[LE}> «Cheerleader» es «porrista» o «animadora»

Los términos porrista y animadora, mejor que cheerleader, son los adecuados en español para referirse a quien participa en una competición deportiva animando a su equipo.

Uso no recomendado

  • El centro educativo violó el derecho a la libertad de expresión de la adolescente al vetarla como cheerleader durante un año.
  • Una pedida de mano de película: una cheerleader da el sí quiero tras el troleo de sus compañeras.

Uso recomendado

  • El centro educativo violó el derecho a la libertad de expresión de la adolescente al vetarla como porrista durante un año.
  • Una pedida de mano de película: una animadora da el sí quiero tras el troleo de sus compañeras.

El Diccionario de americanismos recoge el término ‘porrista’ —equivalente de ‘animadora’, que es el usado en el español europeo— como ‘en un espectáculo deportivo, mujer joven que, con un pompón en cada mano, anima a su equipo y a los espectadores con cantos y movimientos gimnásticos’.

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[LE}> «Gigafactoría», neologismo válido

El sustantivo gigafactoría está bien formado en español y es válido para referirse a una planta de producción de baterías de gran capacidad.

Uso inadecuado

  • Ford Europa ha anunciado la construcción de la primera giga factoría de baterías.
  • Tesla elige Berlín para su primera giga-factoría en Europa.
  • Tesla está montando una red de “gigafactorías” para comerse el mercado.

Uso adecuado

  • Ford Europa ha anunciado la construcción de la primera gigafactoría de baterías.
  • Tesla elige Berlín para su primera gigafactoría en Europa.
  • Tesla está montando una red de gigafactorías para comerse el mercado.

El término es una hispanización del anglicismo gigafactory, acuñado para hablar de fábricas de baterías de automóviles que pueden llegar a almacenar 1 GWh (gigavatio hora), lo cual equivale a 1 000 000 kWh (kilovatios hora), es decir, a 1 000 000 000 Wh (vatios hora).

El elemento ‘giga–‘ significa ‘mil millones’ y se usa, por ejemplo, en ‘gigavatio’, donde el prefijo de significación numeral precisa se añade al nombre de la unidad de medida para formar un múltiplo (mil millones de vatios), como señala la Ortografía de la lengua española. Así, ‘gigafactoría’ hace referencia a la fábrica capaz de almacenar mil millones de vatios hora.

Aunque desde el punto de vista morfológico no es censurable el uso del prefijo ‘giga-‘ para aludir al tamaño de algo (al igual que ocurre con otros como mega-, mini-, macro-, nano-…), utilizar gigafactoría para hablar de fábricas muy grandes podría dar lugar a ambigüedad, por lo que es preferible reservar el término para el sentido técnico.

En cualquier caso, como señala la ortografía académica, les corresponde a los prefijos escribirse unidos a la base univerbal a la que modifican, sin necesidad de cursiva ni comillas: gigafactoría, hiperaburrido, antimafia.

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[LE}> Día Meteorológico Mundial: claves para una buena redacción

El 23 de marzo se celebró el Día Meteorológico Mundial, con el lema «Alerta temprana y acción temprana». A continuación se hacen algunas recomendaciones sobre cuestiones relacionadas que pueden plantear dudas.

1. Organización Meteorológica Mundial (OMM). El nombre en español de la institución organizadora es, tal como aparece en sus propios documentos, Organización Meteorológica Mundial, no Organización Mundial de Meteorología, y su sigla es OMM.

2. Día Meteorológico Mundial, con mayúsculas iniciales. El nombre del día se escribe con mayúsculas iniciales en todas sus palabras: Día Meteorológico Mundial.

3. Meteorología, no metereología. La meteorología es la ‘ciencia que trata de los meteoros, es decir, los fenómenos atmosféricos’, por lo que no es correcta la forma metereología.

4. Tiempo y climatología no son sinónimos. Al estado atmosférico se le llama tiempo, mientras que climatología es la ‘ciencia que estudia y clasifica los climas, es decir, los tipos de tiempo habituales en diferentes lugares’; por ello, lo apropiado es «La estación de esquí permanece cerrada por el mal tiempo» y no «La estación de esquí permanece cerrada por la climatología adversa».

5. Hidrológico, hídrico e hidráulico. Hidrológico alude a las propiedades del agua y su distribución natural en la Tierra («ciclo hidrológico»); hídrico, a lo relacionado con el agua («recursos hídricos»), e hidráulico, al estudio del equilibrio y el movimiento del agua, así como a la ingeniería de su almacenamiento y conducción («bomba hidráulica»).

6. Usos de precipitar. La lluvia y la nieve no precipitan ni se precipitan, sino que caen; además, precipitar, al contrario que llover o nevar, no es un verbo impersonal, por lo que lo apropiado es decir «hoy habrá precipitaciones (o lloverá, nevará…) en todo el país» y no «hoy precipitará en todo el país».

7. Lluvias de fuertes a muy fuertes. Cuando se expresa un intervalo de intensidades de lluvia con la correlación ‘de’… ‘a’…, lo apropiado es mantener ambas preposiciones: «Se recomienda a la población tomar precauciones ante lluvias de fuertes a muy fuertes», en lugar de «… ante lluvias fuertes a muy fuertes».

8. Registrar, mejor que recoger, para la lluvia. Ninguna de las acepciones del verbo ‘recoger’ del diccionario académico —que suelen conllevar, sobre todo, las ideas de almacenamiento, guardado, recolección y protección— es aplicable a la indicación de cantidad de agua que ha caído, pues normalmente esta corre o se filtra en el suelo.

Es probable que, al emplear el verbo recoger, se esté pensando en los pluviómetros, es decir, en los aparatos que recogen una pequeña parte de la lluvia para su medición. Sin embargo, aunque este traslado de sentido sea admisible, su aplicación para informar de la lluvia caída no deja de ser una imprecisión, por lo que se recomienda no abusar del verbo ‘recoger’ en lugar de otros como ‘registrar’.

9. Litros por metro cuadrado, no por metros cuadrados. La unidad adecuada para medir la cantidad de lluvia caída en un punto concreto es ‘litros por metro cuadrado’, con la segunda parte en singular, no ‘litros por metros cuadrados‘.

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[LE}> Concordancia: «la mayoría (de los ciudadanos) votaron/votó»

NotaCMP.- Decir que “el 69% de ciudadanos votó” no tiene lógica alguna porque un porcentaje carece de capacidad de voto. Por tanto, en estos casos el uso del plural es lo correcto.

En la mayor parte de las construcciones del tipo ‘la mitad de’, ‘el resto de’, ‘la mayoría de’, ‘un millón de’, etc., es adecuada tanto la concordancia con el verbo en plural (la mayoría de los ciudadanos votaron) como en singular (la mayoría de los ciudadanos votó).

Uso correcto

  • La mayoría de los conductores está a favor de prohibir circular a los coches más contaminantes.
  • La mitad de los jóvenes tendrán problemas de audición a los 40 años.
  • Más de un millón de españoles huyen de la tarifa eléctrica regulada PVPC.
  • Un grupo de ucranianos pide a la OTAN una zona de exclusión aérea sobre Ucrania.

La gramática académica explica que en estas construcciones partitivas la concordancia depende de si se considera como núcleo el propio cuantificador singular (la mayoría, la minoría, el resto, la mitad, un grupo, un millón…) o el sustantivo en plural que lo sigue introducido por la preposición de (los ciudadanos en la mayoría de los ciudadanos).

De manera que todos los ejemplos anteriores son adecuados, si bien lo más habitual es la concordancia en plural: la mayoría de los votantes decidieron.

La doble concordancia también es apropiada cuando el complemento introducido por ‘de’ se omite: la mayoría (de los ciudadanos) votaron/votó.

En cambio, si el verbo lleva un atributo o un complemento predicativo, sólo es normal la concordancia en plural («La mayoría de los votantes están satisfechos») y es obligada si los cuantificadores (infinidad, cantidad, multitud…) se utilizan sin determinante, como en «Multitud de personas presenciaron el acto desde la plaza».

Así pues, en caso de duda, cabe recordar que la concordancia en plural es siempre adecuada.

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[LE}> «Cuidado facial», alternativa a «skincare»

El término skincare se puede sustituir en español por la expresión cuidado facial.

Uso no recomendado

  • Así es la rutina skincare que debes hacer de noche.
  • Cómo cuidar la piel adaptando tu rutina de skincare a la temporada.
  • Cuáles son los productos de skincare que realmente necesitas.

Uso recomendado

  • Así es la rutina de cuidado facial que debes hacer de noche.
  • Cómo cuidar la piel adaptando tu rutina de cuidado facial a la temporada.
  • Cuáles son los productos de cuidado facial que realmente necesitas.

El anglicismo skincare, que significa ‘cuidado de la piel’, se emplea con frecuencia cuando se habla de la rutina que se sigue, o de los productos que se usan, para tener una piel sana, normalmente del rostro. Este término se puede traducir fácilmente por la expresión ‘cuidado facial’ o ‘cuidado de la piel’, por lo que el extranjerismo es innecesario.

Si, por alguna razón, se quiere mantener el extranjerismo, lo adecuado es escribirlo en cursiva o entre comillas cuando no se dispone de este tipo de letra.

En cuanto al género, se suele construir como masculino (el skincare), pues se entiende que el referente en español es ‘cuidado’. Sin embargo, también hay casos en femenino (la skincare), entendiendo que se refiere a la rutina.

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[LE}> «Clamar al cielo», uso adecuado

La construcción clamar al cielo es adecuada para referirse a una cosa que es ‘manifiestamente escandalosa’, por lo que no es apropiado su empleo como sinónimo de poner el grito en el cielo, que significa ‘clamar en voz alta, quejándose vehementemente de algo’.

Uso inadecuado

  • Los portugueses claman al cielo por los 21 000 millones que les ha costado rescatar a su banca.
  • El Athletic clama al cielo por los horarios ante el Valencia.
  • Dinamarca clama al cielo: «¿Qué diablos es esto?».

Uso adecuado

  • Los portugueses ponen el grito en el cielo por los 21 000 millones que les ha costado rescatar a su banca.
  • El Athletic pone el grito en el cielo por los horarios ante el Valencia.
  • Dinamarca pone el grito en el cielo: «¿Qué diablos es esto?».

Como muestra su entrada en el Diccionario de la lengua española, la locución ‘clamar algo al cielo’ requiere un sujeto que designe aquello que es motivo de escándalo: «El abandono que estamos sufriendo las familias clama al cielo».

Por su parte, cuando se quiere hablar de una protesta, se utiliza la locución ‘poner el grito en el cielo’, cuyo sujeto hace referencia a quien la realiza. Además, esta forma normalmente se acompaña de un complemento que expresa el objeto de la queja, como en «Hay quien puso el grito en el cielo con el tema de la faja». El uso de ‘clamar al cielo’ como equivalente de ‘poner el grito en el cielo’ es incorrecto, por tanto.

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[LE}> Fallas, cinco claves para una buena redacción

A continuación se muestran algunas recomendaciones sobre los términos que pueden plantear dudas durante la celebración en Valencia (España) y otras ciudades y regiones de esta comunidad de la fiesta de las Fallas.

1. Fallas, minúscula y mayúscula. El diccionario académico recoge la palabra fallas en minúscula cuando se refiere al ‘período durante el cual se celebran en Valencia los festejos de San José’, aunque la mayúscula inicial es apropiada si se usa como nombre de la fiesta que se celebra, cuyo nombre es, más propiamente, fiestas de San José.

2. En minúscula para aludir a cada grupo escultórico. En cambio, se escribe ‘falla’ con minúscula cuando se refiere a uno de los grupos escultóricos que se queman: «La falla ardió rápidamente» y no «La Falla ardió rápidamente».

3. Ninot, cremá, mascletá, plantá y casal, en redonda. En España, términos como ninot, cremá, mascletá, plantá y casal están lo suficientemente asentados en el uso como para escribirlos en letra redonda.

4. Ninot indultado, mejor que ninot indultat. Es conveniente traducir la expresión ninot indultat como ninot indultado.

5. Nit del Foc y la Cremá, con mayúsculas iniciales y en redonda. Las expresiones Nit del Foc y la Cremá es aconsejable escribirlas con mayúsculas iniciales y en redonda.

Se recomienda que todas estas palabras y expresiones se escriban entre comillas o en cursiva cuando se empleen fuera de España, pues son términos generalmente desconocidos.

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[LE}> La expresión «países bálticos» se escribe en minúscula

Las expresiones países bálticos y repúblicas bálticas se escriben íntegramente en minúscula, aunque sí lleva mayúscula la primera palabra de ‘Estados bálticos’.

Uso inadecuado

  • La invasión rusa de Ucrania ha puesto en alerta a los países Bálticos.
  • Cada vez parece más obvio que Rusia va a ir a por las Repúblicas Bálticas.
  • Los estados bálticos también han entregado miles de armas.

Uso adecuado

  • La invasión rusa de Ucrania ha puesto en alerta a los países bálticos.
  • Cada vez parece más obvio que Rusia va a ir a por las repúblicas bálticas.
  • Los Estados bálticos también han entregado miles de armas.

Se trata de denominaciones meramente descriptivas que aluden a un grupo de países bañados por el mar Báltico, de igual modo que, por ejemplo, se llama ‘países mediterráneos’ a los bañados por el Mediterráneo.

Aunque también ‘Estados bálticos’ es un nombre descriptivo, en este caso el primer elemento lleva mayúscula por emplearse con el sentido de ‘país soberano, reconocido como tal en el orden internacional’. Es un caso de mayúscula institucional, como Gobierno, Administración, Iglesia, etc., que afecta por igual a la forma singular y la plural.

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[LE}> «Banal», no «vanal»

El término banal y sus derivados (banalizar, banalización, banalidad) se escriben con ‘be’, por lo que no son adecuadas las formas vanal, vanalizar, vanalización y vanalidad.

Uso inadecuado

  • Lo último que un actor quiere es vanalizar o caricaturizar algo.
  • La salud mental avanzó en los últimos años y dejó atrás una estigmatización o vanalización de sus diagnósticos.
  • Lo vanal ha pasado a un segundo plano.
  • Sería injusto dotar de mayor atención a dicha vanalidad.

Uso adecuado

  • Lo último que un actor quiere es banalizar o caricaturizar algo.
  • La salud mental avanzó en los últimos años y dejó atrás una estigmatización o banalización de sus diagnósticos.
  • Lo banal ha pasado a un segundo plano.
  • Sería injusto dotar de mayor atención a dicha banalidad.

La grafía ‘banal’ (procedente del francés banal, ‘común u ordinario’) es la correcta para el adjetivo referido a lo ‘trivial, común, insustancial’. Como señala el Diccionario panhispánico de dudas, la escritura con uve está influida por el adjetivo ‘vano’, que significa ‘falto de contenido o fundamento’ y con el que, en realidad, banal y sus derivados no guardan relación.

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