[LE}– ‘Chartismo’, término económico válido

03/08/2015

El sustantivo chartismo aparece recogido en el Diccionario Académico, sin cursiva ni comillas, con el significado de ‘técnica de predicción financiera basada en el análisis de los gráficos de las cotizaciones y de los volúmenes de contratación’.

En las noticias económicas es habitual encontrar frases como

  • «El ‘chartismo’ es una forma de interpretación de las curvas de precios basada en patrones de comportamientos pasados»,
  • «¿Sigue siendo válido entrar a bailar por análisis fundamental y salir del juego por ‘chartismo’?» o
  • «Nada es perfecto y los libros de ‘chartismo’, francamente, dejan bastante que desear».

La vigesimotercera edición del Diccionario de la Lengua Española incluye la voz chartismo, adaptación válida al español a partir del anglicismo charting, que puede alternar con análisis de gráficos.

Según indica el Diccionario del Inversor, de la revista Inversión, se trata de la herramienta básica del análisis técnico (aunque no la única) y estudia, mediante su representación en gráficos, el comportamiento de los precios pasados con el fin de intentar predecir su evolución futura.

Aunque la Academia no ha introducido el sustantivo chart, que es aconsejable sustituir por gráfico, lo apropiado es escribir el sustantivo derivado chartismo sin ningún resalte ortotipográfico, por lo que en los ejemplos anteriores sobran las comillas. 

El adjetivo chartista también se escribe sin resalte:

  • «Ha formado una figura chartista de cumbre y colina». 

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[LE}– ‘Riesgo de muerte’ o ‘riesgo para la vida’, no ‘riesgo de vida’

03/08/2015

Las expresiones riesgo de muerte o riesgo para la vida, y no riesgo de vida, son las apropiadas para expresar que una persona corre el peligro de morir.

A menudo se pueden encontrar noticias en las que se emplea la forma inapropiada:

  • «Ningún pasajero corre riesgo de vida»,
  • «La ley autoriza a que se interrumpa de forma voluntaria el embarazo si hay riesgo de vida para la gestante» o
  • «Una bomba puso en riesgo de vida a los vecinos».

Según el Diccionario del Estudiante, de las Academias de la Lengua, el riesgo es la ‘posibilidad de que ocurra algo malo’, como «El riesgo de accidente aumenta con la velocidad».

Es impropio incorrecto, por tanto, aplicarlo a algo positivo, como en riesgo de vida, pues el riesgo que se corre es el de perder la vida y no el de vida en sí. Probablemente sea un cruce con giros próximos como la vida corre riesgo (es decir, ‘corre peligro’) o arriesgar la vida.

Sí es posible, en cambio, emplear las preposiciones para o en (riesgo para/en la vida), pues no aluden al daño que puede ocurrir, sino que remiten a la persona o cosa que lo sufriría.

Aunque la sustitución más inmediata en muchos casos es riesgo (o peligro) de muerte, como

  • «Ningún pasajero corre riesgo de muerte»,

también se pueden reformular las frases para que adquieran pleno sentido:

  • «La ley autoriza a que se interrumpa de forma voluntaria el embarazo si hay riesgo para la vida de la gestante» y 
  • «Una bomba puso en riesgo la vida de los vecinos».

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[LE}– ‘Altamar’ o ‘alta mar’

31-07-2015

Veo a menudo escrito alta mar y altamar, pero no estoy seguro de cuál de las dos es la correcta o de si valen ambas.

¿Me lo pueden aclarar?

La Ortografía del 2010 prefiere altamar a alta mar, debido a que, normalmente, se hace átono el primer componente, aunque no censura la escritura en dos palabras.

Por su parte, la edición del 2014 del Diccionario Académico recoge la forma alta mar y señala que también se puede escribir altamar.

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[LE}– ‘A punto de’, no ‘apunto de’

30/07/2015

La locución a punto de se escribe en tres palabras, como indica el Diccionario Académico, y no con dos: apunto de.

En los medios de comunicación se observa en ocasiones la escritura inapropiada de esta expresión:

  • «Hoy, apunto de cumplirse 30 años del lanzamiento de aquella versión, sale al mercado Windows 10»,
  • «El Real Madrid, apunto de fichar a Kiko Casilla» o
  • «¿Qué hacer si están apunto de despedirte?».

El Diccionario de la Lengua Española señala que a punto de, en tres palabras y seguida de infinitivo, y no apunto de, «expresa la proximidad de la acción indicada por dicho infinitivo».

Así pues, en los ejemplos iniciales lo apropiado correcto habría sido escribir

  • «Hoy, a punto de cumplirse 30 años del lanzamiento de aquella versión, sale al mercado Windows 10»,
  • «El Real Madrid, a punto de fichar a Kiko Casilla» y
  • «¿Qué hacer si están a punto de despedirte?».

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NotaCMP.- Y yo estoy a punto de iniciar una campaña a ver si logro averiguar quién diablos permite que un periodista —perdón, un inculto cualquiera— publique en un reputado medio digital, y por qué el inculto no utiliza un corrector de texto.

[LE}– ‘Soy de los que piensan’, no ‘soy de los que pienso’

27/07/2015

En construcciones del tipo yo soy de los que piensan, tú eres de los que opinan, nosotros somos de los que creen…, es preferible utilizar siempre el verbo que sigue a que en tercera persona del plural y nunca en primera o segunda (esto es, no yo soy de los que pienso, tú eres de los que opinas o nosotros somos de los que creemos…).

En los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como

  • «Soy de los que pienso que se hace más fuerza con la unión desde dentro que desde fuera»,
  • «Somos de los que creemos que no hay que tener complejos»,
  • «Si erais de los que teníais problemas con vuestra cuenta de correo, ya está disponible la actualización» o
  • «¿Eras de los que echabas de menos las teclas de navegación?».

Aunque las normas académicas permiten en ciertos casos algunas otras combinaciones, especialmente con el verbo en tercera persona del singular, por entenderse que se está omitiendo uno como sujeto [yo soy (uno) de los que cree, vos sos (uno) de los que considera, él es (uno) de los que considera…], lo recomendado es emplear el verbo en tercera persona del plural (piensan, creen, dicen, opinan…), que es siempre correcto.

Esto es así porque la concordancia estricta ha de establecerse con el sujeto gramatical (los/las que), no con el sujeto del verbo ser (yo/tú/ellos…), como se explica en la Gramática Académica.

Así, en los ejemplos anteriores, habría sido preferible lo correcto habría sido decir o escribir

  • «Soy de los que piensan que se hace más fuerza con la unión desde dentro que desde fuera»,
  • «Somos de los que creen que no hay que tener complejos»,
  • «Si erais de los que tenían problemas con su cuenta de correo, ya está disponible la actualización» y
  • «¿Eras de los que echaban de menos las teclas de navegación?».

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[LE}– ‘Glamur’, sin , no pierde su glamour

23/07/2015

El término glamur, definido por el Diccionario Académico como ‘encanto sensual que fascina’, es una adaptación adecuada y preferible en español al extranjerismo glamour.

En los medios de comunicación es muy habitual encontrar frases como

  • «Elle Macpherson, puro glamour en alta mar»,
  • «La puesta en escena y el glamour, protagonistas de la alta costura de París» o
  • «Néstor Martínez da consejos llenos de glamour».

Aunque el Diccionario de la Lengua Española ya recogía como válida en cursiva la voz extranjera glamour, en su vigesimotercera edición ha incluido también la grafía glamur, adaptación que proponía el Diccionario Panhispánico de Dudas. 

La hispanización de esta voz francesa, a su vez procedente del inglés, refleja su pronunciación aproximada en ambos idiomas, en los que el conjunto vocal <ou> suena como una <u>.

Sería preferible, por tanto, evitar el extranjerismo, suprimir la <o> y optar por el término glamur. En caso contrario, lo apropiado es resaltar glamour en cursiva o, en su defecto, entre comillas.

Así pues, en los ejemplos anteriores podría debió haberse escrito

  • «Elle Macpherson, puro glamur en alta mar»,
  • «La puesta en escena y el glamur, protagonistas de la alta costura de París» y
  • «Néstor Martínez da consejos llenos de glamur».

Respecto a los adjetivos derivados, si bien en América es más común glamoroso, en España se ha formado el adjetivo glamuroso a partir directamente de la adaptación glamur. Se trata, en cualquier caso, de formas válidas y preferibles al híbrido glamouroso, el cual se ha excluido de la última edición del Diccionario.

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[LE}– ‘A contracorriente’ o ‘contra corriente’, pero no ‘a contra corriente’

22/07/2015

En la locución a contracorriente se escribe contracorriente junto; mientras que la expresión contra corriente, sin la a antepuesta, se escribe en dos palabras.

Sin embargo, es frecuente encontrar en los medios otras variantes que no son apropiadas:

  • «El inversor que a contra corriente jugó todo su dinero a que el mercado inmobiliario en Estados Unidos colapsaría…» o
  • «La perestroika nada contracorriente».

Contracorriente, escrito en una palabra y sin preposición, es un sustantivo cuyo significado es ‘corriente que fluye en sentido contrario a otra’: «Fueron arrastrados por la contracorriente mar adentro».

Precedido de la preposición a (a contracorriente) funciona como locución adverbial y significa ‘en contra de la corriente’ o ‘en contra de la opinión o la costumbre general’; no es adecuado suprimir la preposición ni emplear en su lugar en.

Según el Diccionario Panhispánico de Dudas, con estos sentidos es también válida la grafía en dos palabras y sin a: contra corriente. 

Por tanto, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir

  • «El inversor que contra corriente jugó todo su dinero a que el mercado inmobiliario en Estados Unidos colapsaría…» y
  • «La perestroika nada a contracorriente».

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[LE}– Los nombres de los días de la semana, de los meses y de las estaciones del año se escriben en minúscula

17/07/2015

Sin embargo, es muy frecuente encontrarlos escritos con mayúscula inicial:

  • «En Enero adquirió los supermercados»,
  • «Ofertas especiales para Sábado y Domingo»,
  • «Horario de Verano» o
  • «Estancias de Invierno».

Como explica la Ortografía Académica, estos nombres son comunes y, por ello, se escriben con inicial minúscula, excepto en los siguientes casos:

  1. Cuando van a comienzo de texto: «Martes, 3 de septiembre de 1998»
  2. Inmediatamente detrás de un punto: «… vol. 1, n.º 2. Primavera, 1984», o
  3. Si forman parte de denominaciones en las que se consideren palabras significativas, como en festividades: Jueves Santo; hechos históricos: la Revolución de Octubre; nombres de calles: calle Viernes de Toros; etc.).

Por lo tanto, en los ejemplos primeros lo apropiado correcto habría sido escribir

  • «En enero adquirió los supermercados»,
  • «Ofertas especiales para sábado y domingo»,
  • «Horario de verano» o «Estancias de invierno».

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