[*Otros}– El Hierro, la isla canaria autosuficiente

12/04/2016

Juan Carlos Valero

La menor de las Canarias es un ejemplo para todo el mundo de que, sólo con energías renovables, es posible la utopía del autoabastecimiento de un territorio.

El 15 de febrero, el sistema de generación de la Central Hidroeólica de Gorona del Viento batió un nuevo récord al abastecer a todos los habitantes de El Hierro de su consumo eléctrico por segundo día consecutivo. La gesta ha convertido a la isla del Meridiano Cero en un laboratorio a escala real de autosuficiencia energética sostenible y, por lo tanto, en Meca de las energías renovables.

Diecisiete millones de europeos y 600 millones de personas en todo el mundo viven en islas, y todos tienen en El Hierro un referente de lo que debe ser el futuro energético. Treinta y tres años después de que un grupo de ingenieros acariciaran lo que entonces se antojaba como una idea fantástica, la isla ofrece en la actualidad una alternativa energética integral clara y un ejemplo mundial de buenas prácticas en políticas de sostenibilidad, al demostrar por primera vez que un territorio aislado que no tiene red eléctrica conectada con el continente u otra isla, logra autoabastecerse de electricidad a partir de fuentes limpias.

El diesel, último recurso

La combinación del viento y el agua ha logrado sustituir la combustión de toneladas de diesel que llegan por barco a la única central térmica de El Hierro, puesto que la isla es un territorio energéticamente aislado. Gracias a la central hidroeólica, sólo se recurrirá a la combustión de diesel en momentos de emergencia, lo que contribuye mejorar el esplendor de la naturaleza de esta isla que ya fue reconocida por la Unesco desde el año 2000 como Reserva de la Biosfera.

En diciembre del año pasado, El Hierro fue incluida en la red mundial de Geoparques, también por la Unesco, un año después de integrarse en la red europea. La isla atesora seis áreas naturales protegidas (ANP) que cubren el 60% de los 278 kilómetros cuadrados de su territorio, incluyendo la reserva marina integral del Mar de Las Calmas.

La Central Hidroeólica de El Hierro, que opera normalmente desde junio de 2015, constituye un sistema de autoabastecimiento energético basado en un parque eólico con cinco aerogeneradores de última generación instalados en una ladera, y una central hidroeléctrica.

El viento conecta energía a la red eléctrica y, con el excedente, bombea agua a dos depósitos, uno situado en la cima de la montaña y el otro junto al mar, con el fin de que, cuando no soplen los alisios, es la central hidroeléctrica la que entra en funcionamiento al caer el agua por una tubería de tres kilómetros de longitud.

Por la noche, cuando cae el consumo eléctrico, la energía que sigue produciendo el viento se utiliza para alimentar las tres desaladoras repartidas por la isla con las que se obtiene el agua potable para sus habitantes, lo que supone otro ejemplo de autosuficiencia. Sin viento, es posible abastecer la isla cuatro días. Llegado ese plazo, hay que quemar diesel.

Residuos cero

El proyecto herreño se completa con la decisión por políticas de lograr el cien por ciento de residuos cero, el cien por ciento de productos ecológicos, y el sueño de un plan de movilidad sostenible a partir de lograr, en el horizonte del año 2020, que todos los vehículos de la isla, tanto los particulares como los de alquiler, sean eléctricos.

Todo ello permite el desarrollo de un sector turístico que se ha caracterizado por ser respetuoso con el medio. Y es que los herreños atesoran décadas de experiencia en materia de reciclaje, con una población ampliamente consciente en materia de residuos cero, y con hitos como la construcción del complejo medioambiental del Majano, su planta de compostaje, o la de producción de biodiesel a partir de aceites vegetales usados. Una concienciación medioambiental que se trabaja desde los centros escolares.

La central hidroeólica pertenece al Cabildo de El Hierro (66%), en colaboración con el Gobierno de Canarias (11%) y la compañía eléctrica Endesa (23%), en una sociedad público-privada, denominada Gorona del Viento S.A., que preside la también presidenta del Cabildo, Belén Allende. La mayoría pública de la compañía permite que los beneficios derivados de la venta de la electricidad reviertan en las arcas insulares, lo que supone claramente una doble ventaja para los herreños.

Abastece el 80% de la energía

La central es capaz de abastecer el 80% de las necesidades energéticas de la isla. La demanda eléctrica anual de la isla del Meridiano es de 35GWh, con una punta diaria que ronda los siete megavatios.

La potencia instalada en el parque eólico de la Central Hidroeólica es de 11,5 megavatios y tiene una producción equivalente de 2.900 horas. La demanda eléctrica de la menor de las Canarias se ve satisfecha durante buena parte de las jornadas por la producción directa del parque eólico y la energía almacenada en forma de agua en las horas de excedente y que posteriormente se convertiría en energía hidráulica.

Ahorro de 40.000 barriles de petróleo

Con este proyecto de energías limpias se evita el consumo anual de 6.000 toneladas de gasóleo, lo que equivale a 40.000 barriles de petróleo que tendrían que llegar importados y en barco a la isla, lo que supone un ahorro de más de 1,8 millones de euros anuales.

También se evita al año la emisión a la atmósfera de 18.700 toneladas de CO2, principal causante del efecto invernadero. Ese CO2 equivale al que podría fijar un bosque de entre 10.000 y 12.000 hectáreas, una superficie equivalente a 20.000 campos de fútbol. Además, se ahorra la emisión a la atmósfera de cien toneladas anuales de dióxido de azufre y de 400 toneladas anuales de óxidos de nitrógeno, equivalente a las emisiones de un autobús de línea que recorriese 600 millones de kilómetros.

La utopía empieza a ser realidad en El Hierro.

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[*Otros}– Ya en Canarias, moringa, la planta de la vida

Junio 7, 2015

Norberto Chijeb

Más de 50 hectáreas en una decena de fincas alquiladas desde Barranco Hondo hasta San Miguel, y una planta de facturación en el Polígono de Güímar, que da trabajo a unas cuarenta personas.

Éstos son los fundamentos que han llevado a la empresa alemana Moringa Garden, de Andreas Kraus, a ser pionera en un sector novedoso en Canarias, tras el descubrimiento de las grandes propiedades de un árbol originario de la India que en el sur de la Isla ha encontrado el clima (25 a 30 grados) y el agua que necesita para convertirse en una gran industria.

Una planta, la moringa, que es llamada de la vida por su alto poder nutritivo, porque en sí misma está considerada como un alimento. Según la USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos) la moringa contiene 18 de los 20 aminoácidos, y entre ellos los 9 aminoácidos esenciales.

Todos estos beneficios han conseguido que recientemente muchos países hayan optado por el cultivo de la moringa para combatir la pobreza y la desnutrición, mientras que en el caso de Europa, de momento su interés es como suplemento alimenticio en cápsulas o bebidas y no tanto en el consumo directo de hojas frescas.

Moringa Garden, que lleva cinco años implantada en Tenerife, con sede en Güímar, manufactura sus productos en una nave en el Polígono Industrial, y el polvo de la moringa extraído de las hojas se envasa para exportar a media Europa, principalmente a Alemania, Holanda, Austria y Suiza y, en menor medida, a España, donde aún es una desconocida.

Las hojas de este árbol —y también sus flores y vainas—, que llega a crecer hasta los diez metros de altura, son un manantial de nutrientes. Cada 100 gramos comestibles suponen ingerir cuatro veces más vitamina A que la misma cantidad de zanahorias; siete veces más vitamina C que el equivalente en naranjas; el doble de calcio que la leche de vaca; tres veces más potasio que la misma proporción de plátanos; y más del doble de proteínas que la que contiene la leche de vaca.

La ubicación de Canarias en la misma latitud (28º) de la zona de origen de la moringa, al norte de la India, le confiere las condiciones climatológicas ideales para su desarrollo. La introducción de la planta en Tenerife sucede en 2010 en el norte de la Isla, fallando las primeras siembras. Posteriormente, a partir de 2011 se traslada el proyecto de plantación a una finca ubicada en Chinguaro, en Güímar, y de ahí se extiende por todo el Sur, en fincas abandonadas, libres de fertilizantes.

Rica en proteínas, vitamina A, B y C

La hoja. La moringa posee hojas ricas en proteínas, vitamina A, B y C y minerales y compuestos antioxidantes. 100 gramos de hoja verde de Moringa (según USDA) contienen: Proteína (9,4 gramos), carbohidratos (8,28 gramos), lípidos (1,4 gramos), potasio (337 mg), vitamina C (51,7 mg), vitamina A (378 mg), calcio (185 mg). Además tiene otras muchas vitaminas y minerales (hierro, magnesio, fósforo, zinc).

Como un huevo. Las hojas de moringa poseen un porcentaje superior al 25% de proteínas, esto son tantas como el huevo, o el doble que la leche, cantidades significativas de hierro, fósforo y otros elementos. Si analizamos por separado las hojas de moringa y las vainas, en este último caso encontramos que la cantidad de vitamina C es de 141 mg, casi triplicando la de la naranja; y el potasio de 461 mg superando al de 100 gramos de, plátano con sus 358 mg.

Las semillas. Las semillas están llenas de aceite aromático, conteniendo en torno a un 30-40% de aceite rico en ácido oleico que se puede utilizar para cocinar, como cosmético, lubricante o biodiesel. El residuo de la semilla exprimida se puede utilizar como purificador del agua ya que tiene actividad floculante haciendo que las impurezas y organismos indeseables del agua se unan entre sí y sedimenten (se vayan al fondo).

“Es un alimento, no una hierba medicinal”

Christina Stalder, portavoz de Moringa Garden, señala que los productos que elaboran cuentan en el registro sanitario “como alimento, no como hierba medicinal” y que por ahora se utilizan básicamente “en batidos, infusiones, potajes o sopas”. Sólo trituran la hoja, “aunque también es comestible la flor, raíces y todo el árbol”.

Admite que “estamos en el período de pagar la inversión”, añadiendo que los botes de moringa tienen un precio que va desde los 14 a los 45 euros y que “ya están siendo demandados por los canarios” —muchos la mezclan con el gofio—, destacando que Moringa Garden está en período de expansión porque “los árboles aún son jóvenes”, aunque ya con ellos no sólo sacan el polvo de la moringa oleífera, sino aceites, productos de higiene y hasta pienso para animales.

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Cortesía de Lucy de Armas Padrón

[*Otros}– Los dioses hawaianos empujan su telescopio gigante hacia Canarias

06 ABR 2016

Javier Salas

¿Imaginan que se decidiera levantar el mayor telescopio europeo sobre la Basílica de San Pedro en el Vaticano?

Supongamos que ese lugar, sagrado para los católicos, tuviera inmejorables condiciones para la observación del espacio, ¿conseguiría construirse ese telescopio?

Muchos hawaianos están viviendo una situación similar desde hace décadas, cuando la NASA comenzó a aprovechar las magníficas condiciones de las montañas sagradas de Hawái para hacer Ciencia, construyendo allí los mayores telescopios del mundo. Ahora se iba a construir el más grande, pero los dioses parecen haber ganado una batalla que podría beneficiar al observatorio canario de La Palma.

El volcán Mauna Kea, algo así como el Olimpo de las divinidades hawaianas, alberga en estos momentos 13 instalaciones científicas de primer nivel, incluidos algunos telescopios gigantes, como los gemelos Keck, de 10 metros. Los planes de la Universidad de California y Caltech pasaban por levantar allí el Telescopio de Treinta Metros (TMT, por sus siglas en inglés), dadas las excepcionales capacidades de esa montaña, la más alta del archipiélago y la más sagrada, donde todavía hay enterramientos de nativos.

Hoy se puede decir que la gestión hawaiana del TMT, que pretende empujar los límites del universo observable y multiplicar el hallazgo de nuevas Tierras, ha sido desastrosa. Con un presupuesto total de más de 1.200 millones de euros, la construcción debía haber comenzado en 2014, pero las graves protestas pararon las obras y obligaron a retirar de allí todos los materiales de construcción, tras subirlos hasta los 4.200 metros de altitud en que se encuentra la cima. En diciembre del año pasado, los tribunales finalmente dieron la razón a los detractores: el permiso de construcción no ha cumplido con los requisitos legales. Y ahora se encuentran de nuevo en la casilla de salida legal.

¿Ciencia contra religión?

Se ha caricaturizado el conflicto hawaiano como un enfrentamiento entre progreso y oscurantismo. A las protestas de los nativos le siguió una reacción considerada incluso racista por parte de algunos científicos. El Tribunal Supremo de Hawái dictaminó que los impulsores del proyecto «pusieron el carro delante de los bueyes» al permitir el proyecto sin dejar que los disconformes se expresaran. Se concedió sin haber escuchado a las partes, algo obligatorio, tras ignorar las legítimas protestas de nativos y ecologistas por no haberse observado la ley durante el proceso.

La líder del movimiento contra la construcción del TMT es Kealoha Pisciotta, que no es ajena a la Ciencia sino todo lo contrario: trabajó durante 12 años como operadora de los telescopios. «Si el proceso no tiene integridad, tampoco lo tendrá el resultado», dijo Pisciotta al New York Times al conocerse la decisión del Supremo. «Éste es un caso muy simple sobre el uso del suelo», aseguró.

Las universidades apenas pagan por el alquiler de un terreno público protegido tanto cultural como medioambientalmente. En 2005, un informe de impacto ambiental encargado por los tribunales concluyó que 30 años de observatorios habían deteriorado el estado cultural y natural del entorno. «Esto no es ciencia contra la religión. Nosotros no somos la Iglesia. Vosotros no sois Galileo», afirmó Pisciotta.

En ese momento, hubo un hombre en España que demostró tener muy buenos reflejos: el director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Rafael Rebolo, escribió al consejo científico del TMT para proponerles una salida canaria. Cuatro miembros de ese consejo, incluido el responsable del proyecto, Gary Sanders, visitaron el pasado marzo las instalaciones del Observatorio del Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma, para conocer el lugar. Este mes de abril, anuncia Rebolo, una comisión técnica de cinco personas visitará de nuevo el Roque para recoger información más detallada.

«Por lo que tengo entendido, estamos entre las alternativas, junto a dos localizaciones: una en Chile y otra en México», afirma el director del IAC, organismo del que dependen los observatorios canarios. La prensa de India incluye entre los candidatos al Observatorio Indio de Astronomía de Hanle, dado que es uno de los países que financia el TMT junto a Canadá, China y Japón. Con mucha cautela, Rebolo afirma que para mayo la lista se habrá reducido a dos localizaciones que pudieran sustituir a Hawái.

Consultado por Materia, el TMT asegura que no hay plazos establecidos ni alternativas en firme: «Mauna Kea sigue siendo la primera opción. La junta directiva dio a principios de este año el vistobueno para estudiar una lista de sitios, algunos nuevos, que sirvieran de plan B en caso de que el TMT no se construya en Hawái», explica un portavoz, Scott Ishikawa.

Puede pasar demasiado tiempo hasta que la Universidad de Hawái, que es quien pide permiso para el TMT, logre alquilar esos terrenos públicos protegidos por su valor cultural. Y puede que les digan que no, como sucedió la última vez que se trató de ampliar el observatorio, en 2006, para colocar unos estabilizadores para los telescopios Keck.

A la desesperada, el gobernador del Estado, David Ige, ofreció a los opositores un trueque: el nuevo telescopio a cambio de desmantelar una cuarta parte de los demás. El TMT tiene prisa porque su gran rival europeo de 39 metros, el Telescopio Extremadamente Grande (E-ELT), ya ha comenzado a construirse en el Cerro Armazones de Chile y empezará a usarse en 2024. El TMT tenía previsto ver su primera luz en Mauna Kea algo antes, pero ahora está en fuera de juego.

En Canarias, todo serían facilidades. Los científicos californianos se reunieron en La Palma con las autoridades políticas de todos los niveles, que les garantizaron apoyo total. Desde el punto de vista social, los observatorios son motivo de orgullo y hasta se cuenta con una Ley del Cielo que compromete a los ciudadanos canarios a sacrificarse con menores niveles de contaminación lumínica.

«No hay Ciencia que se pueda hacer en Hawái que no pueda hacerse en La Palma», asegura Rebolo. Allí, en El Roque, se ubican una docena de telescopios de primer nivel, entre los que está el más grande del mundo (hasta que llegue el E-ELT): el Gran Telescopio de Canarias (Grantecán).

Aunque El Roque se encuentra sólo a 2.300 metros de altitud sobre el mar, las condiciones de observación son casi tan buenas como en Mauna Kea. Buena prueba de ello es que en los últimos años ha atraído importantes instalaciones internacionales, como la red de telescopios Cherenkov.

Según explica Rebolo, los investigadores californianos se quedaron pasmados al conocer el poco dinero con el que son capaces de gestionar los telescopios en Canarias: «Los costes de funcionamiento del TMT son de 40 millones anuales; nosotros podríamos hacerlo por la mitad, es mucho ahorro para un aparato con 50 años de vida prevista», dice el director del IAC como una de las grandes ventajas de La Palma.

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[*Otros}– 39 años del peor accidente de aviación civil de la Historia

23 MARZO, 2016

Daniel Muela

El 27 de marzo se cumplen 39 años del peor accidente de la historia de la aviación civil.

Se produjo en el aeropuerto de Los Rodeos, de Tenerife, el actual Tenerife Norte, y murieron 583 personas tras la colisión de dos aviones. Los vuelos fueron el KLM 4805, de la línea aérea holandesa KLM, que procedía del aeropuerto de Schipol en Ámsterdam, y el vuelo Pan Am 1736, que había hecho escala en el Aeropuerto Internacional John F. Keneddy de Nueva York, procedente de Los Ángeles.

Ambos tuvieron que modificar su ruta por un atentado del independentismo canario en el aeropuerto de Gran Canaria.

Con el siniestro, EL PAÍS abrió su portada a cuatro columnas. Destacaba como causa del accidente un “fallo humano originado en la cabina de alguno de los dos aviones o en la torre de control del aeropuerto“. Tras la confusión de las primeras horas, la teoría del error humano por encima de cualquier otra cobró fuerza.

Como se indica en el artículo, la escasa visibilidad debida a la intensa niebla que cubría las pistas del aeropuerto fue un factor clave en el desenlace posterior. Las primeras pesquisas, recogidas en un informe elaborado por la Comisión de Investigación de Accidentes y divulgadas por el Ministerio de Transportes, apuntaron a que el comandante del Boeing 747, Veldhuyzen van Zanten, cometió un “error grave” al no interrumpir el despegue tras la petición expresa de la torre de control.

Además, van Zanten aseguró al ingeniero de vuelo con el que mantuvo comunicación que el avión de la Pan-Am había abandonado la pista previamente y que tenía vía libre para efectuar la salida. Sin embargo, ambos aviones acabarían chocando minutos después.

En el informe se señala la “sorpresa” de la torre de control ante las declaraciones de van Zanten, ya que el día del accidente la niebla se cernía sobre el recinto aeroportuario. No obstante, el documento señala otros factores determinantes que pudieron influir en la catástrofe. Uno de ellos, las interferencias que se dieron en las comunicaciones con la cabina y su interrupción total durante tres segundos. También se puso el foco en el hecho de que el avión de Pan-Am no abandonó la pista por la tercera intersección como se le indicó previamente.

Como causa indirecta también se señaló la explosión provocada por una bomba en la terminal del aeropuerto de Las Palmas. Como consecuencia del atentado, gran parte del tráfico aéreo se derivó al aeropuerto de Los Rodeos. El Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC) se atribuyó la responsabilidad de este atentado a través de unas declaraciones de su líder, Antonio Cubillo: “Esta bomba y las que le seguirán son la respuesta y la venganza del MPAIAC por la muerte de un compañero en Las Palmas. Se ha dicho de él que era un delincuente habitual; para nosotros no hay delincuentes, sino luchadores. Luchamos por la independencia de Canarias, y eso no es un delito”.

Siete meses después de la publicación del informe del accidente, la dirección de la compañía aérea holandesa desmintió las conclusiones que apuntaban como culpable del suceso al piloto del Boeing 747. El director general del Servicio de Transporte Aéreo holandés culpabilizaba por la catástrofe al sistema de radiocomunicación, al declarar que “el error fatal pudo haber sido cometido por el controlador español del tráfico aéreo, al separarse de la terminología usual en el momento de indicar a la tripulación del Jumbo de la KLM que tenían vía libre para el despegue”. Además de insistir en que era “imposible e irrelevante” echar la culpa del accidente a una persona determinada o a un grupo.

En páginas interiores, el periodista Julio Sierra publicó que los expertos alemanes en seguridad de vuelo ya consideraban Los Rodeos “un aeropuerto de pesadilla”. Señalaron, a su vez, que la torre de control no disponía de radar de tierra y que, en ocasiones, se produjeron fallos de entendimiento entre el personal de cabina y los controladores aéreos “debido al acento muy españolizado del inglés que suele utilizarse en la torre de control”.

El aeropuerto de Los Rodeos fue testigo de otro accidente de aviación cinco años antes. El 31 de diciembre de 1972, una aeronave de la compañía Spantax que transportaba 155 pasajeros hizo explosión a los pocos segundos de despegar, por las malas condiciones climatológicas y cayó a unos sesenta metros de la pista de despegue. Todos los ocupantes murieron en el acto. Hasta el día de hoy, no se ha vuelto a producir en ningún lugar del mundo otro accidente de aviación de la magnitud del ocurrido en Los Rodeos el 27 de marzo de 1977.

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[*Otros}– Un rayo de sol demostrará este domingo que los aborígenes canarios sabían de astronomía

18/03/2016

Los primeros rayos del sol de este domingo iluminarán durante unos minutos el conocido, según la tradición popular, como Túmulo del rey de la Necrópolis de Arteara, en Las Palmas (Canarias).

Mientras, el restante millar de sepulturas que conforman el cementerio aborigen permanecerá en semipenumbra.

Así lo ha explicado el doctor en Historia y técnico superior del Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Las Palmas, Javier Velasco, en una entrevista concedida a Europa Press en la que agregó que se trata de un fenómeno astronómico particular que sólo ocurre en los equinoccios de primavera.

De esta manera, entre las 08.55 y las 09.05 horas del domingo, 20 de marzo, un haz de luz solar comenzará a salir por una degollada natural del Macizo de Amurga y se dirigirá directamente hacia el Túmulo del rey.

Este sepulcro en concreto ocupa un lugar destacado en el yacimiento arqueológico prehispánico y está ligeramente más elevado que otros dentro de la necrópolis, aunque no es el más grande del complejo.

Según lo que han podido averiguar los historiadores, en el Túmulo del rey se enterró a un chico de entre 15 y 17 años que es muy probable que ocupara un papel importante y prominente desde el punto de vista social. «De ahí a saber si era noble, guanarteme [un rey aborigen grancanario] o cualquier otra cosa, ya es especulación», matizó el doctor en Historia.

Por su parte, Velasco relató que el joven falleció en el siglo VIII d.C., una datación que ha permitido saber a los investigadores que se estuvieron depositando personas fallecidas en la necrópolis durante 400 o 500 años, hasta alcanzar los 1.000 túmulos localizados.

Con todo, la sociedad en que habitó el chico del Túmulo del Rey presentaba serias desigualdades sociales y vivía principalmente de la agricultura, aunque también era importante la ganadería, complementada con la pesca y la recolección de productos marinos.

Durante buena parte del desarrollo histórico de los antiguos aborígenes de Las Palmas, y más en el siglo VIII, permanecieron sin tener contacto con el exterior, al menos de forma regular u organizada.

En este sentido, los europeos comenzaron a frecuentar las aguas canarias a finales del siglo XIV y principios del XV, siendo ya en este último siglo cuando tuvieron lugar los primeros intentos de conquista de Las Palmas con la llegada de las tropas normandas.

El experto relató también que este hecho de que el sol ilumine justo este túmulo durante el equinoccio de primavera ya era observado por los aborígenes de «Tamarán» —nombre con el que los antiguos isleños llamaban a Las Palmas antes de la conquista española— con el objetivo de controlar el paso de las estaciones.

«Para los aborígenes, el control de los ciclos anuales, entre ellos los cambios de estación, tenía una importancia vital porque les permitía también controlar sus actividades económicas. No es extraño que determinados acontecimientos que son observables en lugares singulares estén asociados a marcas equinocciales o solsticiales y, en este caso, además se puede asociar con un componente mágico y religioso», dijo.

Este tipo de observaciones astronómicas repetitivas —como los movimientos de las estrellas, los solsticios o los equinoccios— era una práctica habitual en el paleolítico superior, y la tuvieron del mismo modo los aborígenes para controlar el tiempo.

«El control del tiempo significa tener la capacidad de predecir —añadió— y de organizar las actividades económicas, sociales y políticas. Era algo consustancial a la vida diaria. Hoy sabemos cuándo cae Semana Santa porque tenemos un calendario pero, por ejemplo, la Semana Santa es una fiesta marcada por los ciclos lunares».

Necrópolis prehispánica

El yacimiento arqueológico de Arteara es una necrópolis prehispánica que ocupa dos kilómetros cuadrados y alberga un millar de estructuras tumulares, en su mayor parte, de naturaleza simple —espacios funerarios apenas protegidos por piedras amontonadas—.

Desde hace al menos seis generaciones, se mantiene la tradición oral de que los días del equinoccio de primavera y otoño los primeros rayos del sol en su salida por el Risco de Amurga, iluminan una de las construcciones funerarias más singulares del enclave arqueológico, el conocido como Túmulo del Rey.

Por ello, y con este motivo, el Cabildo de Las Palmas ha organizado una visita guiada para este domingo que ha tenido una gran acogida, completando todas las plazas ofertadas. La excursión durará unas tres horas, partiendo desde muy temprano de la capital grancanaria —sobre las 6.30 horas—, pues la salida del sol por Amurga está prevista en el entorno de las 9 horas de la mañana.

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[Col}– Cómo viajar por libre en Rusia / Ricardo Ramírez Gisbert

14-01-2016

Más allá de haber protagonizado el conflicto político que dominó la segunda mitad del siglo XX, Rusia es una potencia mundial cuyas artes y cultura la han convertido en uno de los países más conocidos del mundo.

A pesar de ello, y de su apertura, hace un cuarto de siglo, Rusia sigue manteniendo una cierta reputación de país complicado para visitar.

Pero en este post te enseñaremos que tal afirmación no es necesariamente cierta, y que viajar por libre en Rusia es posible.