en la inflación.

Este error puede deberse al cruce con otros sustantivos que sí tienen que duplicarla, como acción, infracción o satisfacción, porque, como indica la Ortografía, en su familia léxica existen palabras que incluyen la secuencia -ct-: acción > activo, infracción > infractor o satisfacción > satisfactorio.

Por ello, y como se comprueba en el Diccionario panhispánico de dudas y confirma el diccionario académico, no es correcto duplicar la ‘ce’ en inflación ni en otros sustantivos del mismo tipo, como objeción, pues no tienen palabras con -ct- en su familia.

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NotaCMP.- Creo que los que escriben para medios públicos y comenten este tipo de errores fueron al mismo centro educativo (si es que fueron a alguno) al que han ido muchos de los comentaristas de fútbol que hablan de forma tan horrible (arrastran las palabras, titubean usando un “ehh” al comenzar a hablar o al cambiar de tema, repiten la última palabra de la frase, usan la misma machacona entonación, etc.) que no debería permitírseles que se acercaran a un micrófono. Y es curioso que todos ellos padecen de hemorragia verbal.

Por lo visto, en España no es requisito obtener el título de locutor o, si se concede a quienes hablan así, ese título es papel mojado.